Versos de literatura

  El gallo en su gallinero
Abre las alas i canta,
Saludando a los albores
A las cuatro se levanta,

  Con increible rareza
Se oscurece el firmamento,
I el tiempo de un modo lento
Cambia de naturaleza,
Se observa esto con serteza
Los años de Enero a Enero,
Con júbilo linsonjero
Nos brinda grata armonia,
Anunciando el nuevo dia
El gallo en su gallinero.

  Cuando aclara la mañana
Todo el orbe se atesora,
Al ver que nace la Aurora
Vestida de rica grana,
Cual si fuese una sutana
Se aromatiza la planta,
Con una armonia tanta
Muestra su verdor de fijo,
I el gallo de regocijo
Abre las alas i canta.

  La graciosa primavera
Nace dándonos fragancia,
Porque su mucha elegancia
Adorna la faz entera,
Luego despues la pradera
Se viste de nuevas flores.
Suaves cánticos de amores
Nos brindan los pajarillos,
De los verdes arbolillos
Saludando a los albores.

  Cuando la luz al oriente
Se ve que viene asomando,
La noche se va ocultando
De una manera imponente,
I el jilguerillo inocente
Hace silvar su garganta,
I si una vision lo espanta
Pierde el mui grato contento,
Por buscar el alimento
A las cuatro se levanta.

  Por fin, desde la Colina
Se ve blanquear el espacio,
I pasearse en un palacio
A la bella bespertina,
Aquella beldad divina
Muestra su gran potestad,
Contemplando esa deidad
El campo se reverdece,
Cuando Febo aparece
Se oculta la oscuridad.

Imp. y Lit. de G. A. Rohde y C.- Valp.

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La embajada de Roldan

  El esforzado Roldan
Sin recelo y sin temor
Se mandó de embajador
A aquel bravo Capitan.

  Dijo el anciano al sobrino
Que marchase a la Turquia,
Con destreza y valentía
Luego se puso en camino,
Para partir se previno
Donde los nobles estan,
Al Almirante Balan
Lo castigó por su abuso
Y en grande aprieto lo puso
El esforzado Roldan.

  Le dijo al Rey, al pensar
Antes de hacer la jornada,
No voi a dar la embajada,
Voi solamente a pelear,
Al punto y sin vacilar
Obedeció a su señor,
Por la honra y el honor
A partir se prepararon,
Y asi los siete marcharon
Sin recelo y sin temor.

  En el desierto encontraron
Los quince Reyes por cierto,
Y a catorce dieron muerte
Porque los amenazaron.
La cabeza les cortaron
Sin piedad, la que menor:
Y viéndose vencedor,
Sin tener miedo ni pizca,
Al terror de la morizca
Se mandó de Embajador.

  Con la embajada llegaron
Donde el Almirante estaba,
Y al saber lo que pasaba
Durmiendo lo desarmaron.
Presos se los entregaron
A Floripes con afan,
Abran la historia y verán
Lo que digo en mi entender
El fin que vino a tener
A aquel bravo Capitan

  Al fin, la dama amorosa
Con ellos tuvo clemencia,
Cuando los vio a su presencia
Se les mostró cariñosa,
Jóven, bella y virtuosa
Era, y la mas elegante
Desde ese mismo instante
Sin demostrar un desliz
Se consideró feliz
A presencia de su amante.

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Despedimento
DE UN AMANTE A SU BELLA

  No me llore, mi negrita:
Hoi que ya me voi yo a ir!
Llevo en mi pecho un sentir
Ver que la dejo solita.

