Atroz intento
De asesinato en la Arjentina
a nuestro vice-consul don
Vicente Barrios por un
grupo de gobiernistas

    La pluma tiembla al narrar
I la intelijencia el tino
Lo que el cobarde arjentino
Ha querido consumar
No se puede tolerar
Que hombres tan indecentes
Intentaran en Corrientes
Tal escena cometer
Solo pues por ofender
Nuestro honor por ser pasientes.

    Este crimen tan horrendo
Felizmente no lo hicieron
Talvez porque no pudieron
Diga aquí según comprendo.
Pues ya la estará temiendo
El arjentino atrevido
Por tal hecho cometido
Con nuestro Consul valiente
Que combatió al delincuente
Gaucho o mui gran bandido.

    ¿Qué creerán los cuyanos
Que el invencible chileno
No se encontrá mui bueno
Para combatir marranos?
Esta gran horda de ufanos
Con Chile no cundirá
I seguro hoi estará
Arrepentido de este hecho
Puesto que ningun provecho
En ningún tiempo obtendrá.

    Solo del Gobierno espero
Que arregle luego este asunto
Mui bien i punto punto
I que sea verdadero,
Para que ningun patero
Miserable i sin honor
Se atreva mi buen lector
Tan gran crímen realizar
Para hacer así enlutar
Nuestro hermoso tricolor.

    Al fin mis caros lectores
Para concluir diré
Que mui prento los daré
Mas mejor los pormenores
De los mui graves horrores
De este intento tan malvado,
I no digan que he faltado
En esto hoi a la verdad
Por ser de gran novedad
Lo que hoi les he contado.

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DECLARACION DEL REO
JOSE MANUEL SALAS

    Yo soi José Manuel Sala,
veintidos años no entero,
nací en angol, soi soltero
i carpintero de escalas;
llegué a Santiago en las malas
hará como cinco dias
i de mis pellejerías
me lamentaba yo el Martes
en la misma calle Duarte,
en una cosinería.
    En esto llegó Bermal
a quien yo no conosia,
pero como le veia
cara de pion a jornal,
de una manera formal
le busque combersacion
paraver sí ocupacion
el me podía buscar
i logramos contiuar
bebiendo hasta la oracion.
    A esa hora me dijo
«es presiso que nos vamos»
i a su casa caminamos,
la cual yo no sé de fijo
porque aqui no soi prolijo
i estaba ebrio, señor Juez;
a la mañana despues
desde el suelo en que dormia
vi que a su muger reñia
Bermal con gran interes.
    Al nùmero ochenta i ocho
de la calle Chacabuco
me llevó despues mi cuco
i al lado sur del Mapocho;
golpió con un corvo mocho
i una señora le abrió
i Bermal me presentó
por un hombre conocido
    cuando se habia ido
para matarla me habló
    Conforme con uuestro plan
cuando ella volvió a la piesa
de un hachazo en la cabeza
cayó de boca al zaguan;
como gritó con afan
aunque mui agonizante
la niña corrió al instante
pero de otro fiero hachazo
cayó de la muerte en brazo
ensangrentado el semblante.

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DECLARACION DEL REO
JOSE TOMAS BERMAL

    Soi José Tomas Bermal
i natural de Quillota
preso antes por otra nota
pero en mi ciudad natal;
cuarto de siglo cabal
ttengo ahora i soi gañan
como tal ganaba el pan
en casa do esa estrangera;
mi declaración primera
la desmiento con afan.
    El que mató a la señora
fué mi otro compañero
i yo supe el echo fiero
tan solo a ultima hora
i si robé sin demora
fué por que en lo susedido
ya estaba comprometido
i tenia que admitir
juro la verdad decir
i mi relato ha concluido.

