LA VIOLACION
De una niñita de 9 meses

  Ni en Abisinia se ha visto
Crímen como el mencionado,
Por ser hecho tan salvaje
A todo Chile ha asombrado,

  Robles el hombre brutal,
Violó a la chica Claudina;
Solo se buscó su ruina
El cínico criminal.
Dominguez, como legal,
En condenarlo está listo;
Yo la pena no resisto,
Pero escribo aunque me cueste
Al ver que un hecho como este
Ni en Abisinia se ha visto.

  No se fijó en la inocencia
El perverso irracional;
Hoi en un banco fatal
Pagará con su existencia.
Su inícua impertinencia
Ya creo que lo han probado,
Que sea martirizado
Se pide a los tribunales,
Ver que no hai en los Anales
Crímen como el mencionado.

  Verdad, forma de mujer
Tenia, digo mil veces,
Y un ánjel de nueve meses,
Cómo podrá dar placer?
Por su indigno proceder
Le castigaré el coraje,
Hasta que el papel se raje
Maldigo al canalla altivo
Y no hai que dejarlo vivo
Por ser hecho tan salvaje.

  La pobre madre aflijida
Buscaba a su hija amada,
La cual en una quebrada
Se halló muerta yo escondida,
Tenia a mas de la herida
El cuerpo descuartizado;
La abrazó con tierno agrado,
El papá, triste y llorando,
Y ese crimen nefando
A todo Chile ha asombrado.

DANIEL MENESES, Poeta Nacional Chileno
QUEBRADA DE MÁRQUEZ N. 114

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Versos de amor
Lo que me cobró la Ines

  Por una mirada un peso,
Por una sonrisa tres.
Por un beso un condorito,
Me cobró la bella Ines.

  La Inés siendo tan hermosa
Se pasea entre las flores.
Por eso los amadores
La miran como una rosa.
La belleza de la diosa,
Sirve a muchos de embeleso,
No falta un roto sin seso
De tantos que hai hoi en dia,
Que le diga: te daria
Por una mirada un peso.

  Si no me dice te adoro,
Oh Inés, me muero de pena,
Porque con una cadena,
Estoi triste y siempre lloro.
La gracia y delicia imploro,
Yo sin ningún interes;
Y un suspiro a cada mes,
A donde nadie lo viera,
De regalo yo le diera
Por una sonrisa tres.

  Desde el dia en que la ví
Sentí en mi pecho un dolor;
Pero aquel impuro amor
En nada lo convertí.
Por ver si me daba el sí,
Clamé a la justicia, a grito;
Con su cara de anjelito,
A su casa me invitó.
Ella, pero me pidió
Por un beso un condorito

  Era tanta su belleza
Que no hai con qué comparar;
Cuando la llego a mirar
Casi pierdo la cabeza;
Se epodera una tristeza,
De mí, por primera vez.
Y ella con mucha honradez,
Al verme, yo, en su regazo,
Diez pesos por un abrazo
Me cobró la bella ines.

  Al fin si la Ines se casa
Con otro, pierde el derecho;
Mi corazón entre el pecho,
Batalla y se despedaza;
Viendo que el desden lo abraza
Gusto no puede tener;
Se siente desfallecer.
Ya no pudiendo latir,
Se cree que va a morir
Por una ingrata mujer.

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MUERTE
DE ABEL POR CAIN
Versos bíblicos a lo divino

  Victimó a su propio hermano
Cain con ira y furor,
El fin que él vino a tener
Que lo mató un cazador

  De envidioso el asesino
Se hizo el mas desgraciado,
Y a quien lo habia criado
Ofendió ese libertino,
Por seguir su mal camino
Renegó del Soberano
Desde entónces el tirano
Fué perverso y sanguinario;
Y en un lugar solitario
Victimó a su propio hermano.

  El justo Dios de Israel
Pronto a Cain lo llamó.
Y al acto le preguntó
Por el inocente Abel.
Pero le contestó él,
Yo no soi sus guardador
Lo castigó el Hacedor
Por ser de mal natural,
Y se hizo mui criminal
Cain con ira y furor.

  Jehová con impaciencia
Le dijo por atrevido:
Tendrás que ser maldecido
Con toda tu descendencia,
Por causa de tu inclemencia
Te condeno a padecer,
Mas no me habrás de ofender
Con esa mala avaricia,
Y la historia da noticia
El fin que él vino a tener.

  El Soberano infinito
Le negó él su perdon,
Y por su mal corazon
Le dijo huye maldito,
Lo castigó su delito
Por ruin y asesinador,
Fué en los campos un terror
Como aquel mas depravado,
Y dice el testo sagrado
Que lo mató un cazador

  Victimó a su propio hermano
Cain con ira y furor,
El fin que él vino a tener
Que lo mató un cazador

  De envidioso el asesino
Se hizo el mas desgraciado,
Y a quien lo habia criado
Ofendió ese libertino,
Por seguir su mal camino
Renegó del Soberano
Desde entónces el tirano
Fué perverso y sanguinario;
Y en un lugar solitario
Victimó a su propio hermano.

