Jenoveva
en el Desierto

  Jenoveva en el desierto
Pasó siete años cabales,
Junto con su hermoso hijo
Sufriendo terribles males.

  Cuando la condesa fué
Desde la prision sacada,
Hácia el campo fué llevada
Como aquí lo esplicaré;
Ella humillada i con fé
Le clamó a Dios, como advierto,
I cuando el niño despierto
Estaba, i se conformaba,
I hasta con él conversaba
Jenoveva en el desierto.

  Los dos hombres se apiadaron
Por los ruegos que les hizo,
I en el momento preciso
La vida le perdonaron;
Ya lo que se retiraron
Buscó ella unos matorrales,
I en esos momentos tales
En donde domir buscó,
I en la cueva que encontró
Pasó siete años cabales.

  Una cierva a la oracion
La encontró con gran cariño,
I alimentó al bello niño
Le dió por gran permision,
Desde esa misma ocasion
Jenoveva la bendijo,
I con un amor prolijo
Dió gracias al celestial,
I cuidó al manso animal
Junto con su hermoso hijo.

  En la cueva se albergó
Despues de que errante anduvo
I el tiempo que en ella estuvo
I a cierva la acompañó;
Los inviernos los pasó
Como entre hielos glaciales,
I los frescos manantiales,
Con su ruido la alegraban,
Ella i el niño pasaban
Sufriendo terribles males.

  Al fin, una vez se aleja
De la cueva i se ausentó,
I a un lobo muerte dió
Para quitarle una oveja;
Ella misma se aconseja
En su entendimiento agudo,
Darle la vida no pudo
A la ovejilla la fiel,
Por ese es que con su piel
Cubrió su cuerpo desnudo.

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Versos bíblicos
a lo divino

  Cuando al Sinaí llegaron
Moisés i su hermano Aaron,
En esa gran estension
Con su pueblo se acamparon.

  El gran pueblo del Señor
De Ejipto hizo la salida
A la tierra prometida,
Caminó con gran primor.
Soportando el gran calor
Mujeres i hombres marcharon,
Con maná se alimentaron,
Que del cielo recibieron.
Solo descanso tuvieron
Cuando al Sinai llegaron.

  Sabiendo el tirano Rei
Que huia el pueblo cautivo,
Por saber por qué motivo
Quiso traerlo a su lei.
Pero la divina grei
Escapó con precision,
Pedian a Dios perdon
Con santo i divino arreglo
Gobernaba aquel gran pueblo
Moisés con su hermano Aaron.

  Una columna de fuego
De noche les a[l]umbraba,
I de dia los guiaba
Una nube con sociego.
A Dios clamaban con ruego
Con mucha veneracion,
I el señor de la mansion,
Por castigarles sus daños,
Los sostuvo cuarenta años
En esa gran estension.

  El mar Rojo lo pasó
Por una gran permision,
I en él el rei Faraon
Entre las aguas quedó.
Ningún tirano salvó
Porque toditos se ahogaron,
Himnos de gloria entonaron
Moisés con sus compañías,
I al otro lado tres dias
Con su pueblo se acamparon.

  Al fin dividió su jente
En doce tribus se sabe,
Pero él le sirvió de llave
Como sabio i elocuente.
Propuso el omnipotente
Protejerlo con amor
Con aquel grande favor
Que le hizo el Dios verdadero;
Gobernó al pueblo guerrero
El hábil lejislador.

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Verso de Amores
puros

  Mariquita dame un beso
Tu mamá me lo mandó.
Mi mamá manda en lo de ella
En lo mio mando yo.

  Desde cuando te miré
Agua se me hace la boca,
Hasta ver lo que me toca
Calladito sufriré;
Mi vida lo pasaré
Suf[r]iendo un enorme peso
Por si consigo con eso
Ablandar tú corazon,
Si sabes lo que es pasion
Mariquita dame un beso.

  Mucho gusto yo tendria
Si a solitas nos amáramos,
I algún dia nos juntaramos
Tu boquita con la mia;
Tu hermosura i bizarría
A mi mente cautivó,
Mi corazon no latio
Por quedar de amor herido,
I el beso que yo te pido
Tu mamá me lo mandó

  Es de balde tu falsía
No me lo puedes negar,
Si yo te llegase amar
Dejaré de ser María;
Esa tu pasion finjida
Contra mi honradez se estrella,
Si porque me has visto bella
Tratas de buscar mi abrigo,
Francamente te lo digo
Mi mamá manda en lo de ella.

