VERSO
a lo divino por la pasion

    Mírame pues, padre amado,
Porque desgraciado fui,
De rodilla estoi aquí
Dichoso i afortunado.

    Desde que nació Jesús
Padeció de aquella suerte
I fué sentenciado a muerte
Para espirar en la Cruz.
Lo privaron de la luz
I de todos fué burlado,
Estando crucificado
Dijo, Pedro, con verdad,
Con tus ojos de piedad
Mírame, pues, padre amado.

    Ya cuando subió al madero
Lo ataron de pies i manos
Esos judíos tiranos
I Herodes el traicionero;
Con tristeza el verdadero,
A todos les dijo así:
Tengan compasión de mí,
Dijo el Hacedor atento,
Justo es que sufra el tormento
Porque desgraciado fui

    Hiel i vinagre le dieron
Después que estaba prendido,
En seguida fué escupido
Por los que lo persiguieron
I de espinas le cubrieron
Su precioso rostro allí,
Mui angustiado lo vi
Decía aquel buen ladrón,
Para alcanzar el perdón
De rodilla estoi aquí.

    Del suelo veintitres veces
A Jesús lo levantaron,
I arrastrado lo llevaron
Por los rigurosos jueces.
Sintieron hasta los peces
Al verlo todo llagado,
Seis mil azotes le han dado
Seiscientos setenta i seis
Dijo: muero por mi lei
Dichoso i afortunado.

    Al fin le ponen al cuello
Esos agudos cordeles
Los impiadosos infieles
Que le ataron el cabello
Estampado quedó el sello
Donde tanto padeció
Sangre i agua derramó
Por aquel santo costado
I es un lugar mui sagrado
El sitio donde espiró.

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SÁTIRAS

a las prostitutas que abando-
nan al marido por otros i
desprecian la lei de Dios.

    Veleidosa prostituta
inconstante en el amor
ramera comprometida
antes me has hecho un favor.

    Yo jamás deseo verte,
porque a tí te he despreciado
del modo como has pagado
te he tomado un odio a muerte,
sería infeliz mi suerte
si yo te amase a tí bruta
ya mi amor se te conmuta
te lo digo desde aquí
jamás recuerdes de mí
veleidosa prostituta.

    Creia mas importante
el amor que te tenia
pensando que tu serías
en el amor mas constante;
te prometo en adelante
protestarte con furor
he cometido un error
de contraer tu amistad
causa de tu veleidad
incostante en el amor.

    Te lo digo que han reinado
muchos en tu dicha i fé
por eso me retiré
por no ser mas desgraciado,
si tú de mi te has burlado
es mui justo que yo rida,
traicionera corrompida,
¿quieres petardear mis ojos?
No te sirven los enojos
ramera comprometida.

    Puedes hacer tu fortuna
con lo que estoi dividido,
mui bien puede tu querido
formarte florida cuna,
cuando no brille la luna
entonces tendrás honor,
voi a ser tu contendor,
insensible criminal,
pensastes hacerme mal
ántes me has hecho un favor.

    Al fin pues, variable ingrata
hoi concluye mi afiixion
en perpétua división
veras al que bien te trata
cuyo motivo me mata
de ver qué mal me has pagado
injusto me has traicionado
violándome sin segundo.
Mientras vivas en el mundo
recordarás lo pasado.

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ESPANTOSO CRIMEN
en el Río Colorado.

    En el Rio Colorado
Ha sido esta gran matanza;
Aquí les doi comprovanza
Del crimen tan desgraciado

    Del mineral de la plata
Quince mineros venian
Donde allí mismo ejercian
El hecho que se relata;
Mui pronto uno de ellos trata
De pegarles descuidado
I con un corvo acerado
Ejecutó de tai suerte,
Que a varios le dio la muerte
En el Rio Colorado.

    Me dicen que un tal Carvacho
Fué el malhechor avanzado
Que a estos les ha pegado
Por andar medio borracho;
Yo su arrojo se lo tacho
En público sin tardanza
Una guerra sin bonanza
Se travo por un encono
I en la parte que menciono
Ha sido esta gran matanza.

