Mi diuca tan regalona

  Voy á contar una historia
Relacionada á una Diuca
Que crié con una Ambruca
De lo cual haré memoria
Con ello mi dicha y gloria
En esta vida tenia,
Me daba paz y alegría
Siempre en los casos mas graves
Por eso en todas las aves
No hay Diuca como la mía.

  Cantaba al anochecer
Cantaba al venir el dia,
La Diuca con bizarría
Que es de contar y no creer
Se llegaba á enronquecer
La diabla Diuca gorjeando,
Y un cazador aguaitando
Llegó y la pilló solita
Y hoy se halla en una jaulita
Alegre repiqueteando.

  Ella se tiró á arrancar
Por vestir de nuevas galas,
Por mas que batió las alas
No se le pudo volar,
Porque la hubo de pillar
En una verde emboscada
Un dia de madrugada
Cayó la muy altanera
Y hoy se encuentra prisionera
En una jaula enjaulada.

  Cuando ella vió al cazador
Emprendió el rápido vuelo
Pero él la trajo al suelo
En el medio de un verdor,
Ella le dijo señor
Nunca me sea tirano,
En invierno y en verano
Yo prometo de cantarle
Y hasta las penas quitarle
La vez que me halle en su manos

  Al fin la saca á la plaza
Un Domingo en una rama,
Y se la vendió á una dama
La cual la llevó á su casa,
En una jaula grandaza
La echó y le dió de comer
Cada vez que la iba á ver
La encontraba mas mansita
Y se encuentra mi Diuquita
En poder de una mujer.

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Versos de puro amor

  La pena, y lo que no es pena
Son dos pena para mí,
Ayer penaba por verte
Hoy peno porque te ví.

  Ninfa bella encantadora
Dueña de mi corazón,
Concédeme mi perdón
Que ya el sentir me devora,
Desde esta triste hora
Mi sentido se enajena
Lloro como Magdalena
Al ver que no hallo dulzura.
Me privan de tu hermosura
La pena y la que no es pena.

  No se me pasa ni un día
Que no piense en tu amistad
Y al no ver á tu deidad
Se minora mi alegría.
Bien puedes, paloma mia,
Darme de tu boca un si
Porque tu amor lo perdí
No me mires con enojos,
Las pupilas de tus ojos
Son dos penas para mí.

  No temo ser sepultado
Con condición de irte amando,
Y por tí ya va llegando
Mi pena al mayor grado.
Me arrancará de tu lado
La parca traidora fuerte,
Cuando veo entretenerte
Con otro, que desventura;
Y pensando en tu lindura
Ayer penaba por verte.

  Yo si duermo estoy soñando
De que converso contigo,
Es verdad lo que te digo
Abatido sollozando
Franco te voi preguntando
Por qué no me quieres dí
Ya no hay gusto para mí;
Y la muerte la prefiero
De lo tanto que te quiero
Hoy peno porque te ví.

  Al fin si pierdo un momento
De trabajar por hablarte,
Te mudarás á otra parte
Y yo no logro mi intento,
En amores nunca miento
Cuando me pongo á querer,
Si no has de corresponder
Mis promesas meritorias,
Diré cantando mis glorias
Vos no más no eres mujer.

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Fusilamiento en Santiago
del reo Albornoz
QUE ASESINÓ AL PATRÓN Á GARROTAZOS
EN LOS MOLINOS DE SANTA
MARGARITA

  Ya con la vida pagó
Albornoz, el desgraciado
Para ser ya fusilado
En el banco se sentó.

  Qué terrible confusión
Para el reo no sería,
De ver que llegaba el día
Que iba á ser su ejecución,
Se llenó de una emoción
Cuando al suplicio llegó,
El verdugo le vendó
La vista, con ataranto,
Al que aborrecían tanto
Ya con la vida pagó.

  Todo el que va á fenecer
Digo aquí, según mi idea,
Ni por más hombre que sea
Se tendrá que entristecer,
Y este infeliz, á mi ver,
Fué de la selda sacado,
Por cumplir lo decretado,
Como chileno valiente
Miró al banco indiferente
Albornoz, el desgraciado.

  Con su alma pura y serena
Recibió la comunión,
Sin que le diera aflicción
El hielo de la cadena;
Viendo que la hora suena
Dijo: ya estoy confesado,
Y me encuentro preparado
En completo y sano juicio,
A marchar hácia el suplicio
Para ser ya fusilado.

