Versos de puro Amor

  Dame un beso Mariquita
yo te lo sabré pagar,
Tiempo a que estoi por probar
Lo dulce de tu boquita

  Desde el dia en que te ví
Sentí un estraño tormento,
I desde ese momento
Yo puse mi amor en tí
Si acaso me quieres dí,
Linda i fragante florcita,
Cuidate de tu mamita
Que jamas te llegue a ver,
I si me piensas querer
Dame un beso Mariquita.

  Te ví tan encantadora,
Tan bella i tan elegante,
Yo desde ese mismo instante
Quise hacerte mi señora,
Si eres correspondedora
No me hagas finalizar,
Juro que te he de amar
Cuando yo esté en tu regazo,
Si quieres darme un abrazo
Yo te lo sabré pagar.

  Es tu cuerpo tan esbelto
I tan simbrador tu talle,
Cuando te encuentro en la calle
Me ciento en tu amor envuelto
Morir por tí estoi resuelto,
No te lo puedo negar,
De dia llego a soñar
Con tí estando despierto,
I esa fruta de tu huerto
Tiempo a que estoi por probar

  Una vez que me mirastes
Mi alma quedó electrizada,
Con una sola mirada
El corazon me robastes,
Dime que tanto ganastes
Con tu burlona risita,
Mi gusto nadie me quita
De que te ame, i te amaré,
Con el tiempo probaré
Lo dulce de tu boquita.

  Al fin, preciosa Maria
Mejora un poco mi suerte
O mas bien dame la muerte
Si me niegas la alegría,
Cuando se llegará el dia
De que me digas lo quiero,
Estoi que me desespero,
Por tan gran barbaridad
I te lo digo en verdad.
Que yo por tu amor me muero.

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Versos de Sentimiento

  Asi lo querrá mi suerte
Que yo el tormento reciba,
He de penar mientras viva
Hasta que venga mi muerte

  Yo me creía querido
Por una que yo adoraba,
Lo cual que ella me engañaba
I era el mas aborrecido,
Al fin me echó en olvido
dijo no quiero verte,
Reducido a polvo inerte
Me veré por el veneno
I que sufra por ser bueno
Así lo querrá mi suerte.

  De primero me juraba
Quererme solito a mí,
Lo cual pues que no fué así
Porque mui pronto me odiaba
Con cariño me halagaba,
Despues se me puso altiva
Me dijo mas no me escriba
Con la querida vecina,
I es el gusto de la indigna
Que yo el tormento reciba.

  Yo la amaba en demacía
I en todo gusto le daba,
I conmigo lo pasaba
En estrema regalía,
La encontré no sé que dia
Mui triste i mui pensativa
Viendo que mi amor no arriba
Traté de evitar el mal,
I como soi tan fatal
He de penar mientras viva,

  Era tambien regalona
Sumisa i de buena fé,
I sin decirme porqué
Se me puso resongona,
Me dijo ella en persona
Desde hoi voi aborrecerte,
Es para mi un golpe fuerte
El que me vá consumiendo
I tendré que estar sufriendo
Hasta que venga mi muerte

  Por último sin razon
De mi lado se ausentó
I por capricho dejó
Herido a mi corazon,
Yo le brindé mi pasion
Pero mui poco gané,
Ella diré que se fué
Por buscar un nuevo abrigo,
I al ver lo que hizo conmigo
Yo no la perdonaré.

Imp. San Pablo 1178

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Crimen Salvaje
En Illapel

  Un Zapatero asesino
Le dió muerte a la mujer
Por enseñarla a querer
La victimó el libertino
Embriagado con el vino
Iba en ese horrendo dia,
Furioso y con ironía
Le dió golpes tan cruelmente,
Por eso hoi dice la jente
Eso es mas de picardia.

  Salió el pobre de un despacho
Como una fiera furiosa
Y a su mui querida esposa
Se le presentó borracho,
Iba mas bruto que un macho
Criado en la serrania,
Y a su amable compañia.
Golpes le dió el imprudente
Por eso hoi dice la jente
Eso es mas de picardia.

  El pícaro sin recelo
De golpes le siguió dando,
Y asi la fué ultimando
Sin pensar en Dios del cielo,
La sostenia del pelo
Una china que el tenia.
La mas negra alevosia
Cometió el impertinente,
Por eso hoi dice la jente
Eso es mas de picardia.

