Contrapunto
ENTRE UN FUTRE MONTINO I UN
HUASO RIESQUISTA

     El Futre

  Yo como particular
Que soi i entiendo de critica
Tocante a lo que es política
Con cualquiera puedo hablar
Sin ningún punto faltar;
No como tú, huaso indino,
Que no sabes ni el camino
Por donde vas traficando,
Ya puedes ir observando
Que yo soi monttino fino.

     El Huaso.

  Usted, porque es educado,
Caballero i bien decente
Con su lenguaje imprudente
Quiere dejarme callado;
Está mui equivocado
Conmigo en el dia de hoi
O es porque pastero estoi
En este pueblo por eso
Fijese que hasta los hueso
Yo tambien riesquista soi.

     El Futre

  No sabes leer ni el diario,
Huaso infame, palangana,
Dime cuánto es lo que ganas
Con meterte a partidario;
Sin talento necesario
Alegas la sin razon;
Anda a tu tierra, simplon,
A trasquilar tu ganado;
No seas del seso aguado,
Te le advierto en la ocasion.

     El Huaso

  Yo aquí le digo formal
Sin ni pisca de temor,
Que mi partido es mejor
Porque es neto liberal;
I el suyo hoi en lo actual
Para mí no vale un pucho,
I si pierde, pesar mucho
Sentirá don Pedro Montt
No triunfará ni a cañon
Aunque la cante el chucho.

     El Futre

  Por fin, te lo digo aquí
Lijero i sin vacilar
Que mas no quiero alegar
Con un leso igual a tí;
Porque tú eres para mí
Un imbécil majadero,
Por eso vete lijero
De mi vista, fanfarron,
Antes que te dé un guanton,
Roto sucio chercanero.

Ver lira completa

Carta de Amor

  Esta carta, prenda mia,
Le escribo con gran primor
Para que vea las penas
De mi triste corazon.

  Tomé la pluma i llorando
Principié a escribirle, hijita;
Mis tormentos, palomita,
Aquí se los voi contando.
Ya no puedo ir soportando.
Tan dura i cruel agonía.
Mui escasa es la alegría
Para mí, ninfa preciosa,
Por eso lea gustosa
Esta carta, prenda mia.

  Le digo a usted sin mentir
Mi sensible padecer:
Si no me piensa querer,
Por su amor puedo morir;
No me haga tanto sufrir,
Se lo pido por favor;
Considere el cruel dolor
Que siento con gran delirio,
Todo mi amargo martirio
Le escribo con gran primor.

  Si usted me llegase a amar.
De veras, hasta la muerte,
Bendeciria mi suerte,
Por mi dicha singular;
Jamas la pienso olvidar,
Señorita Magdalena,
Aunque preso en cadena
Estoi yo por su atractivo;
I estos renglones le escribo
Para que vea mis penas.

  Si con fineza me amara,
Rebosando de alegría
Yo mui dichoso seria
Si con usted me casara;
Feliz me considerara
En esta vida en razon
Si con toda distincion
Mereciera su hermosura,
Se acababa la amargura
De mi triste corazon,

  Por fin con todo desero.
Le digo aquí en realidad,
Que tenga alguna piedad
De las lágrimas que lloro;
Solo su perdon imploro
o o en mi corazón herido
Para entonce estar rendido
A sus piés, mi dulce vida;
Por eso, paloma mia,
Que me conteste le pido.

Ver lira completa

Versos Bíblicos Sagrados

  Sácame ese pobrecito.
Que lo han venido a botar;
A costa de mi sudor
Mui bien lo voi a educar.

  Un dia que se bañaba
La hija de Faraon
Vió en el rio, i con razon,
Un cestillo que flotaba;
Con atencion lo miraba.
La reina de hito en hito.
Al verlo tan bien bonito
Mandó en momento prolijo,
A una criada i le dijo:
Sácame ese pobrecito.

  Nació este varon hermosa
Descendiente de Lavi
Según lo compruebo aquí
Del modo mas primoroso;
I al lejislador virtuoso,
Lo libertó sin tardar.
Termutis hubo salvar
La vida con gran cariño,
Dijo hebreo es este niño
Que lo han venido a botar.

  Despues que ya lo sacó
De las aguas la princesa,
Con rápida lijereza
Una nodriza buscó;
 Jocaber lo llevó
A su casa con primor.
Elena de tierno fervor,
Esclamó, como se ve,
Diciendo lo criaré
A costa de mi sudor.

