Ejecucion del reo Lobos.

     Ya con la vida pagó
  El que dió muerte alevosa
  A la señora Larrosa
  I varias cosas le hurtó.

  De la capilla salia,
Y a cada paso que daba,
El crucifijo besaba
Con mirada enternecida.
Con una pena crecida
Y rezando en alta voz,
En el banco se sentó
A sufrir la última pena:
Se cumplió en él la condena,
Y con la vida pagó.

  Se desmayaba la jente
Al resonar de los grillos;
Lloraban viejos i niños
Al ver a aquel delincuente.
Gacha hácia el suelo la frente
Con mirada vergonzosa.
Toda la jente penosa
Quedó cuando resonó
La descarga que ultimó
Al que dió muerte alevosa.

  Tambien presenció la jente,
Cuando en alta voz rezaba,
Que sus ojos inundaba
De lágrimas un torrente.
De dolor prueba evidente
Por su accion tan desastrosa.
Y con mano temblorosa
El crucifijo abrazó
El que la vida quitó
A la señora Larrosa.

  Se hincó mui de buena gana
Y esperó la absolucion
Y la santa bendicion
De la relijion cristiana.
Ese dia en la mañana
En oracion lo pasó,
Confesándose con Dios
De su culpa cometida.
Ese infeliz homicida
Que varias cosas hurtó.

  Al fin, Dios ha recibido
La alma de ese pecador,
Depurada en el dolor
Por el castigo sufrido.
Criminal arrepentido,
Ha alcanzado su perdon.
Como en igual situacion
Alcanzólo en el Calvario
Otro infeliz perdulario
Que se llamó el buen ladron.

       JUAN DE DIOS PERALTA.

       Impreso por P. Ramirez.—Echáurren, 6.

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La negativa del reo.

     Nada le sirvió el negar
  El crímen que cometió,
  Porque siempre lo pagó
  Con la pena capital.

  Dos hombres i dos mujeres
Entraron en el partido,
Y el que en él ha sucumbido
Pedro Lobos se refiere.
La justicia en sus deberes
Lo ha sabido castigar;
Y aunque quisiera escapar
Al castigo merecido,
A este feroz forajido
Nada le sirvió el negar.

  Cuando reos los tomaron,
El juez los interpeló,
Y todos a una voz
El atentado negaron.
Pero luego confesaron
Y la sentencia se dió;
Por ella se condenó
A la pena capital,
Y Lobos vino a pagar
El crimen que cometió.

  Los otros tres por razon
Se libraron de la muerte,
Pero los lleva su suerte
A una perpetua prision.
En esa horrenda mansion
Lobos la vida entregó;
A pesar de que negó
Delante de la justicia.
No le sirvió su malicia,
Porque siempre lo pagó.

  Cuando condenado fué
Se postró a Dios humillado.
Dejar de ser fusilado
Ese favor no encontré.
Asi ahora pagaré
Mi delito sin igual;
Como un feroz criminal
Voi a servir de escarmiento;
Y daré mi úlimo aliento
Con la pena capital.

  Al fin, el sabado fuí
En la capilla hospedado;
Y antes de ser fusilado,
Tres dias allí sufri.
Como intranquilo dormí,
Soñé una vez de improviso
Que me llamaba el Altisimo,
Y mis culpas perdonaba,
Y que despues me llevaba
A gozar del Paraíso.

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Versos à lo divino.

     El heróico Matatías.
  Aquel valiente varon;
  Defendió la relijion
  Con cinco hijos que tenia.

  Un dia se dedicó
Ir a ver el falso templo.
I de ver el mal ejemplo
A un judio mató:
I al oficial derribó
Del rei que estaba en seguida,
I el altar que protejia
Con furor lo echó por tierra,
I dió principio a la guerra
El heróico Matatías.

  No tardaron los paganos
En marcharse contra ellos.
Dia sábado a degüello
Le tocaron los tiranos.
I aun como mil cristianos
Quedaron en la nacion.
Muramos con compasion.
Con tiernas voces decia,
Peleando rindió la vida
Aquel valiente varon.

  Siendo Judas elejido
Cuando su padre murió.
Los judios derrotó
Arrojando a los impíos;
Apolonio con sus bríos
I el jeneral Nicanor,
Gorjia a su direccion,
Acudia a Tolomeo
I Judas el Macabeo
Defendió la relijion.

