ACUSACION DEL FISCAL

  Ya dictaminó el Fiscal
contra de este desgraciado
pide sea co[n]denado
á la pena capital.

  Aburto parece fiera
mucho mas que sér humano,
tiene su espíritu sano
i su cara placentera;
por verlo de esta manera
ya se lo juzga mas mal,
al verlo tan criminal
i con conciencia serena
su durísima condena
ya dictaminó el Fiscal.

  Tiene abierta la Ordenanza
i el articulo e inciso
cita de un modo preciso
sin dejar una esperanza;
su crimen es de asechanza,
bastante premeditado,
contra un superior en grado
i cocontrándose en servicio;
ha complido bien su oficio
contra de este desgraciado.

  No halla circunstancia alguna
que atenúe su delito
i por este requisito
no hai razon que no reuna;
lo toma desde la cuna
i lo retrata un malvado
violento i desordenado
i con instintos de hiena;
a sufrir la última pena
pido sea condenado,

  Es don Cárlos Hinojosa
capitan del Rejimiento
el que pide el cumplimiento
de la lei tan rigurosa;
ya se resolvió la cosa
por el primer Tribunal,
por un crímen tan fatal
i conforme a su deseo
sale condenado el reo
a la pena capital

  Aunque se busque un resorte
luego será ajusticiado,
será el fallo confirmado
por la mui Suprema Corte;
es de esperar que se porte
valiento como parece
i que tambien se confiese
contricto de lo que hiciere
por que a un hombre que así muere
no se odia, se compadece.

Ver lira completa

EL CONSEJO DE GUERRA
ABURTO SENTENCIADO A MUERTE

     Salió Aburto condenado
  a sufrir pena de muerte,
  no ha apelado de su suerte
  este valiente soldado.

  El juéves tuvo lugar
el gran Comejo de Guerra
que con justicia que aterra
debia a Aburto juzgar:
el Fiscal se puso a hablar
narrando el crímen malvado
i en la Ordenanza fundado
calificó la condena,
a sufrir la última pena
salió Aburto condenado

  El Consejo presidia
el comandante Gatica
i como el diario lo indica
sentenció en el mismo dia
luego el Fiscal le leia
a Aburto el auto fuerte,
yo lector he de esponerte
que el reo lo oyó de un hilo
resolviéndose tranquilo
a sufrir pena de muerte.

  El Fiscal con justo celo
cuando de leer acaba
le preguntó si apelaba
él le dijo: yo no apelo»;
con la vista fija al suelo
parece materia inerte,
a todo el mundo le advierte
que lo dejen sosegado,
estando así amenazado
no ha apelado de su suerte,

  Una hermana lo fué a ver
i sin poder remediar
se largó luego a llorar
viendo que lo iba a perder;
i Aburto dijo: ¡qué hacer!
retírate de mi lado;
el espediante ha parado
ante la Corte Suprema
promete morir con flema
esto valiente soldado.

  La Corte resolverá
si se le quita la vida
i al reo Aburto en reguida
en capilla se pondrá;
talvez el juéves será
cuando se cumple el rigor……
si le hablan de confesor
so sonrio con desprecio,
está ante el destino recio
impasible i con valor.

Ver lira completa

EL ULTIMO DETALLE
DEL CRÍMEN DE TALCA

     Hoi ya se puede apostar
  que Vergara se ha salvado:
  perpetuamente encerrado
  tendrá el reo que quedar

  Yo a Vergara no defiendo
porque tal cosa no es dable
desde que el hombre es culpable
de un delito tan tremendo;
pero tampoco comprendo
como lo podrán matar
si no han logrado probar
que él dejó a su padre inerte,
que se escapa de la muerte
hoi ya se puede apostar.

  La carta reveladora
que Apablaza le escribió
él al juez se la llevó
sin tardanza i sin demora;
esta no es accion traidora
sino que es un paso dado
para dejar bien probado
de que el hechor fué el amigo,
ya se dice sin abrigo
que Vergara se ha salvado.

  Eso no quiere decir
que el hombre saldrá a paseo,
no, señores, es un reo
i castigo ha de sufrir;
pero de preso a morir……
hai un trecho distanciado!
Por eso será un agrado
al saber su salvacion
que ha de quedar en prision
perpetuamento encerrado.

