HIMNO GUERRERO
CORO

    No temas al cañon boliviano
Ni a lasespada de Daza temais,
Que los cuicos mascando la coca
No se ácuerdan de su litoral.

    Nunca Chile doblega la frente
Ni le teme á la muerte jamas;
Siempre ataca con braso potente
Al que viene à turbarle la paz.
Puro Chile conserve la gloria
Que el combate de Iquique te dió.
No olvideis no olvideis la victoria
Que en el mundo el chileno azombró,

    A las armas valientes chilenos
Todo el mundo contempla de pié;
A las armas corred como leones
De la tei humillad la altivez.
Cuando sienta el sonido el bramido
De la bala que arroja el cañon;
I del bronse metal bien fundido
I blindaje tendrá el corazón.

    No queremos la paz otaviana
Que entre Chile i Perá huvo ayer;
Guerra cierta al que infrinje tratados
Nuestro léma es morir o vencer.
En Yungai Chabuco i Maipú
Chile supo hacerse respetar:
Mas ahora en Bolivia i Perú
Bien sabra sus cañones emplear.

    Aun que mande Bolivia i Perú
Atacarnos con sien mil soldados;
Chile nunca á sabido temer
A los hombres del sexo mesclado.
Si la alianza los tres que se aleden
Lo que hasido es Chile i será.
I vencer uno mas no es difisil
A quien lleva dos vensidos ya.

    Ojalá que los gauchos i cholos
Se moderen en vosiferar,
I empañen las glorias que Chile
A sabido en la lid conquistar.
Al oir del cañon su estampido
Se prepara el valiente soldado,
Espera la voz al oido
Toma el rifle amunisionado.

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Himno guerrero (Coro)

    Noble Chile tu cántico entona
Gloria obtenga el valor inmortal,
De tus hijos la fama pregona
Cultosrinde asu ardor sin ribal.

    Dos nasiones juraron tu muerte
Bella Patria con barbaro ultraje,
I al insulto violento i salbaje
Respondiste con brío i furor.
Alcontrario arrastraste la suerte
Tu alba sien alumbró con la gloria,
Tus soldados gritaron victoria
Con espléndida aureóla de honor.

    Sonrreis grandiosa i valiente
Al mirar los efuersos villanos,
Que unaban innobles hermanos
Por hundirte en el hondo ataud,
Eran muchos encono insolente
Estallaba burlando tu nombre;
Mas en lid solo vale del hombre
Lo que pueden vigor i virtud.

    En ti Patría el deber es un templo
Donde brilla el valor i civismo,
Desendieras mas bien al abismo
Que aenemigos nefa rios temer.
Tome ahora la America ejemplo
La sangre que humea en su suelo,
I admire i que guarde reselo
La traision al chileno poder.

    Brille oh Patria tu nombre sagrado
Del coraje cual sinbolo santo;
I lebanta de triunfos el canto
Llena el alma de noble altivez
Cuando vuelva atu seno el soldado
Que ganó tan gloriosa contienda,
Con tu mano tapiza su suelo
De girnalda i glorias a la vez

    El presente asombrado te mira
Un futuro grandioso te espera,
Crucen pueblen tu límpida esfera
Voses mil que el apluso te den
Los poetas que inpulsen la lira
Nadie sea egoista en tu gloria,
Del guerrero la invicta memoria
Todos guarden i adoren la sien.

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LA BALANZA DE AMOR

    Puse mi amor en el peso
I se quebró la balanza
Quien mucho ama tarde olvida
Quien porfia mucho alcanza.