  Son dulce como la miel
Las palabras de un soltero,
I despues son lo refiero,
Amargas como la hiel;
Jamas se halla un hombre fiel
En lo que el mundo crió,
Dicen si i dicen nó
Tal como si fuesen niño,
Lo aseguro con cariño
En lo mio mando yo.

  Al fin, Maria, tu honor
Me tiene con la esperanza:
Quien porfía mucho alcanza.
En la carrera de Amor;
Amame por un favor
No me hagas tanto penar,
En continuo batallar
Siempre lo paso con susto,
I voi a morir de gusto
Cuando te llegue abrazar.

Imp. Leon Victor Caldera.—Bandera 919

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Dos reos
SENTENCIADOS A MUERTE POR EL
CONSEJO DE ESTADO, PRÓXI-
MOS DE LA CAPILLA, EL UNO
VALDES I EL OTRO MORENO.

  Dos reos hai sentenciados
A muerte entre la cadena;
No les indultó la pena
El gran Consejo de Estado.

  En Valparaiso, señores,
Está el uno, jime i llora
Solo esperando la hora.
Con sacrificios mayores
Exhala tristes clamores
Entre los mas rematados
Que sufren encadenados
La mas grande tiranía,
A dar la última agonia
Dos reos hai sentenciados.

  El otro con afliccion
Se halla en Rancagua en la mala,
Solo esperando la bala
A nombre de la nacion.
Ténganles, pues, compasion
Hoi nuestras leyes chilena,
No se vea tal escena
Por lo que los jueces fallan
Aunque ellos por hoi se hallan
A muerte entre la cadena.

  Sufriendo están con paciencia
Los reos con sentimiento
Solo esperan el momento
El cúmplase la sentencia.
No han encontrado clemencia
Ni un alivio en su cadena.
Lloran como Magdalena
En la época presente,
Le dirán al Presidente
No les indultó la pena.

  No es propio que en la ocasion
Se fusile al ciudadano,
Porque es un acto inhumano
Que no tiene parangon,
Para la historia un borron
Es según se ha comprobado;
Tendrá que quedar grabado
Esto digo ufano i franco,
Dijo mueran en el banco
El gran Consejo de Estado.

  Al fin, desde hoi quisiera
I pedirlo me es forzoso
Que en el cadalso afrentoso
Ningún compatriota muera;
I si esto así no se hiciera
Alegaré, i con razon,
Pidiendo con atencion
Como punto natural,
Que del Código Penal
Bórrese la ejecucion.

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Los estragos
DE LA PESTE ALFOMBRILLA, EN
LA CLASE PROLETARIA

  La horrible peste alfombrilla
Está matando la jente;
La ciencia de los doctores
Ha sido incompetente.

  Se presentó este flajelo
Dándole muerte a los chicos
A los pobres, no a los ricos
Sin temor i sin recelo
Como castigo del cielo
Ha venido esta polilla.
Es como la cuncunilla
Que se esparce por la faz,
Cada dia cunde mas
La horrible peste alfombrilla.

  La Municipalidad
Ha abierto un nuevo hospital
Donde los que ataca el mal
Ahí van por caridad.
Afuera de la ciudad
Lo hizo hacer el Intendente.
Para el peligro inminente
Todo sabio es infalible,
Porque la epidemia horrible
Está matando la jente.

  Aseo en los conventillos
Se ha ordenado practicar
Por si se puede evitar
La mortandad de chiquillos.
Con esos temas sencillos
No aplacarán los clamores,
Los ayes aterradores
Se oyen como en son de guerra
I echa la peste por tierra
La ciencia de los doctores.

  Quisiera que la Alcaldía,
Para evitar los horrores
En cada barrio, señores,
Abra una dispensaría.
Donde de noche i de dia
Se atienda a todo paciente,
Que ocurra ahí puntualmente
A mejorar su dolencia;
Pero veo que la ciencia
Ha sido incompetente.

  Al fin, pido con rescate
Al Alcalde con motivo,
Que todo facultativo
Haga las visitas grate;
Así pondremos remate
Con esta nueva medida,
En un pelo nuestra vida
Está, i a todo se humilla.
No es la tal peste alfombrilla,
Es otra desconocida.

