LAS ASESINADAS
NUEVOS DATOS

  Ya estaria de Dios,
como se suele decir,
de que debian morir
asesinadas las dos;
andaba de ellas en pos
el crímen i la rapiña;
pues por robarle la niña
a la madre en ocasiones,
la atacaron los ladrones;
habiendo sangrienta riña.

  Fué la primera en Angol
viviendo con sus cuatro hijas
todas simpàticas i prolijas
i bonitas como un sol;
ébrios por el alcohol.
la atacaron seis malvados,
creyendo hacer sus vocados
de aquellas jóvenes, pero,
los atacó el caballero
aunque ahí quedó estirado.

  Despues que murió el marido
quedó el matrimonio sunco
i ella se vino a Chuchunco
con el pecho adolorido,
a formar ahí su nido
para calmar su dolor
i hasta ahí un salteador
la atacó con su cuadrilla,
pero ella los acribilla
a balazos con valor.

  Mui luego con una venta
que tenia en el Mercado,
despues de haber prosperado
compró a Cruzat por su cuenta
la casita en que contenta
pasaba una vida honrada,
cuando ha sido asesinada
con bastante alevosía,
a la luz del medio dia
i en una calle poblada.

  Un pianista conocido,
Agustin i de su yerno,
llora con dolor eterno
al ver su cuerpo tendido,
i aunque bastante aflijido
en medio de su amargura,
el infeliz se apresura
a correr con el entierro
de las dos muertas a hierro
por dos fieras sin ternura.

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LOS REOS BERMAL I SALAS
SU RETRATO

  Estos son los dos bandidos
de la calle Chacabuco,
con sus semblantes de cuco
i con sus ojos undidos,
con sus dientes dirijidos
como la hiena i el chacal
retratan del criminal
la imàjen tan vivamente
que parece que en la frente
tiene el cello del mal.

  De estos dos el principal
de mas repugnante facha
i en la mano tiene un hacha
es José Tomas Bermal
el sirviente desleal
que abusaba de confianza
con ese util de labranza
que en la casa se encontraba,
hizo en quien un pan le daba
aquella horrible matanza.

  El otro del homicidio,
un tal José Manuel Salas
es de esas figuras malas
que las reclama el presidio;
sin repugnancia o fastidio
entró en el plan asesino
ebrios de robo i de vino,
el delito consumaron
pero el castigo encontraron
en la mitad del camino.

  No pasará muchos dias
sin que se balla a mirar
en el parque fusilar
a esas fisonomias,
pagaran sus fechorias
con esposas i con grillos
dejaran en los banquillos
su existencia maldecida
i en el mundo conocida
por bribones i por pillos.

  Se puede dificilmente
citar un echo horroroso
en que se haga mas odioso
el echor delincuente,
por eso a de ir la gente
para el afusilamiento
con el semblante contento
a mirarlos patalear
que el pueblo sabe llorar
pero cuando hai fundamento.

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EL AFILADOR I FRANKLIN
(de actualidad polìtica)

  Eso que sientes zumbar
del colmenar en la reja,
¿sabes donde va a parar?
¿sabes a qué se asemeja?
¿es hambre de trabajar
por el pais esa queja?
¿es oro o es rejalgar?
es zángano o es aveja?
¡Atención! va a contestar
la siguiente moraleja:

  Siendo Franklin un pequeño
hacha al hombro, por la calle
vió caminando hácia el valle
a un hombre con raro empeño
quien le habló con dulce ceño
si le podria prestar,
por no ser de aquel lugar,
una piedra afiladora:
le ruega, acaricia i llora
i aun lo llega a besar.

  Franklin con mucha emocion
lo sirvió perfectamente,
le trajo el agua caliente
i dió vuelta al molejon;
fatigaba el corazon
al chico su cometido
i al irse, por el tañido
que lo llamaba a la escuela:
«un poco más mi gacela»
le dijo el viejo aflijido.  

  Concluida la tarea
le dijo el viejo indignado:
«véte, chico mal criado,
al Colejio de la aldea,
¡qué has hecho cosa mui fea
no yendo a él, por jugar!»
Desde entonce al oir hablar
al magnate dulcemente,
decia él: «seguramente
tiene un hacha que afilar».

