Ya los lectores sabrán con lejítima sorpresa del cadáver sin cabeza que halló en la calle un guardian.
Todo el mundo se halla ancioso con bastante fundamento por tener conocimiento de este crimen misterioso; el sentimiento curioso se muestra con mucho afan a fin de saber el plan que siguió el brazo asesino; que el picaro fué lodino ya los lectores sabrán.
El policial de facción que no era ciego ni manco divisó un bulto blanco cerca de una construccion; como era la oracion se aproximó con presteza, dió vuelta toda la pieza i vió que el bulto serrado era un cuerpo mutilado con lejítima sorpresa.
Llevó a la comisaría el fardo aquel en cuestión i ahí con justa razón se formó una algarabía; el bulto se descocia i se vió con estrañeza el cuerpo en una pieza a la luz de una linterna cortado el brazo i la pierna del cadáver sin cabeza.
Todo el comercio indignado contra el mónstruo carnicero ofrece mucho dinero al que dé con el malvado; este bribón tan notado no debe ser un gañan; esta noticia que dan ha pasado en la Arjentina i dicen a quien atina que halló en la calle un guardian.
Un cochero criminal dentro de un carro urbano ha muerto con propia mano a un caballero a puñal.
Este hecho ha sucedido como les relato i hablo en un carro de San Pablo donde iba el hechor metido; de malvado i atrevido se ha hecho el autor fatal; esto sucedió cabal al cruzar calle Moneda escapando a la Alameda un cochero criminal.
Por la cuestión de un asiento el señor Chavez Fidel i el cochero bruto i cruel disputaron un momento; en el acaloramiento el criminal inhumano echó con presteza mano a un gran cuchillo afilado haciendo el hecho malvado dentro de un carro urbano.
Como ha sucedido el hecho yo lo he sabido con creces le hundió el cuohillo dos veces en el vientre i en el pecho; en mortal dolor deshecho cayó el herido de plano; el jentío trató en vano de aprehender al bandolero pues a Chavez el cochero ha muerto por propia mano.
Las siete i media seria cuando el hecho sucedió la jente se amontonó al llegar la policia; a Chavez se conducia a la botica a curar i el otro logró arrancar sin que se viera estorbado despues que habia ultimado a un caballero a puñal.
Lector en la Loqueria una mui furiosa insana destripó a otra loca anciana en la pieza en que dormia.
En el 26 de Abril «El Porvenir» nos da cuenta de una trajedia sangrienta como no hai otra entre mil; el mismo «Ferrocarril» se ha asustado en demasía; nadie pues lo creería si no fuera atestiguado este cuadro que ha pasado lector en la Loqueria.
En una pieza asfaltada i sobre un monton de paja es donde halló su mortaja una anciana desgraciada es ya regla acostumbrada que un guardian en la mañana abra la puerta i ventana descorriendole el cerrojo pero así hizo su antojo una mui furiosa insana.
Va el guardian a abrir la puerta i vé a una loca parada con la mano ensangrentada i al lado otra loca muerta; esta furia en la reyerta cual si fuese de badana todo el vientre le rebana con las uñas a la occisa, con gran crueldad i con prisa destripó otra loca anciana.
Furioso el brazo asesino (es preciso que lo diga) le sacó de la barriga casi todo el intestino i cuando el loquero vino la cruel loca se reia i en su mano se veia un gran pedazo de entraña hizo este crimen con saña en la pieza en que dormia.
El hijo que mató al padre, se casó con la madre, fué hermano de los hijos i pa- dre de los hermanos.
