Un hacendado tenía
Un mayordomo en su hacienda:
Así ha sido la contienda
Que Balmaceda tenía.
El mayordomo empezó
Por vender los animales
I poner en sus locales
La plata que recibió;
Pero al patron no le dió
Cuenta de lo que vendía:
Balmaceda así lo hacía
Con los fondos del Estado:
Empleado como este emplado
Un hacendado tenía.
Cuando reciban empleados,
Esto sirva de esperiencia:
Sean de buena conciencia
Con todos los hacendados,
Porque cuando es mal tildado
Reclama el dueño su prenda.
Debe sujetar la rienda
El patron a todo empleado,
I así será bien mirado
Un mayordomo en su hacienda.
Balmaceda principió
Por clausurar el Congreso
I de adueñarse con eso
De todo lo que encontró.
Bueyes, caballos robó
En repetidas haciendas;
Incendió casas y tiendas
I todo fué mal logrado:
Hoi se halla ya sepultado.
Así ha sido la contienda.
Con esto no fué conforme
E hizo gran carnicería:
Parece que no comía
Si no se comia un hombre.
Sus crímenes son sin nombre,
I para él su alegría:
Se comprende que quería
Concluir con la Nacion—
Así ha sido la opinion
Que Balmaceda tenía.
Al fin, sus acompañados
Con él se fueron a pique
I yo no sé cómo esplique
Todo lo que aquí ha pasado,
Porque fueron tan malvado,
Injustos y sin razon.
Ya nuestra Constitucion
La hemos hecho respetar
I podrémos encontrar
La justicia y la razon.
FRANCISCO TAPIA, Santo Domingo, núm. 33