Una madrastra trata de
dar muerte a su entenado a
fuerza de tormentos.

  En el número siete ochenta
De la calle San Ignacio
Vivian en corto espacio
La jente que el diario cuenta
De que a un niño atormenta
Una madrastra mui cruel
La fiera en vez de mujer
Dice el diario mencionado
Que mataba a su entenado
Privándolo de comer.

  Manuel Olmedo se llama
El niño martirizado
I Lorenza la que ha dado
Comienzo al terrible drama
La atencion a todos llama
El hecho precisamente
Dar muerte a un inocente
A fuerza de hambre diré
Por una mujer sin fé
Parte el alma de la jente

  El niño estaba tan fiero
Dicen los que lo veian
Que los huesos no salian
Por respeto de su cuero
Un cadáver verdadero
Era según yo me creo
El tal Manuelito Olmedo
Hijo de un hombre notable
I el castigo a la culpable
Que se le aplique deseo

  La tigre o fiera sangrienta
Covarrubias les diré
Sin tener ni para qué
Al pobre chico atormenta
Nadie se sabe dar cuenta
Porque la mujer chacal
Trataba de asesinar
Con martirio al inocente
Bien pagará prontamente
Ese atentado brutal

  Por fin cuando la Reinoso
Dió cuenta a la policia
De lo que allí sucedía
Lorenza fué al calabozo
Antonio Olmedo su esposo
Al ver esto ciertamente
Se creyó ser delincuente
Segun muestra que se ha dado
nque de haberlo pensado
Cayo muerto de repente

       (Continuará)

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Los comentarios de la ende-
moniada.

  Es tanto lo que se ha hablado
Con respecto a este suceso
Que a mi me tienen bien leso
De los datos que me han dado;
Me contó un viejo pelado
Que el mismo don Miguelito
Le dá al animal maldito
La comida diariamente,
I esto lo hace ciertamente
Cuando el culebron da un grito,

  Yo a uno le pregunté
¿I a la niña Ud. la vió?
Nó, amigo, me contestó,
Pero la vió ño José
¿I cree de buena fé
Que existe la desgraciada?
Sí, porque aquella malvada,
Creáme lo que le digo,
Que ha recibido el castigo
Por ser gorrera i porfiada.

  ¿I cómo así, ño Gollito?
Lo que le digo es mui cierto
Que ese culebron la ha envuelto
Por un castigo infinito,
Ahora don Miguelito
De ella se encargó es verdad
I escondida en realidad
La tiene, porque es decente,
Para enviarla ocultamente
A donde Su Santidad.

  De todo ya lo narrado
La prensa se ha hecho sorda;
Pero la mentira gorda
Como el rayo ha circulado;
Las materas han olvidado
Con esto hasta de pelar,
La alarma es tan jeneral,
Según lo que ha dicho el diario,
Que ya todo el vecindario
No halla otra cosa que hablar.

  Para concluir el cuento
Diré a mis dignos lectores
Que nadie ha visto, señores,
La niña del argumento;
Yo agrego con fundamento
Que ésta ha de ser ilusion,
Porque no hai tal culebron,
Ni hai tal niña maldecida,
Solo es mentira crecida
La que está en circulacion.

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Sobre la niña endemoniada
i envuelta por un culebron.

  En verdad causa impresion
De ver lo que pasa hoi dia,
Una niña es maldecida
I por esa maldicion
Hoi la envuelve un culebron
A la pobre criatura
Desde la misma cintura,
I, según lo que recuerdo,
Lo llega hasta el hombro izquierdo
Ya ven que no es travesura.

  El castigo le ha venido,
Según ña Cata decia,
Porque la niña tenia
Al padrastro por marido;
La madre habiendo sabido
La maldijo con razon
Pidiendo que un culebron
La envolviese por entero
I de un cinturon de cuero
Se cumplió la maldicion.

  Despues la madre asustada
Con el castigo alcanzado
Donde don Miguel Leon Prado
Se trajo a la desgraciada;
En una pieza encerrada,
Según agrega la jente,
Está la desobediente,
Lamentando [  ] su suerte,
I esperando ya [  ] muerte
En poder de la serpiente.