Lector te relataré lo que habla un historiador que nos detalla el suceso que viene a continuación que os llenará, de seguro, de dolor i compasión! Es el caso como sigue, escúchalo bien, lector: Habia en cierto pais un rei de mucho valor con una corte suntuosa de brillante ostentacion i era de bienes inmensos jeneroso poseedor. I como a pesar de todo no tenia sucesion adoptó por hijo propio un pequeñito varon que en el cerro, abandonado encontrara un cazador; ppero este niño era hijo de otro gran Emperador de otro pais mui lejano, yaliente batallador, que como un brujo le había predicho como un malon que su hijo fatal, seria su terrible matador i de su madre el marido, de sus hermanos, el tutor, eu cuanto nacio, asustado le encomendó a un leñador que le quitase la vida con uua crueldad atroz i que por seña precisa le llevara el corazón. Tomólo el hombre en sus [brazos i a su hogar se encaminó resuelto a hacer lo mandado con humilde sumision y i a su mujer cuenta entonces la órden de su señor; mas esta buena señora movida de compasion le dijo, toda llorosa tú no harás tan negra accion; pero el otro le replica: aftijo mi situación pues él me puede aplicar un castigo abrumador ya lo ves tengo que ser obediente servidor Hai un medio que subsana tu aflijida condición le dice su pobre esposa; escucha pues mi lección: como tú debes llevarle por poderosa razón el corazón de ese niño, que acuse su destrucción, le sacarás esa entraña a nuestro hijo que murió i llevarás este chico a que lo devore un leon a la montaña mas alta que se encuentre al rededor; así tú habrás conseguido dar fiel interpretación al mandato de tu amo i a las órdenes de Dios i el marido satisfecho asi llenó su misión. El rei quedó mui tranquilo pero el niño no murió, porque las fieras del monte le tuvieron compasion! Hasta que un dia temprano lo recojió el cazador, pasando a una réjia cuna, creciendo en el esplendor. Asi llegara a mancebo, orgulloso i fanfarron gustando mucho, al magnate inflijirle humillacion, hasta que un dia uno de ellos de paciencia lo sacó i la humildad de su cuna con crueldad le reveló. El mozo guardó silencio i la verdad indagó i una vez que ya la supo del palacio se marchó sin comunicar a nadie tan brusca resolucion. Caminando así al capricho sin tino ni direccion se metió por un camino donde un carruaje encontró donde venia montado un orgulloso patron que al eucontrarlo, la huasca por la cára le cruzó; volvióse entonces el mancebo i con furia lo atacó i arrojándolo por tierra la vida le arrebató, Los campesinos huyeron i él su camino siguió i logró llegar a un pueblo qué habia a la inmediación bien lejos de sospechar que aquel a quien él mató fuera de aquella comarca su poderoso señor. Luego llegò la noticla de ese hecho desgarrador mas se dijo que su muerte fué debida a un tropezon que dió, votando a su dueño, aquel réjio faeton. El pueblo lloro su muerte con justicia la lloró. Pero pasado algún tiempo aquello ya se olvidó, ¡que todo dura en la tierra apenas lo que una flor! Habia en esa comarca un «Ogro» atroz i gloton que se llamaba el Esfinje, de aspecto horrorizador. La reina, viuda ya entonces, le estipuló por ración una virjen cada año del mas ilustre blason salvando así de su furia la aflijida poblaciou; i ante tanta desventura, esa reina prometió, con aquel hombre casarse de cualesquier condición que llegue a quitar la vida al mónstruo devorador que el alma le tiene llena de penas i el corazón Mas, para lograr tal cosa no se encontraba otra opcion que a un problema que ponia encontrarle solución a aquel que se equivocaba se daba muerte feroz i aquel que le adivinara seria su matador Muchos antes lo intentaron i hallaron su perdición! El jóven bien decidido tomó su resolución, encaminóse a una peña del jigante, habitacion, buscando gran recompensa o dura condenación. Este salióle al encuentro i le dijo: dí, simplón, quién al principio anda en [cuatro i poco despues en dos, para continuar en tres? El jóven le contestó el hombre, que anda gateando en cuanto recien nació jóven anda con sus piernas i viejo con un baston! El «Esfinje» al oir esto de la peña se arrojó. El pueblo llamó a este jóven su grande libertador i la reina agradecida su promesa le cumplió, pasando a ser por lo tanto de ese pueblo emperador, a quien trató como a un hijo con paternal atencion Pero vinieron mil guerras plagas i desolación i el rei afrontarlas supo i compartir su dolor con aquel pueblo tan grato que lo adora como a Dios. La reina le habia dado dos niñas, ningún varon. “Tiresias”, ahi tenia de la adivinauza, el don; i quiso el rei consultarle de tal ruina, la razón. En vano “Tiresias” mismo le decia de que no, le convenia a su dicha conocer su esplicacion; pero aquel rei jeneroso en su tarea insistió i buscando el bien del pueblo un castigo señaló para aquel que fuera causa de tan terrible afiiccion i al fin obligó a “Tiresias” hacer su revelación. Tú lo mandas, le dijo éste ¡i en sollozos prorrumpió; sabe Dios cuánto yo sufro con mi adivina misión: quisiera no tener lengua o bien no ser el que soi que ser de un rei tan grandioso su severo acusador! El rei aquellas palabras ni la reina comprendió i “Tiresias” conmovido con lagrimas, esclamó: “de esta terrible desgracia solo el causante sois vos, a vuestro padre matastes que viajaba en faeton, marido de vuestra madre, de tus hermanas tutor padre tambiende estas mismas de tus hijos hermano sois! Aquel que debió matarte a tu padre traicionó i con salvarte la vida su horóscopo se cumplié por eso el Dios irritado a este pueblo abandonó dejándolos umerjido en dolorosa aflixion!” La reina al escuchar esto al instante se mató con un puñal mui agudo que en su vientre sepultó; el rei, por desgracia tanta ámbos ojos se saco i por bienestar del pueblo ese trono abandonó.
