ASTRONOMIA

    Pasa por los meridianos
Cuando ya quiere jirar
Y la tierra da calor
La blanca aurora boreal.

    Han visto en el Ecuador
Los astros resplandecientes
Que jiran constantemente
Con su brillo brillador.
Observan su rededor
En los momentos cercanos
El sol se presenta ufano
Cuando viene del Oriente
Para entrar al poniente
Pasa por los meridianos.

    Hay planetas muy cabales:
En su movimiento ciego
Que encierran rayos de fuego
En sus globos setrenales
Que son los mas principales
Que se pueden encontrar
Bien se pueden esplicar
Su velosidad en portento
Se ve bien su movimiento,
Cuando ya quiere jirar.

    Su diámetro calculado
Se conoce en la alta esfera
Cuando va con su carrera
Por el eje gobernado
Los astrónomos han dado
En la distancia mayor
Y marchan con su vigor
El astro que va creciente
Iluminando el ambiente
Y la tierra da calor.

    Su órbita va bien fijada
Y en su eclipse caminando
Con su rapidez andando
Hosta obtener su llegada
Su luz pálida elevada
Se vé todo en principal
La lijereza cabal
Está muy bien conocida
Por la cual es distinguida
La blanca aurora boreal.

    Al fin todos los planetas
Que se han visto en nnestro cielo
Dan su bella luz sin velo
A los radiantes momentos
Tomado por la silueta
Donde se forman centellas
Son espléndidas y bellas
Vistas en el firmamento
A cada hora y momento
Vemos multitud de estrellas.

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EL MINERO

    Hombres de arte y de oficio
No hay quien le iguale al minero
Es a todos superior
Y es el primer tesorero.

    En la solitaria sierra
Oculto se halla el tesoro:
La plata, el cobre y el oro,
Que enriquecen a la tierra,
El minero, a viva guerra
Y a costa de sacrificios,
Descubre con artificios
Lo que tan oculto está.
Digame si no es verdad
Hombres de artes y de oficio,

    A muchos un temporal
Suele pillar en la mina,
Siempre sucede tal ruina
En un rico mineral,
Y en donde tanto mortal
Muere por ganar dinero,
Trabaja de Enero a Enero
Arriesgando su pellejo,
Y solo por este riesgo
No hay quien le iguale al minero.

    Con su barreta apurado
Trabaja con fantasia,
Y pasa dia por dia
En la tierra sepultado.
Lo que en un año ha ganado
A costa de su sudor,
Con la vanidad mayor
Viene mui pronto a perder,
Porque para remoler
Es a todos superior.

    En la serranía pasan
Sin temer al leon terrible:
Para ellos no hay imposible,
Pues los riscos despedazan;
Las nevadas los atrasan
Cuando el invierno severo,
El apir, o pirquinero,
Jamas hace su fortuna,
Pero sin duda ninguna
Es el primer tesorero.

    Al fin estos operarios.
Que de año en año trabajan,
En la temporada bajan
A recibir sus salarios,
Hacen a otros millonarios,
Y ellos los descubridores
Después de tantos rigores
Por no aprovechar el bien,
Continuamente se ven
En los apuros mayores

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Carta de Cárlos Miranda a
su querida madre

    Madre querida y amada
Del mundo voi a partir
Emprendiendo la jornada
Para no verte sufrir.

    Desde que nos separamos
Tus consejos olvidé
Sabiendo siempre de qué
Sin ellos nos estraviámos
Mas hoi en valde lloramos
Por nuestra vida pasada.
Que ha sido tan depravida
Sin pensar por un momento
En tí ni en el pensamiento
Madre querida y amada,

    Por estar ya tan cercano
El fin de mi existencia
Quisiera que por clemencia
Me bendiga con su mano
Para así del Soberano
Cuando deje de existir
Pueda al ménos recibir
El perdón que necesito
Hoi que por mi gran delito
Del mundo voi a partir.