  Adios, mi perla preciosa,
Encanto de mi placer!
Nos volveremos a ver
La vez que seas mi esposa.
Ver que se queda penosa,
Mi pulso ya no palpita:
Esta es la última visita
Que le hago y deme el perdon,
Le pido de corazon
No me llore, mi negrita

  Adios, mi gloria, os diré
De tu presencia partí,
Y al acordarme de tí,
Mientras viva lloraré.
Tu imájen donde yo esté
Me tendrá que perseguir,
Privándome del dormir
A cada instante me embroma;
Dame un abrazo, paloma,
Hoi que ya me voi yo a ir

  Adios, rosa rosagante,
Me despido en el momento
Llevando un gran sentimiento
No acompañarte otro instante.
Prometo en lo de adelante
No hacerte mas sufrir.
Ya me preparo a partir
Sin mirar en ningún riesgo:
Viendo que sola te dejo,
Llevo en mi pecho un sentir.

  Adios, mi bello querer,
Me voi yo a ir alejando,
Y sabe Dios hasta cuando
Nos volveremos a ver.
Pensando en tu padecer
Hasta el alma se me irrita;
Desde su lado hoi, hijita,
Con pena me separé:
Considera como iré
Ver que la dejo solita.

  Al fin me voi sin consuelo
A otro lugar estraño,
Pero en plazo de un año
Vendré a verte, hermoso cielo.
Entonces con mas anhelo
Te seguiré acariciando,
O si una carta te mando
En ella vendrá mi amor;
Con el mismo portador
Tus quejas me sigues dando.

Imp. G. Weidmann Valp.

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La Tranquilidad de Dubois
En sus últimos momentos
Protesta los auxilios de la
relijion católica

  Con mucha serenidad
Dubois oyó la sentencia
i protestó con paciencia.
del fraile la falsedad.

  El padre por la mañana
le ofreció mui gustoso
el auxilio relijiosos
de la relijion cristiana.

  Dubois contestó veloz,
con mui noble sentimiento,
en mi último momento
yo me confieso con Dios.

  Desde esta oscura prision
mui pronto voi a partir,
por eso ántes de morir,
protesto la relijion.

  Todita esperanza es vana
que yo me llegue a salvar,
me quieren engatusar
los de la curia romana.

  Antes de hacer mi partida,
ya se me enciende la pira;
los hijos de la mentira
me quieren velar en vida.

  A todos hago presente
con la mayor sangre fria,
i si yo doi mi agonía
la daré pero inocente.

  Yo quiero ser el primero
en no admitir sacerdote,
i solo espero mi dote,
del gran autor verdadero.

  Yo pronto con elocuencia,
escribo los pormenores,
i les digo a mis lectores:
Dubois es mi creencia.

  Gusto me ha dado el frances
que no admitió la falsía,
solo clamó en su agonía,
al gran soberano juez.

  Desde que entró a capilla,
sufrió como un penitente,
Dubois i dijo a la jente,
mi conciencia pura brilla.

  Al fin, fué sacado al banco,
el infeliz, es decir,
sabiendo que iba a morir,
marchaba con firme tranco.

______________________

  Luego que al banco llegó
se vió al reo mui penoso,
en el cadalso afrentoso,
ya con la vida pagó.

  Tristeza es ver al mortal
de la suerte maldecido,
contrito i arrepentido.
en el momento fatal;
dónde habrá tormento igual
aquí les pregunto yo,
nadie me dirá que nó,
en aquel trance angustieso;
se encomendó al Poderoso
luego que al banco llegó.

  Con humildad i con razon
iba a cumplir su destino,
clamándole al Unitrino
que le diera su perdon.
Como Dios de la mansion
celestial i bondadoso
a tu presencia con gozo
le dijo yo voi dispuesto,
i pensando en todo ésto
se vió al reo mui penoso.

  Triste i descorazonado
llegó al lugar del tormento;
a dar su último aliento
corrido i avergonzado;
De verse que acriminado
ha sido como forzoso,
le es para él honroso
que su estrella lo abandona
pagará con su persona
en el cadalso afrentoso.

  Se sienta sin ni un temor
en el patíbulo ufano,
como lo hace un buen cristiano
le clamó a nuestro Señor.
Pidiéndole con fervor
hácia él se encomendó
despues que un suspiro dió
se oyó que dijo la jente,
este hombre injustamente
ya con la vida pagó.

