Al pueblo

    Arriba, pueblo chileno!
¡Arriba, con con gran valor!
Dále guerra al millonario
Que te trata con rigor.

    El infame que hoi te oprime
Grande pueblo soberano,
Es un hombre mui ufano
Que por la riqueza jime;
Mui bien tu sangre desprime
I se queda mui sereno.
Dime pues si será bueno
Que esto ¡ai! toleres vos;
I aquí te dice mi voz,
¡Arriba, pueblo chileno!

    Marchá juntos i unidos
Mis queridos compatriotas
A combatir los idiotas
Grandes ensoberbecidos.
Estos son cuales bandidos
De tí hermano, el gran terror
Que quieren con tu favor
Llenarte con grande plaga;
Antes que todo esto se haga,
¡Arriba con gran valor!

    Como hoi se ha hecho la vida
Mas cara que en otra vez,
Es necesario que estés
Pueblo con tu frente erguida.
Por mi patria tan querida,
Con esfuerzo estraordinario,
Por no ser estrafalario
Para hacer esta advertencia,
Te digo que sin clemencia
Dále guerra al millonario.

    Pueblo, no debes creer
A la clase afortunada,
Porque con una mascada
Dice que os quiere comer.
Esto no ha de suceder
Si te arrojas con valor
Donde tu cruel contendor
Que por tí vive orgulloso;
Pues es solo un vanidoso
Que te trata con rigor.

    Al fin, diré mui atento,
Oh pueblo aquí en mi narrar,
Que no le dejes pasar
Ninguna al rico avariento.
Pues yo tendré un gran contento
Cuando vea en Chile amado
Que tal hombre afortunado
Ha dejado al pobre en paz;
Si sucede esto, quizas
Habremos mui bien triunfado

Ver lira completa

La aristocracia

    ¿Quién es pues la aristocracia
Que aborrece a los obreros?
Una tropa de ambiciosos
O mejor dicho usureros.

    Desde chico mi lector
Con afan me he ocupado
De un truan sér acomodado
Que nos trata con rigor.
Digo aquí i con todo honor
Por estar en gran desgracia
Que la augusta democracía
Hoi pregunta incomodada:
—Oh! mi patria mui amada,
¿Quién es pues la aristocracia?

    Aunque vive como en gloria
Esta señora de que hablo,
Se lo pasa como el diablo
Renegriendo nuestra historia.
Solo le apoya la escoria
De muchos politiqueros
Que dicen ser los primeros
De aquí hoi la intelijencia
Cuando son solo indecencia
Que aborrece a los obreros.

    Pues digo hoi con valentía
Quienes son los hombres brutos
Que dicen ser absolutos
De su eterna picardía.
Son los que ya una jauría
Han hecho de codiciosos
I dicen ser mui gloriosos
En todo ló que han vivido
Aunque son, como es sabido,
Una tropa de ambiciosos.

    Ya no es dable tolerar
Al gran bando aristocrático
Porque al débil democrático
No se cansa de arruinar.
Siempre éste i sin dudar,
Está como pordioseros
Soportando a los logreros
Infames de siete zuelas
Que son como sanguijuelas,
O mejor djcho usureros.

    Al fin, diré mi lector
Que la aristocracia infame,
Si así quieres que la llame,
Es solamente el horror
Del pueblo que con dolor
Gana el pan honradamente
Con el sudor de su frente
Dándonos a comprender
Que el rico piensa de hacer
Castillos hasta en su frente.

Ver lira completa

Atroz intento
De asesinato en la Arjentina
a nuestro vice-consul don
Vicente Barrios por un
grupo de gobiernistas

    La pluma tiembla al narrar
I la intelijencia el tino
Lo que el cobarde arjentino
Ha querido consumar
No se puede tolerar
Que hombres tan indecentes
Intentaran en Corrientes
Tal escena cometer
Solo pues por ofender
Nuestro honor por ser pasientes.