  El justo Dios de Israel
Pronto a Cain lo llamó.
Y al acto le preguntó
Por el inocente Abel.
Pero le contestó él,
Yo no soi sus guardador
Lo castigó el Hacedor
Por ser de mal natural,
Y se hizo mui criminal
Cain con ira y furor.

  Jehová con impaciencia
Le dijo por atrevido:
Tendrás que ser maldecido
Con toda tu descendencia,
Por causa de tu inclemencia
Te condeno a padecer,
Mas no me habrás de ofender
Con esa mala avaricia,
Y la historia da noticia
El fin que él vino a tener.

  El Soberano infinito
Le negó él su perdon,
Y por su mal corazon
Le dijo huye maldito,
Lo castigó su delito
Por ruin y asesinador,
Fué en los campos un terror
Como aquel mas depravado,
Y dice el testo sagrado
Que lo mató un cazador

  Al fin nos cuenta la historia
La vida punto por punto,
Sin formalisar asunto
De él nos hace memoria,
Perdió la gracia y la gloria
De cuando se desgració,
De si mismo renegó
Aquel infeliz mortal.
Y por su mal natural
Dicen que se condenó.

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LO
Que vale la Esperiencia

  La economia es riqueza,
Amiga de la elegancia,
Muchas veces la abundancia
Suele traer la pobreza.

  La ciencia enseña a vivir
Dijo en Judea Pilon,
Y Josefo esplicacion
Nos dió franco y sin mentir,
Todo el que llega a morir
Cambia de Naturaleza
Y el que ejerce la agudeza
Jamás habla impertinencia,
Y yo digo en mi esperiencia,
La economia es riqueza.

  Ciceron el orador
Nos dijo en su esplicacion,
Que en el hombre es perdicion
Muchas veces el valor.
Toda doncella el honor
Lo cuida desde su infancia,
Diana con mucha arrogancia
A Minerva dijo un dia,
Que es la persona lucia
Amiga de la elegancia.

  Tambien el sabio Platon
Nos esplicó con gran calma,
La inmortalidad del alma
La dió en una narracion.
Trató él de la Mansion,
Por si sacaba ganancia,
Con entusiasmo y con ansia
Probó en su leyenda séria,
De que trae la miseria
Muchas veces la abundancia.

  Galileo fué inventor
Del Telescopio en la tierra,
Pero le hicieron la guerra
Los del partido opresor,
Murió el descubridor
Quemado como pabeza,
Viéndose en tanta bajeza
Os digo con humildad,
La mucha prosperidad
Suele traer la pobreza.

  Al fin digo con valor
En esta propuesta, sobre
No ser rico ni ser pobre
Es el remedio mejor.
La honradez da honor
A la justa criatura,
Pensando en mi desventura
Pruebo en mis pensares varios,
Que entre los mas millonarios
Reina la sinvergüenzura.

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Contesta el Católico

  El católico cristiano,
Si niega la relijion,
De todito corazon
Pasa a hacerse pagano,

       1— El Católico

  El protestante invasor
Dice que no hai tal Jesús,
Y que no espiró en la cruz
Ni es Dios nuestro señor,
Ve lo que es, pues el error.
Negar hasta el soberano
Castigado por su mano
Con el tiempo se verá,
Tales cosa no dirá
El católico cristiano.

       2– El Católico

  Dice que la Iglesia fué
Hecha para el ignorante,
En aquellos tiempos ante
Que en Dios no tenian fé.
Ahora no sé porqué
El paganismo en union,
Por tener mas galardon
Se han puesto esto a protestar,
Dónde iremos a parar
Si se niega la relijion.

       3– El Católico

  El ateismo camina
Con sus libros mui potentes
Engañando los creyentes
Lo verán con su doctrina.
Envolver se determina
A la jente de razon.
Luego de atras el mason
En un escrito feroz,
Ha dicho que no hai tal Dios
De todito corazon.

       4– El Católico

  Aquel que adora a Mahoma
Dice no creo morirme.
Y protesta de pié firme
Al Santo Papa de Roma,
Poniéndole punto y coma
Le diré que es un tirano
Este apóstata inhumano.
En sus inícuos intentos,
Si niega los mandamientos
Pasa a hacerse pagano.

       5— El Católico

  Al fin todo libertino
Revistiéndose de galas
Por seguir ideas malas
Siempre marcha en mal camino
Protestando lo divino
Leyes que Dios ha dejado,
Como aquel mas renegado
Si su alma llega a perder,
El fin que viene a tener
Me parece ser condenado.

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Gran Contrapunto
Entre un Católico y un Pro-
testante, que niega la falsia
del catolicismo.

  Dios no ha existido jamás,
Solo existe el Padre Eterno;
No hai tal condenación.
Ni Purgatorio ni Infierno.

       1—El Protestante

  Quien es aquel que ha bajado
Del cielo a decir que hai gloria,
Tan solamente la historia
Es la que nos ha contado.
Diganme que condenado
Ha descendido a la faz,
Diciendo que hai Satanás
En un abismo profundo,
Desde que el mundo es mundo
Dios no ha existido jamás.

