Ejecucion del soldado
Vilches,
QUE DIÓ MUERTE A DOS PERSONAS
EN SU CUARTEL

  Ya con la vida pagó
El infeliz desgraciado,
En el banco ha devengado
El crímen que cometió.

  Tres dias el desgraciado
Ha pasado en la capilla,
Con una pena sencilla
El pobre reo ha llorado,
Porque el Consejo de Estado
El indulto le negó,
I la pena confirmó
Sin haber apelacion,
El infeliz sin perdon
Ya con la vida pagó.

  El soldado, hoi temprano,
Se levantaba a oir misa,
En recibir se precisa
El auxilio Soberano;
Contrito el pobre cristiano
Permanecía humillado,
De una cruz abrasado
Llorando con desconsuelo,
Se encomendó a Dios del cielo
El infeliz desgraciado.

  Despues, con el relijioso,
Al banquillo se encamina,
A la Majestad divina
Se encomienda mui penoso;
Con pasos mui temblorosos
Caminaba el desgraciado,
Mui triste i desconsolado
Del pueblo se despidió,
El crímen que cometió
En el banco ha devengado.

  Luego de toda la jente
Se despide sollozando,
El pueblo está encomendando
El alma del delincuente;
El piquete, prontamente;
Contra el reo disparó:
Al infeliz se le vió
Que en el momento espiraba,
I de aquel modo pagaba
El crímen que cometió.

  Al fin, ya se retiró
La jente rezando el Creo,
I el alma del triste reo
En la gloria penetró;
El Gobierno, pues, cumplió
Con otra triste mision,
I a seis en esta nacion
Antes de un mes han baleado;
Por que en este majistrado
Nadie ha hallado compasion

18,103–Imp. C.

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Los regalos de una niña

  Una niña mui bonita
Una vez que fuí a paseo,
De regalo me dió un peo
Por no darme otra cosita.

  Un dia un jóven decente
A paseo me invitó
I tanto me convidó,
Que le acepté claramente.
Sin decir mas francamente
Nos fuimos a dar visita;
Mui pronto a una casita
Ambos amigos llegamos,
I con gusto allí encontramos
Una niña mui bonita.

  La niña, cuando me vió,
Con alegría i contento,
En el salon un asiento
A mí, pues, me preparó;
A mi lado se sentó
Como para hacer rodeo,
Como yo no era feo
Varios cortes me tiró,
I esa breva me tocó
Una vez que fuí a paseo.

  Despues de charlar bastante
Con la chiquilla, le dije:
No crea que soi un pije
I desde hoi soi su amante
Ella me dijo, al instante:
Yo lo amo según creo;
De gusto le apreté un deo
Dislocado como un niño
I ella por mucho cariño
De regalo me dió un peo

  Cuando me fuí retirar
Saqué un pañuelo i le di,
I ella me dijo, de mí
Tambien algo va a tocar;
Pero aquí me va a esperar
Me dice i se precipita
En su pieza la perlita,
I al volver, con irrision
Envuelto me dió un follon
Por no darme otra cosita

  Por fin, ya me despedí
Con mi regalo contento
I el cariño en mi aposento
Solito desenvolví.
En el acto por ahí
Notan varias criaturas
Una fragancias impuras
Que me observaron diré
I vo también encontré
Olor a peras maduras.

       JUAN BAUTISTA PERALTA.—Calle Huemul, 34.

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La continuacion

  Veran lo que me pasó
Por querer enamorar
Cuatro meses de hospital
Esa gracia me costó.

  Cuando él se echó a dormir
Era tanto mi dolor
Que despacio i con valor
Me lamentaba, es decir;
Ya no podia sufrir,
Debo confesarlo yo.
La herida se me prendió
Con un cierto dolorcillo,
I despues por templaillo
Verán lo que me pasó.

  Cuando ya estaban roncando
Del rincon yo me salí
I en la cama me subí,
Las hojas quedan sonando;
El viejo sin saber cuándo
Hasta mí pudo llegar,
I al suelo, es mui natural,
Me trajo de un bofeton,
I allí empezó mi pasion
Por querer enamorar.