    Este crimen tan horrendo
Felizmente no lo hicieron
Talvez porque no pudieron
Diga aquí según comprendo.
Pues ya la estará temiendo
El arjentino atrevido
Por tal hecho cometido
Con nuestro Consul valiente
Que combatió al delincuente
Gaucho o mui gran bandido.

    ¿Qué creerán los cuyanos
Que el invencible chileno
No se encontrá mui bueno
Para combatir marranos?
Esta gran horda de ufanos
Con Chile no cundirá
I seguro hoi estará
Arrepentido de este hecho
Puesto que ningun provecho
En ningún tiempo obtendrá.

    Solo del Gobierno espero
Que arregle luego este asunto
Mui bien i punto punto
I que sea verdadero,
Para que ningun patero
Miserable i sin honor
Se atreva mi buen lector
Tan gran crímen realizar
Para hacer así enlutar
Nuestro hermoso tricolor.

    Al fin mis caros lectores
Para concluir diré
Que mui prento los daré
Mas mejor los pormenores
De los mui graves horrores
De este intento tan malvado,
I no digan que he faltado
En esto hoi a la verdad
Por ser de gran novedad
Lo que hoi les he contado.

Ver lira completa

A una ingrata

    ¡Por qué es tanta tiranía!
¡Por qué no me has de querer!
Espero en Dios que algún dia
Mis penas han de volver.

    Oí de este despreciado
Sus quejas, amada suerte,
Que ya le llega la muerte
Porque tú le has olvidado.
Recuerda el tiempo pasado
Cuando en tus brazos dormia
I de que yo te decia
Que eras mi espejo brillante;
Puesto que yo fuí tu amante,
¡Por qué es tanta tiranía!

    Fijate con todo anhelo
I recorre tu memoria
Hasta ver aquella gloria
Que era todo tu consnelo.
Mira pues, precioso cielo
En tu advertido entender
Cuando estuve en tu poder
I pasé tranquilidad.
Por esto digo en verdad
Por qué no me has de querer!

    Te pregunto con reposo
Porque ha sido esa mudanza;
Dime si tendré esperanza
De ser siempre aquél dichoso.
Yo fuí tu amado amoroso
Que en verte me divertia,
I hoi por hoi en agonia
Me lamento a cada paso;
El verme siempre en tus brazos
Espero en Dios que algún dia

    Es mui bien reconocido
Que por mí ya no te empeña;
Siendo tú mi propia dueña
Me habeis echado en olvido;
Para mí sorpresa ha sido
I no acabo comprender.
Hoi te doi a conocor
Que vives en un engaño;
Pues espero que el otro año
Mis penas han de volver.

    Al fin, pues ingrata vente
A mis brazos con placer,
Compadécete de ver
Tu primer amor ausente
I revisa el espediente
Que hicimos juramentado
En el corazón grabado,
I seguro de tal suerte
Te digo que por quererte
He de morir a tu lado.

Ver lira completa

A los ricos

    Todo rico es usurero
Dice un adajio vulgar;
Yo voi aquí asegurar
Ser un hecho verdadero.

    Es tan verdad lo que digo
En estos versos, señores,
Que todos con mil amores
Querrán servir de testigo.
Por esto lector yo sigo
Hablando mui altanero
Del sér infame i logrero
Diciendo con claridad
Que en este mundo, en verdad,
Todo rico es usurero.

    Este bicho acomodado
Como lo pasa gozando,
Se olvida del que sudando
Tanta riqueza le ha dado.
Por lo tanto aquí enfadado
Como poeta popular
No tengo mas que esclamar
Con hechos hasta sin cuento
Que lo que ahora yo cuento
Dice un adajio vulgar

    Es tan grande la avaricia
De los ricos al presente,
Que hasta la mas pobre jente
Le tienen tambien codicia.
Otros hai que con caricia
Quieren al pobre embaucar;
Para poderse llenar
Esto hacen, bien se entiende,
I por esto se comprende
Yo voi aquí asegurar.

    Por doquiera, aunque forzosos
Estos hijos del millón
Hablen, i sin razón,
Siempre salen gananciosos.
Hé aquí porque asaroso
Yo a esos tipos considero
Ser sin conciencia, i prefiero
Decir esto hasta morir
Antes que no pues decir
Ser un hecho verdadero.