  A R[o]ma, la desgraciada,
Por mano del señor Prado,
Me contó un tal Venceslao,
Que sea pronto llevada;
Pero mejor informada
Ña Rosa en esta ocasion
Me dijo con precision
Que talvez no se llevara
Miéntras no se le sacara
En bendita procesion.

  Como esta nueva corrió
Por todo Santiago entero,
El pueblo, alarmado, infiero,
A la Parroquia acudió;
La multitud se agolpó
Desde el Domingo temprano
Por los caminos del Llano
Esperando todo el dia
Ver la niña maldecida
I el culebron inhumano,

  Por fin que la procesion
Ese dia no salió
I en vano el pueblo esperó
La niña i el culebron;
Reinaba tal sensacion
En el público agolpado
Que tuvo el cura nombrado,
Con la mayor sangre fría,
Correr con la policía
Al público estacionado.

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CAPTURA DE BANDIDOS
UNA MADRASTRA QUE DA MUERTE A
SU ENTENADO
I sobre unas bolas de fuego

  Una importante captura
Ha hecho la policia,
Nueve bandidos hoi dia
Ha aprehendido se asegura.
Sin mostrar aun bravura
Se entregan los capturados
Solo dos comisionados
Toman a estos sujetos.
I detalles mas completos
Doi despues de los malvados.

  Una mujer delincuente
A su entenado mató
Este crímen cometió
Se sabe que injustamente.
Ella un dia mui valiente
Al ver al dicho entenado
Tomó un cuchillo afilado
Con este le dió muerte,
I detalles mas por suerte
Hasta aquí no se han hallado.

  El público habla alarmado
Todo el pueblo mucho ha hablado
Con cierto desasociego
Sobre unas bolas fuego
Que en el cielo han presenciado;
Estas dicen que han cruzado
El espacio velozmente
Mui asustada la jente
Ve los bólidos talvez,
Creyendo que el dia es
Del juicio precisamente.

  Lectores no hai que asustarse
Por los bólidos nombrados
Que son casos anunciados
Por lo cual no hai que alarmarse.
Los bólidos al pasearse
Es ciertamente que aterra,
Pero al fin es claro encierra
Cada uno su motivo;
I en este verso que escribo
Diré algo de la tierra

  La tierra con rapidez
Siempre cuando va jirando
Con aceros va chocando
Los que estallan a su vez.
Pasando luego despues
Por la atmósfera existente
Como un rayo francamente
Pero sin hacer perjuicios,
I hablaré sobre este juicio
En otra Lira siguiente.

       (Continuará).

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LEYES PROMULGADAS
EL PRESIDENTE DE LOS AMORES DE
ACUERDO CON SUS MINISTROS, ES-
PIDIÓ EL SIGUIENTE PROYECTO DE
LEI:
LEI NÚM. 1

       ARTICULO 1.º
  Toda niña espresamente
Cuando trece años entere
Debe saber ya a quien quiere
I tener su pretendiente.
Siempre ha de andar bien decente
Con su cara bien lavada,
Su cabeza bien peinada
I un bonito morsillon,
Para llamar la atencion
De la juventud dorada.

       ART. 2.º

  A los quince años cumplidos
Debe entregarse a su amante,
Prometiendo ser constante
Hasta el fin con su querido.
Si en el año ha conseguido
Tener guagua, con razon
Será inscrita en el talon
De los libros de mi Estado,
Como una niña que ha dado
Productos a la nacion.

       ART. 3º

  Este artículo dictado
Prohibe a toda soltera,
Que se comprometa o quiera
Jamas a ningun casado.
La que a esto haya faltado
Tendrá un castigo severo;
Condenar a muerte quiero
A la adúltera, i aviso
Que para amar hai permiso
Solo al viudo i al soltero.

       ART. 4º

  Ninguna debe casarse
Sin haber ántes vivido
Tres años con su querido,
Para poder prepararse.
Si alguna llega a pasarse
De veinte sin ser casada,
Ni haya vivido enredada
A lo ménos con un hombre,
Puede mandarme su nombre
I será bien castigada.

