Recuerdo
DE LAS TRES CARNICERÍAS DE LA
GUERRA CIVIL EN CHILE DE
1891 LO CAÑAS, CONCON I LA
PLACILLA

  Las almas de los mortales
Al cielo piden venganza,
Por la sangrienta matanza
Que hubo en los campos triunfales.

  Los heróicos de Concon,
Por el ataque tan cruel,
Claman al Dios de Israel
De todito corazon
Que niegue pues el perdon
A los constitucionales.
De sus tumbas sepulcrales
Al poderoso infinito,
Piden el castigo a grito
Las almas de los mortales.

Las madres, los huérfanos i viudas
  La viuda, huérfano i madre,
Como oveja en su redil
Con santo amor varonil
Claman al Eterno Padre.
Aquí aunque no les cuadre
A los hombres de pitanza,
Si es injusta la balanza
Señores, hoi en la tierra,
Los que sufren por la guerra,
Al cielo piden venganza.

       Los de lo Cañas

  Los de lo Cañas, otro tanto,
Según lo que se malicia,
Piden severa justicia
Con un entusiasmo santo.
Causan hoi terror i espanto
Yo no sé con qué esperanza
Ninguno admite alianza
Con nadie, i en lo presente,
Los odios están permanente
Por la sangrienta matanza.

       Los de la Placilla

  Tambien los de la Placilla
¿Qué cosa podrán decir?
Que se les quitó el vivir
Por una infame cuadrilla.
Hoi nuestro pueblo humilla
Con sus leyes desleales,
Sin ocupar los anales,
Diré con la historia abierta:
Terrible fué la reyerta
Que hubo en los campos triunfales.

       La relijión i un creyente

  Al fin, pues, la relijion
Está mui aumentada;
No parece lei sagrada
Mas bien es inquisicion.
A eterna condenacion
Tendrán que ir los católicos
Por sus sermones diabólicos
Que predican al creyente,
En voz del Omnipotente:
¡Abajo los apostólicos!

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El asesino, de Mac-Kinley
La triste ejecución del anar-
quista que asesinó al presidente
de los Estados Unidos.

  Que amargas las horas son
En el reloj de mi afan,
Mui poco i nada le dan
Alivio a mi corazon.

  Ya con la vida pagó
Czolgos, franco diré,
Autor de su vida fué
El crimen que cometió.
Electrizado murió
Despues de triste prision,
Yo aquí con miceracion
Sin que nadie me lo avise
Oigo de que el reo dice
Qué amargas las horas son.

  En Búfalo el presidente
Estaba entre gran conquista
I allí el perverso anarquista
Lo mato traidoramente
Tomaron al insolente
Preso como lo verán
Dijo el reo los que están
Aquí, demen pronto muerte
Porque se cambió mi suerte
En el reloj de mi afan.

  A un sacerdote católico
Pidió para confesarse,
Esto lo hizo por salvarse
I decir que es apostólico;
Pero su instinto diabólico
Lo trasforma en musulman
Sus jefes hoi lo dirán
Como con voces de reyes
A uno alivio las leyes
Mui poco y nada le dan.

  Por su crimen tan atroz
A muerte fué sentenciado
I el infeliz desgraciado
Lloraba i clamaba a Dios
Llegó el momento veloz
I no consiguió el perdon
Dijo con justa razón
El reo el diario contó
Por eso nadie le dió
Alivio a mi corazon.

  Al fin, pregunto chilenos,
Sin yo revisar las listas
Que por qué los anarquistas
Matan a los hombres buenos.
Del progreso son venenos
Todos esos hombres brutales
Manchan siempre los anales
Con pésima i negra suerte
Pero nunca le dan muerte
A Obispos ni a Cardenales.

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Romualdo Negrete
Ultima sentencia por la Corte
de Valparaiso donde le firma la
Condena a muerte del reo.

  Negrete hoi dia señores
A muerte está condenado
El solo espera el perdon
Del gran Consejo de Estado.

  Con pena i abatimiento
Cuento con mucho dolor
Que pronto verás lector
Un triste fusilamiento
Cuando ya llegue el momento
Temblarán los moradores
I yo con tristes clamores
Diré con melancolía,
De que se halla en agonía
Negrete hoi dia señores.

