Ejemplo visible

    El viejo que es alcahuete,
Téngalo por entendido,
Al último de su muerte
Tendrá que verse aflijido.

    Les voi a dar a saber,
Sobre el punto de este oríjen;
Para que todos se fijen,
Yo les doi a comprender.
Me avanzo por reprender
Al que a peligro se mete;
Satanás, su gabinete
Lo da como buen amigo;
Tiene el infierno consigo
El viejo que es alcahuete.

    El viudo que es tomador
Y lo pasa en sus placeres,
Mas si tiene hijas mujeres,
Las vende hasta por licor.
Como es un remoledor,
Está en el vicio perdido;
Goza i es bien atendido,
Por estos vanos trastornos,
Al fin se verá en bochornos,
Téngalo por entendido.

    Muchas el mismo delito
Cometen de dia en dia,
I con la alcahuetería
Toman bien su matecito.
Le dicen al jovencito,
Con mi niña quiero verte;
Le hacen sombra de tal suerte,
Buscándole matrimonio,
Tendrá que hacer el demonio
Al último de su muerte.

    Las viejas sin compasion,
Borrachas i aguardenteras.
Por malditas curaderas
Van con su hija a perdicion.
También es condenacion
Para aquel galan querido;
Estado le han ofrecido
En un Dieziocho en la pampa,
Como ratón en la trampa
Tendrá que verse aflijido.

    Al fin, en este ejemplar,
Les pido que no me tachen;
Pero que no se emborrachen
Teniendo hijas que cuidar.
No se pueden enojar
Por la advertencia tan pura;
Con esto tendrán cordura
Las niñas en lo presente;
Que se casen civilmente,
I en seguida por el cura.

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Espantoso crimen
DE LOS NIÑOS PUELMAS, ACOSADOS
POR EL HAMBRE, EN LA CALLE
DE MAIPÚ.

    Un horrendo criminal
Se encuentra de prisionero;
Por interés del dinero
Cometió este grave mal.

    Se me ha hecho necesario
De hablar las verdades puras
De estas tristes criaturas,
Que nos dió a saber el diario.
Su hermano es el victimario,
Lo dice la capital;
Un tratamiento brutal
Les dió sin mayor derecho;
Por esta causa se ha hecho
Un horrendo criminal.

    Manuel Puelma fué el tutor
Que mostró estas evidencias;
Por lograr estas herencias
Les dió a los niños rigor.
Lo pasaban en clamor
Con angustia i desespero
Muertos de hambre, el caballero,
Los tenia trasparentes,
Por eso que el delincuente
Se encuentra de prisionero.

    Los niños se mantenían,
Según tenemos noticias,
Con cáscaras e inmundicias
Que por la acequia corrían;
También lo sé que dormían
En un lecho de pajero;
El detalle es verdadero
Que aquí, llorando, les doi;
Puelma de reo está hoi
Por interes del dinero.

    Cuando ya fué denunciado
Éste por primera vez,
De la policía el juez
Mandó llevarlo amarrado,
De su esposa acompañado
Fué por el hecho fatal;
Por gozar el capital
Se halla en cá[r]cel de los presos;
Por veinticinco mil pesos
Cometió este grave mal.

    Al fin, don Santiago Prado
Se ha movido a compasion
I con su buen corazon
Los tiene en mui buen estado.
De sentimiento colmado
Quedó el pueblo en desacatos,
El alimento a los gatos
Quitaban como inocente
I ahora toda la jente
Desean ver los retratos.

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El cochero apasionado
DE LA CONDUCTORA

    Dia i noche me lo llevo,
Pensando, preciosa, en tí
Esperando, bello cielo,
De que me ames solo a mí.

    Es tan estenso el amor
Chinita que te profeso,
Que me lo paso por eso
En un acerbo dolor;
A veces mucho licor
Por tan grande pena bebo,
I en decirlo yo me atrevo
Que mucho te quiero i hijita,
I llorando por tí almita
Dia i noche me lo llevo.

    Pues, amada, es mui sabido
Que el hombre que sabe amar,
Sufre mucho al ver pasar
Su amor desapercibido;
Tal le pasa a tu querido
Que te ama con frenesí;
Desde el dia en que te vi
Creédmelo bella palma
Que me lo paso sin calma,
Pensando, preciosa, en tí.