    Una vez ví que pesaban
Caricias los amadores,
I dejaban los amores
Hasta que contrapesaban.
Las bellezas se gozaban
Proponerme sin tropiezo
Siendo yo amante y con eso
Mereceria una bella,
I en vez de quererla a ella
Puse mi amor en el peso
    Jamás mas desengañado
Amando la servidumbre
Que se quiere de costumbre
Con cierto signiflcado;
Por reglamento estimado
Amo y espero bonanza,
La lisonjera esperanza
Mas en mis ensueños ví
fueron a pesarme a mí
I se quebró la banza.
    Valido de la esperiencia
Sin olvidar a la dama,
Porque el que sabe lo que ama
No hace crímen la inocencia;
Yo espero que la frecuencia
Fuera siempre preferida
Al contento de mi vida
Toca la dulzura el labio
Con el proberbio del sabio
Quien mucho ama tarde olvida.
    Seguí con amor porfinado
Por si alcanzaba el contento,
De aquel útil instrumento
Que mi pasión fué aumentando,
En otro estilo pensando
De una ninfa la tardanza
Ningún amante descanza
Si no es un satisfactorio
Con aquel decir notorio
Quien porfia mucho alcanza.
    Al fin es contemplativo
Pesar de propio el amor,
Quitando llama y ardor
Calor sério y tan activo,
I el que ama en ese atractivo
En una inscontancia muere
I si no se detuviere
En un punto de amor fijo
Salomon por cierto dijo
Quien alcanza pasar quiere.

Nota: verso publicado por Anónimo, ver; José Arroyo, ver y por Desiderio Parra, ver; El poeta del Sur, ver, ver.

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DICHOS DE UN AMANTE.

    Aquel que ama a una deidad
Como la estima y la quiere
Cuando mas amor le tiene
O se muere o se le vá

    Yo solicité una bella
De toda mi estimacion,
Le entregué mi corazon
Igual me confesó ella;
La miraba como estrella
I amé aquella realidad,
Su franca capacidad
Me hizo con frecuencia amarle
Lo mismo puede pasarle
Aquel que ama a una deidad.
    Con celo, amor y coufianza
Juraron vuestros sentidos,
Como lo hacen dos queridos
Que distinguen la esperanza;
No ven la menor mudanza
Cuando el intento prefiere
Es como dardo que hiere
Esi la dama es constante,
Sin defecto es el amante
Como la estima y la quiere.
    Poderoso fué el motivo
Que tuve para quererla,
Procuraré jamás perderla
De mi vista y mizatractivo
Que será cuando es esquivo
I olvido amargo sostiene:
El decirlo no conviene
A la bella que lo intente
Se va involuntariamente
Cuando más amor le tiene.
    Con razón la quize tanto
Siendo el absoluto dueño
Que no tendré ni el diseño
Del modelo de mi encanto,
Me deshiciera en un llanto
Por saber a donde está,
Porque razón no vendrá
Por esperiencia he hablado
Siendo prenda de su agrado
O se muere o se le vá
    Al fin, dueña de mi amor
Como puedo estar contento
Con la pena y sentimiento
De no verte, es mi dolor,
Siendo yo el merecedor
I objeto de tal placer
Privado de mi quererer
Ni viva ni muerta, esclamo:
Sin ver la belleza que amo
Que gusto puedo tener.

Nota: verso publicado por José Arroyo, ver; por Anónimo, ver El poeta del Sur, ver y por Desiderio Parra, ver.

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El sueño de un apasionado.

    De qué me sirve en el sueño
Gozar lo que estoi amando
Conozco que es para mi
Mayor pena en despertando.

    En un sueño poderoso
Quisiera estar efectivo,
Para ver vuestro atractivo
I ser contigo dichoso
Al conciliar tanto gozo
Me creo que soi tu dueño
Contento como ruiseño
En el letargo que abrigo
Despierto y no estoi contigo
De qué me sirve en el sueño.
    Me parece que durmiera
Sin despertar un momento
Por gozar aquel contento
Aunque mis ojos no abriera
Más alegría tuviera
Porque en tí paso pensando
Nada puedo estar deseado
I el sueño tanto apetezco
Porque durmiendo merezco
Gozar lo que estoi amando.
    Cuando viene el nuevo dia
Despierto a los cantos suaves
De las amorosas.aves
Con órganos de armonía
Secreto que yo aplaudia
Trinido que siempre oí.
Mi oido lo divertí
Bajo el silencio profundo
Todo esto como un segundo
Conozco que es para mí.
    Placer gozo y regocijo
Se unen para mi deseo
Como en el sueño te veo
A tí misma me dirijo:
Iustante alegre que fijo
Que para estarte mirando
Envidio estar dormitando
Por tus amores convengo
Seguro que entonces tengo
Mayor pena en despertando.
    Al fin, deseo a toda hora
El estar imajinando
Me parece estoi hablando
A vuestro sér sin demora,
Cuando dá visos de aurora
Quiere el pecho recordar
I con la intencion de amar
Veo tu belleza riendo
Con objeto a estarte viendo
No quisiera despestar.

