EL CLERIGO
QUE SEDUJO A UNA NIÑA
DE 13 AÑOS

  El amor camina al trote
como el buei ante la pica;
se dice que un sacerdote
ha seducido a una chica.

  Es la «República Nueva»
diario en contra del pechoño
quien da este tiron del moño
a aquel que sotana lleva;
yo no sé cómo se atreva
a sacar este hecho a flote,
que lo auxilie don Quijote
si ne sale verdad pura
porque en esta travesura
el amor camina al trote.

  Mas si es cierta esta penuria
como es de suponer
que sufrir van a tener
los señores de la Curia;
acusado de lujuria
un clérigo i cosa rica
si el culpable no se esplica
i desmiente acusacion
va a sufrir la profesion
como el buei ante de la pica.

  Nombran como seductor
don Ceferino Prado
i dicen que éste ha abusado
del puesto de confesor;
se dice que este señor
sin que el público lo note
ha hechio que el amor brote
a Adela da Martinez;
el autor de estos trajines
se dice que un sacerdote.

  Del fundo de la Estacada
una hermana se la trajo
i en Santiago halló trabajo.
de sirviente en casa honrada;
siendo mui solicitada
por Prado como se indica;
i aunque ella siempre replica
al fin cayó en los engaños
i como tiene trece años
ha seducido a una chica.

  Se dice que en el Juzgado
están los antecedentes
i la chica con sus dientes
dicen que todo ha contado;
yo soi hombre sosegado
que de nadie juzgo mal;
si el clérigo es criminal
el juez lo dirá bien claro
lo que es yo aquí me paro
hasta saber el final.

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EL SARJENTO
ASESINADO EN LOS ANDES

  En los Andes cabalmente,
lectores como lo cuento,
un desgraciado sarjento
fué muerto alevosamente.

  Fué el lugar del crímen rudo
pue hoi espongo sin rodeo
la Alameda del Recreo
cerca la calle Papudo;
el vil criminal sañudo
borracho con aguardiente
se paseaba ferozmente
en la pieza de un tal Arce
sin pretender sosegarse
en los Andes cabalmente.

  Serian las cuatro i media
cuando Abelardo Lazcano
que así se llama el tirano
hacia la cruel trajedia;
viendo que nadie remedia
su insulto ni atrevimiento
se enfureció mas violento
i cojié una carabina
haciendo mayor bolina,
lectores como lo cuento.

  El hombre se puso ciego
para todas partes mira
i domínado por la ira
quiso matar a un noruego;
pero éste se escapó luego
arrancando mas que el viento
el hechor por un momento
se logró tranquilisar
i al fin la vino a pagar
un desgraciado sarjento.

  Venia éste sin fusil
que era Justo Pastor Péres
dragoniante para alférez
vuelto del Ferrocarril,
i el hechor de un modo vil
lo llamó mañosamente
volvió el otro cortesmente
sin saber lo que se trame
i por el borracho infame
fué muerto alevosamente.

  Le dió el tiro con certeza
pues mui cerca se encontraba
i el proyectil penetraba
en medio de la cabeza;
jente que vió esta proeza
dice que el malvado hechor
a causa del gran dolor
de la pérdida de una hija
se tomaba una vasija
diariamente de licor.

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Los amores del roto

  Se agravia la Estefanía,
Si voy donde la Celina,
Si estoy donde la Justina,
Me viene á buscar Lucía.

       I

  Eres Isabel la Reina
Dueña de mi corazón
Mas también la Concepción
No deja de ser mi dueña,
Y si Matilde se empeña
También por ser mi querida,
Queda agraviada María;
Quiero á Emilia por humilde,
Si estoy queriendo á Clotilde
Se agravia la Estefanía.

       II

  Yo no sé cómo dar gusto
A tanta mujer mundana
Me dice la Cayetana,
Que no le he de dar disgusto,
Tengo que botarme á puto
Por querer á la Cristina,
Se me enoja Bernardina
Y se me pone celosa,
Y se enoja Sinforosa
Si voy donde la Celina.