  En vano se afana el juez
por encontrar la verdad
el buscarla es necedad
por millonésima vez;
César dice que él no es,
Vergara declara al par;
si uno lo cierto ha de hablar
talvez no fuera creido
i en ese estado indebido
tendrá el reo que quedar.

  ¿Qué se hará si no se sabe
lo que solo Dios ha visto?
Cuál ha de ser el juez listo
que se eche cargo tan grave?
Pues aquí se halla la llave
para abrir este incidente:
dice el Derecho imponente
en sus mas bellos renglones:
«¡que se salven cien bribones
no que muera un inocente!»

Nota: verso publicado por El poeta pequén, ver.

Ver lira completa

Elodias

  Yo te voi a contestar,
Te convencerás aquí.
Por cierto a Jesemaní
Lo dirijió el Celestial.

  Una respuesta segura
Os dará mi pensamiento,
Por el Concilio de Trento
I la sagrada escritura.
Esa preciosa lectura
Que no deja que dudar,
Que el primer hombre al estar
Por la Omnipotencia,
Era un ser con inocencia
Yo te voi a contestar.

  Luego te voi a decir
La falta que cometió.
Un árbol les prohibió
El Señor, es advertir.
Puesto se leer i cocribir
I al clero tambien oí.
Que Satanas vino allí
Donde los dos inocentes
I perturbó a los vivientes;
Te convencerás aquí.

  Con una espada de fuego
El ánjel se apareció,
I a los dos los reprendió
I a la higuera fué su ruego.
Con las hojas el apego,
Cubrieron su cuerpo así.
Esto puedes creerme a mí;
Te aseguro sin desden.
Se fueron del noble Eden
Por cierto a Jesemaní.

  Lo que Adan le contestó
Todo lleno de vergüenza,
Diciendo: Señor, mi ofensa
La serpiente me engañó.
Esto lo he leido yo
Que el espíritu infernal,
Fué la causa de aquel mal
I de la muerte heredero,
Aun vuelto decirlo quiero
Lo dirijió el Celestial.

  Al fin, Mauricio mi esposo,
Sus preguntas contesté,
De nuestros padres porque
Faltaron al Poderoso.
Mi poco injenio empeñoso
Sin salir a otros lugares,
Por desechar los pesares
Son las estrofas que yo hago,
Si las llevan a Santiago
Censuran los populares.

       DESIDERIO PARRA.—(Poeta pequen)

Nota: este verso es la respuesta a Contrapunto de Elodías Alvarado con su marido Mauricio Inostroza, de La Ligua

Ver lira completa

Los mandamientos

  Diez mandamientos divinos
De diez se encierran en dos
Dá probanza la Escritura
[En] servir i amar a Dios.

  Tres primeros portenecen
Al honor del Uno i Trino
I siete al prójimo digno
Con provecho se le ofrecen
Dichosos los que merecen
Meditar esos caminos,
Misterios tan superfinos
Que en dos tablas escribió
Jesús i a Moisés le dió
Diez mandamientos divinos.

  El primero es infinito,
En el segundo al cristiano
Encarga no jure en vano
El nombre de Dios bendito.
En el tercero está escrito
Que santifique veloz
Las fiestas que van en pos;
Tiene cada cual su nombre
Como escalas para el hombre
De diez se encierran en dos.

  En el cuarto manda honrar
Con amor el hijo al padre.
Del mismo modo a la madre,
I en el quinto no matar.
Por ejemplo es de pensar
En la verdad santa i pura
El teólogo que asegura
Por el Concilio de Trento
Del Arca del Testamento
Dá probanza la Escritura.

  El sesto no fornicar
I el sétimo que lo ajeno
No hurtar i paso al noveno
Que no tiene que desear.
Octavo no levantar
Falso testimonio atroz
Son para mí i para vos
Estos ejemplos concluidos
Fijemos nuestros sentidos
En servir i amar a Dios.

  Al fin el décimo reza
No codiciar otros bienes,
Dios manda si no los tienes
Poco importa la riqueza.
Opulon por tal torpeza
Mereció solo el abismo.
No hai mas que este catecimo
Lector en lo de adelante:
Amarás al semejante
Seguro como a tí mismo.

Ver lira completa

Encarnacion del Verbo

  Encarnó el Verbo en María
En forma de carne humana
I quedó tan pura i sana
Como en gracia concebida.