  Negó el Consejo de Estado
El indulto en hora plena,
Al reo, y se le condena
Al banco del acusado;
A donde era destinado
Del aposento marchó;
Cuando el patíbulo vió
Se encomendó al señor,
Sin tener ningún temor
En el banco se sentó.

  Al fin, cuando ya llegó
Al banquillo el criminal,
Su florete el oficial,
Por señal lo levantó,
La descarga se sintió
En esa horrorosa escena,
Yo al explicarme con pena
Digo al ponerme á pensar:
Que esto sirva de ejemplar
A la juventud chilena.

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Ultima sentencia al reo Felipe
Roco
DONDE LA CORTE DE IQUIQUE LO
CONDENÓ A MUERTE

  El reo Felipe Roco
A muerte esta condenado
Al banquillo lo he sabido
Pasará el desgraciado.

  La Corte con el Fiscal
Firmó la última sentencia
Y pasará sin clemencia
A la pena capital
Se lamenta el criminal
A más que si fuese loco
Pero lo que hizo no es poco
Digo en sentido sencillo
Pronto pasará al banquillo
El reo Felipe Roco.

  Por su crímen alevoso
La sentencia le firmaron
Y el crímen se lo probaron
Justamente al pobre mozo
Y él dice entre sollozo
Al verse encadenado
Que no ultimó al abogado
Y que otro talvez sería
Pero por su alevosía
A muerte está condenado.

  El niega que no lo ha muerto
Por si en libertad lo dan
Pero ya el juez lo verán
Que le probó de que es cierto
Es predicar en desierto
Favorecer al foragido
Por el hecho cometido
Morirá el pobrecito
Y marchará ligerito
Al banquillo, lo he sabido.

  Por su indigno corazón
Fusilarán al salvaje
Aunque por él se trabaje
No le darán su perdon
Una terrible emoción
Sufrirá el deprabado
Cuando ya se ha llevado
Del oscuro calabozo
Al patíbulo afrentoso
Pasará el desgraciado.

  Al fin la Corte dirá
Si la sentencia confirma
Y si él en negar se afirma
Talvéz se libertará
Pero no conseguirá
Su perdón con tal escena
Malhaya dice la hiena
Pero malhaya está lejo
Y no firmará el consejo
El indulto de su pena.

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COMPLETOS DETALLES
DEL ENCUENTRO QUE TUVIERON
LOS GUARDIANES CON EL PUEBLO
EN LA ALAMEDA.

  Venga abajo el pechoñismo
Por canalla y por farsante,
Desde hoi en adelante
Progrese el liberalismo.

  Un grupo de josefinos
El veintiuno en la Alameda
Salieron de la vereda
Por seguir otros caminos
Quieren esos asesinos
Hundirnos en el abismo
Pero todo el socialismo
Los ataca en buen terreno
Y dice con voz de trueno
Venga abajo el pechoñismo.

  Los pacos desemvainaron
Sus sables lijeramente,
Y a la pacífica jente
De planazos le pegaron
Muchos heridos quedaron
A vista del comandante
Esa guardia delirante
Cargó sin ningun temor
Muera el conservador
Por canalla y por farsante.

  Se lució con bisarría
La guardia en mal desarreglo
Arremetió ufana al pueblo
La señora policía
Por su negra picardía,
Castíguesele cuanto antes
Yo que soi del pueblo amante
Pido en mis composiciones
Que no haigan mas procesiones
Desde hoi en adelante.

  Llegó el señor Intendente
A sosegar los bellacos
Tambien lo hachean los pacos
Si no arranca prontamente
Yo como poeta eminente
Le hago guerra al fanatismo
Con heróico patriotismo
Combatiré sus errores
Para que en Chile señores
Progrese el liberalismo.

  Al fin en la sabatina
Que hubo en los aguerridos
Quedaron muchos heridos
Al terminar la bolina
Darse cuenta nadie atina
Lo que sucedió aquel dia
Y un pechoño a sangre fria
Habló en primera lista
Abajo el conferencista
Y dijo viva Maria.

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LA VIDA DE LOS OPERARIOS
EN LAS
PAMPAS SALITRERAS

  A todos los tiene frito
El ajiotista usurero
No gana ni la comida
El rotito calichero.

