La buena muerte.

           La muerte me halla propicio;
       Aun tengo a felicidad.
       Entraré a la eternidad
       Por las puertas del suplicio

    Un prisionero de dos
Condenados a morir
Dijo: pronto he de sufrir
El martirio mas atroz;
I todo lo ofrezco a Dios
Como único sacrificio.
Voi a ser llamado a juicio
Al supremo tribunal.
Para este lance fatal
La muerte me halla propicio.

    Debo pagar con la vida
El delito mas enorme.
I es justo que me cenforme
Por haber sido homicida.
Venga la parca atrevida,
I a la mayor brevedad
Ejecute su crueldad
Dándome funesta muerte.
Porque morir de esa suerte
Aun tengo a felicidad.

    Si Cristo murió inocente
Enarbolado en la cruz,
No te olvides, buen Jesus.
De mí, que soi delincuente.
Justo Dios omnipotente,
Inmenso mar de bondad,
Ten de mi alma caridad,
Por tu infinita pasion.
I con vuestra bendicion
Entraré a la eternidad.

    Gloriosa vírjen María,
Hija del Eterno Padre,
A vos, compasiva madre,
Encomiendo el alma mia.
Tú; que sois segura guía
Del que implora tu servicio,
Como último beneficio,
Permitidme, virjen tierna,
Entrar en la gloria eterna
Por las puertas del suplicio.

    Al fin, cuando ya marchaban
Al patíbulo los dos.
Encomendándose a Dios,
El santocristo tomaban
En sus manos, i besaban
La cruz, madero sagrado
Del cordero inmaculado;
I el que mas culpable ha sido,
Cuando muere arrepentido,
Es sin duda perdonado.
       BERNARDINO GUAJARDO.

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Los reos Navarrete i Riveros.

           Con una muerte afrentosa,
       Ya con la vida pagaron
       Los que a uno asesinaron
       En casa del señor Ossa.

    Cuando capturados fueron,
Luego confesaron cómo
Mataron al mayordomo
I a una señora hirieron.
Este crimen cometieron
Con intencion alevosa,
I quizas mui poca cosa
Hubieron de aprovechar,
Para venirla a pagar
Con una muerte afrentosa.

    La justicia no podia
Tener de ellos caridad,
Por aquella iniquidad
Que hicieron en pleno dia,
I con tanta alevosía,
Que nada reflexionaron.
Los jueces los condenaron
A la pena capital.
Los de ese hecho criminal
Ya con la vida pagaron.

    De tres se dijo primero
Que iban a ser fusilados:
Los diarios, mal informados,
No han dicho lo verdadero.

El castigo mas severo
Solo a dos les aplicaron
Así es que se conformaron
Con la terrible condena
Sufrieron la misma pena
Los que a uno asesinaron.

    El lúnes por la mañana
En capilla los pusieron
Donde auxilios recibierón
De la relijión cristiana.
Estaba lo mas cercana
La ejecucion horrorosa;
Llegaba la hora forzosa
Para cada delincuente
Por haber muerto al sirviente
En casa del señor Ossa.

    Al fin, hoi toda persona
Pidamos con sumo anhelo
Que reciban en el cielo
Del martirio la corona.
Así nuestra fé lo abona
Con sentimiento profundo.
Dios eterno sin segundo,
Dadnos tu divina gracia.
Porque de una igual desgracia
Nadie está libre en el mundo.
       BERNARDINO GUAJARDO.

Impreso por P. Ramirez.— Echáurren, 6.

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La incredulidad.

           Dios no ha existido jamas;
       Tal Dios es pura invencion.
       El Dios de la creacion
       Es de nombre i nada mas.

    Un católico cristiano,
Si pasa a hacerse mason
Borra de su corazon
Su fé, i es peor que pagano.
Este apostata tirano,
Que ántes era tan capaz,
En vez de volverse atras
Para remediar lo errado,
Dice como renegado:
Dios no ha existido jamas.

    El que vende su conciencia
Por interes de dinero
Es semejante a Lutero,
Sin ninguna diferencia:
Abandona la creencia
De la santa relijion.
I si en una reunion
Alguien al Señor bendice,
El bribon vendido dice:
Tal Dios es pura invencion.