  Al perverso criminal,
Por su pésima conciencia,
Le ha firmado la sentencia
La Corte, con el Fiscal,
Por el Código Penal
La sentencia le han firmado
Hoi dia ya no es malvado
Ni aquel bandido feroz
Por el crimen tan atroz
A muerte está condenado.

  La vagancia y libertad
Hace al hombre depravado,
I si roba siendo honrado
Es causa la autoridad.
Y a Negrete sin piedad
Van a darle el apreton,
Con humilde corazon
En estos momentos fieros
De los leales consejeros
El solo espera el perdon.

  Riesco el grande soberano
Sin piedad i sin clemencia
Le firmará la sentencia
De muerte a ese mal cristiano
Morirá en edad temprano
Según ya está decretado,
Aunque se halla encadenado
No le quita el cuerpo al bulto
Porque espera el indulto
Del gran Consejo de Estado.

  Al fin, cuando ya al banquillo
Vaya el reo con afan
Los malas lenguas dirán
Ya va a fenecer un pillo
Yo con mi tono sencillo
Consuelo a ese pobresito;
Hasta rezarle un bendito
Quisiera, pero no sé,
Y aquí con mi buena fé
Le dedico este versito.

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El Contrarresto.

  Triste el cisne canta i llora
Con un dolor tan profundo
Ver que lo aparta del mundo
La parca devoradora
Ve con él andar la hora
Desde su primera infancia
Quiere disipar con ansia
Su desdicha i mala suerte
La claridad de su muerte
Alumbra con elegancia.

  Dándonos un adios postrero
Llega el sol al ocaso
I las musas del parnaso
Tocan su lindo pandero
Con un canto plañidero
Entonan himnos de amores
I el campo de mil colores
En primavera se viste
I consolando al triste
Se ven los blancos albores.

  Reposa el blanco Lucero
En su carro de cristal
Con su diadema imperial
Saluda al orbe primero
Se sonrie lisonjero
Entre el brillo brillador
I con un gozo mayor
Velozmente se levanta
Dando verdor a planta
Despues que pasa el calor.

  En los brazos de la Aurora
Gorjea un niño inocente
Lozano, alegre i sonriente
Como el signo que atesora
Es antorcha alumbradora
Que de hito en hito camina
Tan luego que el sol declina
Se mece sobre su maca
I así sombria i opaca
Se ve la hermosa colina.

  Al verlo tan adornado
Lo saludan mui risueños
Con sus cantos halagüeños
Recorren el despoblado
Alabando al sol dorado
Lo pasan muchos abriles
Entre verdes toronjiles
Pasan el tiempo triunfante
Dejando oir alarmante,
Al fin canciones por miles.

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Versos de Literatura.
CONTRARRESTADO

  Triste el cisne canta i llora
Dándonos su adios pestrero,
Reposa el blanco Lucero
En los brazos de la Aurora.

  Alumbra con elegancia
Al nuevo dia la luz,
I la flor de su capuz
Nace dándonos fragancia.
I el ave con arrogancia
Trina con su voz sonora
En la selva encantadora,
Goza de paz y dulzura,
I al pié de su sepultura
Triste el cisne canta i llora.

  Se ven los blancos albores
Alumbrar en el oriente,
Embalsaman el ambiente
Las aromáticas flores
Los canarios parladores.
Gorjean de Enero a Enero;
Despues a su habitadero
Cada cual marcha derecho
A descansar en su lecho
Dándonos su adios postrero.

  Ya lo que pasa el calor
Sopla lento el cefirillo
I el hermoso bosquecillo
Muda de aspecto y verdor;
I silva en el espesor
Todo pájaro agorero,
Se muestra mui altanero
Oculto en la enramada
I en su órbita plateada
Reposa el blanco Lucero.

  Se ve la hermosa colina
Verde, i con tal lozanía,
I al oscurecerse el dia
La encapota una neblina
I la brisa vespertina
Aparece engañadora
Cual soberana señora
Camina i mui poco avanza
I así mi suerte descanza
En los brazos de la Aurora.

  Al fin canciones por miles
Entonan en la pradera
En tiempo de primavera
Los pájaros volatiles
Los corderos sus rediles
Dejan, i marchan al prado
Alegres en sumo grado
Toditos en compañía
Triscan con mucha alegría
Al verlo tan adornado.