  La pobrecita quedó
En un contínuo lamento
Sola y sin conocimiento
A morir se preparó
Hácia a su lado llamó.
Una hijita que allí habia
En su última agonia
La abrazó mui fuertemente
Por eso hoi dice la jente
Eso es mas de picardia.

  Al fin está victorioso
Ese canalla a mi ver,
Porque mandó a su mujer
A la tumba del reposo,
Se encuentra vanaglorioso
Gozando de la alegria,
Su desgracia todavia
El infelíz no la siente
Por eso hoi dice la jente,
Eso es mas de picardia.

DANIEL MENESES, Poeta Nacional Chileno
Quebrada de Márquez, Núm. 114

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Contesta el borracho

  De gusto sigo cantando
Porque tengo libertad:
Si alguno me lleva preso,
Es una barbarídad.

       1.—El borracho

  Yo soi el roto chichero
Que tomo por damajuanas,
Y jamás quito las ganas
Bebiendo de Enero a Enero;
Tambien soi aguardientero,
Les digo y les voi probando:
Ya que me estoi alegrando,
Permitanme la guitarra:
Con el jugo de la parra
De gusto sigo cantando

       2.—El borracho

  Bueno con el hombre santo
Este, que no toma vino,
Y varias veces sin tino
Larga de curado el llanto;
Amigo, yo no me espanto
Ni aun me admire por eso,
Pues cualquiera da un tropiezo,
Digo yo al refrescarme,
Que prometo desquitarme
Si alguno me lleva preso.

       8.—El borracho

  ¡Ve qué tanta admiración
Porque tomo mi traguito!
Toma hasta el Papa, amiguito,
Que es rei de la relijion;
Toma el mismo señor Montt;
Que es él de alta dignidad;
Toma la monja, en verdad,
Y el obispo en el altar;
Y si yo llego a tomar,
Porque tengo libertad.

       4.—El borracho

  Fíjese bien, policial,
Que está tratando con jente,
Sea un poco mas prudente,
O de no la saca mal;
Muéstrese un poco jovial:
Si usted tiene autoridad,
No use de tal veleidad,
Que seré su amigo fiel;
Si usted me lleva al cuartel,
Es una barbaridad.

       5.—El borracho

  Por último, de rodillas
El roto haciéndose el caco,
Le pegó un chopaso al paco
Que lo hizo ver candelillas:
Le hundió como tres costillas
Y se quedó mui formal.
Bueno el lance fatal
Que le tocó al catanero,
Porque pasó mui lijoro
A curarse al hospital.

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CONTRAPUNTO
De un policial con un borracho

Borracho, si vais gritando,
Al público le haces mal:
Yo, como buen policial,
Te llevo al cuartel cuspando.

1.—El policial

Mira, tunante insolente,
Andas luciendo la rasca:
Al abrir tanto tarasca.
Asustas hasta a la jente;
Por necio e impertinente
Tengo que llevarte arriando,
Porque no andes embromando
Y andando a tonta y a loca;
Yo te pondré un tapa-boca,
Borracho, si vais gritando.

2.—El policial

Si usted quiere emborracharse,
No ha de salir a la calle,
Porque en donde yo le halle
I o hago a palos persinarse;
Y mui bien debe fijarse
Que el ébrio es como animal;
Si en el centro comercial
Se embriaga, será un horror;
Lo fétido del licor
Al público le hace mal.

3.—El policial

Tengo órden de llevar
Preso a todos los borrachos
Que pasan en los despachos
Dia y noche sin cesar;
Así podrán trabajar
Y ganarse su jornal.
Aquel que no tiene un real
Es menester no dejarlo,
Y hago un servicio en llevarlo
Yo, como buen policial.
4.—El policial

Si otra vez lo vuelvo a hallar
Parado en esta esquina,
Sin que formemos bolina,
Al carrito lo hago echar
Andate, flojo, a sembrar;
¿Qué haces aquí zorzaleando?
Porque esto te está afeándo
Te lo advierto sin enojo:
Para que no seas flojo
Te llevo al cuartel cuspando

5.—El policial

Al fin el guardian al Ba[co]
Porque lo encontró botado
Lo llevó preso, amarrado
Como mazo de tabaco;
Gritaba como un barraco
Pidiendo el chichero audiencia;
Fué inútil su resistencia,
Porque a la cárcel fué a dar,
Y de esto deben tomar
Los borrachos esperiencia.