  En otra derrotacion
Que en Dios tuvieron confianza.
I con himnos de alabanzas
Ensalzaban al Señor;
En ayuna i oracion
Lo pasaron todo un dia,
Sus oraciones oidas
Fuéroslo por el Eterno.
Sacudió el yugo del reino
Con cinco hijos que tenia.

  Al fin, Judas Lacabeo
Eleazar i Jonatas.
I otros dos hermanos mas,
Juan i Simon con deseo
Guerrearon con los ateos.
I al mismo Antioco venció.
Cuando vencido se vió
En una batalla leve,
Ninguna paja se mueve
Sin el gran poder de Dios.

       JUAN DE DIOS PERALTA.

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Los hijos de Caco.

     Afirmate, policía,
  Con los hijos de la noche,
  Que marchan a pié i en coche,
  Haciendo mil fechorías.

  Algunos sin trabajar
Quieren manejar dinero,
Estos son los bandoleros
Que andan para patraquear;
Asombran la capital
Matando dia por dia,
I aun sin tomar medida,
Le dan de golpe a los pacos,
Para con los hijos de Caco
Afirmate, policia.

  Aquí hai pillos mui tremendos,
Por el campo hai otros peores.
Esos son los salteadores
De caminos tan horrendos;
Unos dicen no me entiendo
Cuando me tocan a broche,
Les robo hasta que me empoche,
Y pego con arma dura,
Y así no hai cosa segura
Con los hijos de la noche.

  Si se llega a descuidar
Un viviente con su casa,
El pillo con buena traza
Procura luego el robar.
Para esto suelen andar
Antes que la luna entorche,
Para que nadie los roche
Son mas lijeros que un gamo,
Es tal como lo anunciamos
Que marchan a pié i en coche.

  Un pillo se fué a entrar
A la casa de un bachicha,
Yo la sangre como chicha
Tambien la hago derramar;
Y presentando un puñal
Salió a la calle en seguida.
Y con la sangre encendida
Quiso herir al pequenero,
Y andaba este bandolero
Haciendo mil fechorias.

  Al fin estos indolentes
Con sus hechos nada calma,
Y andan trayendo en alarma
Al honrado transusente;
Los crimenes permanentes
Suceden de noche i dia.
Son tantas las fechorias
Que asombran al pueblo entero,
Porque roba el pillastrero,
Hiere i mata a sangre fria.

Impreso por P. Ramirez.—Echáurren. 6. D

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El ventilador de atrás.

     Yo no aguanto el polizon,
  Dijo una mujer casá,
  A las niñas les vendrá
  Pa que ventile el calor.

  La chasquilla es una moda
Y el zapato rebajado,
Que tanto les ha gustado
Y a ninguna le incomoda.
Les parece bien a todas
Yo no sé por qué razon,
Es tan necia la nacion
Por la parte mujeril.
Dijo en mi casa un jentil
Yo no aguanto el polizon.

  Hai otra cierta modita
Que bastante la han lucido:
Media vara anda el vestido
Mas corto que la enagüita:
Esa moda es mui bonita
Cuando la enagua es planchá;
Pero si mugrienta esta
Aparenta un debajero
Que tiene el macho carguero,
Dijo una mujer casá.

  A la que es negra le pica
Si ve una blanca donosa.
Va i compra vinagre de rosa
Y la cara se embotica.
Lo hace así la que es curica
Por darse algún tono mas,
Y la que es aficioná
De unto se cubre las cejas.
Si no les viene a las viejas
A las niñas les vendrá.

  Me he fijado en varias niñas
De las que son descuidadas.
Andan trayendo plateada
La cabeza i la chasquilla;
Y aun de léjos les brilla
En forma de tornasol;
La que es aplicá al amor
Lo encuentra mui conveniente,
Y pa la de sangre ardiente
Pa que ventile el calor.

  Al fin, niñas, he hablado
Mas dénme disculpacion;
Lo pido de corazon
Si es que les haya faltado.
Este sentido malvado
Que con su mala venilla
Se puso a hablar de las niñas
Pero nó de la inocente.
Hablo de las pretendientes
De polizon i chasquilla.