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GRAN ASESINATO
DE LA MADRE I LA HIJA
EN LA CALLE DE CHACABUCO
Núm. 88

    De Chacabuco en la calle
hubo un doble asesinato
i del cual haré relato
con su completo detalle;
¡no hai corazon que no estalle
ante este hecho criminal
entres Salas i Bernal
de dia, a las ocho fija
mataron a madre e hija
del modo mas infernal.
    La viuda Emilia Breddín
i su hija Virjinia Hoffmàn
comerciaban con afan
antes de su horrible fin;
un sirviente o comodin
que el trigo i café tostaba,
con otro infame fraguaba
un plan para asesinarlas
i luego despues robarlas
cuando menos se pensaba.
    Salas entró con gran facha
al cuarto de la señora
i esta llegó sin demora
i el imfame con una hacha
ahi mismo la despacha,
la hija sin titubear
corrió a su madre a salvar;
Bernal acudió tambien
i de un hachazo en la sien
la hizo por tierra rodar.
    Una niñita del lado
que oyó las lamentaciones
se subió por los parrones
i vió el cuadro desgraciado;
el comisario, avisado,
vino con tres policiales,
entonces los criminales
arrancaron sin valor
por la tapia posterior
a las cailes laterales.
    Mas los dos cayeron presos
después de rejistrados
en su poder han hallado
joyas i cuarenta pesos
Bien combictos i confesos
están de un modo formal
i a la pena capital
despues de ser condenados,
tendran que ser fucilados
como escarmiento fatal.
    Al ver su rostro tan bello
Bermal la quiso violar
pero yo le hice notar
que el tiempo no era para ello
nos fuimos despues de aquello
a robar cuanto pudimos
i cuando arrancar quisimos
a la calle por la puerta
en vez de hallarla decierta
llena de gente la vimos.
    Propuso entonces Bermal
saltar la tapia trasera
i colocó una escalera
a tiempo que un oficial
por la tapia lateral
con prontitud se asomaba
Bermal la tapia saltaba
i yo no supe mas dél
este es mi relatofiel
i mi confecion acaba

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EL GRAN CRIMEN DE LOS TRIBUNALES

    Estamos bajo la influencia
de una terrible epidemia:
el asesino apremia
con la mayor insolencia;
hace poco sin clemencia
se ha muerto ados criminales
que por robar cuatro reales
fueron un crimen hacer
i ya a las once de aver
hubo otro on los Tribunales.

    De Enriquez don Belisario
al jusgado de comercio
llegó un hombre que un tercio
sobraba pa presidario;
donde actúa el secretario
a un empleado encontró
i por gracia le pidió
lo dejara ver al Juez
contra un señor Pinochés
que su sueldo le robó.

    El empleado que ahí estaba
era von Hesse Briseño
quien al verle feo ceño
el modo en que se espresaba,
le contestó que no estaba
i que era mas hacedero
que fuera a ver al portero
un señor don Pedro Uribe
i a este el pleito describe
i le dijo ser minero.

    Le espuso que su
le debia un mes entero
porque el era pirquinero
i era esa su profesion;
Uribe con atencion
le hizo ver con verdad
la séria dificultad
que pa la demanda había
si Pinochet no venia
ni bajaba a la ciudad.

    Le hizo otra observasion
casi por el mismo estilo,
mas no por eso el pililo
le quizo dar la razon;
dando rienda a su pasion
le hizo al portero ver
que el mismo se iba a hacer
la justicia por propia mano
i don Pedro Uribe en vano
lo trató de convencer.

    Se llevó pasiando nn rato
esperando al Juez quizás
hhasta que no quizo mas
i sacó los pies del plato;
en su cerebro incensato
ya el vil proyecto tenía
de matar a sangre fría
al primero que encontrase
i sin que nadie notase
la hiel que lo consumía.

    Despues de esto nuevamente
marchó a la secretaría
de donde entonces salía
Briceño tranquilamente;
i al verlo mirar sonriente
al pedir su protección
fué grande su irritación
i sacando un gran puñal
le tiró un golpe mortal
medio a medio al corazon.

Briceño se echó pa atras
i por medio de esta mueca
aunque se hirió en la muñeca
no fué a ver a Satanás
 i porque un hombre ademas
sujetó el brazo asesino,
el hechor tomó el camino
con su sanguinario intinto!
lleyando el puñal ya tinto!
pero si guia ni tino.

    Al topar en su despecho
al llegar al corredor
a don Pardo Nicanor
le hundió el puñal en el pecho
i al salir mui satisfecho
hacia la calle el bandido,
atacó bien decidido
a don Daniel Rencorét
i a otro señor Raihuet
i ninguno salió herido.