    Ya ven hasta dónde llega
La perversidad del hombre.
Que odia de Jesus el nombre
Cuando al demonio se entrega.
Lo que hai mas sagrado niega
Con pérfida obstinacion;
En cualesquiera cuestion
Afirma una i otra vez
Que la naturaleza es
El Dios de la creacion.

    El que ántes se confesaba,
Lleno de arrepentimiento,
Hoi huye del sacramento
Con que su alma alimentaba.
Ser un santo aparentaba
Este enemigo procaz.
I ahora, cual Satanás,
Dice, imitando a Calvino,
Que el sér de Dios, uno i trino,
Es de nombre i nada mas.

    Al fin, divino Jesus,
Padre misericordioso,
Perdona al supersticioso
Que ha profanado tu cruz.
Llénalos, Señor, de luz,
Concédeles el perdon,
I mereciendo este don,
Los incrédulos vendidos
Morirán arrepentidos,
Cual Dimas el buen ladron.
       BERNARDINO GUAJARDO.

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SUEÑO ASUSTADOR

           Soñé que me condenaba
       Por estar en tu amistad,
       Apartémonos mi vida
       No salga el sueño verdad.

    Desde hoi haré todo empeño
A dejarte bella aurora,
I tú tambien desde ahora
Elejirás otro dueño
Se me ha revelado en sueño
La suerte que me esperaba,
Si en tu amor perseveraba
Mi fin sería funesto.
I quizás pensando en esto
Soñé que me condenaba.

    Luego de haber despertado
Al momento imajiné,
I dije es posible que
Pase a ser tan desgraciado:
Tú sabes que un condenado?
Es para una eternidad,
Detestando la maldad
Buscaré al Dios inefable,
I el que me pierda no es dable
Por estar en tu amistad

    Esa noche prenda amada
Patente en el sueño ví
Que estabas cerca de mí,
En las llamas abrasada
Rabiando desesperada
Como fiera enfurecida,
I temiendo esta partida
De trascendencia tan alta,
Para remediar la falta
Apartémonos mi vida.

    Para ti te será sestraño
Que yo en este sueño crea
Pero puede ser que sea
Aviso de un desengaño:
No quiero labrar mi daño
Sino mi felicidad.
Si por nuestra necedad
En tal peligro nos vemos,
Mas bien que nos apartemos
No salga el sueño verdad.                  

    Al fin si yo fui el culpable
Quiero con justa razon,
Que tu noble corazon
No me acuse de variable;
El que me niegues no es dable
Un favor de tanta urjencia,
Yo como por penitencia
A una montaña me iré,
I nunca mas volveré
A ponerme en tu presencia.
                                   BERNARDINO GUAJA[RDO]

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EL PASEO AL RESBALON

           Al Resbalon muchachuelas,
       Vistanse todas de gala,
       Si alguna cae o resbala
       Vaya a que[jarse a] su abuela

    Ya van los dias domingos
Muchos a ese paseo,
Pasar de a cuadrillas veo
Franceses, yankes i gringos;
Pancho, ensillame los pingos
I tráeme las espuelas,
Despierta a las dos Manuelas
I a la Teresa i la Juana.
Diles como por jarana:
Al Resbalón, muchachuelas.

    Vayan donde la Rebeca
I conviden a la Justa
Que es tan alegre i le gusta
Bailar una zamacueca;
I para hacer una mueca
A un jóven no es nada mala.
Mui bien puede la Pascuala
Engañar a un galifardo.
Para que den su petardo
Vístanse todas de gala.

    Maten la pava, el pavo
I hagan de cada uno un fiambre,
Tengo una chicha que da hambre
Para sacarnos el clavo;
El aguardiente es tan bravo
Tal que ni el pisco le iguala,
Marchemos por esa escala
De industria o intelijencia,
Le perdono la evidencia
Si alguna cae o resbala.

    Niñas, en tal circunstancia
No hai que mostrarse ostentosas,
Porque las que son chinchosas
Llegan a dar repugnancia:
Si pierdo i no hago ganancia
Una por una se amuela,
En la misma carretela
O en la carreta talvez,
Yo la castigue i despues
Vaya a quejarse a su abuela.

    Al fin, llenen damajuanas,
Barriles, frascos, botellas.
I ustedes pónganse bellas
Aunque sean peor que ranas.
Busquemos por las chinganas
Un bailarin con culero;
Si hai cariño, habrá dinero.
I los niños de Santiago
Vendrán a tomar su trago
A la fonda del minero.