       ART. 5º

  Esta lei ya promulgada
Desde hoi sigue rijiendo.
Ya puede irla cumpliendo
La que en ella esté ligada.
Si hai alguna desgraciada
Que falte a la lei vijente
Por no tener pretendiente,
Sin susto se puede ir
Que de algo le ha de servir
El mismo autor Presidente.

       (Continuará)

Es propiedad del autor.—Se prohibe la reimpresion de estas poesias
       Juan B. Peralta
       A. Prat 840

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LA CASA BRUJA
DE LA CALLE SAN DIEGO
Los duendes y el diablo haciendo
de las suyas. Libertad de las virje-
nes de Escobar.

  En la casa mencionada
A un pobre policial;
De un modo artificial
Le pasó mano salada
Pensando sin decir nada
Estaba cuando notó
Un anima que esclamó
Caigo o no caigo, sin duda
Y aquí una mano peluda
Del pescuezo lo tomo,

  El paquito desmayado
Cae en tierra sin sentido;
Y al volver mui aflijido
[p]itea a clase asustado
Esta llega i el soldado
A los tejados subió
La jente cuando notó
Que arriba andaba una luz
¡El diablo, el diablo! Jesús.
Mui asustado gritó.

  Un público numeroso
Corrió aquel sitio lijero;
Para ver a José Arnero
En el templo misterioso
El pueblo con alborozo
Bájate diablo, gritaba
Y una lluvia descargaba
De piedras a lucifer
Y herido a mas no poder
El pobre paco arrancaba

  Los duendes me han apedreado
El pobre guardian gritaba;
Y la jente contestaba
El diablo anda en el tejado
Al gran bochinche formado
Santiago se despobló
El juez del crimen llegó
Corriendo me dijo Pablo;
Para ver gatear al diablo
Por las tejas diré yó.

  Apenas don Astorquiza
Sus narices se asomó;
Este es mas diablo, que yó
Decía el diablo de prisa
No quiro ir a la pesquisa
Les gritabá José Arnero
Con una voz de vaquero
Que el juez i hasta el secretario
Temblando saca el rosario
I hacen coro el pueblo entero

  Esa noche finalmente
Nadie por allí dormió;
Todo el mundo lo pasó
Rezando mui reverente
Un gran gato de repente
Sobre el tejado se vió
El diablo otra vez volvió;
Don Astorquiza decia
Y llorando repetía
Como me escaparé yó

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CONTINUACION
DEL CANTO DE APUESTA
ENTRE EL GUASO TALQUINO I LA
GRAN POETIZA PORTEÑA JUANA M.
INOSTROZA.

  El —Ahora que tengo yó
La palabra, pues Maria,
Pregunto en mi poesia
Como el mundo se formó.
Cuando el eterno empezó
Su obra precisamente
Dime quien se halló presente
Con Jehová en el cielo,
Sin error i sin recelo
Contéstame prontamente.

  Ella.— El capitulo tercero
Versículo diezinueve
De los probervios mui breves
Dice así, según me infiero,
Al formarse por primero
Los cielos i aun el dia,
Yo con Jehová vivia,
Ya lo sabes guaso inmundo,
Que Dios al crear el mundo
Fué él con la Sabiduría.

  El.— De manera que se hallaba
Dios con la Sabiduría
Cuando la tierra i el dia
El padre eterno criaba.
Esto saber esperaba
De tí, querida Inostroza,
Tu me esplicas una cosa
Que hasta me admira al saberlo,
Porque no podria serlo.
Una chiquilla mocosa.

  Ella.— Dieziocho años solo tengo
Pero te advierto basura
Que por la santa escritura
No me encierras, te prevengo.
En mi memoria mantengo
La Santa Biblia, a fé mia,
La cual este mismo dia
Me servirá de lumbrera
Para hacerte de manera
Pedazo tu poesia,

  El.— Por la escritura sagrada
Dices que hablará mui pronta
I al último perra tonta
Creo que no sabios, nada.
Esa biblia mencionada
De que hiciste alucion
Como hace la relacion
De los principios en el cielo,
Comienza, pues, sin recelo
A darme contestacion

  Ella.— El Jénesis pues nos cuenta
Que Dios primero creó
La luz, a la cual llamó,
Dia que hoi se presenta.
Para que yo no te mienta
Te diré en este momento
Que Dios al estendimiento,
Según el libro profundo,
En aquel dia segundo
Lo llamó cielo contento.