Nota: verso también publicado por Anónimo, ver y Desiderio Parra, ver.

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Las grandes Inundaciones
DE VALPARAISO

Año de mi ochocientos
Noventa y uno el autor
Mes de Junio dia trece
Fué la major confución.

    Eólo y Neptupno porfiaban
I el mar se ajitó en estremo,
Privándole a todo remo
Parece de que se aliaban,
Las olas se levantaban
Como con atrevimiento.
Talcas y truenos violentos
Se sucedian diré,
Advirtiendo que esto fué
Año de mil ochocientos.

    Un furioso movimiento
Hubo en vapores y chatas,
Vergantines y fragatas
Eran juguetes del viento;
Por que el huracán de intento
Obedeció al Salvador:
Así largó su estridor
Secreto que se supone
Con la fecha que aquí pone
Noventa y uno el autor.

    Almacenes que notables
I baratillos surtidos,
Aseguran que han tenido
Pérdidas considerables,
Con llantos tan lamentables
Que él corazón estremece,
Ahogados decir se ofrece
Unos cuantos pequeñitos
En la hora de los conflictos
Mes de Junio dia trece.

    De los cerros a torrentes
Con la lluvia agua bajó.
I el estero arrebató
La varandilla a los puentes.
I en los cauces diferentes
Que según es mi opinion
Se taparon por razon
De todo esto es evidente
Aquella noche en la jente
Fué la mayor confucion.

    Al fin, han sido inundadas
Piezas de baja apariencia,
I en el centro en la decencia
Hai casas que están trizadas,
Que serán refaccionadas
Para no verse en apuro;
Un temporal es tan duró
Como que anuncia una ruina,
Pues de la ira divina
Nadie diga estoi seguro.

    Es propiedad de Nicacio Garcia

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¿Balmaceda o Montt?

La Revolución de 1891 tuvo dos tendencias antagónicas: los seguidores de Balmaceda y los seguidores de Montt. En ocasiones fueron llamados “dictatoriales” y “constitucionalistas o gobiernistas” por los seguidores de Montt.

Los cantores a lo poeta no estuvieron ajenos a esta situación, pero tomaron partido de modo individual y apoyaron a uno u otro según su visión personal del mundo.

En la medida que avance en la transcripción iré agregando nombres al listado. Estre listado no puede ser considerado como absoluto. El proceso fue muy complejo y en su desarrollo podemos apreciar cambios de opinión o posiciones no binarias. Por ejemplo Rosa Araneda y Daniel Meneses tienen posiciones que varían a medida que se desarrollan los sucesos.

Pro Balmaceda

  • El Niño Inspirante ver
  • Antonio Contreras Suárez ver
  • Anónimo ver
  • El Chonchón ver
  • Margarita Flores ver
  • El futre de las 3 ZZZ ver
  • Hipólito Casas Cordero ver
  • Daniel Meneses (cambia de opinión) ver

Pro Montt

  • Castillo V ver
  • José Arroyo ver
  • El Tamayino ver
  • Rosa Araneda ver
  • Nicasio García ver
  • El Loro ver
  • Adolfo Reyes ver
  • Rómulo Larrañaga y sus seudónimos ver

SENTIMIENTOS.

    Quisiera verte y no verte,
Quisiera hablarte y no hablarte;
Quisiera encontrarte á solas
Y no quisiera encontrarte.

    Quisiera por un instante
Mirarte y despues no quiero,
Y todo es que considero
Que son faltas de un amante
Digo en accion semejante
Que yo no he de merecerte,
Aunque mi intento es quererte
Con mayores atractivos,
Así por estos motivos
Quisiera verte y no verte.

    Deseo el hablar contigo,
Así me pongo a pensar;
Que mas provecho es callar
Solo me contento y digo;
Ningún objeto consigo
Por la dignidad de amarte,
Tampoco quiero olvidarte,
Estos son mis dos deberes,
Así en estos pareceres,
Quisiera hablarte y no hablarte.

    Cuandó alguna concurrencia
Tienes en tu propia casa,
Entonces no sé lo qué pasa
Y me armo de resistencia
Contengo aquella evidencia
Que al parecer me acrisolas
Conociendo que te rolas
Con quien no he de consentir,
Paro darte mi sentir
Quisiera encontrarte a solas.