    Entre aquellos operarios
Aquel malhechor termina
I con su traicion indina
Se opuso con sus contrarios,
Les dió de tomar a varios
I de ese modo se abanza;
Con aquella aguda lanza
Cometió tal fechoría.
De esta gran carniceria
Aquí les doi comprovanza.

    Al pronto se presentó
El auxilio mui lijero
En busca de aquel minero
Que a los cinco victimó;
A los demás los hirió
Con un furor indignado,
El sitio quedó bañado
De sangre i dió compasion.
Por esto les doi razon
Del crimen tan desgraciado.

    Con sentidos lastimeros
Al fin razón se les dió
Del bandido que ultimó
A sus fieles compañeros
Los puñales traisioneros;
Causan esta alevosia
El minero con porfia
A estos ha asesinado
I el sitio quedó anegado
De la sangre que corría.

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Paso
DE UN FATAL ENAMORADO

Esta mano tan salada
Me ha sucedido por lacho;
Por andar de pretendiente
Me apalearon como un macho.

Una vez que iba pasando
Por las puertas de un ranchito,
Divisé a un viejecito
Con una niña parlando.
Mui pronto me fui acercando
I le dije en su morada;
Taitita, ¿qué es su adorada
La dama que veo aquí?
Pero yo después sufrí
Esta mano tan salada.

Luego me miró el anciano
Sin tratar de incomodarse,
Me dijo, pase a sentarse,
Mui digno aquel veterano.
Yo me le mostré marrano
Diciendo que era gabacho;
La niña un ojito gacho
Tenia, i era agradable
I un caso tan admirable
Me ha sucedido por lacho.

Cuando la vieja me cacha
Mui pronto me garrotearon
I de rabia me dejaron
A solas con la muchacha;
I con el astil de una hacha
Me pegó el viejo en la frente,
Me dijo perro imprudente
Tu arrojo ha sido mui malo,
I allí me aturdió de un palo
Por andar de pretendiente.

A la niña le hablé franco
Antes de entablar la arenga,
I me dijo ahora venga
La puerta se la destranco.
De la felpa quedé manco,
Pero seguí el mismo empacho
Me vine a meter borracho
Sometiéndome a los riejos,
I aquellos malditos viejos
Me apalearon como a un macho.

Al fin llegué silencioso
A la casa i me escondí,
I me pegaron ahí
Como a un perro goloso;
Por tener la dicha i gozo
De aprovechar mi consuelo,
Los ancianos por el celo
Sin piedad me maltrataron
I aturdido me dejaron
Sin menear pata en el suelo.

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Versos satíricos
DIRIJIDOS A LOS AJENCIEROS
DE CURICÓ

Reclaman al Presidente
Acusando al ajenciero,
Porque pasan de año en año
Estafando al pueblo entero.

Debe usted, señor usía
Del oirle a estos pobres,
Dan dolí saber que ocho cobres
Piden por el peso hoi dia.
Con esa ganancia impía
Roban descaradamente;
Impóngase el Intendente
Del reglamento de octavos;
Que sean cinco centavos
Reclaman al Presidente.

Al prestamista mezquino
Lo denuncian; ¿qué os parece?
Porque es como si saliese
Con un garrote al camino;
Estos son como el molino
Tan anchos de tragadero,
Abusando el usurero
Se lleva con el afan,
Por eso es que hoi día están
Acusando al ajenciero.

Los de Curico rabiando
Piden, con gran sentimiento,
Porque dicen que en el ciento
Tres pesos les van llevando.
Al pueblo están arruinando,
Cometiendo horrible daño;
Las prendas del mejor paño
Las requeman como infiel,
Sacando al pobre la hiel
Porque pasan de año en año.

Ni en la misma capital
De Santiago se ha visto eso,
Que cobren un gran exceso
Del ocho haciendo este mal;
Convengo que medio real
Ya no seria tan fiero,
El peón i el caballero
Van a establecer un pleito,
A los que cobran el reito
Estafando el pueblo entero.

Señores, aquí la prensa
Da voces por los contornos,
Para que pasen bochornos
I conozcan la vergüenza.
Esta no es ninguna ofensa
Por el motivo que han dado;
Un caballero hacendado
Dice, por primera vez,
No bajando el interes
Después será mas salado.