  El.— Así como has contestado
Te agradezco en proporcion,
Pero el libro en relacion
Lo sabes algo enredado.
Del Jénesis no has citado
El capitulo presente
Ni el verso correspondiente
Con el número que toca,
El cual creo que en tu boca
No hai ni uno precisamente,

  Ella.— El capitulo primero
Verso nueve, os diré yo,
Dice que Dios apartó
Las aguas, según me infiero
En el verso diez yo quiero
Decirte en primer lugar
Como la tierra i el mar
Dios formó en el tercer dia,
I en ese mismo decia
Produzca yerba sin par.

  El.— De ese modo te agradezco
Hablando la realidad
Porque ya tu necedad
Se ha marchado para el fresco.
Mi talento yo te ofrezco
Para decirte Maria
Que el verso once decia.
Produzca yerbas la tierra
I todo árbol que encierra
Buenas fruta a fé mia.

  Ella.— En el catorce tenemos
Hecho ya los luminares
De los hermosos lugares
De aquellos cielos que vemos.
En el quince encontraremos
Hecho el luminar mayor
I el mas pequeño señor
Que es la luna sino falto,
I esto fué en el dia cuarto
Hablándolo sin error.

  El— Como ya tengo fatiga
La discucion pararemos,
La cual ya continuaremos
Al llenar nuestra barriga.
Ahora creo mi amiga
Que Ud, es de gran cultura
Mucho alavo criatura
Tu grandiosa intelijencia,
Porque has citado con ciencia
Lo que dice la escritura.

  Ella.— El verso veinte i veintiuno
Dice como Dios creó
Los reptiles, os diré yó,
En tiempo mui oportuno.
Los peces sin dejar uno
Formó el quinto dia Dios
Desde ese dia el feroz
Reptil ya quedó formado
I el ave que no he nombrado
En el verso veintidos

       (Continuará)

Es propiedad del autor —Se prohibe la reimpresion de estas poesías
Juan B. Peralta
Galvez, 826

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TREMENDAS DESGRACIAS

  La calle Martinez Rosa
Ayer sorprendida fué
Por un suceso, diré,
De una esplosion monstruosa.
Un don Arsenio Espinosa
Ajente mui acreditado
Con sus hijitos al lado
Estaba limpiando un huerto,
Cuando se encontró, por cierto,
Con un objeto ignorado.

  Esta era una granada
Que al mirarla don Arcenio
No descubrió con su injenio
Esta granada embarrada
La tomó sin decir nada
I al mirarle un portillito
Mandó buscar un clavito
Para abrirle ciertamente,
I aquí es donde el pobre Ajente
Mui herido lanza un grito.

  Al golpe que dió Espinosa
Con su clavo en la espoleta
Esta jiró mui secreta
En una forma espantosa.
A los gritos, pues, la esposa
Corrió al huerto mencionado,
Allí a su esposo amado
Lo vé sumamente herido,
I a sus hijitos queridos
En un lamentable estado.

  Ahora les hablaré
De Pablo Aguirre señores
Este jóven, mis lectores,
A Batuco un dia fué
A cazar patos, diré.
En una grande laguna.
Al matar, pues, por fortuna
Un pato corrió a traerlo,
I aquí se ahogó sin cojerlo
En el agua inoportuna.

  Al verlo sus compañeros
Al pobre Aguirre ya ahogado
En busca del desgraciado
Se lanzan los caballeros.
Para esto unos obreros
Trajeron el mismo dia
Le buscan con enerjia
Pero nunca lo encontraron,
Pero al fin su cuerpo hallaron
Unos de la policia.