Nota: verso publicado por El loro, ver.

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EL BANDIDO DEL SUR
CINCO ASESINATOS

  Hai en Maipo un bandolero
que lo llaman «el delgado»
tan feroz i tan malvado
que no ha hallado carcelero;
poco despues del primero
mató a seis un mismo dia,
con tan cruel alevocía,
que conmovida hondamente,
lo busca porfiadamente,
con furor, la policía.

  A las dos de la mañana
salió a hacer su correría
i en casa de un tal Faría
mató a quien le dió la gana;
despues en irse se afana
a una chacra vecina
i ahí el bribón estermina
a dos míseros ancianos,
dàndoles con propias manos,
seis tiros de carabina.

  Despues se fuè a un rancho
de un infeliz chacarero
i le rebanó el guarguero
como degollar un chancho;
hizo feroz zafarrancho
en aquel dia el bandido,
sin que hubiese aparecido
la menor autoridad;
¡por eso es que en la ciudad
DELGADO es hombre temido!

       ROLAK.

Nota: verso publicado por Rólak, ver.

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EPIGRAMAS

  El arbol que en el Eden
dió la fruta prohibida,
es cosa mas que sabida
que fué el cáustico… culen.

  Don Paulatino Delgado
es un hombre consecuente,
en el cajon mas cerrado
se entra perfectamente…

  Las casas se quedan solas
¡el calor es espantajo!
¡Felices las españolas
que tienen su frezco TAJO!

  Ya no cabe ecepticismo………
don Tomas es Caballero,
pues nos trajo el majadero
su… partida de bautismo.

  De toda arma i mui de prisa
se armó un portugues mui viejo
i al pasar frente a un espejo
se cayó muerto de… risa!

  Peso i medio ella ha aportado
once i pico su Perico,
i viven por hoi casados,
gastando el medio i el pico.

Nota: verso publicado por El loro, ver.

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UNA NIÑITA COMIDA
POR UN FEROZ JABALI

  En la miserable choza
de una familia Mullér,
acaba de suceder
la exena mas horrorosa;
necesitando la esposa
de ese desgraciado hogar,
salia al rio a labar
a distancia de una milla,
encargóle a su chiquilla
no moverse del lugar.

  La pobre madre volvia
sino alegre, resignada,
aunque bastante cansada
de trabajar todo el dia,
al hogar donde creia
hallar su pobre Lilí,
cuando notó por ahí
¡quién creyera! oh desventura!
comiendo a la criatura
¡un enorme JABALI!

  Fué tan grande su pesar
que al punto se desmayó
i desmayada quedó
hasta la noche llegar;
un hombre logró pasar
i le prestó su atencion;
huyó como exalacion
de aquel sitio el javalì.
La mujer ha vuelto en sí
pero perdió la razon!!

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LA MADRE QUE MATA
SUS HIJOS I SE SUICIDA

  Aunque mui horripilante
el caso que a contar voi,
cronista del pueblo soi
i debo darlo cuanto ante:
De Minesota, al levante
vivia un tal James Nil,
con una esposa viril
i ademas con cuatro hijitos
todos sanos i gorditos
i alegres como el Abril.

  Un dia de madrugada
se fué Nil a la cocina;
su mujer que lo examina
se fué tras él apurada;
despues dejando cerrada
la puerta con un candado,
dejó al marido encerrado
i volvió para su pieza
i con sin igual fiereza
mató cuanto hubo a su lado.

  Tomó un revolver cargado
i a sus hijas en la cama,
esta sanguinaria dama
con furia atroz ha matado;
al de pecho le ha pasado
la bala los dos pulmones;
el pobre padre a empellones
quiso echar la puerta abajo,
pero fué inutil trabajo,
no cedieron los tablones.

  Al fin este móntruo activo
salió con su hija mayor,
a quien hizo con furor
beber juntas, sin motivo,
un veneno corrosivo
que les incendió la boca;
el pobre padre se apoca
ante tan horrible drama
i lleno de horror exclama:
¡¡esa mujer está loca!!