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Verso de Amor.

  Margarita qué hubo de eso,
Le dijo el huaso a la huasa;
Le contestó la malasa
Aquí está pegado al hueso.

  En un pequeñito cuartiton
Vivia una viejesita
Que tenia una huasita
Mas linda que un anjelito;
Hácia donde ella un huasito
Se atracó con embeleso, 
I haciéndose el mui travieso
Le fué abriendo el apetito
I le dijo el pobrecito:
Margarita qué hubo de eso.

  Un dia a una funcion,
De su casa la sacó
La huasa lo acompañó
No sabiendo su intencion
I en un oscuro rincon
El se le atracó, i la abraza,
I ya viéndose en la nasa
Le habló con triste pensar,
Dame siquiera a probar
Le dijo el huaso a la huasa.

  Ella se tiró a arrancar
Para dejarlo burlado,
Aunque lo vió preparado
No se le queria dar.
Por hacerlo desconfiar
Se meneaba la diablasa;
No probarás ni en la plaza
La fruta que tengo aquí,
Muérete no mas por mí
Le contestó la malasa.

  Una noche en la cocina
Pilló el huaso a la huasita,
I luego una agarradita
Le dió según se orijina.
La traviesa campesina
Se negó en darle un beso
Pero con eso i sin eso
Ella le dijo sonriendo:
Lo que tú me estás pidiendo
Aquí está pegado al hueso.

  Al fin, la sacó hacia afuera,
A donde un árbol florido,
Armaron bien el partido
I corrieron la carrera.
La huasa, quién lo creyera,
Sintió un empacho lueguito
La barriga lijerito
Le creció con rapidez
I al poco tiempo despues
Dió a luz un huaso chiquito!

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VERSOS DEDICADOS AL
Partido Demócrata por sus pre-
parativos para las votaciones

  El demócrata hoi está
Reunido en asamblea
Para entrar en pelea
I tener la libertad.

  Concurrid a la rennion
Compatriotas desididos
A engrosar al partido
Demócrata en la nacion.
Teniendo bastante union
Es nuestra felicidad
Progreso i prosperidad,
No esperen del sanjuentista
I aumentado nuestra lista
El demócrata hoi está.

  El partido radical
Nos hace mui cruda guerra
Para echarnos por tierra,
Pero la sacará mal
Llegando el momento tal
Cumpliremos nuestra idea,
Al Monttvarista le afea
Si es que lo quiera atacar,
Todos de vemos estar
Reunidos en asamblea.

  El partido josefino
Que apoya al conservador,
Nosotros con gran valor
Desviémolos del camino,
Ese gran bando asesino
A las armas nos torea,
Para que en Chile se crea
Debemos de prepararnos
I toditos alistarnos
Para entrar en pelea.

  La alianza sin vuestro apoyo
Digo yo en mis opiniones
Llegando las votaciones
Talvez de que caiga al hoyo,
Por mas que formen embrollo
Será su fatalidad
I nuestro partido acá
Marcha con gran patriotismo
Dando guerra al ajeotismo
I tener su libertad,

  Al fin en la lucha seria
Aconsejo en mi esperiencia
No hai que vender la conciencia
Que se compra la miseria,
Nuestra lei no es tiveria
Ni de aquel Neron romano,
Por eso conciudadanos
No tengas con nadie esplin,
I hasta el último fin
Dar muerte al ultramontano.

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LAS FALSIAS DEL DILUVIO

  Cuando el diluvio los mares
A la tierra la cubrieron
Los habitantes de Asia
Diluvio no conocieron.

  Prueban que estuvo lloviendo
Cuarenta dias cabales,
I por eso los mortales
Todos se fueron muriendo,
Solo Noe lo comprendo
Escapó en esos lugares.
I los demas a millares
Murieron por atrevidos,
Por haberse enfurecido
Cuando el diluvio los mares.

  Una Arca el gran varon
Trabajó con diestra mano
I de ese modo el anciano
Salvó de la inmundacion;
Las aguas con presicion
Por la faz se destendieron,
Sobre los montes subieron
Rápidamente i veloz,
I por castigo de Dios
A la tierra la cubrieron.