    Es inmensamente os digo
Lo tanto que te venero,
Sin embargo tú, lucero,
No me das tu hermoso abrigo,
El mundo ha sido testigo
De mi amor con tanto anhelo;
Dadme pues algún consuelo
Porque tanto me entretienes,
Hace tiempo a que me tienes
Esperando, bello cielo.

    Ya sabes perla querida
Que yo no dejo de amarte,
I que arriesgo por gozarte
Francamente hasta mi vida,
Esta mi fatal medida.
La he tomado desde allí
Cuando me dijiste sí.
De la esperanza no salgo;
Por eso te hago el encargo
De que me ames solo a mí.

    Al fin hermosa azucena
Me despido en este instante,
Con un modo suplicante
Que me mitigues mi pena.
Con gran dolor mi alma llena
Se encuentra en todo momento;
Con un grave sufrimiento,
Aunque muera en estos casos,
Hasta tenerte en mis brazos
No podré tener contento.

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La mujer hechicera
QUE VOLVIÓ JOTE AL MARIDO I
A SUS NIÑITOS EN LO GA-
LLARDO

    Se burló de su marido
Esta mujer veleidosa
El Señor la castigó
Por infame i caprichosa.

    Esta malvada hechicera
Llamada Pascuala Duarte,
Como entendía en el arte,
Abusó de esta manera;
Por un enojo esta fiera
Cometió un error temido;
Encontró al varón dormido
I lo principió a emplumar;
La horrenda en ese lugar
Se burló de su marido.

    La ramera se enojó
Porque éste le dió un azote,
I lo trasformó en un jote
Cuando la ocasión llegó;
Mui luego lo enmudeció
Desde aquella hora penosa;
Le hizo el mal en una rosa
Que un dia le presentó;
Pero pronto la pagó
Esta mujer veleidosa.

    Cuando se internó a volar
El pájaro varonil,
I mas como era jentil
Volvió a su casa a parar;
En aquel triste lugar
Tan raro ejemplo se vió,
Del mal que la cruel causó,
No soi cómplice, decía,
I sin embargo en un dia
El Señor la castigó.

    Yo doi esta esplicacion,
Advirtiendo al que no sabe,
Que al ver de casera esta ave
Causó mucha admiracion;
Varios dicen: maldicion
Habrá sido de su esposa;
Como sierpe venenosa
Se avanzó en aquel momento,
Después recibió el tormento
Por infame i caprichosa.

    Al fin, ya les dí a saber
De esta tirana la ofensa,
Publicada por la prensa
Pata mejor comprender;
El Creador con su poder,
La dejó mui desigual,
Por haber hecho este mal
Que a su marido no sana;
Hoi se encuentra esta mundana
Con tipo de irracional.

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Sangriento drama
EN LAS CONDES.
DORALISA DESTROZADA POR UN ASESINO

A una mujer destrozada
La hallaron en un camino;
Por el mas cruel asesino
Dicen que ha sido asaltada.

Por el interes de un peso
Que ésta traía en dinero,
Sucedió el crimen grosero
De tan horrendo suceso;
Doi la esplicacion por eso,
Con exactitud formada;
La noche estaba cerrada
Cuando un gran clamor se oyó,
I al poco rato se halló
A una mujer destrozada.

Terrible es la compasion
Que ha tenido el vecindario,
Así nos ha dado el diario
Verdadera esplicacion;
Cuando corrió la razón
I la policía vino,
El bandolero sin tino,
Luego se hubo de fugar,
I a esta muerta, sin faltar
La hallaron en un camino.

La muchedumbre admirable,
Ocurrió al instante a ver,
I fué por reconocer
A aquel cuerpo miserable;
En ese sitio notable
Apareció un puñal fino,
Donde ésta cumplió el destino,
En clamores, angustiada,
Públicamente estafada,
Por el mas cruel asesino.

Del crimen con precision
Yo con verdad lo aseguro.
Que hasta el corazon mas duro
Se llenó de sensacion;
Aquí doi cuenta i razon
De la infeliz desgraciada,
Que a cuchillo fué pasada
Donde recibió la muerte;
Por un fatal delincuente
Dicen que ha sido asaltada.

