A MARIQUITA

  ¿Por qué si amarme quieres
no me dices la verdad?
ven ha darme felicidad
chinita que tanto yo amo,

  Si me amas Mariquita
con amor profundo i santo
escucha mi noble canto
i no me desoigas chinita.
Mira que mis dulces cuitas
Son puras i grandiosas,
i a tí oh! niña hermosa
Te dedico estos versitos
I si no son mui bonitos
Me los dispensarás Mariquita.

  Voi a cantar tu hermosura
con acento apasionado,
i decirte acongojado
Que no me tienes ternura,
quiere oir de tu boca pura
una palabra de amor
si me quieres con pasion
si tu corazon me ama
si en tu pecho, ai! se inflama
la llama del tierno amor.

  Diez veces me has engañado
diciéndome que me esperas
en tu casa i… lesera!
a tu abuela he encontrado,
Pues, Mariquita a tu lado
solo encuentro la alegría.
solo por ti tengo vida,
díceme: si todavia me amas.
a tu amante que te clama
Oh! chinita del alma mia!

  Si dentro de ocho dias
no me das contestacion
se perderá mi razon
i se acabará mi alegría.
Así, tu corazon decida:
si me quiere contestar
Porque yo te he de amar
hasta que venga la muerte
i solo a tí he de quererte.
Mariquita de mi vida.

  Adios, Mariquita querida
adios te dice tu amante,
no seais tan insconstante.
con el hombre que no te olvida.
Adios estrella del alma mia
mucha felicidad te desea
el que en tu vista se recrea.
adios estrella radiosa
que brillas en el cielo, hermosa
i al resplandor que te rodea.

       Pepe.
       (En los próximos va a salir la contestacion)

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LA INFLUENZA
O GARROTAZO

  A nuestro querido suelo,
Lectores, acaba de llegar
Una enfermedad fatal
Sembrando el desconsuelo.

  La influenza o garrotazo
Es el nombre de esta enfermedad
I viene, pues, en verdad
A destruir nuestros brazos
En Valparaiso muchos casos
Suceden i tomando vuelo
A Santiago con mucho celo
Se dirijió presurosa
I llegó esta enfermedad contajiosa
A nuestro querido suelo.

  Nuestro Chile a destruir
Dicen que vienen de Europa
Navegando viento en popa;
Pero la sabremos combatir.
I si hemos de morir
De esta enfermedad fatal
Pues, dicen que no tiene igual
Por sus espantosos horrores
I ya por los alrededores
Lectores acaba de llegar.

  En las playas Arjentinas
Miles de muertos han habido
I según lo que he sabido
Trae la desolacion i ruina
I por lo que aquí se opina
No se le puede atajar
Porque aquí viene a fregar
Al noble chileno amante
(Como la plaga inmigrante)
Una enfermedad fatal.

  Este enfermedad con razon
Se compara a otra tal
Que nos hace mucho mal
I se llama inmigracion.
Viene a llenar de dolor
Con su negrísimo velo
A este querido suelo
I casi por todo el mundo
Ha pasado con poder furibundo,
Sembrando el desconsuelo.

  Ya sabeis, lectores mios
Que en Santiago la tenemos
I mui luego la veremos
En todo Chile querido.
Cuidarse como es debido
Este es nuestro deber
Y mui luego la hemos de ver.
Léjos de nuestro Chile
Y si os dá chilenos varaniles
Chicha habeis de beber

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INCENDIO EN VALPARAISO

  También en Valparaiso lectores
Un incendio se ha perpetrado,
Tres casas se han quemado
Con muchísimos horrores.

  Eran las doce de la noche
Cuando el incendio principiaba
I la jente se asomaba
A los balcones a ver.

  Las llamaradas subian
Hasta el cielo con horror
I la jente llena de estupor
Presa de espanto jemía.

  La jente mui confundida
Corria, huyendo espantada
I salian de su morada
Sin ropa i toda desnuda.

       JONATAS.

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UN HIJO INFAME

  En Valparaiso señores
Un hijo infame i criminal
De una manera brutal
A su madre asesinó.

  Nicolás Arévalo se llama,
El infame que ha puñaladas
Asesinó a su madre amada,
De una manera espantosa,

  Dionisia Chavez es el nombre
De la madre desgraciada
Que de una manera desastrada
Fué asesinada por su hijo.

  Este infame i feroz hijo
No debe de ser fusilado
Sino en pedazos destrozado
Para que pague su delito.

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Prision de un soldado

  Cuando estaba en libertad
Tenia varios amigos,
Ahora que estoi cautivo.
Se me acabó mi amistad;
Caí en esta frajilidad,
El estar tan prisionero
Con unos mostrosos hierros
Rematados a martillos,
Con unos pesados grillos
Se lamenta un prisionero.