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El triunfo del Sr. Reyes

La gran lianza liberal
Triunfó, como les refiero;
De ahí vendrá el porvenir
Que es la vida del obrero.

Observa mui bien, lector
Lo que detalla el decreto,
Aplaudiendo al buen sujeto
Que dentró de Senador.
Ahora el conservador
Esconderá su puñal, .
Evitaremos el mal
Que éste nos ha prometido,
I Reyes ha defendido
La gran lianza liberal.

Luis Elguin ha trabajado
Siempre por el mismo gremio
I merece mui buen premio
En este Chile afamado.
El industrial ha impulsado
Con esfuerzo verdadero
Que en Chile aumente el dinero
Por salir de la desgracia,
I hoi dia la democracia
Triunfó, como les refiero.

Estaba perdiendo el tino
El pueblo, con rapidez,
I ha venido la escasez
A causa del josefino.
Oh! partidario mezquino
Que ha hecho al pobre sufrir;
Estaba por sucumbir
La nación por este mal,
I aumentando el jornal
De ahí vendrá el porvenir.

El chileno, sin cesar,
Jamas niega sus delitos,
El pan lo pedia a gritos
Para sus hijos salvar;
Ya que pudo progresar
Mucho se ha admirado el clero,
Nada impide el caballero
Al josefino inclemente;
Amemos a don Vicente
Que es la vida del obrero.

Al fin tendrán por seguro
Con este triunfo de Reyes
I sus garantiosas leyes
Son buenas, como lo juro.
Chile saldrá de su apuro
Por la unión de sus conquistas,
Por lo que veo en las listas
Me fundo en esta opinion,
Que abundará la Nacion
Por los triunfantes reyistas.

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Sangriento
DRAMA EN IQUIQUE

Un crimen horrible i fiero
En Iquique ha sucedido,
Por manos de tres bandidos
Ha sido lo que refiero.

Yendo a confesión un cura
A confesar a un paciente,
Salieron los delicuente
Dando muerte al alma pura.
Mui pronto a la sepultura
Lo echaron por el dinero
I con un puñal de acero
Uno de ellos le pegó,
Donde allí se ejecutó
Un crimen horrible i fiero.

Un tai Fidel Alarcon
Fue el mencionado, i no falto,
Fué el que cometió el asalto
Al siervo en esta ocasión.
Lo hicieron pedir perdón
Angustiado i aflijido;
Al cielo dio su jemido
A donde su Padre amado,
I el hecho tan desgraciado
En Iquique ha sucedido.

En seguida acometió
Otro de la misma fama
Llamado Pedro Lizama
Que al párroco victimó;
Todo el pueblo se alarmó
En los casos ocurridos;
Uno de los mas impíos
Le dio aquel trance tan fuerte
Fué ocasionada la muerte
Por mano de tres bandidos.

Después otro contendor
Por nombre Cecilio Varga
Hizo la última descarga
Al cura con gran rigor;
Cuando se sintió el clamor
Vino el auxilio lijero;
Encontraron por primero
La sangre en aquella calle,
I del norte en aquel valle
Ha sido lo que refiero.

Al fin causó mucho espanto
Esta cruel alevosía
De la sangre que corría
Del eclesiástico santo;
Por eso me empeño tanto
I publico este mensaje;
La crónica i su coraje
Que conmigo se aquerella
Para seguirle la huella
A este cruel bandalaje.

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Verso histórico

    Jacob por órden de Dios
Recibió a Raquel de esposa,
Porque fué hija de Laban
Una mujer virtuosa.

    A Mesopotamia un día
Marchaba el santo varon,
Por desposarse en union
Conyugalmente con Lia.
Jacob lo que pretendía
Era observar esa voz
En ese trance veloz
Cumplió el ciervo sus deberes:
Tuvo hijos en dos mujeres
Jocob por órden de Dios.

    A los siete años después
Ya cuando Lia murió,
Otra mujer recibió
De la familia a la vez,
I con mucha rapidez
Su descendencia anhelosa,
Era pura i virtuosa
Su compañera de agrado,
Después, en segando estado,
Recibió a Raquel de esposa.