  Por fin con mucha emocion
él al piquete veia,
que hacía la punteria
frente de su corazon.
Se oyó la detonacion
de la descarga que se hizo
porque era justo i preciso
cumplirlo con eficacia,
al darle el golpe de gracia
voló su alma al Paraiso.

Daniel Meneses
Ibañez 210.—Santiago.
Imp. Europea, Rosas 1084.

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El reo puesto en capilla
i la carta que le mandó a
la mujer de su mismo calabozo

  Si un instrumento se suena
con sonoras melodías,
yo canto mis agonías.
con desventurada pena.

  El veintiuno del presente
me leyeron la sentencia,
yo la escuché con paciencia
porque me creo inocente.
Aquí como un penitente
lloro como Magdalena
el hielo de la cadena,
nueve meses he aguantado,
se consuela el desgraciado
si un instrumento se suena.

  Me pusieron en capilla
para hacerme fusilar;
i en este húmedo lugar
mi pura conciencia brilla.
Yo con mi alma sencilla
soportaré los tres dias
de ver las alevosías
que cometen i el borron,
palpitan mi corazon
con sonoras melodías.

  Los consejeros de estado
no me tuvieron piedad,
los ministros en verdad
talvez le habrán pagado.
Todos en mi contra han dado
por cumplir sus picardías,
leyes injustas e impías;
son las de esta Nacion,
i de mi oscura prision
yo canto mis agonías.

  Todo el pueblo eu jeneral
i tambien la clase obrera,
pidió de que yo no fuera
hácia el banquillo fatal.
Por el Código Penal
se me firmó mi condena
la sangre de vena en vena
me hierve i me deja en pos,
i a todos les pigo adios
con desventurada pena.

  Una carta a mi mujer
le mandé pronto de fijo,
pidiendo traiga a mi hijo
que lo necesito ver.
Para darle a conocer
que pronto voi a morir
tristeza da el referir
esta esquela angustiosa,
i de mi hijo i mi esposa
hoi me voi a despedir.

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VERSOS A LO DIVINO
SUPLICAS A JESUS

  Llorando te lo pedí
no me lo quisistes dar,
con el tiempo he de alcanzar
la grandeza que perdí.

  Amadísimo Jesus
hijo del eterno Padre,
con tu bellísima Madre
dame tu divina luz.
Santo Señor de la cruz
fuisteis a morir por mí
tarde cuando conocí
el yerro de mi delito,
i el reino de lo infinito
llorando te lo pedí.

  Conduélete Dios amado,
de mí, al verme arrepentido,
por un favor te lo pido
que perdones mi pecado.
Al ver de que te he cramado
no me dejes de amparar
dia i noche sin cesar,
te ruego de corazon,
i de mí falta el perdon
no me lo quisiste dar.

  Virjen i madre amorosa,
pídele a tu amado hijo,
que me proteja de fijo,
en esta hora angustiosa.
Sedme siempre cariñosa
que yo te sabre adorar,
nadie me hace desconfiar
de ponerme a tu presencia,
tu divina providencia
con el tiempo he de alcansar.

  Ya que eres tan bondadoso
Jesus dadme proteccion,
i échame la bendicion
para llenarme de gozo.
Vivo con paz i reposo
desde cuando en vos creí
por bueno te descojí
por justo i justiciero,
i que me has de dar espero
la grandeza que perdí.

  Al fin, reina protectora,
madre del niño divino,
haced feliz me destino
siquiera por una hora.
Eres la luz de la Aurora
que ilumina el claro dia,
sedme mi luz i mi guia
i mi único consuelo,
ampárame con anhelo
Inmaculada Maria.

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VERSOS A LO DIVINO
JESUS ES TOMADO PRESO

  Ya llevan al desgraciado
hácia el lugar del tormento,
va a dar su último aliento
en una cruz enclavado.