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EL GRAN PEZCADO
CON ALAS

  Para saber i contar
i contar para saber:
se ha hallado un raro ser
tan grande que es de asustar
i yo voi a relatar
como fué que lo pillaron:
entre dos lo acorralaron
en un inmenso decierto
i solo despues de muerto
de cerca lo examinaron.

  La descripción de él es:
que tiene un rabo mui largo
i con alas sin embargo
cada una de ochenta pies;
con todo el cuerpo de pez,
sin pluma, escama ni pelos,
con dientes como escarpelos
i en forma de garabatos;
con dos ojos como platos
con párpados como velos.

  Los hombres eran rancheros
que el decierto atravezaban
i en buenos pingos andaban;
como dos carabineros
llevaban rifles certeros,
mas cuando al animal vieron
los cuatro se sorprendieron,
casi de espaldas se van
asustados del caiman
i para atras se volvieron.

  Despues vuelven con la idea
al ver su vuelo arrastrado
que se encontraba cansado
por una recien peléa;
cada cual me lo rodèa
cou su lista carabina
i como era su piel fina
facilmente se le hirió
i el monstruo los enbistió
con su mirada leonina.

  Aunque muerto, ya creian
sufrir de sus mordeduras
i hasta las cabalgaduras
obedecer no querian;
luego despues lo median
con el laso del pegual
llevandose de señal
un pedacito de cuero,
le regalaron entero
al Muséo Nacional,

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LOS DOS LUCHADORES
SANGRIENTO COMBATE

  Para que el pueblo no crea
que esto es algo permitido
sino que estáprohibido
como acción salvaje i fea,
para impedir la pelea
todos los pasos se dan
pero ellos con mucho afan
tales medidas burlaron
es un hecho que lucharon
Kilrain con Sullivan

El que meno es un jigante
que pesa docientos kilos
i levantan mui tranquilos
con un braso, un elefante;
preparado desde ante
para hacerse moretones,
vienen de todas naciones
a hacer apuestas crecidas
i ganadas o perdidas,
se agarraron a tronpones.

En ferrocarril se fueron,
con sns testigo al lado,
a un llno mui apartado
donde al fin es descubrieron;
los curiosos prorrumpieron
en aplausos i emociones
i espuestas ya las rasones
dió el Juez la señal fijada
i entre tronpada i tronpada
apostaron mil doblones.

Como dos horas pasaron
Kilrain salio vensid,o
narices, boca i oidos
hechando sangre quedaron;
al convoi se lo llevaron
donde se puso allorar
diciendo sin descansar
que algún tósigo le dieron
que sin fuersa le pusieron
al que debia ganar.

  Sullivan a mas de plata,
ganó fama i atencion
i ademas un cinturon
bordado de oro escarlata.
Lá policia algo ingrata
lo quiso tomar del cuello,
pero con solo el resuello
botó dose policiales;
!estos son los animales
que llevan de grande el sello!

Nota: Este mismo verso lo publicó con glosa aquí.
La pelea entre Kilrain y Sullivan fue el 8 de julio de 1889. Sullivan venció en el round 75. Fuente.

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MUERTE DEL JOVEN OSSA

  El bando de oposision
celebraba con gran prosa
en la calle de las Rosas
su primera reunion;
en el último escalon
don Juaco Walker Martinez
creyendo con malos fines
a un grupo que ahí entraba,
a balazos los echaba
como hombres bajos i ruines.

  Ellos tambien atacaron
i al fin se serró la puerta
i por la calle decierta
los policiales llegaron;
luego a un grupo cercaron
en el que un jóven habia
i como ahí se decia
que él habia hecho fuego,
perdió su calma i mui luego
por esa calle corria.

  Salió orden de repente
de seguirlo i salió un tiro
i sin largar un suspiro
cayó herido mortalmente;
en la botica del Puente
lo halló el papà agonizando;
lo estaba un padre ayudando
a morir con buena cuña.
¡Murió Isidro Ossa Vicuña
i al Cielo se fué volando!

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