    Dobló despues a la Plaza
por la calle Compañía
 al oir la gritería,
de una comercial casa
salió de atras i lo abraza
Julio 2º Novoa,
haciendo accion de gran loa
porque hasta espuso su vida
capturando a este homicida
que puso a la Cárcel proa

    La victima se quedó
en su sangre revolcando
i por hablar forsejiando
lo que nunca consiguió;
mui luego se le llevó
a la botica alemana
mas fué tentativa vana
tan salvadora medida
porque era mortal la herida
i murió en hora sercana.

    Este brutal forajido
estuvo mui contrariado
por haberle preguntado
si se hallaba arrepentido;
Antolin Manzano ha sido
el nombre de este potoco
i al Juez se le alzó un poco
quien le hizo remachar grillos,
¡ya andan unos cuantos pillos
diciendo que se halla loco!

    Viste el hombre pobremente
su ropa mugrienta i rota
i un zapato i una ojota
es su calzado indesente;
impresiona malamente
con su rostro redondeado,
su hueso frontal combado
su mirar endurecido;
es el modelo escojido
del criminal obsecado.

    Sea la justicia atroz,
tremenda, cruel i sangrienta,
tan grande como la afrenta,
como la ira de Dios;
reciba muerte feroz
no se dè prision barata
al que en el crimen resbala
es mejor jugarle bala
hasta sacarle la nata!

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NI OLAS NI PEÑAS
(CONTESTACION A LA CARTA ANTERIOR)

    En las porrascas del mar
Siempre zozobra la nave:
Cuando el piloto no sabe
Con cautela navegar;
I si solo se vá a echar
En los brazos del destino,
Ohl, poeta, ese marino…
Es probable que sucumba
I encuentre temiprana tumba
En mitad de su camino.

    Te dije que era un tesoro
I endulzaría mis penas
Al ceñirme con cadenas,
Con cadenas que son de oro,
Oh!, poeta, nunca el lloro
De mis ojos rodará,
Ni mi ser maldecirá
El haberme aprisionado,
Con cadenas que han logrado
Unir mi sér a otro yá.

    Como triste peregrino
Que errante vaga e incierto
I el corazón lleva yerto
I oscuró vé su camino,
Así es el fiero destino.
Del mísero sin hogar
Que los años ve pasar,
No encontrando un pecho amigo
Que le sirva de testigo
Cuando le abruma el pesar.

    Tal era mi vida ayer,
Tal era mi suerte impía:
Por do quiera me seguía
El dolor i el padecer.
Me case sin comprender,
Al ceñirme las cádenas,
Que en este mundo de penas,
De miseria i de placer,
Fuesé buena mi mujer
Como muchas que son buenas.

    ¿De qué sirve la hermosura
Si no es bello el corazon?
La hermosura es ilusion,
Pues instantes solo dura.
¡La mujer con amargura
Marchitarse vé sus galas!
I al ver sin brillo sus alas
Oh!, poeta, no te asombres
Tienen la culpa los hombres
Si las mujeres son malas.

    No calles que tu lenguaje
A muchos ha deslumbrado,
I otros mil se han engañado
En ese falso miraje,
La pasión no es su oleaje
A nadie jamas respeta;
Mas, no lo estrañes, profeta,
Te digo sin ironía:
No es cierta tu profecía,
Porque te enganas, poeta,

    Es cierto que al despertar
Un viaje incierto emprendemos
I casi nunca sabemos
Dónde vamos a llegar;
I espuestos a naufragar
Nos vemos siempre entre breñas.
Mas si la fé no desdeñas
De aquel que todo ha creado,
Llegarás como he llegado
Al puerto, si asi te empeñas.