Al fin, Calixto Aguilera
Fué el criminal que horroriza,
Quien victimó a Doralisa
Con mas valor que una fiera;
La justicia de manera
Lo busca con ambicion;
Ya salió una comision
Persiguiendo a este tirano;
Otro hecho tan inhumano
No se ha visto en la nacion.

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UN TESORO ENCONTRADO

Les doi a saber lectores
Que se han hallado un entierro
Una gran suma de pesos
Que al contar esto me aterro.

Donde el señor Barros Luco
Santo Domingo es la calle
Aquí les doi el detalle
Del hayazgo de este lucro
Fué descubierto este tuco
Por unos trabajadores,
De los primeros autores
Vidal fué aquel albañil
Que han sido mas de cien mil
Les doi a saber lectores.

También diré que Vidal
Fué el que encontró este dinero
Pero llevó su sombrero
Colmado del buen metal,
Salió la suerte fatal
La que se hayó en el destierro
Sin cometer ningun yerro
Cayó ei pobre a la prisión
Pues aquí les doi razón
Que se han hallado un entierro.

Esta plata es boliviana
En cuatros i dobles duros
Muchos de ellos mui suguros
Lograron de buena gana
Miércoles por la mañana
Salieron a sus regresos
I no supieron los lesos
Hacer bien el convenido
Porque los diré que ha sido
Una gran suma de pesos.

Este pobre que encontró
El valor de esta importancia
Logró mui poca sustancia
Cuando el tumulto llegó
En gran riña los dejó
Como el león con el perro
Llenaban como de un cerro
De plata grandes barriles
Es tan admirable en Chile
Que al contar esto me aterro.

Al fin es asegurada
Esta verdad por las leyes
Desde el tiempo de los reves
Será esta plata sellada
Bajo la tierra guardada
Se vieron monedas raras
En este ejemplar te amparas
Lector por lo que distingo
Fué en calle Santo Domingo
Con esquina de las Claras.

JOSE HIPOLITO CORDERO
Calle de Benavente Nº 24
Imp. Moneda 67

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VERSOS
PARA LOS CANTORES

No me piques porque espeor
I si me picas peor es
No me nombres al derecho
Porque te entiendo al reves.

Hombre, si sois educado
I tienes harto talento,
Póneme algún fundamento
Por Biblia o testo sagrado,
Pero si sales quebrado
Te tacho con gran rigor
A mi me sobra el valor
Para echarte luego a tierra,
I si me queres dar guerra
No me piques porque es peor.

Cuando me pongo a cantar
En guitarra o guitarrón
Se me alegra el corazón
Al ver las cuerdas trinar,
Si mi voz la llego a alzar
Causa una grande estrañez
Si me dices otra vez
Que has de poetizar conmigo
Bien claro aquí te lo oigo
Que si me picas peor es.

Si comprendes el latín,
O eres gramático sabio
Las palabras de mis labios
Son como de San Agustín
I tú no tendás buen fin
Digo dentro de mi pecho
No salgas con versos hechos
Cantor botado de escoria
Para cantar de memoria
No me nombres al derecho.

Si te subes a la altura
Por saber de fundamento
Examina eI pensamiento
Con pruebas de la escritura
I si el arrojo te apura
Avanza con rapidez
No seȇ la primer vez
El desaire que me has hecho
No te pongas tan arrecho
Porque te entiendo al revez.

Al fin con tu ilustración
Tu me quereis avanzar
Pero tenéis que estudiar
Los tomos de Salomón
No vivas en perdición
De aquel compendio terrible
El temerte no es posible
Porque me encuentro seguro
El saber, es aquel muro,
Del comprendido visible.

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EL PERRO PERDIDO

En la calle de Catedral
El señor Pedro Barón
Doscientos pesos de albricias
Paga por su regalón.

Ciento diez tiene la casa
Mui sencillo numerito
Vive el amo del perrito
De aquella mui fina raza
Muchos dicen que en la plaza
Han visto al irracional
Con esta seña cabal
Lo buscarán con empeño
I se verán con el dueño
En calle de Catedral.

Este galgo es mui bonito
De aquellos mui distinguidos
Porque de Estados Unidos
Fue traido este perrito
Que importó el animalito
Diez mil pesos doi razon
Toda clase de canción
Canta cuando trina el piano
Dice que hallarlo es en vano
El señor Pedro Barón.