       III

  La Primitiva una vez
Me pilló con la Panfila
Y Mariana y Domitila
Me pillaron con la Inés,
Y la Norberta á su vez
Me grita y tanto se indigna
Si me ve con la Agustina
Que le voy haciendo fiesta;
Me va á buscar la Madesta
Si estoy donde la Justina

       IV

  A pasear que la sacara
Me dijo la Bernardina
Y tambien la Marcelina,
Me convidó á una jarana,
En donde encontré á Mariana
Un poquito divertida
Y vino la policía
El canto mandó parar,
Cuando me mando cambiar
Me viene á buscar Lucía.

       V

  Como tomé unos tragitos
En la maldita jarana,
Mu fuí para donde la Juana
A que me diera un caldito
Compuse el cuerpo lueguito
Y luego le pedí un beso,
Mas tarde haciéndome leso
Me salí sin que me viera,
Me fuí donde la Quiteria
A que me diera otro beso

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El testamento de mi abuela
DEL ROTO

  Le dejo á mi nietecito,
Dijo cuando se moría
Mi pobre abuela querida,
Toditos mis trastecitos.

       I

  Lo primero que testó
Y que apuntó el escribano
Fué las ramas de un manzano
Que de viejo se secó,
Un terreno que vendió
Mi abuelo cuando chiquito,
Las dos astas de un cabrito,
Un uso y una tortera,
Sin oreja una tetera
Le dejo á mi nietecito.

       II

  Me dejó una ebanadera,
Un pedazo de petate,
Cuatro pedazos de un mate,
Que sirvió de escupidera,
De una silla la trasera
Porque patas no tenía,
Una arca grande vacía
Que era una pura polilla
Le dejo muchas cosillas
Dijo cuando se moría.

       III

  El cabo de un cucharón
En una bolsa trapera
Donde tenía p[  ]
Podridas, y un camisón,
Una tela de un colchón
Tremendamente podrida,
Una piedra en que molía
Partida en cuatro pedazos,
También me dejó un cedazo
Mi pobre abuela querida.

       IV

  Yo quedé muy mejorado,
Según dijo el albacea,
Me tocó una ollita de grea
Arrebosando de miados
Cuatro pellejos pelados,
Cuatro ó cinco cantaritos
Con líquidos esquisitos
De muy perfumado olor,
Yo le regalé al tutor
Toditos mis trastecitos.

       V

  Yo con el llanto en los ojos
Recibí mi rica herencia,
Sin saber la consecuencia
Que encontrarian mis ojos
Sólo de ver los despojos
De mi pobrecita abuela;
Prendí dos ó tres pajuelas
Por buscar en los rincones
Y encontre dos madejones
De paja para una estera.

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FINO AMOR HASTA LA MUERTE
DEL ROTO

  Hágame la cama anchita
Para mi dulce llegada,
La sábana bien planchada
Y la cabecera altita.

       I
  Yo quiero pasar á verte
Dulce niña encantadora,
Antes que nazca la aurora
En mis brazos he de tenerte
Sabes que solo quererte
Fué mi pasión exquisita,
Espero que esta visita
Sanen mi fatal estambre
Espéreme con un fiambre,
Hágame la cama anchita.

       II
  No me puedo contener
Cuando de ti vivo ausente,
Por eso inmediatamente
Quisiera volverte á ver
Para siempre merecer
A mi prenda idolatrada,
Dulcísima prenda amada,
Que me prepares deseo
La cama con todo aseo
Para mi dulce llegada.

       III

  Los deseos cumplirás
De tu pobre regalón
Preparame un buen colchón
Con abundante almuda;
Todo listo lo tendrás,
Dulcísima prenda amada,
Porque con la madrugada
Me tienes en tu presencia,
Ten la cama con decencia,
La sábana bien planchada.

       IV

  Estarás algo sentida,
Hijita por mi demora,
Apróntate pues ahora
Para estar más divertida,
Estarás entretenida
Con mi agradable visita,
Con mi caricia esquisita
En mis brazos te tendré
Teniendo en bajo los pies
Y la cabecera altita.

       V

  Por fin no te quejarás
Más de mi separación,
Porque este tu regalón
Siempre contigo estará;
Siempre alegre vivirás
Hasta concluir con mi vida
Y aun en la tumba fría
Diré siempre que te quiero
Mis huesos tendrán letrero
Diciendo eres mi querida.