  La vieja se levantó
Tomando un palo de espino,
Me dijo perro cochino
Si despierta estaba yo.
Del gran palo que me dió
Me hizo destornudar;
El viejo sin descansar
Me daba con una silla
I me costó aquella trilla
Cuatro meses de hospital.

  A la rastra para afuera
Luego despues me sacaron,
I los perros me animaron
Para sacarme de cera.
Pronto una perra presera
De mi poto se pescó
I a la rastra me llevó
Por debajo de un lugar,
I esta trilla regular
La gracia pues me costó.

  Mudriento i todo cochino
La perra al fin me soltó
I sin poto me dejó
A la orilla del camino.
Por casualidad un vecino
O mejor dicho el sereno,
Como era un hombre bueno
Al hospital me mandó,
I allá el doctor me encontró
Con todo el asiento méno.

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[Lo] que le pasó al popular
POR ANDAR DE TIEMPLE

  A todos quiero contar
La mano que me pasó,
Casi el Diablo me llevó
Por querer enamorar.

  En un fundito cercano
Trabajando un tiempo estuve,
I allí relacion mantuve
Con la hija de un anciano.
Con ella un dia temprano
Logré pues de conversar;
Chiste le pude contar
Haciéndome mui gracioso,
I este cuento tan chistoso
A todos quiero contar.

  Luego despues de charlar
Ella me dijo gustosa,
Cuando Ud. a mi pobre choza
Va a venirme a visitar,
Nunca se van a enojar
Sus padres le dije yo.
Ella de nuevo insistió
Que fuera a verla diré,
I a todos les contaré
La mano que me pasó.

  En la noche la encontré
I le dije, voi hijita;
Me dijo yo estoi solita
Dentre en mi casa diré,
A la izquierda verá Ud.
El catre donde estoi yo
Allí me espera, agregó
Escondido en un rincon.
Pero por este arriesgon
Casi el Diablo me llevó.

  Como a las once llegó
La niña, el viejo i la anciana,
I él con una gran picana
Todo el cuarto trasegó.
Por los catres comenzó
Mui lijero a picanear,
Dos veces logró clavar
Su picana en mi trasero,
I yo soporté, lo infiero,
Por querer enamorar.

  Por fin la picana a un lado
Dejó i se empezó a acostar,
Yo no podia aguantar
Un dolor desesperado.
Me atenté i algo mojado
Con sangre me hallé el trasero,
Porque el viejo diablo entero
Cuando el puntazo me dió,
Con el clavo me sacó
Como dos cuartas de cuero.

       (Continuará)

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La nueva ad[ministracion] CONTINÚAN LAS MISER[IAS]

En angustia la nacion
Siempre, pues, ha continuado;
Nada, nada ha mejorado
La precaria situacion.

  Toda la jente rogaba
Que al fin pudiera pasar
La cuestión presidencial
Que nuestra paz perturbaba.
Con eso, pues, se esperaba
Mejorar la situacion.
Nuestro engaño sensacion
En el pais ha causado,
Porque siempre ha continuado
En angustia la nacion.

  ¿Qué puede hacer la nacion
Sin trabajo, francamente?
¿Cómo sostiene su jente?
Me darán contestacion.
Nada se ha preocupado
Del problema delicado
Que acabo, pues, de insinuar
Porque el hambre jeneral
Siempre, pues, ha continuado.

  Nuestro estado financiero
Peligra en su subsistencia,
I ya ve su decadencia
En el mercado estranjero.
Lamenta el pais entero
La situacion que ha creado
El réjimen que ha implantado
Nuestra lei de conversion;
Porque es claro, la nacion
Nada, nada ha mejorado.

  El estado comercial
Mui dificil se está haciendo
Las obras, según entiendo,
Tienen que paralizar;
La miseria, es natural,
Continúa en la nacion.
La nueva administracion
Buscará un medio salvable
Porque ya es insoportable
La precaria situacion.

  Por fin, confiado esperamos
Que pronto la salvacion
Venga por nuestra nacion,
Que tanto necesitamos.
I si nó a dónde vamos
A parar, precisamente.
Nuestro nuevo Presidente
De todo se habrá informado
I aunque fuera enmascarado
Que nos salve prontamente.

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Gran incendio en Guayaquil
MUERTOS I HERIDOS

  Una desgracia espantosa
Hoi aflije al Ecuador:
Un fuego devorador
A todo un pueblo destroza.