X. X.

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OLAS i PEÑAS
(CARTA A UN AMIGO QUE SE CASA)

    Es borrascosa la mar
I tan frájil la barquilla
Que presiento allá en la orilla
Verte pronto a zozobrar:
Es tan fácil naufragar
Para el marino inesperto,
I hai tanto escollo cubierto
Con mantos blancos de espuma,
Que perdido entre la bruma
Quizas no llegues al puerto.
    Ella es hermosa… a tu ver
Tú la amas ¿i ella? ¡Quién sabe!
Es tan dificil la clave
De un corazón de mujer!
Fuera locura querer
Tal misterio penetrar;
Ella se quiere casar,
La ofreciste un buen marido,
Te llamaron «bien venido»
I hoi la llevas al altar
    Me dices «es un tesoro
«I ella endulzará mis penas:
«Hoi me ciño las cadenas
«¿Pero son cadenas de oro.»
¡Ai! qué locura, Teodoro
Hoi perturba tu razon?
Siempre grillos… grillos son,
Porque a ellos están ligados
Los hilos del corazón.
    Ave que el ala batía
En el etéreo palacio,
Cruzando ráudo el espacio.
Libre i alegre vivía,
I a la márjen de la ría
I al arroyo cristalino
Modulaba ayer su trino
Entre juncos i espadañas
I entre valles i montañas
Iba en pos de su destino;
    Tal era tu vida ayer,
Libre de enojos i lazos,
I hoi te aprisionan los brazos
Hermosos de una mujer;
Te casas sin comprender
Al ceñirte las cadenas
Que en este mundo de penas,
De miserias i placeres,
Hai muchas buenas mujeres,
Mas pocas mujeres buenas.
    Podrás saber si es hermosa,
Pero buena ¡qué quimera!
Una cosa es la soltera,
La casada es otra cosa;
Cual dorada mariposa
Que al tocarla descolora,
Al despertar de una aurora
Habrá perdido sus galas,
I al ver sin brillar sus alas
El alma su engaño llora.
    Pero, callo que el instante
No es oportuno por cierto,
Hoi que contemplan abierto
El Eden junto a tu amante;
Quiera el hado que constante
Su fulgor tu estrella guarde,
I al alumbrar en la tarde
De la vida tan sombría,
Puedas decir que mentía
Si de profeta hice alarde.
    Es la vida al despertar
Un viaje con rumbo incierto,
Algunos llegan al puerto
Otros quedan en la mar;
Hoi vas a la playa a anclar
I en que te siga te empeñas;
Mis ilusiones desdeñas
Mas nó mi razón desolas:
Vas a luchar con las olas
Ten cuidado con las peñas.

                                    Y.Y.

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EL PRECIOSO
CÓDIGO DE LOS CASADOS.

    El Congreso Nacional
Ayer en árdua sesión
Discutió y le dió sanción
A este Código Penal.
Es una lei sin rival
Pues que le pasa el cepillo
Hasta aquel matrimonillo
Que, haciendo al Civil desfalque,
Lo ha casado el cura Palque
O el clerigote Tornillo.

UNA ADVERTENCIA ANTES DE ENTRAR
EN MATERIA.

    Aquel cónyuje o casado
Que esta lei viole o infrinja,
No llore cuando le atinja
La pena en máximo grado,
Que estando ya el pié clavado
No se puede remediar
El daño pero estampar
Bien pueden, en su provecho,
Los casados en su lecho
De esta lei un ejemplar.

                  ART. 1º
                  A ÉL.

    El hombre que esté casado
De veras o de por ver,
—Desde hoi dia, a su mujer
La estimará en sumo grado;
Y tendrá especial cuidado
De no traerle el retorno
Nunca de cualquier bochorno
Que por otros sufra o tenga,
Aun cuando a la casa venga
¡Con el cuerpo como un horno!

                  ART. 2º
    Nunca tendrá, desde hoi dia,
Con ella un chanceo nécio,
Que es causa de menosprecio
La nécia chacotería;
Ni ejercerá la porfía
Descomedida y perruna,
Ménos la arenga importuna
Que es propia de un guagualote,
Ni jamás un papirote
Le atraque por causa alguna.

                  ART. 3º

    Tedrá por regla forzosa,
Si del licor no se priva:
—Nunca con la rasca viva
Presentarse ante su esposa,
Que es la cosa mas odiosa
Que en el mundo puede haber;
Tampoco se irá a meter
Allí con pilas de amigos
Truscos, que serán testigos
Si tiene o nó que comer.

                  ART. 4º

    Como lo mas esencial
Se cuidará, si es mui pobre,
De no malgastar un cobre
De su rédito o jornal;
Que lo primero es: la sal,
Ajicito, pan y grasa,
Cucharas, pocillos, taza,
Bracero, teteras y ollas,
Azúcar, café y cebollas,
Para el sosten de la casa.