Una madre pervertida se comió a su propio hijo despues de un golpe prolijo quitó al amante la vida
Hace «El Constitucional» del mártes este relato i yo al público sensato lo doi de un modo formal; así se espresa testual: «por causa desconocida i con crueldad desmedida en el medio de un potrero cometió el crímen mas fiero una madre pervertida.
Encontrábase tranquila con un hijito cargado a quien habia bautizado recientemente en la pila; cuando se agacha i afila un puñal en un portijo i con él le abrió de fijo Rtodo el vientre al chiquitin i para concluir al fin se comió a su propio hijo.
Cuando regresó ei querido que era un buen trabajador lleno de justo furor quiso darle un merecido; cuando ella hubo comprendido «esto va mui mal», se dijo i con mucho regocijo tomó el puñal sin embargo i lo tendió largo a largo despues de un golpe prolijo.
Despues de esta gran locura i crímen tan espantoso llena de contento i gozo huyó para la espesura esta terrible aventura colma la feroz medida; esta fiera es perseguida en la isla de Haiti pues se comié al hijo i quitó al amante la vida.
Muchos crímenes habrán en la redondez del mundo pero de horror mas profundo como este nunca verán; si la pillan le darán su castigo de seguro; la han de empalar en un muro sin que ninguno se asombre porque este crímen sin nombre pasa de castaño a oscuro.
La primera etapa de nuestra investigación sobre la lira consistió en la transcripción nuestro corpus de la “Lira Popular” publicada en la década del ’50 en periódicos por Inés Valenzuela y Diego Muñoz y se apoyó en la contribución desinteresada de muchas buenas personas que realizaron la transcripción de los documentos digitales que les entregábamos, a continuación hacían la transcripción que luego se revisaba y se ponía en el sitio www.lirapopular.cl. Pueden ver sus nombres y contribuciones acá.
En ese período me interesé un buscar una forma que permitiera realizar la transcripción de gran cantidad de versos de manera simple ya que el proyecto había sido rechazado en los concursos a los que postulé y carecía de fondos. La modalidad seleccionada fue un éxito gracias a todas esas contribuciones desinteresadas pero muy entusiastas.
Mientras se desarrollaba esta etapa, investigué en opciones computacionales para desarrollar el proyecto: Sistemas de presentación de las imágenes y sobre la aplicación de inteligencia artificial (IA) que permitiera transcribir y avanzar en el material de mejor calidad, dejando solo lo problemático al ojo y mente humana.
En cuanto a la presentación de la información preferí usar WordPress, ya que es una herramienta gratuita con las principales opciones que se necesitaban. Otras opciones muy especializadas como Omeka o Mirador, a pesar que entregaban prestaciones más especializadas requerían un soporte financiero que no tenía.
El primer intento de transcripción con tecnología informática fue aplicar OCR, Optical Character Recognition. Pero no fue eficiente, ya que solo reconoce lo que está nítido. Las liras al ser muy antiguas y con sistemas básicos de impresión tienen mucho daño, además de errores humanos. OCR entregaba grandes listados de texto irreconocible. Era necesario un sistema que pudiera trabajar con alternativas y deducir.
Así me acerqué al HTR, Handwriting Text Recognition, este sistema basado en IA está diseñado para que una máquina aprenda a reconocer el texto escrito a mano, es decir analiza un texto en el cual hay una inmensa cantidad de variantes para cada caracter. La investigación de HTR está avanzando rápidamente por la necesidad de conservar textos antiguos, como aprender a leer la cursiva antigua alemana o el epistolario abundante en toda cultura. Será un gran aporte el desarrollo de un sistema que permita la lectura de manuscritos tanto de personajes importantes como aquellos que muestran la vida cotidiana en una esquela, o un documento burocrático, las pequeñas historias.
Veamos un ejemplo de su posible aplicación en Chile. El Archivo Nacional tiene bodegas llenas de documentos manuscritos creados por los tribunales desde la Independencia. Toneladas de documentos sin ninguna posibilidad de estudiarlos estructuradamente. Son solo hojas sueltas en las que cualquier descubrimiento se producirá principalmente por la casualidad. Si estos documentos fueran procesados saldría a la luz una parte importante de nuestra historia, ya que sería simple indexarlos en profundidad y realizar búsquedas por cualquier término. Pero ahí yacen amontonados esperando su HTR.