    El gran patriarca en un sueño
Vió una virtud mui hermosa,
I una escala misteriosa
Que fué él absoluto dueño.
Bien prosperó con empeño
I trabajó con afan,
Su posteridad verán
Porque existe hasta la muerte,
Raquel tuvo mucha suerte
Porque es hija le Laban.

    Por órden del alto cielo
Un ánjel de Dios mandado,
Horrenda lucha han trabado
Con Jacob para consuelo
De ámbos dos con mucho anhelo,
Su viva fé no reposa
Multiplicó numerosa,
Porque el Eterno se empeña
Siendo su querida dueña
Una mujer virtuosa.

    Al fin Leví i Simeon
Con Neftalí e Izacar,
Esa madre pudo amar:
A Judas con Zabulon,
Dan, Gad, Aser en razón,
Hijos portados mui bien
Como en la historia lo ven.
El que lea no se acose
Para completar los doce,
Benjamin, José i Rubén.

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Venturacion del poeta

    Por orden del Intendente
Tengo permiso esclusivo,
Para vender lo que escribo
A toda clase de jente.

    Les cuento en mis ejemplares
Los sucesos publicados
Porque se ven envidiados
Conmigo los populares,
Mi nombre por los lugares
Circula constantemente;
Del sur hasta el occidente
Mis versos les da la idea,
Y vendo hasta en la Moneda
Por orden del Intendente.

    Cuando marcho a tierras lejas
Con mi verso a aventurar,
Me suelen acuadrillar
Los huacitos como abejas,
Las niñas, mozos i viejas
Me llaman el atractivo,
En los barrios donde vivo
Me persiguen los pequenes,
Para vender en los trenes
Tengo permiso esclusivo.

    Muchos por mis opiniones
En los poblados o en costas,
Me sircan como langostas
Ancianos i mocetones,
Yo vendo mis adversiones
I de ninguno me esquibo,
En la cancha del olivo
Corre mi negocio a muerte,
Porque tengo mucha suerte
Para vender lo que escribo.

    Si entro a un gran consulado
¡Oh! algún puerto donde hai diques,
Les pongo a mis versos piques
I vendo todo al contado.
Un cinco es precio fijado
De su valor al corriente;
Para el pobre i el decente
Una advertencia será,
Así se les venderá
A toda clase de jente.

    Al fin doi a comprender,
I que bien les manifiesto,
Con mi venta doi i presto
I no se me echa dever,
Del altísimo poder
Recibo todo mi amparo,
Con mi sentido declaro
I mi lengua no lo calla,
En donde quiera que valla
Tengo la bola con aro.

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La niña
QUE SE SUICIDÓ EN ILLAPEL DES-
PUES DE HABER DEGOLLADO A SUS
DOS HERMANAS POR ENVIDIA.

    Una niña caprichosa
A dos hermanas mató
Después de saciar su intento
De por sí se suicidó.

    De este caso libertino
Tiembla mi mente al creer,
A lo que se a visto hacer
Este sexo femenino,
Ya seria su destino
Que se ultimase afrentosa;
La escena es tan horrorosa
Que yo del contar me aterro,
Por cometer este hierro,
Una niña caprichosa.

    La patricida fatal
Por seguir sus glorias vanas,
Degolló a sus dos hermanas
Con una envidia mortal.
En su recinto natal
Este mal ejemplo dió;
Como fiera se indignó
A cometer la malvada
I con ira demoniada
A dos hermanas mató.

    Ya cuando cometió el hecho
I se vió apesarada,
Una feroz puñalada
Se dió i se traspasó el pecho;
Dejó el corazón deshecho
Con el puñal al momento;
Mui pronto al sitio sangriento
El vecindario acudió,
Donde aquel ser espiró
Después de saciar su intento.

    Tan envidiada vivía
La insigne en aquel tormento,
I por falso pensamiento
Cometió esta alevosía.
A un joven pretendía
Pero él jamás se creyó,
La nefanda se pensó
Que asus hermanas amaba,
Como a ella despreciaba
De por sí se suicidó.

    Al fin oyeron lanzar
Los gritos hacia las puertas,
I allaron a las tres muertas
En aquel sangriento hogar;
Se finjió el pueblo a llorar
Viendo aquel hecho tan cruel,
En vista de este papel
Presenciaron este dato,
I esto que yo les relato
Aconteció en Illapel.

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