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Despedida
AL AÑO I AL SIGLO VIEJO I UN
SALUDO AL SIGLO NUEVO

  Adios, pues, siglo fatal,
De ti despedirme quiero,
Déjame otro compañero
Con tal que no salga igual.

  Adios hermosa estacion
Os digo con grato anhelo
Alzando la vista al cielo,
Se alegra mi corazon.
Oh bella vejetacion
De un placer esencial,
Consuelo de todo mal
En esta patria querida.
Te digo en la despedida
Adios, pues, siglo fatal.

  Adios, tiempo tan variable,
Te vas para no volver
Dejándome el padecer
Que en mí permanece estable.
Nunca fuiste favorable
En tus dias lisonjero,
Nuevas glorias mas espero
En mi angustia i mi tormento,
Con cariño i dulce acento
De ti despedirme quiero.

  Siglo nuevo i amoroso,
Te saluda el morador,
Tributándote su amor
Porque te muestres virtuoso.
Sed conmigo cariñoso,
Mira que por tí me muero;
Estoi que me desespero
I con gran razón me quejo.
Ya que te vas, siglo viejo,
Déjame otro compañero.

  Con ansia estaba deseando
Que entrase el nuevo año
I de un modo mui estraño,
Creo que viene llegando.
Hai que irlo saludando,
Hoi en la época actual
Como justo i natural
Pidamos a él alegría
En este dichoso dia,
Con tal que no salga igual.

  Al fin, el siglo se va
Dejándonos la esperanza
Que el que viene es de bonanza
I de mas felicidá.
Toda la calamidá,
Tendrá mui pronto que huir
Si me vuelve a perseguir;
El nuevo, digo, ¡ai! de mí,
Si en el otro no morí
En éste voi yo a morir.

Nota: De acuerdo con este verso, este documento se puede fechar 1899-1900.

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Versos a lo divino
LAS BONDADES DE MAR

  Eres por tu gran pureza
Divinísima María,
Consuelo del aflijido
Luz i de las almas guia.

  El soberano infinito
Con su santa omnipotencia
Te crió con reverencia
Libre de todo delito.
En vos su hijo bendito
Encarnó con gran limpieza
Beatisima princesa,
Arca santa del cristiano,
I reina de todo humano
Eres por tu gran pureza.

  Bajaste desde la gloria
Al Universo a morar,
I tu dicha al contemplar
Siempre te tengo en memoria.
Tu piedad quedó en la historia
Desde entónces hasta hoi dia,
Se cumplió la profecía
De aquel santo ánjel en pos,
I eres la madre de Dios
Divinísima Maria.

  Las vírjenes de Sion
Al contemplar tu misterio,
Todas en el monasterio
Te hacian salutacion.
De la celestial mansion
Fué el anuncio recibido
Del que iba a ser escojido
Tu esposo de entre Israel,
Para que fuese por Él
Consuelo del aflijido.

  Con un entusiasmo tanto
Arcánjeles, querubines,
Al entonar sus maitines
Te decian: santo, santo.
Todos con divino canto
Te hacian gran compañía;
La anjelical jerarquía
Te daba dulzura i paz,
I has sido i siempre serás
Luz i de las almas guía.

  Al fin, Dios con potestad
Por lo justa i virtuosa
Te dió título de esposa
Por toda la eternidad.
Gran poder te dió en verdad
El Hacedor con anhelos,
Tú disipas los desvelos
Al que tu nombre ha invocado,
Sois reina de lo criado
I emperatriz de los cielos.

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Versos a lo divino
DEDICADOS A LA VIRJEN DE AN-
DACOLLO POR SER SU CORONA-
CION.

  Descendieron de la gloria
Dos ánjeles en persona,
A dejarte, virjen pura,
Tu mui preciosa corona.

  No hai en el mundo otra santa
Mas milagrosa que tí,
Desde cuando en vos creí
Me he rendido a tu planta,
I por ser tu virtud tanta
Se ha hecho inmortal tu historia,
Porque eres tan meritoria,
A cantarte los maitines,
Dos hermosos querubines
Descendieron de la gloria.

  Tú eres la mas milagrosa
De once mil que se han contado,
El premio te lo has ganado,
Por eso te haces dichosa;
Eres, por lo virtuosa,
De tus creyentes patrona.
Mi pluma aquí te pregona
Tus virtudes sin cesar,
I te han venido a adorar
Dos ánjeles en persona.