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LA
Paloma inconstante

  Dentro de mi corazon
Una paloma crié,
Cuando con alas se vió
Emprendió el vuelo y se fué.

  A la inocente avecilla
La cuidé de medianita
Y le daba, por chiquita,
La mas fresquita semilla,
Para mí una maravilla
Era, digo en la ocasion,
Sin saber por qué razon
De mi lado se ausentó,
Siendo que la alimenté
Dentro de mi corazon.

  Ella tenia una hermana
Unica prenda en la vida,
De la cual era querida,
Lo esplico en esta plana,
Yo tambien desde mediana
Con gusto la alimenté
Desde cuando me casé
Con mi esposa que es hoi dia,
Y en estrema regalia
Una paloma crié.

  Verdad que hemos padecido
Pero no ha sido por mí,
De cuando la conocí
Nunca la he aborrecido,
Hoi por un favor le pido
Que sea como soi yó
Ya que a su mente llegó
La suerte tan velozmente,
Se me voló de repente
Cuando con alas se vió.

  Espero en el Dios divino,
Como justo, y mui preciso
Que si tiene compromiso
Siga por el buen camino
No perturbe su destino
Su desgracia, desearé,
Yo siempre la ampararé
Hasta la hora de su muerte,
Y por buscar mejor suerte
Emprendió el vuelo y se fué.

  Al fin, humilde paloma,
Gota de prosperidad,
Viendo que la suerte ya
Hácia tus puertas se asoma,
Si acaso el sueño te toma
No te dejes envolver,
Sed siempre buena mujer
Bellísimo y blanco armiño,
Y corresponde el cariño
A quien te sabe querer.

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Versos de puro Amor.

  Sube a la palma palmero,
Dile a la palmerita
Que se asome a su ventana
Que mi amor la solicita.

  A un hermoso jardin
Llegué en busca de mi amada,
Un dia de madrugada
Lo recorrí con buen fin,
De azucenas y jazmin
Arreglé un buen macetero,
Y le dije al jardinero
Que me atendió mi querella.
Para ver si das con ella
Sube a la palma palmero.

  El hortelano gustoso
Me dijo que subiría,
Y que él pues la buscaria
Por entre lo mas coposo,
Se fué alegre y mui gozoso
Desde ramita en ramita,
Si acaso la hallas solita
Cuéntale a mi bella gloria
Que me tengo en su memoria
Dile a la palmerita.

  Si dentras a su aposento
Declárale mi amistad,
Por si me tiene piedad
Cuéntale mi sufrimiento
Porque amarla con contento
Mi alma mucho se afana,
Dicele que en la mañana
Iré o darle algún besito,
Y que si quiera un ratito
Que se asome a la ventana.

  Si la encuentras enojada
No le digas que la amo,
Aunque llorando la llamo
A ella no se le da nada.
Con su risa y su mirada
A morir me precipita
La gana no se me quita
De amarla hasta en el olvido,
Por eso dile al oido
Que mi amor la solicita.

  Al fin, mi bella palmera
Es de un mirar halagüeño,
Y tendré que ser su dueño
Hasta el dia en que ya muera,
Mas que nunca no me quiera
Yo jamas la he de olvidar,
Aunque sea con pesar
Su dueño tendré que ser,
Y la enseñaré a querer
Si nunca ha sabido amar.

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Versos Biblicos a lo divino
La venta de José por sus
hermanos.

  Putifar el intendente
Era del rei Faraon,
José el justo varon
Padeció injustamente.

  Hijo de un gran patriarca
Era José, y mui querido,
Por sus hermanos vendido
Fué a otra estraña comarca,
Quiso la opresora parca
Castigarlo mui cruelmente,
Pero el Dios omnipotente
A fin que no blasfemara,
Hizo de que lo comprara
Putifar el intendente.

  Despues que lo compró
Le dijo, serás mi siervo.
Y esta noticia conservo
Del modo como pasó.
El con gusto le sirvió
Con humilde corazon,
Y su mui leal patron
Lo amó como involuntario,
Porque primer secretario
Era del rei Faraon.