    Por fin, los ricos, señores,
Mientras mas tienen, mas quieren
I para el pobre prefieren
La miséria i los dolores.
Los mas crudos sinsabores
Siempre éste ha soportado
Por darle al acaudalado
Honor, placeres i gloria
Consiguiéndole victoria
Por dó el haya trabajado.

Ver lira completa

LA
NUEVA INMIGRACION

    Otra vez quieren traer
Del viejo mundo, señores
Una tropa de ladrones
Para causar mas horrores.

    Balmaceda, el gran ladrón,
Fué el primero que aquí trajo
Esta especie de estropajo
Que hoi arruina a la nacion.
Pues me causa indignacion
I no acabo comprender
Porque esto pueden hacer
Los que ayer nos dieron gloria;
I de estranjoros la escoria
Otra vez quieren traer.

    La industria que han traido
Estos inmigrantes bobos,
Es la industria de los robos
Como todos han sabido.
I no digan que atrevido
Les aplido estos colores
A estos escamoteadores
Que quieren darños las huachas
Cuando son nomas que hilachas
Del viejo mundo, señores.

    ¿Dónde iremos a parar
Con los tales inmigrantes?
Pues con males aterrantes
Nos tendremos que llevar.
No pudiendo soportar
A semejantes bribones
Ni menos contribuciones,
Diremos al presidente
Que es solo esa infame jente
Una tropa de ladrones.

    A mas que al chileno obrero
No sé le proteje en nada,
Se le trae uná manada
Como el lobo cárnicero.
Vamos a ganar dinero
Por ser tan trabajadores,
Dirán los esplotadores
Allá en su patria natal,
Cuando son peor que animal
Para causar mas horrores.

    Al fin, le digo al Gobierno
Que se deje de locura
I no traiga mas basura
Porque el odio será eterno
Que le tendrán como infierno
Los valientes de Concon;
Si éste no es mas orejon
Pues cosechará laureles,
O de nó, tormentos crueles
Pasará en toda ocasion.

Ver lira completa

EL JOVEN
QUE SE ULTIMÓ POR EL DESPRECIO
DE SU PRENDA AMADA

    En lquique ha sucedido
Esta trajedia de horror;
Un buen jóven de aburrido
Se ultimó por el amor.

    Desde mucho tiempo hacia
Que este hombre desgraciado
Se encontraba enamorado
De una niña Rosalia.
Como ésta no lo queria,
Dijo mui enternecido:
—«Por encontrarme aburrido
Yo me tengo que matar»
I esto que voi a contar
En Iquique ha sucedido.

    Se llamaba el gran suicida
José Maria Aravena
Que para calmar su pena
Solo se quitó la vida.
Tal escena acontecida
Te la contaré, lector,
Dando bien el pormenor
Al impulso de mi lira,
I no digan que es mentira
Esta trajedia de horror.

    Estaba en su habitación
Cuando el tiro se lo dió;
Luego éste se sintió
Por su gran detonacion.
Todos con admiracion
Vieron en cama tendido
Al que siempre habia sido
Un buen hombre, i les advierto
Que esto hizo, i es mui cierto
Un buen jóven de aburrido.

    Se sabe que éste ha dejado
Una carta en que decia:
—«Por mi amada Rosalia
Yo la vida me he quitado.»
Estaria atribulado
Por ser agudo el dolor,
I por eso el bienhechor
Dijo mejor es que muera;
I este hombre, quien creyera,
Se ultimó por el amor.

    Al fin, lectores diré
De que esto se ha efectuado
En un puerto mui nombrado
Como ya les indiqué.
Esto mui bien yo lo sé
I lo digo con verdad
Que hai hecho sin variedad
El detalle mas mejor
Que ahora tengo el honor
Darlo a la publicidad.

Ver lira completa

EL MAR
I DOS NIÑOS VERSEROS

    Un poeta mui castiso
que hace plata como mote
a dos chicos del cogote
se llevó a Valparaiso.