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DRAMA SANGRIENTO
en la Cañadilla.

     Es mui triste i alevosa
  El crimen que ha sucedido
  Mató a la esposa el marido
  En el café de la Rosa.

  El don Francisco Javier
Salinas que sospechaba
Que aun lo traicionaba
Su mui amada mujer;
I para poder creer
Fué al dormitorio de la esposa,
I se vió toda asombrosa
Cuando le sintió los pasos.
Pero que una muerte a hachazos
Es mui triste i alevosa.

  De primera le negaba
De los golpes que él sentia,
I dijo que sucedia
Que las ánimas penaban;
Tanto que la interpelaba
I le dijo a su marido:
Menares es mi querido
I dejarlo no podré:
Por esta contesta fué
El crimen que ha sucedido.

  Despues que él la asesinó
Aun perdió los sentidos,
I quedándose dormido
De un desmayo que le dió;
Como a las tres recordó.
Sin dar parte a lo ocurrido
A un amigo querido
Se le presentó penoso,
I por celos sospechoso
Mató a la esposa el marido.

  A pocas horas despues
El mismo se fué a entregar,
I le dijo al policial:
A mi mujer ultimé,
Pido que me lleve usté
Al cuartel por la destrosa,
¿Dónde habeis hecho esta cosa?
El pacó le preguntó,
I el reo le contestó:
En el café de la Rosa.

  Al fin lo que ha sucedido
Es mui triste i alevoso,
Tan tristisimo i penoso
Entre mujer i marido:
Casi nunca ha sucedido
Un igual acto notado,
Por lo que se ha presenciado
A la razon se nos viene.
A ningun hombre conviene
Ser con su mujer confiado.

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A MARIQUITA

  ¿Por qué si amarme quieres
no me dices la verdad?
ven ha darme felicidad
chinita que tanto yo amo,

  Si me amas Mariquita
con amor profundo i santo
escucha mi noble canto
i no me desoigas chinita.
Mira que mis dulces cuitas
Son puras i grandiosas,
i a tí oh! niña hermosa
Te dedico estos versitos
I si no son mui bonitos
Me los dispensarás Mariquita.

  Voi a cantar tu hermosura
con acento apasionado,
i decirte acongojado
Que no me tienes ternura,
quiere oir de tu boca pura
una palabra de amor
si me quieres con pasion
si tu corazon me ama
si en tu pecho, ai! se inflama
la llama del tierno amor.

  Diez veces me has engañado
diciéndome que me esperas
en tu casa i… lesera!
a tu abuela he encontrado,
Pues, Mariquita a tu lado
solo encuentro la alegría.
solo por ti tengo vida,
díceme: si todavia me amas.
a tu amante que te clama
Oh! chinita del alma mia!

  Si dentro de ocho dias
no me das contestacion
se perderá mi razon
i se acabará mi alegría.
Así, tu corazon decida:
si me quiere contestar
Porque yo te he de amar
hasta que venga la muerte
i solo a tí he de quererte.
Mariquita de mi vida.

  Adios, Mariquita querida
adios te dice tu amante,
no seais tan insconstante.
con el hombre que no te olvida.
Adios estrella del alma mia
mucha felicidad te desea
el que en tu vista se recrea.
adios estrella radiosa
que brillas en el cielo, hermosa
i al resplandor que te rodea.

       Pepe.
       (En los próximos va a salir la contestacion)

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LA INFLUENZA
O GARROTAZO

  A nuestro querido suelo,
Lectores, acaba de llegar
Una enfermedad fatal
Sembrando el desconsuelo.

  La influenza o garrotazo
Es el nombre de esta enfermedad
I viene, pues, en verdad
A destruir nuestros brazos
En Valparaiso muchos casos
Suceden i tomando vuelo
A Santiago con mucho celo
Se dirijió presurosa
I llegó esta enfermedad contajiosa
A nuestro querido suelo.

  Nuestro Chile a destruir
Dicen que vienen de Europa
Navegando viento en popa;
Pero la sabremos combatir.
I si hemos de morir
De esta enfermedad fatal
Pues, dicen que no tiene igual
Por sus espantosos horrores
I ya por los alrededores
Lectores acaba de llegar.