Hay varias instituciones que desarrollan proyectos de HTR, pero opté por uno que es gratuito y tiene el respaldo de una importante universidad de Austria: El Proyecto Transkribus de la Universidad de Innsbruck.
Comencé a probar el sistema mientras avanzábamos con las transcripciones de las liras de la década de los ’50. Lo hice en especial en una libreta de versos del poeta Juan Escobar de Limache. Era más complejo ya que es un manuscrito, pero me impresionó cómo aprendía el servidor. El resultado de la primera transcripción es bastante cercana al OCR, pero al hacerle las correcciones en la segunda ocasión es notorio que comenzó el proceso de aprendizaje de parte del servidor.
El sistema
La Inteligencia Artificial utiliza máquinas con un sistema neuronal que imita el pensamiento humano. Por esta razón no se habla de programar sino de entrenar. Al servidor se le va explicando por medio de las correcciones a fin de que aprenda la variedad de trazos presentes en el texto.
Por esta razón es necesaria una larga etapa de preparación (yo transcribí aproximadamente 100 liras en esta etapa, aproximadamente 100.000 palabras). Completado esto se me asignó un servidor entrenado para mi investigación y que al especializarse en un proyecto en particular, cada vez que hace una nueva transcripción aumenta su precisión.
Como en este caso estoy trabajando con texto impreso, la variedad de caracteres es inferior lo cual facilita el aprendizaje,
La transcripción
En esta etapa estoy trabajando con la Colección Lira Popular de la Universidad de Chile. Lamentablemente hay mucha lira mal digitalizada y seguramente esas van a tener que ser transcritas por colaboradores.
La transcripción es interesante ya que el período presenta, como explico en otro artículo, un idioma particular con reglas diferentes a las actuales. Además está la mala calidad de los documentos: mucha falta ortográfica o simplemente mala calidad de la imprenta que dejó mucho error. Esto impide utilizar un diccionario, ya que el sistema podría corregir dichas diferencias de escritura.
A pesar de esto el nivel de la transcripción es muy bueno y con algo muy especial e importante. Al ser hecha por una máquina no la afectan cambios que una persona modificaría sin darse cuenta, por costumbre.
Los errores de un transcriptor humano son lógicos, los de una máquina son diferencias por no ver algo bien o confundirse.
Un humano va a olvidar de vez en cuando poner tilde a “fue”, que en esta época llevaba o hacer lo mismo con palabras terminadas en -on, que en esa época no llevan tilde. Son errores lógicos y entendibles, pero que posibilitan que tanto el transcriptor como el revisor los pasen por alto.
Los errores computacionales son diferentes. Son principalmente confusiones con una elemento poco claro: tipo invertido, tipo roto, tipo sucio, mancha en el papel. Un ejemplo de estas confusiones es que en estas liras es frecuente encontrar tipos invertidos. He preferido no destacar esto (usar unicode para poner la alternativa invertida: Ɐ (U+2C6F)). La opción más frecuente es que el sistema confundió con “n” y “u” ya que se usó invertida1. Como yo comencé a reemplazar la variante invertida por la correcta, el sistema se confundió y comenzó a invertirlas incluso cuando estaban bien. Por esa razón, si ahora encuentro “uua” en vez de “una” no lo puedo corregir, para evitar que el sistema aprenda mal.
Transkribus
La interfase de Transkribus
No es simple el sistema de trabajo, pero lo hace más complicado la casi pobreza de los manuales para aprender el uso. Una larga etapa de acierto-error va aclarando poco a poco cómo debiera hacerse la investigación.
Da la impresión que al ser de una universidad está pensado para formar equipos de trabajo con profesores que ya lo conocen y dentro del curso enseñarán las funciones, no se me ocurre otra explicación a esos manuales con tan poca información.
Pero es posible llegar a utilizarlo y sorprenderse cada vez que muestra un detalle producto de su aprendizaje, como leer líneas que incluso para uno eran confusas.
______ 1 Esto muestra de desprolijidad de la imprenta, preocupada más de terminar rápido el trabajo que de hacerlo bien, ya que los tipos tienen una muesca para evitar ponerlo invertido. Una mirada rápida y se nota que hay un tipo mal puesto. Pero no había un tiempo de control de calidad.