  La Mancomunal Obrera
Hace siempre sus reclamos
Y le contestan sus amos
Que no están para lesera
En esta provincia entera
Se halla el pueblo hecho un maldito
Pidiendo trabajo a grito
Y aumento de sus salarios
Pero si los millonarios
A todos los tienen frito.

  La gran sociedad pampina
Tambien se halla en banca rota
Muchas veces se alborota
Para salvar de su ruina
Se le vé de que camina
Por escabroso sendero
A esos hombres de acero
La paciencia les alabo
Los mira como a esclavos
El ajiotista usurero.

  Si el pueblo está medio alzado
En el norte con deliros
Protejer a los vampiros
Son las leyes del Estado
Pronto el Gobierno un blindado
Manda por tomar medida
Y mucha tropa en seguida
Llega a Iquique en trasporte
Por eso el pobre en el Norte
No gana ni la comida.

  Si el pobre con sano pecho
Se levanta en la nacion
En contra de su patron
Lo hace con justo derecho
Por ver si saca provecho
Suele mostrarse altanero
Es que falto de dinero
Se halla, como lo atestigo,
Y ya parece mendigo
El rotito calichero.

  En las partes que circulen
Las fichas, según pensar,
Que se cambien a la par
Para que mas no especulen
Todo el abuso que anulen
Acá en el Tamarugal
La causa de tanto mal
Es menester que evitemos
O de nó en Chile veremos
Una huelga colosal.

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VERSOS DEL PURO AMOR

  Margarita que hubo de eso
Le dijo el huasó a la huasa,
Le contestó la malasa
Aquí está pegado al hueso.

  En un pequeño cuartito
Vivía una viejecita,
Que tenia una huasita
Mas linda que un anjelito,
Hácia donde ella un huasito
Se atracó con embeleso,
Y con tonito travieso
Le fué abriendo el apetito,
Y le dijo el pobrecito
Margarita que hubo de eso.

  La mano por debajito
Trató de irle metiendo,
Y ella lo estaba sintiendo
Se paró y pegó un saltito,
Lo trató que era maldito
Con una furia grandasa,
Cuando ya se vió en la nasa
La comenzó a acariciar,
Dame siquiera aprobar
Le dijo el huaso a la huasa.

  La comenzó a enamorar
Como un desesperado,
Ni aunque lo vió preparado
Jamas se lo quiso dar,
Por hacerlo desconfiar
Se meneaba la diablasa,
No probarás ni en la plaza
La fruta que tengo aquí,
Muérete no mas por mí
Le contestó la malasa.

  Adentro de una cocina
Pilló el huaso a la huasita,
Y pronto una agarradita
Le dió según se orijina,
La traviesa campesina
Se negó en darle un beso
Pero con eso, y sin eso,
Ella le dijo senriendo
Lo que usted me está pidiendo,
Aquí está pegado al hueso.

  Al fin, la sacó hácia afuera
A donde un bosque tupido,
Armaron bien el partido
Y corrieron la carrera,
La huasa quien lo creyera
Sintió un empacho lueguito,
La barriga lijerito
Le creció con rapidez,
Y al poco tiempo despues
Dió a luz un huaso chiquito.

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ILUSIONES
DE UN SOÑADOR, IMITANDO AL VERSO
VIEJO

  Anoche soñé que estaba
En brazos de tu deidad.
Hagámoslo cierto mi alma
Que salga el sueño verdad.

  Estando durmiendo un dia
Soñé contigo ánjel bello,
Que me dabas un cabello
Sin mas porque te quería.
Gozando tu bizarría
Solo me vanagloriaba,
Tambien me vi que me hallaba
En cama de ricas flores,
Contáncote mis amores
Anoche soné que estaba.

  Soñé en que iba hacer tu dueño
Sin demostrarte un halago,
Por eso recuerdos hago
De mi delicioso sueño,
Un pensamiento halagüeño
Me dió la conformidad,
Si esto fuese realidad
Amada prenda querida,
Pasara toda mi vida
En brazos de tu deidad.

  Soñé que entre mil caricias
Dia y noche me encontraba,
I que contigo marchaba
A un jardin de delicias.
Me vi excento de malicias
En la sombra de una palma
También ví que con tu talma
Me abrigabas por momentos,
I todos mis pensamientos
Hagámoslos cierto mi alma.