  Gabriel bajó al mundo presto
I éste fué el Embajador
Que trajo por el Señor
Anuncio tan bien dispuesto.
La Vírjen cómo será esto
Dijo média sorprendida,
I el le dijo que no habia
En su pureza un quebranto;
Por el Espíritu Santo
Encarnó el Verbo María.

  El Hijo Eterno se hizo hombre
En las entrañas purísimas
De aquella Virjen Santísima
I Jesus tuvo por nombre.
Nació en un pesebre pobre
Cual alba de la mañana,
Toda la nacion judeana
Tuvo grande admiracion.
Porque fué su Encarnacion
En forma de carne humana.

  José medio receloso
Quiso a su Esposa dejar
I un ánjel le fué anunciar
Aquel misterio glorioso
Mas fiel se mostró el Esposo
Con la Reina Soberana
Es hija de Joaquin i Ana
La que a Cristo al mundo dió
I de ella el Verbo nació
Quedando tan pura i sana.

  Tres reyes van de lijero
Marchando para Belen
Con fin de adorar tambien
Al Mesías verdadero.
Un astro como un lucero.
Salió a servirles de guia;
De esta Vírjen se sabia
De que iba el Cristo a nacer,
I ella quedaba en un sér
Como en gracia concebida.

  Al fin en su Nacimiento
Las aves i los pastores
Le tributan mil honores
De júbilo i de contento;
Los astros del firmamento
Cielos, sol, estrellas i luna
Desde su celeste cuna
Adoran al que la nacido,
Al Mesías prometido
Del Cielo firme columna.

Ver lira completa

Contrapunto
DE ELODÍAS ALVARADO CON SU MA-
RIDO MAURICIO INOSTROSA DE
LA LIGUA.

       Mauricio

  Yo te voi a preguntar
Con demasiada prudencia,
Cómo fué aquella sentencia
Que el ánjel le dijo a Adan.

  Decidme por qué razon
Adan del Paraiso fué
O si le faltó la fé
O medito confusion:
Mereciendo el mayor dón
En aquel santo lugar,
Predestinado a gozar
De la gracia i del poder,
Si es benigno tu saber
Yo te voi a preguntar.

  A tí, mi esposa, pregunto:
Qué yerro observó aquel hombre
Que Adan tenia por nombre
Sin pensar en otro asunto;
Cuál seria el mayor punto
O fué poca su creencia,
O queria intelijencia
Donde nada le faltaba
I el Increado lo miraba
Con demasiada prudencia.

  Vino en traje el demonio
Que palabras dijo a Eva:
Quiero que me des la prueba
Con exacto testimonio;
Si equivocó al matrimonio
O si los puso en urjencia,
Castigando la indolencia
Por causa de Lucifer,
Lo que desco saber
Cómo fué aquella sentencia.

  Si el Creador habló al culpable
A donde estaba escondido,
O si estaba arrepentido
Por su culpa tan variable;
Con un llanto intolerable
Estaria en mas afan.
Tus palabras me dirán
Puesto que son en cuestiones,
Cómo fueron las razones
Que el ánjel le dijo a Adan.

  Al fin, mi esposa creia
El haberte equivocado,
En lo que te he preguntado
Respuesta no me daria;
Hasta hoi, dos años un dia
Somos casados, señalo.
No habiendo algun intervalo
Hoi tu marido aparenta
Que pasen esto a la imprenta
Que lo prueben si está malo.

Nota: la respuesta a este contrapunto es Elodías

Ver lira completa

La mujer que asesinó.
AL MARIDO CON EL QUERIDO

  La mujer con el querido
Al marido asesinaron,
A los dos presos tomaron,
El castigo han merecido.

  Habian unos casados
En Panquehue, ese lugar.
Por medio de un mal pensar
Fueron ámbos acusados.
Descubiertos mal pensados
I con intento atrevido,
El esposo ni al oido
Tales noticias trajeron:
Alevosa muerte dieron
La mujer con el querido.

  El finado era inocente
De lo que hacia su esposa,
Se mostraba jenerosa
Pero con entraña ardiente.
El adulterio presente
Huir pronto lo pensaron.
Un puñal aseguraron
El que sirvió de instrumento;
En aquel fatal momento
Al marido asesinaron.