  Eres anjelical, bella,
Por tu gracia i tu pureza,
I ostentas en tu cabeza
La insignia de la doncella,
Alumbra como una estrella
A la humana criatura,
Mi cántico de dulzura
Me propongo improvisar,
I me presento a tu altar
A dejarte vírjen pura.

  Chinos, danzantes turbantes,
Te celebran con contento,
I eres en todo momento
La estrella de navegantes.
I en las pájinas brillantes
Tu gran poder se eslabona,
Por si álguien te destrona
Yo te sabré defender,
I hoi vine por conocer
Tu mui preciosa corona.

  Al fin, hoi que me hallo aquí
Humillado a tu presencia,
Te pido con reverencia
Que me hagas milagro a mí,
De cuando te conocí
Te alabo con tierno canto,
I alivio para mi llanto
Parece de que me ofreces,
Pero no te compadeces
Viendo de que sufro tanto.

Imprenta Moneda, 843

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Un hombre asesinado y despues
el cuerpo despedazado

  No solo en Chile señores
Se ve el crímen nefando,
Por donde quiera que yo ando
Oigo ayes y clamores.

  El dia tres del presente
Llegaron a la ciudad,
Dos bandidos sin piedad
Asesinando a la jente
Cual de todos mas valiente
Era de esos salteadores,
Porque sepan mis lectores
Les cuento estos ultrajes,
Y hai seres mas que salvajes
No solo en Chile señores.

  A un hombre asesinaron
Siendo que estaba despierto,
Y despues que estuvo muerto
El cuerpo despedazaron,
Al basural lo botaron
Para marcharse cantando,
Y el finadito pensando
Siguió de Martes a Martes
Aquí en toditas partes
Se ve el crímen nefando.

  El cuatro según indicio
Cuando el cuerpo se encontró
Como el rayo circuló
Por el pueblo la noticia
Los guardianes con caricia
Pronto salieron buscando,
Puerta en puerta preguntando
Si han visto a los mentecatos
Y encuentro asesinatos
Por donde quiera que yo ando.

  No encontrando quien los roche
Se paboneaban los cacos,
Bueno si serán bellacos
Esos hijos de la noche,
Se les vió andar en coche
Tomando finos licores,
Maldigo a los malhechores
Por su mucho atrevimiento,
Al ver que a cada momento
Oigo ayes y clamores.

  Al fin la prensa peruana
El crímen no ha publicado,
Y a mi como me han contado
Se los narro en esta plana,
Es jente mui inhumana
La que habita en el planeta,
A su semejante aprieta
Diariamente del pescuezo,
Por eso es que este suceso
Lo detallo como poeta.

DANIEL MENESES, Poeta Nacional Chileno
QUEBRADA DE MARQUEZ N. 114

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Versos Autorizados

  Quien por la fuerza es latino
Alega sin son ni ton
No sigue la fundacion
Por salirse del camino.

  Yo nunca he sido profano
En asuntos de cantar,
Ni me gusta reparar
Si va turbada el baqueano,
Al moderno y al anciano
Le elojio el tema fino
Mas cantando a lo divino,
Sobre algún testo sagrado,
Se ve que va equivocada
Quien por la fuerza es latino

  Si uno por Astronomia
Canta un verso sin errores,
Le contesta otro de amores
Por seguir con la porfia
Suspende su fantasia
A la tercera rejion,
Buscando en la elevacion
Algún tema que fundar,
Solo por acompañar
Alega sin son ni ton.

  Jamas sigue un tema fijo
A aquel que mas se autoriza,
Y si ve en lo que improvisa
Un tremendo revoltijo
Si las falta les corrijo
Dice que soi reparon,
Sin rima ni puntuacion
Escribe el poetastro el canto
Y por su poderio es tanto
No sigue la fundacion.

  Por la Sagrada escritura
Cantan muchos y hacen mofas
Y ensucian con sus estrofas
La bella literatura,
Se remontan a la altura
Por buscar lo cristalino
Y si acaso un torbellino
Los envuelve con esfuerzo
Le echan de todo en un verso
Por salirse del camino.

  Al fin, los que hai aplicados
A cantar sin ser autor,
Aprendan versos es mejor
De esos que hai imprentados
Allí hallarán los fundados
La métrica y consonancia
Solamente la elegancia
Está en los versos impresos
Pero aquellos que son lesos
Los hace hablar la ignorancia.

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