       José Dolores Rebolledo

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El casamiento del roto

       I

  El dia que me casé
Era viviente en Mendoza
En Lima estaba mi esposa
Mis suegros en Santa Fe,
Mis padrinos en Chiloé,
Las casas en Mataquito,
Las bodas son en Egipto,
La jaraná en Portugal,
La cantora en Uruguay
Y la remolienda en Quito.

       II

  Y como yo me casara
Ahora en la ley civil
El registro en Guayaquil,
El agente en Santa Clara,
Los papeles en el Niágara,
El tintero en Aconcagua
Las plumas en Nicaragua
Los testigos en Pumanque
Yo me inscribí en Guincanque
Y mi esposa en Taguatagua.

       III

  Recibí la Santa Fe,
Recibí las bendiciones,
El cura está en Paredones
Los testigos en Quilpué
El notario está en Lontué
El sacristán en Italia
Y la iglesia esta en Australia,
Y las velas en Galicia,
En Francia va á ser la misa,
El altar en Alemania.

       IV

  Para la luna de miel
Que gozamos con mi esposa
Ella estaba en Santa Rosa
Yo allá en Jerusalén,
Yo vivía en Pelequén,
Ella gozaba en la Grecia
La mesa estaba en Venecia,
Yo comia en la montaña,
El guiso estaba en España,
Los sirvientes en la Grecia.

       V

  Por fin, para reunirme
Con mi idolatrada esposa,
Siendo viviente en Mendoza
Al Asia tuve que irme,
De ahí tuve que venirme
Recorriendo el mundo entero,
No encontré su paradero
En ningún rincón del mundo
Por esta razón me fundo
Que siempre vivo soltero.

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Porfiado amor del roto

  Me hallo capaz de quererte
Sin que nadie me lo impía
Esta prenda ha de ser mia
Yo pelearé hasta la muerte.

       I

  Firme y constante te quiero;
Bien puede el fuego irritarse,
Bien puede el mundo acabarse
Traspasarme un duro acero
Digo que por ti me muero
Si no llego á merecerte;
Vengan á darme la muerte
Los pesares más profundos
Sin reparar en el mundo
Me hallo capaz de quererte.

       II

  Si vienen en contra mía
Ejércitos de pesares,
Aunque vinieran mil males
Yo siempre lloro por tí,
Sígase la causa en mí
Con penosa alevosía:
Esta prenda ha de ser mía
Aunque me hagan mil pedazos
Yo he de morir en tus brazos
Sin que nadie me lo impía.

       III

  Venga el juez más arrogante
A estorbarme que te quiera
Yo hasta la vida rindiera
Que dejar de ser tu amante
Soy más fino que el diamante
En quererte vida mía
Seguiré con mi porfía
Y por nada cederé
Al mismo juez le diré
Esta prenda ha de ser mía.

       IV

  Si el mar en gran tempestad
Se me pone por delante
Yo por seguir á mi amante
Pasaré su inmensidad,
La mayor penalidad
Ni la mas tremenda suerte
Yo te amaré hasta la muerte
Nadie se opondrá en mi intento:
Contra los cuatro elementos
Yo pelearé por quererte.

       V

  Vengan fuego, mar y viento
Contra mí la tempestad
Pesares, calamidad,
Ni los más crueles tormentos
Todo sufriré contento
Por este amor tan profundo
Ni el huracán tremebundo
Me podrá atemorizar
No te dejaré de amar
Aunque se me oponga el mundo.

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Quejas
DEL POBRE ROTO CHILENO

  Yo soy el ser desgraciado,
Yo soy el triste viviente,
Pero soy el más potente
Aunque soy desheredado.

       I

  En medio de mis miserias,
De mi triste sufrimiento
Paso mi vida contento
Si estoy labrando la tierra;
Trepo á caballo la sierra
Si del patrón soy mandado
En busca de su ganado,
Y sin comer ni almorzar
Dos días suelo pasar:
Yo soy el ser desgraciado.

       II

  Trabajo de noche y día
Por un tan corto salario
Que con lo que gano diario
No tengo para comida
Juntos con mi Eva querida
Estamos continuamente
Pasando mil contingentes,
Comiendo malos porotos:
Como soy un pobre roto
Yo soy el triste viviente.