  Con un sanson, finalmente,
Terminaré al parecer,
Este hombre a su mujer
Le dió una frisca indolente.
Durmiendo tranquilamente
Al regresar la encontró.
Tanta impaciencia le dió
Que tomándola del pelo
Veinte cuadras sin recelo
Por las piedras la arrastró,

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LOS GRANDES CRÍMENES EN
VALPARAISO
UNA POBRE MUJER MUERTA A GA-
RROTAZOS
Siguen los escándalos en la poblacion
Vergara
Disolucion de Batallon Maipú

  La calle del Litre ha sido
Teatro ayer únicamente
De un crímen precisamente
Que al público ha conmovido.
Un bruto o feroz marido.
A garrotazos mató
A su esposa, diré yo,
Según dice una vecina,
Porque a ella una gallina
Sin saber se le perdió.

  Alfonso Joaquin se llama
El matador i es frances
I cuarto cuarenta i tres
Ocupó con la madama
O la víctima del drama
Que El Chileno nos presenta;
Todo el público lamenta
El hecho porque se sabe
Que ella es muerta por una ave
Según la crónica cuenta.

  Ahora continuaré
Hablando del batallon
Que hace poco a la nacion
Ha deshonrado diré.
Con su acto de mala fé
Que cometió en pleno dia
Violando con cobardia
A una niña decente,
En presencia francamente
De su esposo que veia.

  Otro escándolos monstruoso
Se ha visto en Viña del Mar,
Un sarjento va a asaltar
Otra casa lujurioso
Tres soldados sin reposo
Tambien entraron en ella,
I a una niña doncella
Estos salvajes violaron,
Lo mismo hacer intentaron
Con su madre M. Mella

  Rosa Donoso escapó
De aquella gran fechoria
I de allí a la policia
Sin sentido se marchó.
Un oficial caminó.
Luego al lugar del suceso
I al sarjento toma preso,
A Narvaez i a Muñoz,
I ahora bien sabe Dios
Que saldrá en este proceso

  Por fin, la disolucion
De este cuerpo ya se impone,
Miéntras que el juez se propone
Aplicar la correccion.
Confia la poblacion
Vergara i Viña del Mar
Que el Juez sabia castigar
A los salvajes malvados
Que vestidos de soldado
Saben robar i violar

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HORENDOS CRIMENES
UN PATRON DA MUERTE A GARROTAZOS
A SU EMPLEADO I SOBRE EL ESCANDA-
LO DE LA POBLACION VERGARA.

La plaza de Echaurren fué
Teatro la otra semana
De una falta inhumana
Que jamas olvidaré.
En la gran tienda, diré,
De la «Nueva Dalia» advierto,
Un pobre empleado fué muerto
A palos por su patron
Por ser él mui rezongon
Con la clientela, por cierto

  Cuando el patron, le asestó
El gran golpe al dependiente,
Este al suelo francamente
Bañado en sangre cayó.
Un oficial que le vio
Llamó a un doctor afamado,
Este dijo que el empleado
No era grave en proporcion,
I apesar de su opinion
Luego murió el desgraciado.

  Ahora directamente
Les hablaré con reposo
Sobre el hecho escandaloso
Cometido ultimamente.
Se trata precisamente
De un acto de salvajismo
Cometido con cinismo,
Por unos veinte soldados,
Salvajes mui desalmados
Que adulan de patriotismo.

  En viaje de distraccion
Cierto matrimonio andaba
La la Poblacion llegaba,
Vergara en esa ocasion.
La pareja en relacion
Cuando aquel sitio llegô
A la sombra se sentó
Por gozar la brisa fresca,
I entónces la soldadesca
Del Maipu la sorprendió.

  Tomando al hombre primero
La boca le amordazaron
I en seguida le robaron
Su reloj i su dinero.
A su esposa, mui lijero,
Los soldados la tomaron,
Al esposo sujetaron
Con cinismo e inconciencia,
I en el acto en su presencia
A la señora violaron.

  El Chileno, finalmente,
Denuncio el hecho primero
I Valparaiso entero
Se indignó precisamente,
Con los salvajes realmente
Que hicieron la violacion,
Justicia nuestra Nacion
Pide contra los soldados
I ojala que a los malvados
Se les dé una correccion.

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