       BERNARDINO GUAJARDO.

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CAMARA DE DIPUTADOS

           A la cámara señores
       A oir a los diputados
       Liberales ilustrados
       Mas que los conservadores.

    El recinto en ciertos dias
Se llena con los que van,
A ver qué disculpa dan
Los que hicieron fechorías:
Niega las mil tropelías
I los abusos mayores,
Uno de esos oradores
De lo que se llama bueno,
I que ha ido a hacer su estreno
A la cámara, señores.

    En una interpelacion
Que hizo don Miguel Cruchaga,
Les hacia ver la plaga
Que es ruina de la nacion
Luego la contestacion
Dieron los interpelados,
Quedando ellos vindicados
I culpando a su adversario,
El ir es mui necesario
A oir a los diputados.

    Don Cárlos Walker Martinez
Hablo con ideas lójicas
De las reformas teolójicas
Que van a tan malos fines;
I de los hechos mas ruines
Por los ajentes causados.
I en vez de ser castigados
Se les brindaba un empleo,
Porque eran segun lo creo
Liberales ilustrados.

    De los que solian ir
Con el disfraz de observar
Unos iban a pifiar
I otros iban a aplaudir:
Tanto que hacian reir
A los falsificadores.
Para esos lejisladores
Aquello era un galardon.
Porque en mayoria son
Mas que los conservadores.

    Al fin a los liberales
Muchos que los aplaudian,
Viva el gobierno decian
I mueran los clericales:
Quiénes fueron esos tales
Eso no lo sabe el poeta
I descubriendo tal treta
Quedamos desengañados.
Que eran los interesados
A chupar alguna teta.
       BERNARDI[N]O GUAJARDO.

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Estragos del aguacero.

           Medio estenuados estamos
       Con el tremendo aguacero,
       Para el año venidero
       La recompensa esperamos.

    No llovió en la cordillera,
I como allá no llovió,
El Mapocho no salió
De su márjen o ribera:
Dios no permita ni quiera
Que en tal apuro nos veamos,
Porque si nos inundamos
Qué será del pobrerio,
Cuando ya de hambre i de frio
Medio estenuados estamos.

    En el sur los temporales
Se dice que son terribles,
I pérdidas mui sensibles
Sufren en los minerales;
Estos detalles verbales
A mis lectores refiero
El viento norte primero
Los ranchos despedazaba,
I el pobre atinjido estaba
Con el tremendo aguacero.

    El mar mui enfurecido
Las lanchas ha destrozado,
Este elemento irritado
La línea la ha destruido;
En Atacama ha llovido
Sin cesar un dia entero,
Así es de que el chacarero
Dice ahora sin sospecha,
Buena será la cosecha
Para el año venidero.

    Hoi está lo mas contento
El caballero hacendado,
Creyendo que su sembrado
Le va a dar un triple aumento.
Que no tengan, detrimento
Es lo que todos deseamos,
Por eso al Señor rogamos
Que nada sea perdido,
De tanto que hemos sufrido
La recompensa esperamos.

    Por último en tal urjencia
Muchos pobres sin trabajo,
Ya no dejan estropajo
Que no llevan a la ajencia
Válganos la Providencia
De la Majestad divina.
Madre del verbo benina
No permita tu poder,
Que al fin de tanto llover
Suframos alguna ruina
       BERNARDINO GUAJARDO.

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VIVA LA LIBERTAD

       Ha sido la votación,
       Segun dicen, legalmente.
       Dios quiera que no se aumente
       El odio a la relijion.

    Mencionar fraudes i abusos
De los infames tiranos,
Es dejar a los cristianos
Asombrados i confusos:
Para los hombres intrusos
Una falsificacion
Les da su colocacion
En el ilustre congreso.
Del modo que aqui lo espreso
Ha sido la votacion.

    Un roto descamisado
Del puerto de San Antonio.
Dijo: lléveme el demonio
Si yo no soi diputado;
Venia recomendado
De un rico mui influyente.
Pasó a Maipo el indecente
Cuando en la batalla estaban,
I vió que todos votaban
Segun dicen legalmente.