  Cuando ya creció Moises,
A palacio fue traido,
En donde bien recibido
Fue con mayor interes.
I al poco tiempo despues
Del rei se hizo apreciar,
Por su gracia singular
Dijo la reina en su honor,
Con modesto pundonor
Mui bien lo voi a educar.

  Por fin cuando ya creció,
Moisés diré aquí a porfia
Que con valor i nerjía
A un ejipcio mató.
I en la arena lo enterró
Con trabajo i con afan.
En el Exodo hallarán
Todo lo cierto en razon,
Que huyó de Faraon
Para el pais de Madian.

Imp. Moneda

Ver lira completa

Espantoso crimen en Italia
EL LOCO QUE ASESINÓ AL PADRE,
A LA MADRE I A UNA HERMANA
CON UNA GUADAÑA.

  No solo en Chile hoi en dia
Se ven crímenes i horrores.
Por donde quiera que yo ando
Oigo ayes i clamores.

  En el DIARIO ILUSTRADO
Leí con gran lijereza
Con pena i mucha tristeza
El suceso mencionado
Con bastante desagrado
Les cuento la alevosía
Con la mayor sangre fria
Detallo hasta los despojos
I hai crímenes a manojos
No solo en Chile hoi en dia.

  Federico, por hazaña
Con una rabia inhumana
Le dio la muerte a la hermana
Solo con una guadaña
Si la vista no me engaña
Les cuento sus pormenores
A mis queridos lectores
Con un sentido profundo
Hasta en el Viejo Mundo
Se ven crímenes i horrores.

  La jóven pegó un grito
Como pidiendo socorro
I el papá dijo yo corro
A donde ella lijerito
Pero aquel loco maldito
De hachazos les siguió dando
A él i lo fué ultimando
Según los diarios relatan
Siento decir: «Qué me matan»
Por donde quiera que yo ando.

  Llegó la madre en seguida
A la pieza como fiel,
Pero aquel hijo cruel
También le quitó la vida
Viendo su honradez perdida
Huyó de los moradores
Hácia los campos, señores,
Se arrancó por vivir solo
I de un polo a otro polo
Oigo ayes i clamores.

  Al fin, llegó policia
En el momento casual
I al perverso criminal
Lo llevó preso ese dia,
Su enorme picardia
Pagará, según decir
I aquí para no mentir
Pruebo a todos mui formal
Que aquel que mata a puñal
A bala debe morir.

DANIEL MENESES, poeta nacional chileno

Ver lira completa

Esplicacion
DEL
FENÓMENO TALQUINO

  Del nacimiento asombroso,
Peralta, en unos versitos
Nos dijo que eran niñitos,
Bueno el ciego mentiroso!
Yo aquí con pausa i reposo
Voi probando en mis tonadas
Por bureo i humoradas
Les pinto a las pequeñitas,
I digo que son niñitas
Las que se encuentran pegadas.

  La madre en un solo dia
Las dió a luz a las dos
La una es Juana de Dios
La otra es Juana Maria.
Oh! qué dolor no tendría
Parir a las dos juntitas.
Ahora están grandecitas
Para esbirla cuanto antes
Sufrirán cual semejantes
Esas dos criaturitas.

  En Talca primeramente
Al público se exhibieron,
I cuando las conocieron
Se asombró mucho la jente:
Yo como estoi al corriente
De todo voi a advertir.
Si no llegan a morir
Sufrirán terribles daños,
I cuando cumplan dos años.
Por Dios que van a sufrir.

  La mamá, yo no lo ignoro,
Es feliz en el momento.
Con el nuevo nacimiento
Que tuvo, es un tesoro,
Va a juntar billetes i oro
Según el diario lo indica,
Exhibiendo a una i otra chica
Por toda la redondez,
En poco tiempo talvez
Veremos que va a ser rica.

  Acá a Santiago llegaron
En el tren de pasajeros,
En él muchos caballeros
Plata es que le regalaron;
Pero a do de se alojaron
Corrió jente en demasía,
Esta noticia cundia
Por la ciudad sin tardar,
A donde se van a hospedar
No se sabe todavía.