  Un incendio intencional
De horrorosos pormenores
Sorprenderá a mis lectores,
Como es mui natural,
Pues la mano criminal
De la chusma ignominiosa
A una ciudad preciosa
Deja en hecho lastimero,
Devastando a un pueblo entero
Una desgracia espantosa.

  Ochenta manzanas son
Las que arden todavía,
I esa desgracia es debida
A hombres sin corazon;
Las ruinas de esa nacion
Se comentan con dolor,
Este suceso, un horror
Ha causado en el momento,
Porque el voraz elemento
Hoi aflije al Ecuador.

  Mil familias desgraciadas
En el campo estan viviendo,
Miéntras que siguen ardiendo
Las manzanas indicadas;
Algunas monjas quemadas
Dice el diario sabedor
Que se encuentran con horror,
Según yo lo estoi narrando,
Porque sigue devastando
Un fuego devorador.

  Se cree que los autores
Sean todos fusilados,
Porque hai varios quemados,
Según pues mis pormenores;
Mui contritos mis lectores
Estarán por mi fabulosa
Noticia, tan dolorosa
que les acabo de dar,
Porque un fuego sin vagar
A todo un pueblo destroza.

  Nuestros queridos bomberos
Con un civismo sin par,
Sus servicios quieren prestar
A sus pobres compañeros.
Estos deseos sinceros
Bien se pueden aplaudir,
Pues se ofrecen para ir
A pueblos ecuatorianos
Por salvar a sus hermanos
Que ya estan para morir.

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Sangriento drama
EN LA ALAMEDA DE LAS DELICIAS

  Un crímen mui horroroso
Se acaba de perpetrar,
En el punto mas central
De este pueblo populoso.

  En una panadería
Que hai situada en la Alameda,
Una escena horrible i fea
Se ha perpetrado hoi dia.
Con un machete, decia
Un diario mui noticioso,
Que aquel suceso espantoso
Pues se habia ejecutado;
I el público ha presenciado
Un crímen mui horroroso.

  Al dicho establecimiento
Los bandidos penetraron,
I a los dueños machetearon
Casi en un mismo momento.
Este drama tan sangriento
Es digno de lamentar,
Porque el crimen infernal
Ha sido grande i terrible;
I con cinismo increible
Se acaba de perpetrar.

  Una niña es que salió
A tomar agua, diré,
Cuando momentos despues
Muchos lamentos sintió.
A la pieza se marchó
De la madre, es natural,
I en un estado mortal
La encontró, yo he sabido;
I el crimen se ha cometido
En el punto mas central.

  En seguida a la otra pieza
La pobre hija corrió,
I allí a su padre encontró
Mui herido en la cabeza.
Mayor fué, pues, su sorpresa
I su dolor mas grandioso,
Este crímen espantoso
Según dice el periodista;
Es cometido a la vista
De este pueblo populoso.

  Por fin, pues, este salteo
A todo el pueblo ha alarmado,
I el hecho es mui lamentado
En el pais según creo.
La justicia con deseo
Persigue a los criminales,
Porque aquellos infernales
Cometen su crímen cruel;
Que se puede cometer
Solo pues en arrabales.

18,302– Imp. C.

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NEGATIVAS I NUEVAS
PROMESAS

  No lo crea mi perlita
Yo nunca la olvidaré,
Por Ud, me moriré
Créamelo mi negrita.

  Si porque me he demorado
En venirla a visitar,
Se cree que la va a echar
En olvido su adorado,
Nó, no, su dueño amado
Si ha tardado su visita,
Es porque mi mocita
Mucho me cuida diré
Pero de olvidarla a Ud.
No lo crea mi perlita.

  Eso no puede decir
Yo se lo doi a saber
Mi mamá darme mujer
No hará ni para morir,
Ud, no debe seguir
Celándome le diré
El amarla juraré,
Amada prenda querida,
I mientras esté en la vida
Yo nunca la olvidaré.

