TRISTE FIN del DICTADOR
BALMACEDA

  Pusisteis fin á tus dias
Porque te faltó el valor,
No tuvisteis corazon
Porque tu conciencia impía
Claro es que te remordia
Hasta las mismas entrañas.
El suceso de Lo Cañas
Se grabaria en tu mente,
Por eso te distes muerte
Vil miesrable canalla.

  Cuando llegó la noticia
Que se habia suicidado,
El pueblo entusiasmado
Creyó de que era malicia,
Pero cuando la justicia
Manda que lo examinen
Y pronto se determine
Llevarlo á la tumba fria,
Lo conduce en compañía
Don Cárlos Walker Martinez.

  Puso fin á su existencia
Antes que el pueblo á tiempo
Diese á conocer su ejemplo
De su inmunda conciencia
A fuerza de penitencia
Lo habian hecho sufrir,
Sabia su porvenir
Que con el pueblo irritado
Habia de ser castigado
Como el hombre mas rüin.

  Viendo él su fatal suerte,
El infame y cruel tirano
Agarró la arma en sus manos
Y con ella se dió muerte;
Como si era tan valiente
El esbirro Dictador
No hubiera sido mejor
Que un hombre de tanto mando
Hubiera muerto peleando
En el campo del honor.

  Al fin Dios Omnipotente
Con humilde corazón
Te pedimos en unión
Perdones al delincuente;
Aquel que fué Presidente,
Que atrasó nuestra nación
Y puso en tribulación
A toda la patria entera,
Te pedimos muy de veras
Lo perdones, gran Señor.

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La LLEGADA del SR. D. JUAN CASTELLON
Y SU GRANDE COMITIVA

   ¡Oh que gusto y que placer
Que contento y alegría
Todos tendrán ese dia
Cuando ya merezcan ver
Y vean resplandecer
A ese noble corazón
Le harán la salutación
Viejos, jóvenes y niños
Y le dirán con cariño
¡Viva el señor Castellón!

  Cuando lo vean llegar
Con su grande comitiva
Con gran aplausos y vivas
Todos los recibirán
Y un himno le cantarán
Con un amor verdadero
Se alegrará el mundo entero
Entonando la canción
Viva el señor Castellón
Y sus leales compañeros!

  Todo Concepción entero
Ira pronto á recibirlo
A abrasarlo y oprimirlo
Con ese amor verdadero;
Los mas nobles caballeros!
Todos, todos ese día
Irán en gran compañía
A hacerle el recibimiento
Con gran júbilo y contento
Le darán la bienvenida.

  Pueblo alzad vuestra frente
Compatriotas aplaudid
Que venciendo en buena lid
Con nuestro brazo potente
Siempre seas el valiente
Al pié de nuestro cañón
Y ese tributo de honor
Merece bien que le deis
Y un cántico le entoneis
Al señor Juan Castellón.

  Al fin los que han presenciado
Muy bien lo echaron dever
Lo que ha ido ha padecer
Fuera de aquí desterrado
Por ese infame malvado
De Balmaceda el traidor;
Pero ahora el tricolor
A tu mente resplandece
Según como lo mereces
Noble señor Castellón.
       ¡Viva Chile!

Nota: Biografía de Juan Castellón L. ver.

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El asesinato del ingles

  Es una verdad sin traba
Que no se puede negar,
El adajio popular:
«Quien mal anda, mal acaba»

  Hace como una semana
Que se encontró un policial,
Metido en un albañal
En una calle cercana,
Un dia por la mañana,
Un cadáver que flotaba.
En su cuerpo se encontraba
Como doce puñaladas.
Que todas fueron contadas,
Es una verdad sin traba.

  Cuando fué reconocido,
Al fin se llegó a saber
Que el cadáver llegó a ser
De un estranjero perdido.
Pero hoi, ya se ha sabido
Que lo pudieron matar,
Porque se puso a tomar
Con unos cuantos malvados,
De pechos tan desalmados
Que no se puede negar.

  De las averiguaciones
La conclusion se presenta,
Que dos pájaros de cuenta
Presentan complicaciones.
Ya dos pacos guapetones
Lograron uno encontrar,
El cual hace sospechar
Que se encuentra complicado.
Parece que se ha llenado
El adajio popular.