  Se enamoró del hebreo
La esposa de Putifar
Lo principió a cariciar
Para sasear su deseo,
Lo hizo perder el empleo
Por negarle él su pasion,
Desde esa misma ocasion
Ardió un volcan en su pecho,
Y a la cárcel fué derecho
José el justo varon.

  Cuando Putifar volvió
Lo recibió sollozando,
Ella, y le contó llorando
Lo que con él le pasó.
El esposo se enojó
Y lo trató de insolente,
Pero el mancebo inocente
Entró en el cruel padecer,
Por esa infame mujer
Padeció injustamente.

  Al fin, José le clamaba
A Dios con triste pensar,
El rei lo mandó sacar
De la prision en que estaba,
A su lado lo llevaba
Aunque era jóven moderno
Y con un cariño tierno
Desde el trono lo bendijo,
Y por lo sabio y prolijo
Le dió todo su gobierno.

Imp. G. Weidmann, Valp.

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CRIMEN SALVAJE
Doble parricidio, el padre que
ultimo dos hijas a palo i des-
pues las quemó.

  Un padre cruel i salvaje
Transformado en un malego,
A sus dos hijas dió muerte
I despues les prendió fuego

  En el fundo Guayalí,
Según lo escribo i lo entiendo
Presenció el crímen horrendo
La jente que vive allí,
Yo estos datos recojí
Sin ir a ese paraje
Con enerjía i coraje
Escribo, i nada miento,
I cometió lo que cuento
Un padre cruel i salvaje.

  Castigar a la mujer
Quiso el perverso marido
Pero ella del atrevido
Huyó por no padecer
Se princidió a enloquecer
Pronto aquel pobre labriego
Ruiió con desasociego
Tal como las fieras jimen
Cometió el horrible crímen
Transformado en un malego

  Narváes tomó el garrote
Para pegarles de palo,
I les hizo este regalo,
Con corazon de Iscariote,
Talvez se penso este zote
De que iba a hacer su suerte,
Con brazos nervudos i fuerte
Les dió de golpes el padre,
Por no encontrar la madre
A sus dos hijas dió muerte

  Cuando llegó el vecindario
A casa del parricidia
Les dijo él que por envidia
Me transforme en victimario
Hoi ya es un presidario
Rematado no lo niego
No les atendió su ruego
Según el siglo contó
Primero las ultimó
I despues les prendió fuego.

  El hombre estaba loco
Furioso i con muchas picas
Por eso mató a las chicas
I se quedó cocoroco
Lo que hizo no es mui poco
Dicen los que el crímen vieron
De rabia todos rujieron
Por la accion tan asquerosa
Del fuego salvó la esposa
Pero las hijas murieron.

Daniel Meneses, Poeta Nacional Chileno Borgoño, 1349
Imprenta AMERICA Bandera 858 Santiago

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HORRIBLE CRIMEN
EN LA CALLE DE
VALPARAISO
La mujer con el querido mata
al marido a palo.

  Calle de Valparaiso
Sucedió el crímen nefando
El cual les iré contando
Todo todo de improviso
Al pensar me horroriso
En el hecho sucedido
Ver como fué cometido
Me dá rabia en mi entendez
Esa pícara mujer
A palo mató al marido

  La jóven tenia un lacho
I el lacho una carretela
La vendió i no se vuela
Solo por alzar el cacho
I ya viéndolo borracho
Trataron de darle la muerte
El primer palo fué fuerte
Que recibió en la cabeza,
Solo, i dentro de la pieza
Dejaron el cuerpo inerte.

  Entre el querido i la esposa
I la vieja depravada
Le dieron la palizada
La mas grande i asquerosa
Desde esa hora penosa
Entró a sufrir el mortal,
La jente en la capital
Maldice al enamorado
Pero El Chileno a contado
Que murió en el hospital

  Por la enorme alevosía
Digo si no hai quien se aflija
La cruel madre con la hija
Pasó a la Comisaría
Hoi lloran su picardía
Con un agudo dolor,
Las dos mujeres lector,
Chillan con furia inaudita
Pero a la mas jovencita
Caro le cuesta el amor

  Al fin el roto escapó
En la noche del suceso,
Pero hoi se encuentra preso
I el crimen lo confesó
Cuando el juez le preguntó
Juras decirme verdad
Si la gran barbaridad
La cometí i me incomoda,
I hoi que se las cuento todas
Deme usted mi libertad.

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