    Le dejo recomendado
A mi hermanito menor
Cúidelo con gran primor
Que no salga de su lado
Mire que el desventurado
Que la hace a usted desgraciada
El alma tiene destrozada
Pensando en su desventura
Y en tan penosa amargura
Emprendo yo mi jornada

    Que me perdone tambien
La familia del finado
Que por ser yo fusilado
Paso al pais del eden
Que no sientan ni un desden
Para yo mas no sufrir
Pronto voi a sucumbir
Y ya mas no he de volver
Dejando de fenecer
Para no verte sufrir.

    Por fin a todos perdon
Les pido en este momento
Y lleno de abatimiento
Empiezo mi confesion
Lleno de resignacion
Solo pensando en morir
Y mi alma ha de revivir
En la mansion de los bueno
Con espíritu sereno
Me preparo a sucumbir.

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Los reos caminan hacia el
banquillo

    Al banquillo se dirijen
Los cinco reos penosos
En lágrimas y sollozos
Todos el perdon exijen.

    De la capilla salieron
Con mui dilatados pasos
Y apoyado de los brazos
Un largo rato estuvieron
La sentencia les leyeron
Y con desmayo se aflijen
Necesario es que se fijen
Los que ven tan triste suerte
Los reos por varias muertes
Al banquillo se dirijen.

    Van los padres mercedarios
A los reos acompañando
Y en baja voz rezando.
Al banquillo victimario
Los ausilios necesarios
Reciben del relijioso
El jentío estaba ansioso
De ver el suplicio atroz
Encomendándose a Dios
Los cinco reos penosos.

    Los reos que se encontraban
Sentados en los banquillos
Por el peso de los grillos
Sus tormentos aumentaban
Los concurrentes miraban
Aquel sitio tán penoso
Sus crimenes alevosos
Allí los van a pagar
Y empezaron a rezar
En lágrimas y sollozos.

    Cárlos Miranda el primero
Al banquillo se sentó
Y en seguida pues llegó
Otro que es Ramon Romero
Constancio Jofré el postrero
Con otro que allí se elijen
Se efectuó de buen oríjen
La despedida con fé
Con Epifanio Jofré
Todos el perdon exijen

    El reo Adolfo tambien
Llegó mui enmudecido
Pálido y entristecido
Todas [l]as jentes lo ven
Es mui probable que estén
Al morir arrepentidos
Un piquete prevenido
El instante ya llegaba
[  ] jentío esclamaba
[  ]za da Dios mio!

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Después de la Ejecución

    Al fin fueron fusilados
Los asesinos traidores,
Su delito lo pagaron
Estos cinco malhechores

    En los banquillos sentaron
A estos pobres desgraciado
Contritos y atribulados
Dos padres los auxiliaron.
Los verdugos los vendaron
Y la descarga ha sonado
Su cuerpo en sangre bañado
Desesperado en su mente
Ante muchisima jente
Al fin fueron fusilados.

    Estos bandidos ufanos
En su celda allí pasaron
Hasta que los sentenciaron
Con el castigo cercano.
Por viles y por tiranos
No le oyeron sus clamores.
En sus mas fuertes dolores
Murieron muy resignados
Su crimen allí han pagado
Los asesinos traidores.

    Fueron estos tan feroces
Y de entrañas de chacal
Allá en San Juan del Peral
Hicieron muertes atroces
Clamaban a todas voces
Cuando estaban amarrados
Después de ser ultimados
Con toda ferocidad
Por hacer barbaridad
Su delito lo han pagado.

    Causaba profunda pena
Al ver esos delincuentes
Con sus rostros trasparentes
Sostenidos a las cadenas
La hora fatal ya suena
Luego allí los tiradores
La descarga sin temores
La hicieron por ser mandados
Y así la vida han pagado
Estos cinco malhechores.