  Soñé que un grupo de estrellas
Te coronaban tu frente,
I te hacian reluciente
Sus resplandores de ellas
Se rendian aunque bellas
A tí por tu majestad,
No me tengas mas piedad
Si de mal modo te trato,
Casémonos por un roto
Que salga el sueño verdad.

  Al fin, soñé preciosura,
Otro sueño mas travieso.
Soñé que te daba un beso
En tu boca de dulzura
Ví tambien la sepultura
Para mi mas confusion,
Desde esa misma ocasion
Ms sentidos se turbaban,
I vi que nos velaban
Juntitos en un cajon.

IMP. «LA ARAUCANA» —VALP.

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Fusilamiento del reo José
Ibacache en Quillota

  Ibacache el desgraciado
Dijo mui triste a la jente,
Hoi muero inocentemente
En el banquillo sentado.

  Sin piedad i sin clemencia,
El Lúnes contó el diario
Que le leyó el secretario
El cúmplase la sentencia,
I el reo con obedencia
La oyó con desagrado
Mui triste i acongojado
Pensaba solo en la muerte,
I renegó de su suerte
Ibacache el desgraciado.

  El padre que lo ausiliaba
Le dijo al pobre mozo,
Antes sin ningún reposo
Mala fama se te daba,
Dire que se te acusaba
Como de un hombre inclemente
Aqui me tienen presente
Penoso, sumiso, i franco,
De las balas seré blanco
Dijo mui triste a la jente.

  Dijo el juez sumariante
Que yo era un gran criminal,
No es cierto pruebo en lo actual
Ese hombre es un farsante,
Para mi el mas repugnante,
Es hoi dia en lo presente,
Como canalla imprudente
Me quita la vida apausa,
I por una injusta causa
Hoi muero inocentemente.

  El Lúnes por la mañana
Despues que se confesó
Los ausilios recibió,
De la relijion cristiana,
Bien dealba i de buena gana
Dijo seré fusilado,
Ya que me han acriminado
De que hice un acesinato,
Solito pagaré el pato
En el banquillo sentado.

  Por fin, el reo marchó
Al patíbulo afrentoso,
I a su lado un relijioso
Llevaba i lo acompañó
El jentido lo miró
I de el compasion tuvieron
Cuando tan triste lo vieron
Marchando al pobre mortal,
I a la primera señal
La descarga la sintieron.

DANIEL MENESES, Poeta nacional chileno
QUEBRADA DE MARQUEZ Nº 57

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La carta que mandó
José lbacache
A LA CLASE OBRERA DE
VALPARAISO

  Doi al público esta carta,
Triste i descorazonado;
Antes de pasar, señores,
Al banco del acusado.

  Pueblo chileno, atencion
Oyeme te voi a hablar,
Sin algún punto faltar,
De mi lobrega prision
Les hago esta narracion
Con furia i con sabia arta
Aunque el pecho se me parta
De pena, i ya se desquicia
Por que vean la injusticia
Doi al público esta carta.

  Maldito sea el licor
I las malas compañias.
Que quitan al hombre alegria
Pribandolo del honor;
Hoi sin yo ser mal hechor
A muerte estoi sentenciado
La gracia se me ha negado
De indulto, como lo digo
Por eso a Chile maldigo
Triste i descorazonado.

  Yo soi José Ibacache
No puedo negar mi nombre
I nunca he sido mal hombre
Digo aunque mal se me tache
Porque el pueblo no se empache
Doi aquí a ver los errores
A la luz de los albores,
Con arrogancia i contento,
Voi a hablar lo que yo siento
Antes de pasar, señores.

  En mi oscuro calabozo,
He escrito yo esta esquela,
Lea cual mi vida revela
Desde cuando yo era mozo:
Mui luego, pronto forzoso
Tendré que ser destrozado,
Porque soi desventurado
En este momento atroz
Marcharé pronto i veloz
Al banco del acusado.

  Al fin, sin justa razon
Me van a hacer sucumbir:
Bueno no me hagan sufrir
Si no me dan el perdon
Ya no encuentro compacion
En la noble autoridad
Hagase su voluntad
Cuando las balas reciba
Moriré diciendo, viva
Chile i su libertad.

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