  En las playas Arjentinas
Miles de muertos han habido
I según lo que he sabido
Trae la desolacion i ruina
I por lo que aquí se opina
No se le puede atajar
Porque aquí viene a fregar
Al noble chileno amante
(Como la plaga inmigrante)
Una enfermedad fatal.

  Este enfermedad con razon
Se compara a otra tal
Que nos hace mucho mal
I se llama inmigracion.
Viene a llenar de dolor
Con su negrísimo velo
A este querido suelo
I casi por todo el mundo
Ha pasado con poder furibundo,
Sembrando el desconsuelo.

  Ya sabeis, lectores mios
Que en Santiago la tenemos
I mui luego la veremos
En todo Chile querido.
Cuidarse como es debido
Este es nuestro deber
Y mui luego la hemos de ver.
Léjos de nuestro Chile
Y si os dá chilenos varaniles
Chicha habeis de beber

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Al poeta
NORTINO HISTORIOSO

  Doce mil estádios tiene
La ciudad de la hermosura,
Medido con la caña de oro
Salió igual con la largura.

  Tiene doce fundamentos
La musa Jerusalen,
I doce puertos se ven
Que nacen de los cimientos;
San Juan en los monumentos
De aquel muro se entretiene,
Cuatro animales contiene
Observados por la historia;
El templo que hai en la gloria
Doce mil estádios tiene.

  De jaspe es el material
Del fundamento primero,
De Calcedonia el tercero
De belleza sin igual;
Brillante como cristal
Se nota la arquitectura,
Luminada de luz pura
Del saber mas importante;
Era de oro rosagante
La ciudad de la hermosura.

  De sáfiro, era el segundo
I de perlas adornado,
En sus modos elevado
Que no se verá en el mundo;
Es el lujo mas profundo
I de tan rico tesoro,
Hace un espléndido coro
Aumento de la delicia;
I al trono de la justicia
Midió con la caña de oro.

  Con una esmeralda hermosa
Adornaban todas puertas,
La iglesia i verdades ciertas
Es del cordero la esposa;
Con la caña misteriosa
Midió el ángulo de altura,
Lo propio hizo con la anchura
En el Jénesis estan;
Confirmado por San Juan
Salió igual con la largura.

  Al fin, majestad i belleza
No hallo con quién compararla,
Ni con qué dicha igualarla
Siendo de Dios la pureza;
Pueblo de mayor fineza
No ha visto el intelijente,
Solo el que escribió presente
I en el espíritu vió;
Como premio recibió
Del Creador Omnipotente.

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Versos
A LO ADIVINO

  Al firmamento en su altura
Sube aquella alma gloriosa,
Baja aquella alma penosa
Al abismo en sus honduras.

  El dia del Juicio Final
Vendrán los grandes profetas,
Al son de la gran trompeta
Que un ánjel ha de tocar;
Jesucristo ha de bajar
Donde están las criaturas,
Se abrirán las escrituras
En vista de todo sér;
Iremos a conocer
Al firmamento en su altura.

  Cuando ya de la sentencia
El Divino Redentor,
Alcanzaremos perdon
Del padre de la excelencia;
La divina Providencia
Estará tan majestuosa,
Donde la Virjen reposa
Es la mansion celestial;
A esa gloria eternal
Sube aquella alma gloriosa.

  Tambien baja Lucifer
Corrido i avergonzado,
Acusando a los malvados
Los defiende San Miguel;
Le dice, esa no es tu lei
Sepúltate en tu honda fosa,
Por tu rebelion odiosa
Tu soberbia es castigada;
A aquella profundidad
Baja aquella alma penosa.

  Cuando vaya sentenciado
El justo a gozar la gloria,
Queda en eterna memoria
El justo i el desgraciado;
Jesus cuando haya fijado
Su sabiduría pura,
Llevará sus criaturas
Para su cielo estrellado;
Baja Luzbel, el malvado,
Al abismo en sus honduras.

  Al fin, todos se apartaron
Por mano del Rei Supremo,
Los que estaban en el cielo
Con los que se revelaron;
Los dos, camino tomaron
Altura i profundidad,
Queda la sentencia dada
Por una eterna memoria;
Que quedará infierno i gloria
Por toda una eternidad.

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