  Unos zapatos le hallaron
A este insigne bellaco,
Que lo acusan ser un Caco
De los que el crímen fraguaron.
Al cuartel se lo llevaron,
Pero él su crímen negaba,
Mas la prueba lo acusaba
De ser el facineroso.
Es un dicho portentoso:
«Quien mal anda, mal acaba.»

  Despues que lo emborracharon,
Lo sacaron a la calle
Y sin que el viejo batalle
A puñal lo asesinaron;
Doce heridas le causaron
Y todas ellas mortales.
Vuelven los tiempos brutales
A asustar la capital,
Y aplicar es esencial
Las duras leyes penales.

       PANCHO ROMERO.

Se venden: Cequion num. 11

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Un asesino de tres años1

  Es de contar i no creer
De una manera formal,
El crímen descomunal
Que acaba de suceder.

  Pues, señor, en Panamá2
En un dia señalado.
Se fué temprano al mercado
Castañeda Trinidad;
Por mayor seguridad
A un hijo apénas de un mes,
Con su hermanito José
Los colocó en una cuna;
Esta trajedia importuna
Es de contar i no creer.

  Dos años José tenia
O un poco mas solamente;
Su padre se hallaba ausente
Desde el comienzo del dia,
Pero en la casa vivia
El niñito Leon fatal,
Que con instinto infernal
Armado de un grueso palo,
Probó hasta donde era malo
De una manera formal.

  Al niño de un mes apena
Lo lastimó en la cabeza
Y la boca con presteza
En seguida le barrena.
Al verla de sangre llena,
El pequeño criminal
Abandonaba el lugar
De aquella exena sangrienta.
Es así como se cuenta
El crimen descomunal.

  El niño José se hallaba
Bajo una mesa metido,
Con rostro tan aflijido
Que su inocencia mostraba.
La madre en esto dentraba
Y tanta desgracia al ver,
Ha llegado a comprender
Que los dos chicos pelearon
Y luego el drama formaron
Que acaba de suceder.

  La pequeña criatura
El veinticinco murió
Y a León se le arrestó
Con su madre sin ventura.
Pero esta chica figura
Ha despertado interes,
Porque ha contestado al juez
Sobre el malvado incidente,
Con cierto3 tono insolente:
«¡Yo he sido quien lo maté!»

       PANCHO ROMERO.

Notas: El verso presenta correcciones manuscritas en el segundo documento
1 Un niño de tres años que mató a otro niñito
2 la ciudad
3 diciendo en

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Adúltero y asesino

  Un individuo casado
Que ha engañado a una muchacha,
Porque ella lo ha abandonado
De un balazo la despacha.

  Este caso ha sucedido,
(De ello me encuentro bien cierto)
Allá en el vecino puerto
En poco tiempo corrido.
Este hecho, si no olvido
Así se ha desarrollado:
Hallándose mui templado,
Movido por el demonio,
Volvió a contraer matrimonio
Un individuo casado.

  Supo la chica que el tuno
Era casado i…… abur
Se le arrancó para el sur
Sin escrúpulo ninguno;
Halló a su tio don Bruno
Que de verla no se empacha,
Y con él la vivaracha
Se regresa a su destino.
Se ve, pues, al mui ladino
Que ha engañado a una muchacha.

  Estaba con todo gusto,
En su casa mui segura,
Dedicada a la costura
Sin sospechar que el injusto,
Le hiciera pasar el susto
Que poco despues le ha dado.
Dentró éste desesperado,
Exijiéndole cariño,
Llorándole como un niño
Porque ella lo ha abandonado.

  Ella le dió sus razones
Con grande desinteres,
Diciéndole que talvez
A sus torcidas acciones
Su tio les dé pregones.
Este argumento sin tacha,
Que cortaba como un hacha,
Lo desesperó al indino
Y adúltero i asesino
De un balazo la despacha.

  ¡Nadie está libre! i el que habla
Como sabe si algún dia
Hace alguna tropelía,
¡Para qué andamos con cabla!
Sobre corpulenta tabla
Y con tinta refuljente
De toda cárcel al frente,
Existe este sobrio escrito:
«Tener horror al delito,
Compasion al delincuente»

       PANCHO ROMERO.