    Otro de esa jente necia.
Tonton, del sentido fallo.
Fué a revolver su caballo
En las puertas de la iglesia;
I uno que a Jesus desprecia,
Le dijo: eres un valiente;
Así es que el irreverente
La ira del Señor provoca,
Incredulidad tan loca
Dios quiera que no se aumente.

    Otro despedazó un Cristo,
Decir esto me da pena.
I no es la primera escena
Sacrilega que hemos visto.
Por eso a todos insisto
Que hagan una observacion,
I verán que en la nacion
O en los hombres de talento,
Toma mayor incremento
El odio a la relijion.

    Al fin es cosa indudable
Aunque dudoso parezca.
Hasta que el mundo fenezca
La iglesia ha de ser estable,
El enemigo implacable
Que hoi aflijida la tiene,
Este traidor no previene
Que jamas ha de lograr
A la iglesia destronar
Si Dios es quien la sostiene.
       BERNARDINO GUAJARDO.

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RESULTADO DE LA VOTACION

       Ya fué la definitiva
       De la lucha electoral.
       Pelea mas desigual
       No la veré miéntras viva.

    Los vencedores valientes
De cholos i bolivianos.
Hoi con sus propios hermanos
Han sido mas indolentes:
Armados hasta los dientes
Salia una comitiva.
Para el norte o para arriba
A impedir la votacion
De esta importante cuestion
Ya fué la definitiva.

    En Putaendó i Aconcagua
Para salir victoriosos,
Abusos escandalosos
Cometieron, i en Rancagua.
En Curepto i en Colchagua,
El partido liberal
Se ha portado como tal
Para ganar la victoría.
Larga seria la historia
De la lucha electoral.

    Por los diarios se ha sabido
Que en Casablanca i Quillota
No fué tanta la chacota,
I el triunfo completo ha sido.
De todo lo sucedido
No daré cuenta cabal.
En Copiapó, en Chañaral.
La fuerza bruta ha triunfado,
I nadie habrá presenciado
Pelea mas desigual.

    En muchas partes pusieron
Presos a varios vocales,
Solo dirán los anales
Las faltas que cometieron:
De esa manera obtuvieron
Una ganancia efectiva
I al hombre que a votar iba
Allí mismo se le arresta.
Otra votacion como esta
No la veré mientras viva.

    Al fin los con[s]ervadores
Despues de tanto suceso,
Presentarán al congreso
Ilustrados senadores,
I valientes defensores
De la relijion cristiana,
Puedo ser que hoi o mañana
La persecucion concluya,
I sin meter mucha bulla
Tenga fin esta jarana.                                   
        BERNARDINO GUAJARDO.

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LAS CUATRO MUERTES
EN QUILICURA

           De la Chacra de Campino
       Hemos te[n]ido el aviso,
       Que allí cuatro muertes hizo
       Un alevoso asesino.

    De noche hubo de llegar
A pedir alojamiento.
Cual era su mal intento
Pronto se va a divulgar:
Este deseaba ultimar
A su amigo leal i fino,
Aquel honrado inquilino
No sospechó del traidor,
Porque era trabajador
De la chacra de Campino

El infame fementido
Esperó que se durmiera,
I con corazón de fiera
Lo mata sobre dormido:.
Despierta un muchacho al ruido
I tambien le fué preciso
Matarlo, porque así quiso
Concluir su obra fatal.
De este hecho tan criminal
Hemos tenido el aviso.

    Despues a otros dos niñitos
Los mata i aun los degüella,
I la señora ¿qué es de ella?
Hé aqui los requisitos
De semejantes delitos,
I nada dejo indeciso.
Pues si salió con permiso
Estaba ya convenida
Con el verdugo homicida
Que alli cuatro muertes hizo.

    Al hechor al otro dia
Lo capturó el comandante
Puelma, i en el mismo instante
Se llevó a la policia:
Aquí aunque negar quería
El horrible desatino.
La mujer culpó al indino
En la presencia del juez,
I ya se sabe que él es
Un alevoso asesino.

    Al fin ya están encerrados,
I ambos dos la pagarán
Llegando los años van
A tiempos mas desgraciados:
Heridos i asesinados
Se están viendo dia a dia
I con tanta alevosia
Que llega a infundir horror,
De un alevoso traidor
Líbrenos Dios i María.
       BERNARDINO GUAJARDO

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