  ¡Por qué seré tan fatal!
¿Que seré mui mal cristiano?
Que ninguno de mis hermanos
Me ha venido a visitar;
Ni a las viejas preguntar
De mi hermano, qué habia sido,
Me encuentro tan desvalido
Clamándole al Redentor;
Se oyen las lamentaciones
De un triste infeliz cautivo.

  Con el frio atormentado
Se me han helado los piés,
No sé qué tiene este juez,
Que no me saca a juzgado;
Estuve incomunicado
Pasando dobladas penas;
Remáchenme una cadena
No falte a lo que promete,
Póngame al frente un piquete
I léame la condena.

  Le di parte al cabo de guardia
Que me llamase al Alcai,
Que con él queria hablar
Unas dos o tres palabras;
De ahí me formó unas caulas,
Queriéndome dar azotes;
Tengo tres llaves de un porte
Para remacharte un candado,
Para que no pida juzgado
Ni apele contra la Corte.

       Despedida

  Revivan los caballeros,
Verde cogollo de peral,
De que salga de estas puertas
Yo sabré con quién andar.
Con nadie me he de juntar
I con todo andar alerta;
I estas palabras son ciertas
I decirlas me conviene;
El que cae prisionero
Pariente ni amigo tiene.

       DESIDERIO PARRA I Cª CON VICENTE ILABACA

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Al poeta
NORTINO HISTORIOSO

  Doce mil estádios tiene
La ciudad de la hermosura,
Medido con la caña de oro
Salió igual con la largura.

  Tiene doce fundamentos
La musa Jerusalen,
I doce puertos se ven
Que nacen de los cimientos;
San Juan en los monumentos
De aquel muro se entretiene,
Cuatro animales contiene
Observados por la historia;
El templo que hai en la gloria
Doce mil estádios tiene.

  De jaspe es el material
Del fundamento primero,
De Calcedonia el tercero
De belleza sin igual;
Brillante como cristal
Se nota la arquitectura,
Luminada de luz pura
Del saber mas importante;
Era de oro rosagante
La ciudad de la hermosura.

  De sáfiro, era el segundo
I de perlas adornado,
En sus modos elevado
Que no se verá en el mundo;
Es el lujo mas profundo
I de tan rico tesoro,
Hace un espléndido coro
Aumento de la delicia;
I al trono de la justicia
Midió con la caña de oro.

  Con una esmeralda hermosa
Adornaban todas puertas,
La iglesia i verdades ciertas
Es del cordero la esposa;
Con la caña misteriosa
Midió el ángulo de altura,
Lo propio hizo con la anchura
En el Jénesis estan;
Confirmado por San Juan
Salió igual con la largura.

  Al fin, majestad i belleza
No hallo con quién compararla,
Ni con qué dicha igualarla
Siendo de Dios la pureza;
Pueblo de mayor fineza
No ha visto el intelijente,
Solo el que escribió presente
I en el espíritu vió;
Como premio recibió
Del Creador Omnipotente.

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Versos
A LO ADIVINO

  Al firmamento en su altura
Sube aquella alma gloriosa,
Baja aquella alma penosa
Al abismo en sus honduras.

  El dia del Juicio Final
Vendrán los grandes profetas,
Al son de la gran trompeta
Que un ánjel ha de tocar;
Jesucristo ha de bajar
Donde están las criaturas,
Se abrirán las escrituras
En vista de todo sér;
Iremos a conocer
Al firmamento en su altura.

  Cuando ya de la sentencia
El Divino Redentor,
Alcanzaremos perdon
Del padre de la excelencia;
La divina Providencia
Estará tan majestuosa,
Donde la Virjen reposa
Es la mansion celestial;
A esa gloria eternal
Sube aquella alma gloriosa.

  Tambien baja Lucifer
Corrido i avergonzado,
Acusando a los malvados
Los defiende San Miguel;
Le dice, esa no es tu lei
Sepúltate en tu honda fosa,
Por tu rebelion odiosa
Tu soberbia es castigada;
A aquella profundidad
Baja aquella alma penosa.

  Cuando vaya sentenciado
El justo a gozar la gloria,
Queda en eterna memoria
El justo i el desgraciado;
Jesus cuando haya fijado
Su sabiduría pura,
Llevará sus criaturas
Para su cielo estrellado;
Baja Luzbel, el malvado,
Al abismo en sus honduras.

  Al fin, todos se apartaron
Por mano del Rei Supremo,
Los que estaban en el cielo
Con los que se revelaron;
Los dos, camino tomaron
Altura i profundidad,
Queda la sentencia dada
Por una eterna memoria;
Que quedará infierno i gloria
Por toda una eternidad.

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Fundamentos al poeta
MENESES

  Por el tiempo de mil años
Ató a la antigua serpiente,
Escribió el protestantismo
Engañando a los vivientes.