    Hallando el negocio muerto
un poeta mui nombrado
al Mapocho se echó a nado
con rumbo al vecino puerto;
encontró de un modo cierto
despues que puso un aviso
en el tiempo mas preciso
dos chicos categoría
i los contrató por dia
un poeta mui castiso.

    Los muchachos en cuestión
eran del mismo tocino
uno Abel i otro Avelino
cual de los dos mas griton;
al fin llegan al Baron
i bajan del tren al trote
i en cuanto miran un bote
ggritan los dos ¡la batea!
i esto es para que se vea
que hace plata como mote.

    Al mirar los maderales
palos grandes de los buques
esclamaron como tiuques:
¡mira, mira los perales!
Tomaban por animales
las olas dándose azote:
haste que de un papirote
el pueta perjudicado
se llevó para otro lado
a dos chicos del cogote.

    Mirando unas boyas plomas
que hai adentro de la mar
no cesaban de gritar:
¡vé esas pelotas de gomas;
solo dejaron la broma
por un coscacho maciso
que les dió con su permiso
en toda la carne viva;
¡la vaca mas productiva
se llevó a Valparaiso!

Ver lira completa

EL PAJARILLO

    Se fué mi dueño querido
i solito me ha dejado,
como pajarillo triste
de rama en rama llorando.

    Llora triste corazón
llora sin tener consuelo.
pues has perdido a tu dueño
sin justicia ni razón
Llora pues, es la ocasión
en que está todo perdido.
Me tiene el pecho aflijido
aquello que tanto amaba,
cuando mas contento estaba
se fué mi dueño querido.

    Cuando xo en su compañia
gozaba de su regazo
me dormia entre sus brazos
i mil caricias me hacia.
¡Ai amada prenda mia!
¿Por qué tn amor has trocado,
por qué tan mal has pagado,
mi fina correspondencia?
Te fuiste de mi presencia
i solito me has dejado.

    Si de noche duermo i ando,
si por sosegar paseo
me parece que te veo,
i contigo estoi hablando.
I si duermo estoi soñando
con la pena que me asiste;
¿decidme ¡cielos! no viste
por dónde mi bien pasó?
Mira como me dejó
como pajarillo triste.

    Desde que de tí carezco
sufro tan infausta suerte,
apetezco ya la muerte
i la existencia aborrezco:
continuamente padezco.
La soledad, voi buscando,
allí corro… vuelo i ando…
frenético… delirante…
como un pajarillo errante,,
de rama en rama llorando.

Nota: verso publicado por Nicomedes Santa Cruz en “La décima en el Perú”, p. 147 como “Se fue mi dueño querido”.

Ver lira completa

LA MUJER QUE PARIO
UN BURRO
I SALIO REBUSNANDO

    Una robusta mujer
llegando al desembarazo
parió un burro tamañazo
que ha dado mucho que hacer.

    Lectores, parece cuento
pero es la pura verdad
pues que pasó en la ciudad
para mayor fundamento;
despues de mucho tormento
pasando el noveno mes
cuando iba a enterar los diez
ante muchísima jente
reventó violentamente
una robusta mujer.

    Cuando se acabó el zuzurro
i estaba pronta la cuna
poco ántes de dar la una
pare la mujer… un burro;
según lo que yo discurro
es este un único caso;
el jentío se abrió paso
i se encomendó a San Pablo;
la mujer se vuelve el Diablo
llegando al desembarazo.

    Mas de alguno ha de hacer coro
i dándole vuelta el labio
dirá con aire de sabio
estas son cnsas de «El Loro»
esta duda lo deploro
por que es verdad lo que trazo
por mas señas del regazo
salió el burro rebuznando
i habiendo muchos mirando
parió un burro tamañazo.

    Estas son malas señales
i es justo que las repare
hhasta la mujer que pare
solo echa al mundo animales;
estos casos tan casuales
por fuerza los hai que creer,
recuerden que solo ayer
otra dama parió un gato
i hoi viene un burro mampato
que ha dado mucho què hacer.

Ver lira completa