                  ART.5º

    Nunca la plata la sienta
Para que a su mujercita
Jamás la buena ropita
Le falte; porque atormenta
Ver a una esposa chilpienta
Horas enteras sudar
Forcejeando en remendar
Los portillos a destajo
De su fustan o refajo
Para sus carnes tapar.

                  ART. 6º

    De esta fecha, en adelante
A su querida mujer
No le dará ni a entender
Que es obceno y petulante,
Si hai chiquillos, vijilante
Será en el deber cumplido
De criarlos como es debido;
También los mandará al templo
Que así no les dará ejemplo
De incrédulo y corrompido.

                  ART.7º

                  A ELLA.

    La mujer que está casada
Ya por angas o por mangas,
Si ántes tuvo ideas changas,
Estando a un hombre ligada
No las sostendrá ipor nada!
Porque ahora su deber
Es solo de obedecer,
Con cuidado relijioso,
Las órdenes del esposo
Que la tomó por mujer.

                  ART. 8º

    Si a las órdenes de un hombre
Ya está, como queda dicho,
Por nada nunca un capricho
Se le ocurra ni de nombre,
Ni ningún quehacer le asombre
Doméstico del hogar;
Su obligación es: asear
La casa como es debido
Y querer a su marido
Con un amor ejemplar

                  ART. 9º

    Se habituará a levantarse
Luego que el dia amanezca,
Y con jabón y agua fresca
Acto continuo lavarse;
Y despues de arrelingarse
La moña, con mano fina,—
Ménos con la mui cochina
Pintura! con paso airado
Irá a comprar al mercado
El cocaví de cocina.

                  ART. 10

    Lejos botará el reboso
Cuanto de regreso esté
Para gozar del café,
Que con leche es tan sabroso,
Luego despues a su esposo,
Con agradable sonrisa
Le dirá:—”Me voi a misa.”
Y, tocada con su manto,
A oirla irá, sin quebranto!
Pero volverá de prisa.

                  ART. 11.

    El almuerzo a buena hora
Siempre lo hará y bien hechito,
Y si en la cuna un niñito
De hambre o de averiado  llora,
Lo auxiliará sin demora;
Si hai mas chicos, a leer
Y a rezar han de aprender
¡Pero menos a tunantes!
—Para que salgan amantes
Con quienes les dan el ser.

                  ARTICULO ÚLTIMO.

    Tendrá pena soberana
Si diariamente visita
A la amada comadrita
O a la vecina Fulana;
Tambien, si con la Zutana
Tiene riñas de ramera,
Y si niña casadera
Tiene: el castigo es doblado
Si se deja que un templado
La ponga de cabecera.

    Antonio Contréras Suárez

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LA ADIVINA

    Una mujer peregrina
aquí ha venido a vivir
i dicen que el porvenir
a cualesquera adivina;
la casa en que examina
es en las Rosas 2-K;
quien quiera que vaya allá
para saber sus sucesos,
despues de aflojar diez pesos,
sabra… que es un burro yá.

    Esto que parece cuento
es una exacta verdad,
pues dan vuelta la ciudad
carteles a todo viento
que hablan del gran portento
que es Madama Loren;
lo que estraño mas tambien
es ver que la policia,
sopo[r]te esta brujería
i esta clase de piden.

    Esta maldita señora,
yo lo juro por San Pablo
si no trata con el Diablo
es una buena impostora
i por cierto en mala hora
se viene a meter aquí
en caso que sea así
que el pueblo no es chiquillo
i no echará en su bolsillo
ni un solo maravedí.

    —A los poetas populares
les hago proposición,
para en mejor condición
hacerle sus ejemplares;
vengan por estos lugares
i veran su conveniencia
pónganse en intelijencia
con ROLAK, buenos señiores,
porque es de los impresores
el que tiene mas conciencia!

    —En esta lmprenta, lectores
hago cualesquier trabajo
i por un precio tan bajo
que no habrá competidores,
¡que mis favorecedores
no olviden la maravilla!
la dirección es sensilla
Imprenta de «El Culebron»
en la calle del Cequión
esquina con Cañadilla.

Chupatesa

Nota: Las dos últimas estrofas la usa en otro verso firmado como Rólak. Ver.

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