El siglo se va acabar La luz se va repartiendo, La humanidad va siguiendo Cada dia mas bruta
Nos dice “El Fnrocarril” I c si la prensa toda Que el crímen está de moda Con su carácter mas vil; Pasan los casos de mil En que se llega a matar Con alevosía tal Que uno no puede creer Que es o l[l]egue asuceder Si el siglo se va a acabar
Ahora dies caminaba Bas[t]a[n]te amigablemente Mui distante de su mente La suerte que le esperaba Un peon que trab[a]jaba, Con un amigo estupendo Que le dió un golpe tremendo En m[e]dio de la cabeza ¡D[i]ga uno con lijereza: La luz se va repartiendo!
Despues de haberlo aturdido, Sacó su corvo puñal I le dió aquel animal, Veintiocho golpes seguidos, Se al[e]ja mui complacido, Muerto de[j]arlo creyendo Tales actos van diciendo: Reinando las puñaladas, ¡Qué senda tan desgraciada La humanidad va s[i]guiendo!
En vista de hechos tan crueles Que con horror ceusuramos, Con gran justicia esclamamos, Que son mui tristes papeles Los que, malvados infieles, Nos hacen representar, Haciéndonos figurar En tan rebajada esfera Que en verdad ¡ser no es friolera Cada dia mas butal!
Abrió la era De[ ]M[ ]o Dos crímenes tan odiosos, Ramirez otro horroroso Hizo i por cierto bien feo, La de Dubray, segun creo, I Vasquz se va enlazando, Carrasco le va alcansando Eu Rengo, atroz dando muerte A Carr[i]llo i con tal suerte Preguntamos ¿hasta cuando?
Lo sabe ya el mundo entero; Por librarnos del pecado, Vilmente crucificado, Murió Cristo verdadero.
El vicio se hallaba arrriba La soberbia gobernaba, La virtud era una esclava De la corrupcion mas viva, El fariseo i escriba Con carácter altanero. I con corazón de acero Dictaba sangrientas leyes ¡Que tiempo esos, que reyes! Lo sabe ya el mundo entero.
En un pesebre harto oscuro Entre luces celestiales, En esos tiempos brutales Naciera el hombre mas puro; Llegó a poner en apuro A muches sabios notados Que quedaron humillados A los ojos de Pilato. ¡Sufrió Cristo su mal trato Por librarnos del pecado!
Dias como esta semana Creó fama universal Sin encontrar ya rival. La gran doctrina cristiana. Al ver su impotencia vana Esos reyes depravados, Dejaron ya decretado, A Jesucristo dar mu[e]rte, Quien fué por tan triste suerte Vilmente crucificado.
Júdas, vendió al Redentor, Su apóstol mas predilecto; I su apóstol mas perfecto, Fué San Ped[r]o i lo negó, Mas, Cristo los perdonó Cuando en sagrado madero El Homcre-Dios justiciero Fué pues[t]o entre dos ladrones; ¡Chorreando sangre a mantones Mu[r]ió Cristo verdedero.
N[a] die en milagro creia; Que como estaba anunciado. Volviera resucitado Jesucristo, al tercer dia. Probó el poder que tenia I hácia los cielos voló I su doctrina dejó, Como una sagrada ciencia, Escrita en toda conciencia Desde el rei hasta el peon.
Mui bien lo dice el refran Del pais mui conocido: “Dinero mal adquirido A nadie ha de aprovechar.”
El domingo caminaba Calle de San Pablo ab[a]jo, Pensativo i cabisbajo, Quien Allende se llamaba; Pero cuando ya llegaba A Matucana, al doblar S[i]ente que lo hace parar La voz de siete bandidos; Procura andar prevenido Mu bien lo dice el refran.
Moraga José María Con P[e]dro Pablo Mnñoz, Son los principales dos Que la banda dirijía, Qvítale cuanto tenía Al pobre Allende aflijido, Dieron des[p]u[e]s su volido C[a]da cual para su lado; Pero son estos malvados D[e]l pais mui cenocidos.
De la ganancia el total Moraga agarrarse quiso. Muñoz no fué olvidadizo I se le puso formal; Hecharon mano al puñal I hallándose bien heridos, Cayeron estos band[i]dos En las garras de los pacos, No llenarà ningún saco D nero mal adquirido!
Del hospital una sala Ocupan los malhechores, Buscando lechos de flores Hoi se encuentran en la mala. La justicia se señala No siempre con tal verdad, Pero en fin es necedad C[r]eer que la felonía Ni la ruindad mas impía A nadie ha de aprovechar.
Si la justicia pudiera Hacerse de este tamaño, ¡Que semblante tan uraño El criminal le pusiera! El delito no ocurriera Con una frecuencia tanta Que desde que se levanta Al hombre honrado le toca Llevar el credo en la boca Porque su suerte lo espanta!!!