    Por los aires resonaron
Los ecos de los fusiles
Y esos asesinos viles
Su crímen allí purgaron
Las jentes se dispersaron
Despues de la ejecucion
Y ni en toda la nacion
Habrá vístose otro igual
Por escarmiento fatal
No obtuvieron el perdon.

EL TAMAYINO

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El gran fusilamiento en la Pe- los 5 asesinos de San Juan
del Peral

    Los cinco fusilamientos
Que en Santiago hemos tenido
Serán para el forajido
Un provechoso escarmiento.

    En el fundo del Peral
Sucedió el hecho espantoso
Donde hombres tan alevosos
Con entrañas de chacal
Hubieron de ultimar
Con terrible ensañamiento
Causando estremecimiento
A un honrado Caballero
Siendo por eso lijero
Los cinco fusilamientos

    En los dias que en capilla
Estan estos desgraciados
Se encuentran muy resignados
Y alguno casi se humilla
Con una voz tan sencilla
Y acento muy compunjido
Dice si bandido he sido
Fué siguiendo el mal ejemplo
De una gran parte de tiempo
Que en Santiago hemos tenido

    Uno de los desgraciados
A su madre le escribió
Diciendole debo yo
Hoy mismo ser fusilado
Qusiera ser perdonado
Por lo que la he ofendido
Siendo su hijo tan querido
Vengo a darle este pesar
Cuyo grandioso ejemplar
Serán para el forajido.

    Al salir para el banquillo
Todos van muy macilentos
Causando estremecimiento
Al viejo como al chiquillo
Sintiendo sonar los grillos
Con oidos muy atentos
Que hacen con el movimiento
Todos dicen sin cesar
Esto vá a proporcionar
Un provechoso escarmiento.

    Cuando los reos llegaron
A ese sitio tan fatal
Un silencio sepulcral
Todos esperimentaron
Algunos ahi lloraron
Sin poderse contener
Sintiendose estremecer
Y al mismo tiempo decir
Que se van a despedir
Para ya jamas volver.

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EL JARDINERO DEL AMOR

    Mi almita, mi alma te adora,
Yo tambien por tí me muero
Es posible gran Señor
No me engañas no mi Cielo.

    En una hermosa pradera
Un lindo jardin habia
I a regarlo venia
Una hermosa jardinera
Quince años tenia i era
Mas preciosa que la aurora
Un pastor a cierta hora
La fué a ver i una ocasion
Le dijo con gran pacion
Mi almita, mi alma te adora.

    Cuando la beldad divina
Escuchó de aquel pastor
Las frases de ardiente amor
El rostro se le encarmina
Su linda cabeza inclina
I se queda inmóvil, pero
Pronto su rostro hechicero
Levanta i dice por fin
Su boquita de carmin
Yo tambien por tí me muero.

    El pastorcito dió un grito
De alegría i dijo mueres
Por mi pero si me quieres
Pruébamelo, con que hijito
Con darme ese cartuchito
I le indicó cierta flor
La niña sintió un temblor
I esclamó con frenesí
Que me pidas eso a mi
Es posible gran Señor.

    I desmayada cayó
Sobre ese jardin florido
I el pastor lanzó un jemido
I también se desmayó
Despues dijo muero yó.
Si no me das lo que anhelo
I ella sin tener consuelo
Lloró, i por fin dijo mucho
Sufres, te daré el cartucho
No me engañas no mi Cielo.

                  El Quillotano.

Nota: También publicada como “La jardinera del amor” por Felicito Martínez, que se apoda “El Quillotano” en esta lira. Nótese que en esta también se refiere a “la jardinera” a pesar del título.

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EL POLICIAL QUE SE AHOGO
COMIENDO CARNE ASADA

    Un soldado policial
Comiendo carne se ahogó
Así es que el pobre murió
De una manera casual

    Estaba este buen soldado
En su casa con placer
I se principió a comer
Un buen pedazo de asado
Pero como descuidado
Tragó antes de mascar
Se le hubo de atajar
Un pedazo en el gaznate
I así perdió los quilates
Un soldado policial.