       III

  Con todo eso mal comido,
Mal tratado en todo tiempo,
Viviendo en mal aposento
Paso muy entretenido
Y con mis hijos queridos
Paso el invierno inclemente
Dándome diente con diente
De frio y de desnudez
Me quejo de mi escasez
Pero soy el más potente

       IV

  Mi valor á toda prueba
Ha dejado un ejemplar
En la tierra y en el mar;
Soy un héroe en la pelea
Que mi patria no se vea
Jamás su honor deshonrado;
De ese pendón azulado
Que blanca estrella agiganta
Soy otro valiente Esparta
Aunque soy desheredado.

  Nunca bien correspondido
Soy del rico en recompensa,
Cuando estoy en su presencia
Se muestra altanero y frío,
Siempre mal agradecido
A mi cuidado y valor
Aunque buena educación
Se halle en el ser desgraciado
Mas como es desheredado
Es un picaro, un bribón.

ES PROPIEDAD DEL AUTOR

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EXALTACION DE AMOR

  No sé qué hiciera ¡ay de mí!
Para borrar la pasión
Que tengo en mi corazón
Desde el momento en que os ví.

       I

¿Dónde habrá dolor tan cruel
Que iguale con mi dolor
Ni otro amor como el amor
Que en mi pecho siento arder?
Tan intenso padecer
Es el que siento por ti
Desde el día en que te ví
Sentí una ardiente pasión
Que abrasa mi corazón
No sé que hiciera ¡ay de mí!

       II

  Sin hallar correspondencia
De mi idolatrado amante
Me son tristes los instantes
Que no paso en su presencia
Ya no tengo resistencia
Pues me devora el dolor
Sin esperar compasión
Deploro mi fatal suerte
Paso deseando mi muerte
Para borrar la pasión

       III

Sólo con la muerte espero
Que acabe mi sufrimiento
Venga la muerte al momento
Venga porque morir quiero
Si traspasarme un acero
Me hace mi loca pasión
Si á esta declaración
De mi amor no ha escuchado
El puñal habrás hallado
Que tengo en mi corazón.

       IV

  Por ti mi prenda querida,
Por ti mi prenda adorada,
Por ti prenda idolatrada,
Por ti perderé la vida
Pero si compadecía
Te apiadaras tú de mí
Consagraré para ti
Mi vida y mi corazón.
Intensa fué mi pasión
Desde el momento en que os ví

       V

  En mi triste despedida
Pido tu contestación
Sentencia de mi pasión
Que me dará muerte ó vida
Deja tu cruel tiranía
Sed conmigo consecuente
Que te pide humildemente
Un amante apasionado
Que espera ser sentenciado
Con pena de vida ó muerte.

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Entre Chile y la Arjentina;
Cuestión de limites

  Déjese, hermana Argentina,
Dejémonos de camorra,
Déjese de ser traidora:
Arreglémonos vecina.

  Alzate Patria chilena
Dice mi roto valiente
Te haré siempre prepotente
Nunca arrastrarás cadenas
De otra nación agena,
Que nos venga con bolinas
Y déjese pues vecina
De agredir y de insultar
A mi hijo el roto titan,
Déjese hermana Argentina.

  Es un peligro eminente
La guerra de dos naciones
Arreglemos divisiones
Con arreglo conveniente
No derramemos torrentes
De sangre en tan mala hora.
Tu gaucho es una cotorra
Que toma mate y que canta
Y mi roto es un esparta,
Dejémonos de camorra.

  Muy poquitos hijos tengo
Pero con esos poquitos
Yo con veinte mil rotitos
Para cien mil gauchos tengo
Esto yo se lo prevengo
Que se deje de camorra
Y que la sangre no corra
Del roto, gaucho cantor
Arreglémonos mejor
Déjese de ser traidora.

  Es una temeridad
Que nos llevemos en riñas
Por los hitos de la línea
Con más acá y mas allá
Mi roto no aguanta más
Arde su sangre y se indigna
Sufriendo está en la Argentina
Oyendo tantas bravatas
Las ofensas á su Patria
Arreglémonos vecina.

  No olvidéis que los chilenos
Tienen sangre araucana
Si le ofendes tan ufana
A su patria ella en tu suelo
Es muy sabido muy bueno
Pero no teme á la guerra
Por el mar a por la tierra
Es un titán invencible
No se rinde es imposible
Defendiendo su Bandera.

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