  Al salir del huerto santo;
lo tomaron prisionero,
aquel humilde cordero
sufrió un tormento tanto.
Sin haber ningún quebranto
permitió ser amarrado
de un gran jentio rodeado
lo llevaron por capricho:
yo entónces habria dicho
ya llevan al desgraciado.

  Primero fué a donde Anás.
el justo Dios celestial,
i desde aquel tribunal
sb llevó a donde Caifás.
Siendo que era un Dios depaz
se le aplicó el sufrimiento
con tan grande atrevimiento
renegaron de la fé,
i Cristo dijo: yo iré
hácia el lugar del tormento.

  Pilato con desagrado
le firmó la cruel sentencia
al justo Dios de la ciencia
mandó que fuese azotado.
I despues crucificado
en el madero sangriento
al que hizo el firmamento.
decian unos sayones,
en medio ce dos ladrones
va a dar su último aliento.

  El mui amante Jesús
se puso en marcha al camino,
al lugar de su destino
iba cargando la cruz.
I el sol con su pura luz
le alumbró al justiciado
con el madero cargado
marchaba el gran Soberano
murió por el ser humano
en una cruz enclavado.

  Ya llevan al desgraciado
hácia el lugar del tormento,
va a dar su último aliento
en una cruz enclavado.

  Al salir del huerto santo;
lo tomaron prisionero,
aquel humilde cordero
sufrió un tormento tanto.
Sin haber ningún quebranto
permitió ser amarrado
de un gran jentio rodeado
lo llevaron por capricho:
yo entónces habria dicho
ya llevan al desgraciado.

  Primero fué a donde Anás.
el justo Dios celestial,
i desde aquel tribunal
sb llevó a donde Caifás.
Siendo que era un Dios depaz
se le aplicó el sufrimiento
con tan grande atrevimiento
renegaron de la fé,
i Cristo dijo: yo iré
hácia el lugar del tormento.

  Pilato con desagrado
le firmó la cruel sentencia
al justo Dios de la ciencia
mandó que fuese azotado.
I despues crucificado
en el madero sangriento
al que hizo el firmamento.
decian unos sayones,
en medio ce dos ladrones
va a dar su último aliento.

  El mui amante Jesús
se puso en marcha al camino,
al lugar de su destino
iba cargando la cruz.
I el sol con su pura luz
le alumbró al justiciado
con el madero cargado
marchaba el gran Soberano
murió por el ser humano
en una cruz enclavado.

  Al fin cuando ya llegó
hácia la cima el Mesías,
a cumplir las profecías.
con gusto se preparó.
Pronto se le desnudó
de la túnica al Señor
sin pensar en su dolor
lo enclavaron al madero,
i Él les dió su adios postrero
con santo i divino amor.

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VERSOS A LO DIVINO
EL PADECIMIENTO DE JESUS

  El dia que Dios murió,
perdió sus fuerzas el viento,
se oscureció el firmamento,
cuando la agonia dió.

  Jesús divino i amado
fué un autor sin segundo,
por redimir a este mundo
fué escupido i azotado.
Antes de ser enclavado.
muchos tormentos sufrió,
por el hombre padeció.
han dicho los que escribieron,
que hasta las piedras sintieron
el dia que Dios murió.

  Esa divina deidad,
cousolaba a los ancianos
i entre los seres humanos
predicaba la igualdad.
Los hombres sin impiedad
le aplicaron el tormento
con un grandioso portento,
el gran hijo de Maria
al dar la última agonia
perdió sus fuerzas el viento.

  Lo aprehendieron los sayones.
porque dejara de hablar,
i lo hicieron espirar
en medio de dos ladrones.
O inicuos corazones.
que no oyeron el lamento
lleno de gozo i contento
al Padre se encomendó,
i cuando finalizó
se oscureció el firmamento.

  Recorria predicando
por todita la Judea,
con santa i divina idea
su doctrina iba enseñando.
Siempre de lo eterno hablando
diariamente se le vió
muchas almas convirtió
aquel autor verdadero,
se remeció el globo entero
cuando la agonia dió.