Ver lira completa

Una referencia
DE LA MADRE A LA HIJA

  Rosita del alma mia
No seas de mal corazon
Ven a pedirme perdon
Que serás mi idolatría

  Que hayas tenido el cinismo
De negarme, Rosa bella,
Siendo que yo sin querella
Te amo sin egoismo.

  Dices de que yo no soi
Tu mamá, dime por qué?
No seas tan de mala fé
Te aconsejo desde hoi.

  Me celas con tu marido
Diariamente sin cesar
Déjate de ese pensar
Por un favor te lo pido

  Yo soi tu propia mamá
La autora de tus dias.
La que te he dado alegrías
En medias con tu papá.

  Es bueno que te corrija
Tu esposo, precioso Eden,
A donde quieras que estén
Tendrás de que ser mi hija.

  Por qué eres tan insolente?
No te he dado esa crianza
Mas creo que por venganza
Me retas donde hai mas jente.

Dices que yo te gorreo
Con mi yerno, no es verdad,
Es una barbaridad
De tu corazon tan feo.

  Me matas, Rosa, mi honor
Con tu infame proceder
Con el tiempo puede ser
Que reconozcas tu error.

  Si es por cuestión de consejos
Tú te has puesto tan galla
Cuando ya digas malhaya
Malhaya va a estar mui léjos.

  De las cosas que me has dicho
Jamas yo podré olvidarme
Hasta has querido pegarme
Talvez por puro capricho.

  Un gran lenguaje atrevido
Has usado para mí
Yo no me admiro de tí
Sino que de tu marido.

Ver lira completa

Fuego poético
AL SABIONDO
JUAN BAUTISTA PERALTA

  Cínico desvergonzado
No me asusta tu coraje,
En la escuela del peonaje
Creo que habeis estudiado.

  Discípulo de Loyola
Fué el ciego i del fanatismo
I ahora con gran cinismo
Le echa piques a la bola;
Vuelta como pirinola
Se da el ciego alborotado
Lo mismo que un burro alzado
Rebuzna el cara de mico
Mas bien que cierres tu hocico
Cínico desvergonzado.

  Si me sigues contestando
Críticon impertinente,
Para que no hable la jente
De a po o te iré re ando;
Con ese jénio nefando
Imitas a un salvaje,
Aceita bien tu carruaje
Podenco, mañoso, cruel.
Mas que me ladres, lebrel,
No me asusta tu coraje.

  Padre de la picardía
Habeis sido desde chico
I tambien eres, borrico,
Estampa de la herejía
Te escribo con ufanía
Hasta que el papel se raje.
Si no hayas quien te baraje
El corte cómete el huezo
Porque has aprendido a leso
En la escuela del peonaje.

  Piensa que con insultarme
Vá hacerse de nombre i fama,
Como acuático en la lama
Vive i quiere criticarme,
Para mas no molestarme
Te cambiaré otro fundado
Como macho desbocado
Te hayas en tu desvario
Con los burros en el rio
Creo que habeis estudiado.

  Al fin, piensa el pobre ciego
Vencerme en su fantas a,
Con poética artillería
Me está haciendo un récio fuego
Yo daré principio luego
Atacando al popular,
Para que aprenda a insultar
El hijo de quiltra choca
No hai quién me tape la boca
Cuando me pongo a cantar.

Ver lira completa

Versos
de literatura

  Un hermoso pajarillo
Con gusto i con ufanía
Cantaba de dia en dia
En el frondoso arbolillo.

  En una fertil colina
Una avecilla cantaba
Sola, i se regocijaba
Alabando a vespertina
Con una voz purpurina
Celebraba al sol su brillo
I en el verde bosquecillo
Se ocultaba del calor
I trinaba con primor
Un hermoso pajarillo

  Dicha cantora avecilla
Partió desde la enramada
Un dia de madrugada
Se vió cojiendo semilla
Por una frondosa orilla
Su gran plumaje lucia
I al ver tanta losanía
Entre esas vejetaciones
Improvisaba canciones
Con gusto i con ufanía

  El pájaro parlador
Cuando vió a la hermosa aquella
Se atracó al verla tan bella
I le declaró su amor
La hembra con gran candor
Ocultó su bizarría
I el pájaro con porfía
La principió a enamorar
I así que sin descansar
Cantaba de dia en dia.