  Aunque acordó que tenía
Dos niñitos tan pequeños,
Con sus mortales empeños
Al parecer no sentía.
Ni el huesped le rebatía,
Que se durmiese esperaron,
Cuyos vecinos hallaron
Al muerto les fué palpable;
Por los terribles culpables
A los dos presos tomaron.

  En la cárcel no negaron
El hecho de parricidio.
Dijo el juez que no hai presidio,
Prisión perpétua anunciaron
Para los que le quitaron
La vida al hombre dormido,
A por lo que ha sucedido
Sufrirán un tiempo serio:
Por muerte i por adulterio
El castigo han merecido.

  Al fin para el escarmiento
Los jueces no son confusos,
Los delitos con abusos
No consienten el aumento.
Hai que pasar al tormento
De éstos sin dilacion,
Por ese negro borron
El hombre no hallo contraria;
Ir a la penitenciaria
La tal a la correccion

Ver lira completa

El estanque
DE SAN FERNANDO

  El trabajo del estanque
Lo veo mui atrasado,
No se por qué se ha quedado
Habiendo plata bastante.

  Felipe Blanco empezó
Dando principio primero,
El con otro caballero
Juntos vinieron los dos.
A uno de ellos ignoro yo
Su nombre pero el semblante,
Se dió a conocer constante
Como primer injeniero,
Principiando mui lijero
El trabajo del estanque.

  Pusieron la cañería
I el trabajo se paró,
Seña que plata faltó
Para pagar peones al dia.
La jente de dia en dia
Veo de que se ha raliado,
Está cuasi embovedado
El fondo de mas arriba,
Pero el de abajo todavía
Lo veo mui atrasado.

  Principiando mui lijero
Llegaron mui empeñosos,
I ahora mui perezosos
Se han puesto para el dinero.
No le pagan al obrero
Todo lo que ha trabajado
No sé si se habrá cansado
O será falta de plata
El dueño de la contrata
No sé por qué se ha quedado.

  Los pagos mui atrasados
Para peones i maestros,
I cuando me acuerdo de esto
No quisiera haber llegado.
I me he visto apesarado
I como he sido de aguante
Me vieron que fué constante
Mi modo de trabajar,
Me demoran en pagar
Habiendo plata bastante.

  Al fin por lo que yo veo
Federico i Polloni,
No se afirmaron aquí
Como el jóven Eliseo.
Felipe Blanco su empleo
Lo desempeñó i se fué,
Estos sin saber por qué
No vieron su desengaño,
Trabajaron los cien años
Como en la arca de Noé.

       DESIDERIO PARRA.—(Poeta pequen)

Ver lira completa

Contrapunto de tres
CANTORES

  Fijate bien en lo que hablo,
Dijo a Ramon con desden,
Canto con vos i el Pequen
Pa que veas que soi diablo.

  Se vieron mui asustados
Ramoncito i el Pequen,
Sintiendo la voz tambien
De aquel hombre autorizado;
Dijo: a mí me han respetado
En Santiago i en San Pablo.
Ni aunque saltís como cabro,
Le contestaba el Pequen;
Para que comprendas bien,
Fijate bien en lo que hablo.

  Parra, mui desaforado,
Le daba soga a la voz:
Pero mui bien lo vi yo
Que estaba todo turbado.
Luego se vió mejorado
A la sombra del Pequen:
Hoi o mañana me ven
Con un guitarron plateado,
Lo que vos no has alcanzado,
Dijo a Ramon con desden.

  Parra siempre siguió hablando
En contra de aquellos dos.
Contesta Ramon Muñoz
I el Pequen se está aprontando;
El otro le está fregando
Que a él no le tocaba bien
El instrumento: ya ven,
Les decia el señor Parra,
Cuando tenga mi guitarra
Canto con vos i el Pequen.

  El Pequen, hasta mañana,
Dijo al dar la despedida.
Desiderio le decia:
Tócame vos la guitarra
Para que veas cómo anda
Este cantor de Santiago;
Voi a la calle San Pablo,
A la vez que soi cantor,
I compro un buen guitarron
Pa que veas que soi diablo.

  Al fin Parra los venció
Por poesías i por canto.
Preguntando por los astros,
Ninguno le contestó;
Otras historias tomó
De Saul i el rei David;
Hablo por el Jenesí,
Habló del rei Salomon,
Habló del rei Faraon,
Habló mal hasta de mí.

Ver lira completa