Imprenta Estrella de Chile, Sto. Domingo, 47

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Aparicion del famoso bandido
Belarmino Mendoza

  En Temuco ha aparecido,
Siendo la impresion del dia,
Un afamado bandido
Que es costal de alevosía.

  Si quieres lector amado
Comprender lo que te cuento,
Pon atencion un momento
Y así serás agradado.
Cinco años van pasados
Que un criminal conocido,
En Concepcion perseguido
Se encaminó a la Arjentina
Y no hallando rica mina
En Temuco ha aparecido.

  Es Belarmino Mendoza
A quien referirme quiero,
El mas feroz bandolero
Que acariciara la espoza;
Puso piés en polvorosa
Al ver que la policía
Tan tenaz lo perseguia
Por donde quiera que andaba,
Con justicia que sobraba,
Siendo la impresion del dia.

  Siguiéndole bien la pista
En una quebrada baja,
Durmiendo en choza de paja,
La policía algo lista
Por temor que se resista
Rodeó mui bien ese nido;
Pero todo fué perdido
Porque a deciroslo voi,
Cómo se les escapó
Un afamado bandido.

  Al verse así enjaulado
Este sanguinario leon,
De tripa hizo corazon
Y sacó de su costado
Un puñal mui afilado;
Corta la quincha a porfía,
Luego en su estrella se fía,
Por la yerba se desliza
Y se arrancó a toda prisa
Un costal de alevosía.

  Al rio se les tiró,
Dejando como quien dice
Con un palmo de narices
A quien aquel acto vió.
Hoi dia ya apareció
Por ignorado camino
Aquel audaz asesino.
Señores: barba en remojo……
Durmamos con solo un ojo
Por mirar a Belarmino.

       PANCHO ROMERO,

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UNA MUJER
CONDENADA A MUERTE
PORQUE MATÓ AL HIJO

  Mi lector vá a sorprenderte:
con justicia merecida
una madre pervertida
está condenada a muerte.

  El juez Neftalí Cruz Cañas
con mui recto proceder
la sentencia a esta mujer
para que pague sus sañas;
por medio de torpes mañas
a su hijo dejó inerte,
mas la justicia por suerte
la tiene en la ratonera;
el crímen de esta pantera
mi lector vá a sorprenderte.

  En San Roque se encontraba
cuando dió a luz una guagua
i envolviéndolo en la enagua
sobre el despues se sentaba;
de esta manera mataba
a la criatura nacida,
fué pillada la bandida
i llevada donde el Juez
el que la trató despues
con justicia merecida.

  Primero quiso negar
i aun quiso hacer disputa
pero con el juez no hai tuta
la tuvo al fin que largar;
cuando llegó a confesar
el juez tomó su medida;
ante la prueba rendida
de accion tan negra i malvada
ha salido condenada
una madre pervertida.

  Se llama la torpe hiena
Adela Gonzalez Bravo
i tiene ademas al cabo
como veinte años apena;
reclama ella de la pena
ante la Corte mas fuerte
pero hallará contrafuerte
a todos por su delito
por mas que levante el grito
está condenada a muerte.

  Miren bien en este espejo
algunas imitadoras
que hacen tambien en sus horas
lo mismo en propio pellejo;
yo les doi este consejo
que conviene i cara a cara:
«la niña que no deseara
tener un hijo en su vida
ni de frente ni a escondida
es preciso que no pára:

       Manuel Zuñiga

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GRAN SALTEO
EN VICTORIA

     Quince bandidos cabales
  armados hasta los dientes
  hacen salteos frecuentes
  en los distritos rurales.

  En el pueblo de Victoria
en el fundo de «La Chena»
ha habido una exena
como pocas hai memoria;
yo debo de hacer su historia
con sus pelos i señales;
son los viles criminales
que han hecho esta fechoría
burlando a la policía
quince bandidos cabales.

  Fueron donde el capataz
llamado Miguel Gonzalez
con carabina i puñales
i otros ingredientes mas;
Gonzalez dormia en paz
i despertó de repente;
recordó inmediatamente
al peon Miguel Salinas
i entraron como sardinas
armados hasta los dientes.