También éste es maromero
I entiende trapecio i tranca
Volteos en tierra franca
Desempeña un circo entero
Una bolsa con dinero
La oculta con su malicia
El juego de la pesquisa
Con una daga lo ejerce
Por eso es que el amo ofrece
Doscientos pesos de albricias.

Este se llama Buen Fin
i es agudo i cariñoso
Si lo llaman presuroso
Entiende con un flautín
Al verlo en como un jardin
Instruido mas que un campeón
Ha causado admiración
En Chile como se trata
I el caballero esta plata
Paga por su regalón.

Al fin en estos cantares
Por el dueño doi aviso
I en publicar me preciso
Por ciudades i lugares
En siete mil ejemplares1
Advierto sin variedad
Doi a saber con verdad
Sin cometer ningún yerro
I el que encuentre a este perro
Hace su felicidad.

1 Tiraje de esta lira.

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CONTESTACION
DEL PRESIDENTE

Obreros i negociantes
Oigan mi resolucion,
Juro que les atesoro
A fé de ser Jorje Montt
1.

Hijos del pueblo guerrero
Me quieren buscar pendencia
Siendo que soi su Excelencia
Dueño del fiscal entero.
Los impulso por primero
Como valientes triunfantes
No se muestran inconstantes
Porque yo no soi tirano,
Después les daré la mano
Obreros i negociantes.

El salario mas subido
Me piden generalmente,
Ni yo que soi Presidente
Gano el sueldo merecido.
Balmaceda, aquel impío.
Mejoró mas la nación
Dejó la demostración
En el lugar de Lo Caña
Después de sangrienta saña
Oigan mi resolución.

Por cinco años soi estable
Para incumbir estas bajas
Porque yo encontré las cajas
Con un valor miserable.
Ahora soi responsable
De ponerles plata i oro,
A Chile no le devoro
I entiendan bien al derecho
Que hasta los niños de pecho
Juro que les atesoro.

Digo yo en mi real morada
De Balmaceda el difunto
Que se encontró en alto punto
I derribó su jornada;
La lei la dejó violada
Sin ninguna compasión;
Dicen que tengo ambición
Pero aquí les satifago
I les aumentaré el pago
A fé de ser Jorje Montt.

Al fin no soi ningún mono
Obreros doi a saber
Que al arte de mi querer
Estoi reinando en el trono;
Asi no tengan encono.
Les advierto por primero
El mas triste aventurero
Bien lo sé que me maltrata
I verán salir la plata
Como trigo de un granero.

1 Jorge Montt Alvarez, Presidente de la República entre 1891 a 1896.

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EL MARICON
VESTIDO DE MUJER

Un ejemplo nunca visto
En Quillota sucedió
De quince años un varón
Con otro hombre se casó.

Observaciones al caso
Que es mui raro i distinguido
Que uno de mujer vestido
Tomó estado con un huaso
Hizo el consorte a su plazo
El novio llamado Sixto
I por no ser tan peristo
Jamás violó sus amores
Diré que ha sido señores
Un ejemplo nunca visto.

Este de niña tunante
Llegó al pueblo con prestesa
Como la mejor princesa
I de cara interesante.
Viéndola tan elegante
De ella un galán se prendó
I como se petardeó
La recibió por esposa.
La escena tan horrorosa
En Quillota sucedió.

Mas el nombre de Enriqueta
Se daba este desatento
La noche del casamiento
Fue pillado este coqueta
El novio buscó la veta
Cuando pasó la función
I le salió maricón
La mujer que pretendía
Ya me la pegó decía
De quince años un varón.

Bien por la madre se opina
A su hijo como creó
Desde chico le vistió
Con traje de femenina
Pero fue la doble ruina.
Que este infame recibió
El señorío dirijió
A pedir perdón a Roma
Por imitar a Sodoma
Con otro hombre se casó.

Al fin a Roma llegó
En bendiciones plenarias
Pero a las islas Canarias
El Papa lo desterró
Por diez años le salió
Aquella dura condena
La prisión de la cadena
Otorgarle no fue dable
La vida del miserable
Solo de leer da pena.

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