  Se conoce la falsia
Con recorrer el Oriente,
Porque en toda esa jente
Se halla mas sabiduría,
La gran lluvia de aquel dia
Fué para unos desgracia,
Protesto con eficacia
A muchos testos sagrados,
Por no haber sido inmundados
Los habitantes del Asia.

  Si lloviese cien mil años
Sin descansar un segundo,
Las aguas del mar profundo
No harian tan grandes daños,
Descubriendo los engaños
Les diré de que mintieron,
Los primeros que escribieron
Fueron hombres ideáticos,
Porque todo los Asiáticos
Diluvio no conocieron.

  Al fin, con siete humanos.
Poblaron toda la tierra,
I esta falsedad se encierra
Solo en los malos cristianos;
De esos tiempos patriarcanos
Esplico la falsedad,
Con buena moralidad
Yo protesto con ostenta,
I lo que la Biblia cuenta
No crean que es la verdad.

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LA FALSIA DE LAS BIBLICAS

  Los hombres del testamento
Marcharon equivocados,
Siendo de Dios inspirados
Faltaron en su talento.

  El primero que escribió
La creacion de este mundo,
I como no era fecundo
En su jeniesis mintió.
Por órden mui bien dejó
Las cosas en su argumento,
I yo en mi conocimiento
Pruebo su sentido contrario
De que han sido bien falsario
Los hombres del testamento.

  Dicen que en solo seis dias
Dios hizo la creacion,
Buena la ponderacion
Que hai en la sabiduria!..
Son enormes la falsias
Que hai en los testos sagrados,
Los cuales escriturados
Estan digo por mis labios
Porque esos divinos sabios
Marcharon equivocados.

  Prueban que el hombre fue he-
       cho
Solo de un puño de tierra,
I esta mentira se encierra
En el jeniesis con provecho;
Yo buscando lo derecho
Protesto a los ilustrados,
Todos los hechos narrados
Dieron como comprobanza,
Mintieron en su balanza
Siendo de Dios inspirados.

  Dicen que este era un abismo
Cubierto de agua en pos,
I el espíritu de Dios
Marchaba sobre sí mismo;
Por tanto oscurantismo
Digo que todo es invento,
I han seguido el mismo cuento
Los Papas i los Arrisiarca,
I esos sagrados Patriarcas
Mintieron en su talento.

  Por fin, el evanjelista
Dice yo digo verdad,
Es una barbaridad
El sectario Sabatista;
Los dos forman una lista
De creencias casi igual,
Tocante a lo espiritual
Bien no saben comprender
Yo mas bien quiero creer
En la ciencia Material.

DANIEL MENESES Poeta Nacional Chileno
Maruri, 235
IMP. AMERICA, BANDERA, 858

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Versos de sentimiento

  Dueña mía ¿hasta cuándo
Me tienes con aflicción?
Duélete de un corazón
Que se halla por tí penando.

  Desde cuando yo te ví
Año se me hace un minuto
Por tomar el rico fruto
Que creo se halla en tí:
Pero siempre para mí
Veo que estás negando,
I yo escribiendo y pensando
Te pregunto en este instante:
¡No me miras por tu amante,
Dueña mia hasta cuando?

  Aunque se opongan los mares
No dejaré de quererte;
He de vencer para verte
Los tormentos y pesares;
Recorreré los lugares
En busca de tu pasión;
Hasta la consumación
Sufriré estando vivo
Sin darte ningún motivo
Me tienes con aflicción.

  Los trabajos y rigores
Atrás no me harán volver
Y los tengo que vencer
Por gozar de tus amores;
Con sacrificios mayores
Espero alguna razón.
Donde vendrá mi perdón
Te lo esplico blanco armiño;
Si sabes tener cariño,
Duélete de un corazón.

  Imposible es separarme
De tu vista encantadora:
La tristeza me devora
Si de tí llego acordarme;
No ceso de lamentarme
Y me voy menoscabando,
La muerte estoy aguardando:
Así, mi bien, no te asombre
Si marcha á la tumba el hombre
Que se halla por tí penando.

  Por fin ¿qué tienes pensado?
Voy á preguntar yo:
Si me has de querer ó nó
Dime pronto y sin cuidado
Si de ti soy despreciado
No me queda un sentir,
Los dos tendremos que ir
Al tribunal de Cupido
I si saliese vencido
De amor tendré que morir.

DANIEL MENESES
Poeta Santiaguino

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