  No se hizo resistencia
pues estaban desarmados
no por eso los malvados
hicieron menos violencia;
el peon dejó su existencia
con un balazo en la frente,
el dueño que está presente
quedó mortalmente herido;
como el que va referido
hacen salteos frecuentes.

  A la dueña de la casa
brutalmente la estropearon
i despues que la amarraron
mas de alguno se propasa;
la niña de edad escasa
tuvo dos tiros mortales
esos sangrientos chacales
la mataron de quince años;
se ejecutan estos daños
en los distritos rurales.

  Todo esto fué por robar
a un capataz de fundo
bueno, mui bueno es el mundo
no hai traspiés, todo es gozar!
Que se consiga atrapar
a este sanguinario rollo
i que paguen el embrollo
los funestos bandoleros
son los deseos sinceros
del poeta José Arroyo.

Nota: probablemente esta lira completa es un plagio, pero en este verso respetamos que en su última línea aparece el autor: José Arroyo.

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CAIDA DEL TREN NOCTURNO
DE PASAJEROS DE TALCA
AL ESTERO DE TRONCOSO

     Ayer juéves treinta i uno,
  un gran percance pasó
  el tren de Talca cayó
  al estero de Troncoso.

  En los trenes pasa hoi dia
algo que es mui sorprendente
o hai un choque diariamente
o si nó otra fechoría;
hoi el que viaja a porfia
tiene que ser mui toruno,
en un momento oportuno
se le vuela la cabeza
ocurrió una proeza
ayer juéves treinta i uno.

  A las ocho salió el tren
i corrió la noche entera
sin sufrir en su carrera
i mui lijero tambien;
las cinco serian bien
cuando el tren se desrieló
en el puente se metió
i éste se empezó a ladear
i sin poderlo evitar
un gran percance pasó.

  Los cinco carros primeros
al estero se largaron
i por chiripa escaparon
los carros de pasajeros;
bueyes, toros i terneros
destrozados se les vió
i la jente se escapó
me parece que asustada
a una horrible quebrada
el tren de Talca cayó.

  El Gobierno la ha pagado
con estos lances fatales
porque solo en materiales
muchos miles se han gastado;
el tren continuó atrasado
por causa de aquel destrezo;
el Fisco serà forzoso
pagar le que se perdió
porque todo se marchó
al estero de Troncoso.

  Cuando uno quiera viajar
si es bueno de entendimiento
debe hacer su testamento,
confesarse i comulgar;
despedirse del hogar
i hasta comprar el cajon,
pues no faltará un zanjon,
un riel u otro desatino.
que prueben en el camino
de que ha tenido razon.

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EL CLERIGO
QUE SEDUJO A UNA NIÑA
DE 13 AÑOS

  El amor camina al trote
como el buei ante la pica;
se dice que un sacerdote
ha seducido a una chica.

  Es la «República Nueva»
diario en contra del pechoño
quien da este tiron del moño
a aquel que sotana lleva;
yo no sé cómo se atreva
a sacar este hecho a flote,
que lo auxilie don Quijote
si ne sale verdad pura
porque en esta travesura
el amor camina al trote.

  Mas si es cierta esta penuria
como es de suponer
que sufrir van a tener
los señores de la Curia;
acusado de lujuria
un clérigo i cosa rica
si el culpable no se esplica
i desmiente acusacion
va a sufrir la profesion
como el buei ante de la pica.

  Nombran como seductor
don Ceferino Prado
i dicen que éste ha abusado
del puesto de confesor;
se dice que este señor
sin que el público lo note
ha hechio que el amor brote
a Adela da Martinez;
el autor de estos trajines
se dice que un sacerdote.

  Del fundo de la Estacada
una hermana se la trajo
i en Santiago halló trabajo.
de sirviente en casa honrada;
siendo mui solicitada
por Prado como se indica;
i aunque ella siempre replica
al fin cayó en los engaños
i como tiene trece años
ha seducido a una chica.

  Se dice que en el Juzgado
están los antecedentes
i la chica con sus dientes
dicen que todo ha contado;
yo soi hombre sosegado
que de nadie juzgo mal;
si el clérigo es criminal
el juez lo dirá bien claro
lo que es yo aquí me paro
hasta saber el final.

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