    Esta desgracia sentida
Fué entre todos sus amigos
Era empleado según digo
Del cuartel de policía
Todo el tiempo de su vida
A ese cuerpo sirvió
Pero siempre se portó
Como vijilante honrado
I un dia menos pensado
Comiendo carne se ahogó.

    Con la desesperación
Del suceso desgraciado
No pudo ser auxiliado
Con la santa relijion
Porque la respiracion
Mui pronto se le cortó
Del asiento se cayó
Con dolores mui horribles
I de este modo terrible
Asi es, que el pobre murió.

Nota: la décima aparece incompleta.

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FANTASIA DEL POETA

    Como poeta popular
Soi en Chile renombrado
También soi autorizado
Cuando me pongo a cantar.
No crean de echarme abajo

    Otros poetas de talento
Porque yo con mi instrumento
Lo mas bien que me barajo
Al tiro les pongo atajo
Si me la quieren ganar
Porque yo para versar
Tengo fama en la nacion
Y a cualquiera doi leccion
Como poeta popular.

    Yo no le temo al nortino
Que en sus versos se da fama
Fantasia el palangana
Con su saber y su tino
En cantar a lo adivino
Muchos se han equivocado
En todo lo que he andado
No he visto competidor
Y como el mejor cantor
Soi en Chile renombrado.

    Algunos hablan de historia
Pero sin sabiduría
También en la Astronomia
Se dan fama mui notoria
Pero yo con mi memoria
Los dejo todos turbados
Soi de los bien respetados
I en decirlo es preciso
Para cantar de improviso
Tambien soi autorizado

    Si alguno quiere tantearme
Mi diabólico saber
Nada tiene que hacer
Que este verso contestarme
Quiero por gusto tirarme
A lo que es poetizar
Salga al frente a contestar
El diablo poeta nortino
Porque yo hago desatinos
Cuando me pongo a cantar

    Hoi en dia los verseros
Abundan en porción tanta
Brotan como las callampas
Con el primer aguacero
El tullido pordiosero
Es el que mas se hecha viento
El dice que no hai talento
Quien le gane a poetizar
Con él, yo quiero versar
Que me conteste al momento. 

        El Quillotano.

Nota: La cuarteta tiene una quinta línea que no se usó, por eso lo mantenemos en décima encuartetada.

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LA CANCELACION
DE AMANTES

    Ajustémonos de cuentas
Del tiempo que te he servido
Dame la carta del pago
Que yo te daré el recibo.

    Recticimo juez Cupido
Ante vuestro tribunal
Hoi me presento verbal
Para cobrar lo que es mio
Mi contadora ha querido
Tomar el dentro de rentas
Con pregón ponerlo en venta
Yo veré al juez movedor
Para cancelar tu amor
Ajustémonos de cuentas

    Si quisieras anular
Lo fino de mis memorias
Cartas interrogatorias
Tengo para atestiguar
Tambien te puedo probar
Lo mucho que te he querido
Tú no lo habrás conocido
Pero cuando el juez pregunte
Yo presentaré el apunte
Del tiempo que te he servido.

    Tambien te cito en audiencia
Por la voz del receptor
Si el juez no es en mi favor
Apelo de la sentencia
Un escrito a la presencia
Para el espediente le hago
Como es finjido tu halago
Por la escritura comprendo
I en el mismo comparendo
Dame la carta del pago.

    Por último esta distancia
Que alego con pecho sano
Así el señor escribano
Escriba con arrogancia
La escritura de importancia
Depósito en el archivo
Por si en algún atractivo
Me salga mal resultado
Dame el pagaré firmado
Que yo te daré el recibo.

    Al fin la carta dirá
Tomándome residencia
Siendo la última sentencia
Mi amor lo confirmará
Con esta seguridad
El amor no se maltrata
Tu misma caricia le ata
Con rectitud al corazón
Siempre mis deseos son
El hacer nueva contrata.

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