  Al fin con mucha crueldad,
se le acusó de hechicero
i se tomó prisionero
 por enseñar la verdad.
Con paciencia i humildad,
El soportó su prision
dándoles la bendición
a todos en jeneral,
i en la Cruz el Celestial
dio término a su mision

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TRISTE FIN
DEL SR. ROBINET
QUE SE QUITÓ LA VIDA
POR DINERO QUE DEBIA I SEGUIR
A LA QUERIDA AL OTRO MUNDO

  En la tumba sepultado
Su cadáver yerto i frio,
En la mansión del olvido
En un féretro labrado.

  En el Cuartel de Bombero
Don Cárlos se dió la muerte,
Así seria su suerte
Del infeliz caballero.
Porque debia un dinero
Que le habian emprestado
I habiéndoselo cobrado
Entresí siguió pensando;
I hoi se encuentra descansando
En la tumba, sepultado.

  Robinet vino de allá
Contándola muí segura,
Pero su candidatura
Le negó Tarapacá.
Perdió su prosperidá
I todo su señorío,
Lo llevó a otro desvio
La Parca devoradora,
Por eso se encuentra ahora
Su cadáver yerto i frio.

  Causa de las elecciones
Quedó pobre el caballero,
Casi aquí perdió el colero
La leva i los pantalones,
Sin argumentar razones
Les cuento lo sucedido,
Viéndose tan aburrido,
Sin hallar con qué pagar,
Propuso ir a descansar
En la mansion del olvido.

  Dinero pidió en seguida
A un rico acaudalado,
I por no haberle franqueado
Mas bien se quitó la vida.
Viendo su honra perdida
Se vió mui atribulado,
Su partido apesarado
Se encuentra por tal misterio,
I lo llevó al Cementerio
En un féretro labrado.

  Al fin murió el futrecito
Sin decirles nó ni sí,
I ahora me toca a mí
Publicarle este versito
El se marchó calladito
A emprender la jornada,
Haciéndolo todo nada
Su falta iré corrijiendo,
I digo que está durmiendo
Al lado de su adorada.

DANIEL MENESES, Poeta Nacional Chileno

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Protesta de los Obreros
DE LA ZONA SALITRERA
En contra de la Caja de Ahorros forzosa

  Caja de Ahorro forzosa
Ha establecido el Gobierno,
Vuele con ella al infierno
A venderla por lo hermosa.

  El Presidente es decir
Mandó en una lei escrita,
De que el pobre su platita
Guarde para el porvenir,
Yo a él le voi a pedir
que me preste alguna cosa,
De su mano jenerosa
Quiero dinero en provecho,
Para guardar, ya que ha hecho
Caja de Ahorro forzoso.

  Yo en mi casa tengo caja
Bien segura i sin petardo,
Yo si en ella algo guardo
Tal vez saque mas ventaja,
Si el obrero no se ataja
Pronto marchará al averno,
Llevando en la boca un perno
Por su lujuria inaudita,
I una alcancía maldita
Ha establecido el Gobierno

  Sabe Dios como se gana
Para comer, les refiero,
Los que juntan mas dinero
Son los hombres de sotana,
Ellos en media semana
Se compran un rico terno,
Yo como poeta moderno
Voi a encenderles la pira,
I antes que se la haga tira
Vuele con ella al infierno.

  Les pruebo a los de gavan
Que acá en Chile al proletario
No le alcanza su salario.
Ni para comprarse un pan.
Muchos emigrando van
A otra nacion bondadosa,
Le hablo en popular no en prosa
Impulsado por el arte,
Que se vaya a otra parte
A venderla por lo hermosa.

  Al fin la suerte está ingrata
I ya la miseria espanta,
Siendo la pobreza tanta
Cómo juntaremos plata;
Los que están echando guata
Son los ricos usureros,
Ajiotistas estranjeros
Hijos de la clerecía,
Abajo la burguesía,
Vivan, vivan los obreros!

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