  Una mujer mui hermosa
De tan brillante persona,
Deslumbraba su corona
Con una estrella preciosa;
Siendo preñada la esposa
Vino el dragon con engaños;
A publicar tan estraños
Del cielo un ánjel bajó,
El cual el Diablo amarró
Por el tiempo de mil años.

  Intentó bajarle al Niño
De aquella hermosa mujer,
El que de ella iba a nacer
Con un disfraz de cariño:
Tuvieron el descrutiño
Con el ánjel seriamente,
Siendo Dios el dilijente
Mandó aumentarle la pena;
Con una gruesa cadena
Ató a la antigua serpiente.

  Le dió poder el dragon
A Perseo, el insolente,
Pero Heraclio era valiente
Que le dió persecucion;
De Lutero era baldon
Constancio del cristianismo;
Sumerjido en él abismo
Esto fué lo que aprendió;
La herejía la estudió,
Escribió el protestantismo.

  Esplica un libro sagrado
Que vendrá la sesta edad,
Donde la pura verdad
Adoran lo desgraciado;
Eso será castigado
Al que fuese inobediente,
Le dió como intelijente
Poder que no se habrá visto;
Despues vendrá el Anti-Cristo,
Engañando a los vivientes.

  Al fin, estará la tierra
Convertida en fuego mismo,
Tan solo el rei del abismo
En saña su furia encierra;
Contra la Iglesia es la guerra
En esos fatales dias;
Cumplidas las profecías
A los templos asolando,
Se oirá una voz predicando
La del gran profeta Elías.

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Duelo a la Rosa Araneda

  Aquí en el sur se ha sabido
Que murió Rosa Araneda,
A su familia le queda
Su corazon aflijido.

  Su familia haciendo duelo
Está cubierta de luto,
Pero el Rei tan santo i justo
Ya la habrá llevado al cielo
Aquella que con anhelo
Publicaba su albeldrio,
Todos mui agradecidos
De la reseña quedaron;
Que sus dias se acabaron
Aquí en el sur se ha sabido.

  Siempre tomo el refrijerio
Que habiamos comenzado,
Sus restos habrán pasado
Al sagrado cementerio.
Ya sé bien que todo el reino
Su salvación le desea
Por sus graciosas ideas
I sus bonitas palabras,
Solo aquí en Santiago se habla
Que murió Rosa Araneda.

  En versos tuvo opinion
I mucha capacidad,
Yo por una eternidad
Le deseo salvacion.
Nunca tuve relacion
Con la tal Rosa Araneda,
Jamas lo que uno desea
Se le concede en la vida;
Todo lo que poseía
A su familia le queda.

  A todo prójimo es dable
Desearle la salvacion,
Para que alcance el perdon
I la gloria de Dios Padre.
Como es tan bueno i afable
Su alma habrá recibido,
Aunque su triste marido
Hoi llora su poca suerte;
Tendrá causa de la muerte
Su corazón aflijido.

  Al fin, en el verso que hago
A todos perdon les pido,
¿Cuánto no la habrán sentido
Los que viven en Santiago?
Otro habia conversado
Diciendo grandes favores,
Hoi dia, se haya señores,
La tal Rosita Araneda
En esa gloria empirea
Con la corona de flores.

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Desrrielamiento
EN YERBAS BUENAS

  Llegando a la poblacion
A ver el desrrielamiento,
Quedaron todos contentos
Saliendo de la afliccion.

  Salieron de San Fernando
Para la estación de Alcones,
También iban tres futrones
En una banca fumando;
Se entretienen conversando
Sin ninguna entretencion;
Sintieron la conmocion
I el peligro en que se vieron,
Cuando los carros cayeron
Llegando a la poblacion.

  Dicen que el cabo ha quedado
Estacionado en Palmilla,
Otros dicen que en Placilla
Que por esto se ha librado;
Para Alcones no ha pasado
Porque no ha tenido tiempo,
Con pena, i nada contento
Cuando de esto se informó;
Pero luego se marchó
A ver el desrrielamiento.

  Todos los carros cayeron
Pero la tripulacion,
Dan gracias al conductor
Que la vida no perdieron;
Aunque todos creyeron
Ser el último momento,
Que habia llegado el tiempo
De salvarse, era imposible;
Mas, cuando se vieron libres
Quedaron todos contentos.

  De San Fernando salió
Un tren a buscar la jente,
Pero al pasar por el puente
Una mujer se escapó;
En el mismo tren subió
Para ir a la poblacion;
Entónces el conductor
Tan aflijido se hallaba;
A todos los consolaba
Saliendo de la afliccion.

  Al fin, pensaba en Palmilla
Nuestro conductor quedarse,
Yendo enfermo de un ataque
Que le principió en Placilla;
La Santa María brilla
En esa linea de Alcones,
Ramon Marin i unos peones
Iban carro de tercera;
Se libró de esta trajedia
El cabo Raimundo Flores.

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