    Celo amor y desconfianza
Me asisten cuando salís;
Es justo que me avisis
Porque no sé tu tardanza;
No quiero que la esperanza
Me haga salir a buscarte,
Porque en vez de idolatrarte
Mí corazón desde adentro,
Quiere salirte al encuentro
Y no quisiera encontrarte.

    Al fin, qué piensas mi amada,
Ya te doi á ver el modo;
Lo que puedo hacer es todo
No verte tan demudada,
Ni hablarte cuando agraviada
Me suspendas de mi amor;
Aun cuando sufra el rigor
Del que quiere y no es querido,
Y si mas no he merecido
No me hago merecedor.

                  Es propiedad de Nicasio Garcia

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EL PROMETIMIENTO.

    Un rio verás quemarse,
Un monte verás correr;
Todo esto has de ver primero
Que dejarte de querer.

    La nieve negra y oscura
Se mostrará á los mortales,
Y los orbes celestiales
Tomarán otra figura;
Primero es que tu hermosura
Pueda en mi pecho borrarse;
Antes que llegue a acabarse
Mi leal y constante amor,
Con fuego devorador
Un rio verás quemarse.

    El aire paralizado
Estará sin movimiento,
Y la tierra y su cimiento
Se notara apresurado;
Con asombro y mas cuidado
Blando el diamante has de ver,
Privado por el poder
Del joyero que le impide;
Pues para que yo te olvide
Un monte verás correr.

    La Luna sin menguante
Has de ver y al sol sin rayos,
Como que anuncian desmayos
Como cualquier astro errante;
Reirse al agonizante
y sin su brillo el Lucero,
En espanto el mundo entero
Seco y sin peces el mar;
Para dejarte de amar
Todo esto has de ver primero.

    Al bruto has de ver hablar
Ha de ser lo mas que asombre,
Sin humillársele al hombre,
Y al canario no cantar;
Toda planta sin brindar
Sin fruto ni florecer;
A tu belleza y placer
Tengo que hablaros contesto,
Tienes que palpar todo esto.
Que dejarte de querer.

    Al fin, para asegurarte
Lo que te quiero y te adoro,
Verás salir el tesoro
De la tierra en toda parte;
Verás que el agua se parte
Dividiéndose en pedazos,
Y un ser que de cuatro pasos
Recorra el globo lo crean,
Cuando esto tus ojos vean,
No serán tuyos mis brazos.

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La reunion de las aves.

    A un Coipo lo vi a caballo,
A una Tagua con peineta,
Un Piden con escopeta
Haciéndole el punto a un Gallo.

    La Calandria de cantora
A orilla de una laguna,,
Sin quedar ave ninguna
Oian su voz sonora:
Mas alla estaba una Lora
Cocinando un pejegallo,
Que sacaron de un trasmallo;
Iba diciendo una Rara:
Topiando en la gruesa vara
A un Coipo lo vi a caballo.

    Las Loicas de bailarinas
Aparecieron compuestas;
Discretas y mui honestas
Llegaron las golondrinas;
Y en una de las esquinas
Estaba una Gallineta,
Que vendia una maceta
De un matiz particular,
En esto salió a bailar
Una Tagua con peineta.

    Con vestidos blanquecinos
Fueron Garsas, fueron Diucas,
Jilgueros con las Hembrucas,
Despues los Cometocinos;
Preguntaron por los vinos
Pidieron una peseta:
Cojo con una muleta
Llegó un Taro y les cantaba
Como cazador andaba
Un Piden con escopeta.

    El Halcon y el Gavilan
Recorrian las chinganas,
Donde cantaban las Ranas
A un tiempo con tanto afan;
De violinista el Chercan,
Es así como detallo:
El Pillo como vasallo
Le cobraba agravio al Chucho,
Miraron al Aguilucho
Haciéndole el punto a un Gallo.                  

    Al fin la fiesta acabada
Dijeron que hubiese Rei,
Y obedecieron la lei
Para siempre respetada:
La Aguila por encumbrada
Se tomó esa obligacion,
Y dijo sin dilación
Concluyendo su mandar:
La Gaviota se va al mar,
Y a los montes el Concon.

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