  La pajarilla voló
A un solitario arbolito
I la siguió el pajarito
Hasta donde se paró
Ahí, franco le ofertó
Su amor puro i tan sencillo
Se le humilló cual chiquillo
Al ver que estaba solita
Ella le tendió la alita
En el frondoso arbolillo.

  Al fin se mostró incostante
I le dió una vida cruel
I ella al verlo tan infiel
Se buscó otro nuevo amante
Mas fino i mas elegante
Era i de pluma mas pura
La enamoró con dulzura
A veces hasta en el sueño
I en alas del nuevo dueño
Goza de paz i ventura.

Ver lira completa

Versos de amor

Desde cuando te miré
Te amo con amor sincero
Cuánto me das en dinero
Si quieres que yo te dé?

  Si duermo contigo sueño
Que me estás dando un besito,
I me dices, palomito
Desde hoi serás mi dueño,
Con un grandisimo empeño
De mis amores te hablé
Tan pronto que desperté
Quise correr a tu lado,
I me hallé desesperado
Desde cuando te miré.

  Me siento finalizar
Te lo confieso en verdad,
Si tú me tienes piedad
Dame siquiera a probar,
Ese sabroso manjar
Con gratitud lo prefiero
Ya me parece que muero
I mi pulso no palpita,
I al verte tan bien bonita
Te amo con amor sincero.

  Pruebo que es tu amor finjido
No me lo puedes negar
Si yo te llegase amar
Me echarías en olvido;
Por un favor te lo pido
Que no seas majadero,
Ya que eres gran callero
Por qué te portas así,
I antes que me entregue a tí
Cuánto me das en dinero?

  Los hombres son, es decir,
Lo mismo que el picaflor,
Ofertan por el amor
Lo que no pueden cumplir;
Dicen, me siento morir
Por una que yo adoré.
Siempre con su mala fé
Marcha aquel que es embustero,
Sahúmate con romero
Si quieres que yo te dé.

  Al fin, dime, preciosura
Cuando tú piensas quererme,
Si llegas a entretenerme
Se aumentará mi amargura;
Si me niegas tu ventura
Yo retiraré mi amor
Si es que sienta algún dolor
Que me esté mortificando
Me divertire cantando
Que no hai pena en el cantor.

Imp. Leon Víctor Caldera.—Bandera, 919

Ver lira completa

Un error judicial

  Con mui justa razón paso a
dar cuenta del indulto del reo
Francisco Olivares, que ya todo
el mundo lo sabe porque la pren-
sa dió cuenta en sus columnas.
Pero al mismo tiempo pregun-
to mis queridos lectores, si será
justa dicha conmutación de la
pena de muerte del jovencito Olí-
vares todos los diarios porteños
han escrito toda la hoja de ser-
viclo que tiene en lo criminal di-
cho reo, i han publicado como se
llevó el destino a los compañeros
Del reo, rematado a cometer el
nefando crimen de la calle de
Las Cañas en nuestro vecino
puerto, donde robaron i asesina-
ron a un hombre i una mujer.
  Los cronistas han dicho desde
un principio que Olivares fué el
capitan de los forajidos que fue-
ron a dar el asalto a esa casa, pe-
ro le tocó la mala suerte que ca-
yó prisionero con varios mas de
sus compañeros de salvajismo,
pero Olivares que no es de aque-
llos que les gusta estar mucho
tiempo encerrado, luego trató de
huirse de la carcel, lo pensó i lo
hizo i emprendió el vuelo, andu-
vo hasta por la Arjentina, volvió
como al año a Chile, i de nuevo
lo tomaron preso.
  Al tiempo despues, es decir el
año pasado volvió a huirse con
tres mas de sus compañeros los
cuales tuvieron mala suerte por
que el centinela les hizo los pun-
tos i los asesinó, solo Olivares.
escapó pero mui pronto en el
mismo cerro lo pillaron, i volvió
de nuevo a la cárcel, solo este año
la corte lo condenó a muerte i su
excelencia pronto con los conse-
jeros le firmaron la sentencia,
luego la prensa dió cuenta el dia
que lo pusieron en capilla, i el
dia que iba a ser ejecutado, pero
las señoritas porteñas presenta-
ron una solicitud a su Excelencia
pidiendo conmutación de la pe-
na.
  El señor Errázuriz reunió sus
consejeros i acordo con todos
ellos ceder al pedido de las se-
ñoritas, i lo indutaron.

Ver lira completa