  Yo nunca pagaré mal
A una amante tan bella
Que la miro como estrella
Oh! lucero matinal
Como pudiera olvidar
Una perla como Ud.
Yo soi firme le diré
I mi amor es sin segundo
I mientras esté en el mundo
Por Ud, me moriré

  Dueña mia te aseguro
Que yo siendo un fino amante
Desde hoi en lo adelante
Irte a visitar lo juro
Aunque me castigue duro,
Mi delicada mamita
Vereis que en la nochesita
Te veré a cada momento
I en amarla seré atento
Créamelo mi negrita.

  Al fin si Ud, me ha querido
Yo no hallo compacion
I en pruebas mi corazon
Se lo entrego mui herido
Es tanto lo que ha sentido
Tu mal modo de celar,
Que mejor quere llorar
Cosa que no le permito
Porque tú en un ratito
Mi pena vais a calmar.

       JUAN B. PERALTA

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QUEJAS I SENTIMIENTOS
GRANDES NEGATIVAS

  Perro ingrato en el olvido,
Tú me has querido echar,
¿Por qué le pagas tan mal
A quien tanto te ha querido?

  Tú no recuerdas, talvez,
Cuando nos comprometimos,
El juramento que hicimos
Sin haber un interes.
¿Por qué te olvidas despues
De lo que has prometido?
Si alguna causa has tenido
Haz el favor de esplicarme,
I dí por qué vais a echarme
Perro ingrato en el olvido?

  Ah! entonces tu mamita;
Te tiene otra mejor.
Aprovéchala, traidor,
I déjame, pues, solita.
Tu gusto quién te lo quita,
Tú eres dueño de amar,
¿Por qué lo quieres negar
Perro mal agradecido,
Cuando es claro que en olvido
Tú me has querido echar?

  Con dulcísima atencion
He oido con franqueza
Hacer tu nueva promesa
Sin saber con qué intencion.
Mira, pues, mi corazon
Sumerjido en el pesar
Que a tu lado quiere estar
Solo por no padecer;
I a un amante tan fiel
¿Por qué le pagas tan mal?

  Si me sigues visitando
En tí volveré a creer
I te daré sin saber
Lo que estás solicitando.
No me preguntes ni cuándo
Será ese dia, amor mio,
Cuando te haya cumplido
Entonces te acordarás
I las gracias le darás
A quien tanto te ha querido.

  Por fin, si eres leal
Obtendreis con gran razon
De mi parte el corazon
Que te deberé entregar,
I el tuyo sin vacilar
Me dareis para cumplir.
Contigo quiero vivir;
Es lo único que espero,
I en tus brazos siempre quiero
Estar, pues, hasta morir.

       JUAN B. ERALTA.

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LO QUE ES LA CLASE
PROLETARIA EN CHILE

  En Chile no hai democracia;
Se acabaron los obreros;
Hoi en pos de los banqueros
Siguen a la aristocracia

  Veamos a los obreros:
Unos son errazuriztas
I los otros son reyistas.
Por seguir a los banqueros,
Apoyar los usureros
Es una grande desgracia,
Porque aquella aristocracia
Solo nos desea ahorcar,
I yo claro quiero hablar:
En Chile no hai democracia.

  El partido democrático
Hoi ha perdido su gloria
I jamas a la victoria
Puede llegar el venático.
Hoi con el aristocrático
Andan esos bullangueros
Ayudando a los banqueros
Para que puedan subir;
I otros solemos decir:
Se acabaron los obreros.

  ¿Dónde está el buen artesano?
¿Qué ha hecho su autonomía?
¿Por qué sigue dia dia
Al zángano soberano?
¡Guarda, noble ciudadano!
¡Cuidalos usureros,
Que nada por los obreros
Hacen esos ambiciosos!
Por eso no vais gustosos
Hoi en pos de los banqueros.

  ¡Mira los dos candidatos
Hoi no hallan qué ofrecer;
Pero estando en el poder
Ellos son los mas ingratos.
¡Cuidado con los Pilatos!
¡Alerta, tú, Democracia,
Es una infame desgracia
Ir con esos altaneros!
¡No sé cómo los obreros
Siguen a la Aristocracia!

  Por fin, ¿quién no ve el cinismo
Del rico para el obrero
Cuánto trabaja el banquero
Por vernos en un abismo?
Vamos con mas patriotismo;
No seamos ignorantes;
Trabajemos mas constantes
Para podernos unir,
I no habrá mas que seguir
A los partidos farsantes!

       JUAN B. PERALTA.

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