       2– El protestarte

  Protesto al mas ilustrado,
Con la Sagrada Escritura,
Que Maria no fué pura
Concebida y sin pecado,
Fué en su vientre formado,
Un hijo con amor tierno,
Le digo franco al moderno,
Como reyes sin coronas,
No hai tres divinas personas,
Solo existe el Padre Eterno.

       3—El Protestante

  No ha habido tal sacramento
Del bautismo hasta lo actual,
Ni hai tal pecador mortal
Todo esto es un invento,
Ya la verdad se la cuento.
Que es falsa la relijion,
Ninguno a la perdicion
Irá diciendo a los paganos
Para los fieles cristianos
No hai tal condenacion.

       4–El Protestante

  No hai tal Espíritu Santo,
Ni arcanjeles en el cielo,
No hai virjen del Carmelo,
Ni Elias con su manto,
No hai delicias ni encanto,
No hai limbo, no hai averno,
No hai poder sempiterno,
Ni nadie que lo autorice.
No hai santos como se dice,
Ni Prugatorio ni Infierno.

       5–El Protestante

  Al fin, la muerte es un sueño
Que del cuerpo se apodera,
Como ilusion pasajera
Haciéndose de él dueño,
Sin dejarle ni un diseño
Para poder comprender,
Digo según mi creer,
En el hombre es comprobado,
De la tierra fué creado,
Y tierra se ha de volver.

Imp. G. Weidmann, Valp.

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Mas detalles
SOBRE EL TEMPORAL I LA PRO-
TECCION A LA CLASE DESVA-
LIDA

  Vuelvo aquí con el corazon
partido de dolor, a seguir la na-
rración que quedé en el otro nú-
mero, que les iba hablando sobre
los estragos que los temporales
han hecho en todo Chile, en Val-
paraiso han sido mui terribles
los estragos que han hecho las
aguas del mar, lo mas triste ha
sido ver las inundaciones de las
hermosas calles, que han quedado
llenas de lodo, intransitables, que
no se puede andar por ellas.
Otro cuadro conmovedor se vió
en el mismo Valparaiso: una casa
que se vino al suelo a causa de
tanta humedad, aplastando a
nueve infelices moradores, los
cuales murieron instantáneamen-
te; ha sido la miseria en el bajo
pueblo mui grande, causa que se
han inundado tantos almacenes,
si hubiese seguido el temporal,
varias personas habrian talvez
perecido de hambre, pero el Su-
premo Hacedor viendo tanta ca-
lamidad, ha hecho, con su infi-
nito poder, detener las inunda-
doras aguas, i mandó al astro del
dia, a ese sol brillante, que atra-
vezase los nublados i mostrase
sus brillosos i calentadores rayos
a los séres vivientes de esta pro-
gresista tierra, que se encontra-
ban entumecidos por unos hielos
que eran casi glaciales habién-
dose ya deshecho los nublados,
apareció ufano en su órbita pla-
teada, el rei de los firmamentos
secando la humedecida faz con
sus calentadores rayos.
  Lo sucedido en nuestro veci-
no puerto, ningún pintor, por
mas hábil que sea para manejar
sus pinceles, habria sido suficien-
te capaz para pintar un cuadro
con todos los sufrimientos i tor-
mentos de esos pobres moradores.
  Cuenta la prensa que casi no
ha quedado casa que no se ha
inundado i la mayor parte de
ellas han quedado desplomadas,
amenazando con darle muerte a
los transeuntes que pasan por
cerca de ellas, i de esto ¿qué dirá
la autoridad?, dirá pronto, i da-
rá órden de que todos esos edi-
ficios se principien a demoler sin
pérdida de tiempo, para evitar
nuevas víctimas que puedan ha-
ber, i así tendrán los gañanes i
artesanos trabajo en que ocupar-
se i no pasarse en las chicherías
cegados en el vicio de la borra-
chera, que es como se hace el
honrado un criminal, convirtién-
dose en asesino, que muchas ve-
ces he visto que por causa del
malvado alcoholismo, marchan
honrados obreros al patíbulo
afrentoso a pagar un crímen co-
metido por él. Por eso habiendo
trabajo i que no trabajen es un
error que cometen los hombres
que saben conocer la razón; para
mí es una lástima que se dejen
dominar por el vicio de la em-
briaguez.
  Tambien pido en este articulo
a la autoridad de Santiago, que
autorice a los dueños de edifi-
cios demolidos, que les pongan
trabajo para que nuestros pobres
tengan como ganarse el sustento
para ellos i sus familias, i así
evitarán los gastos que estan ha-
ciendo con tenerles asilos i olla
del pobre que se llama donde les
dan de comer a tantos hombres
buenos i sanos que pasan de va-
gos esperando la hora para ir a
recibir la ración que les dan.
Uno de estos menesterosos, cono-
cido mio, vino a mi casa i me
dijo que estaban cometiendo un
crímen mui grande los pobres
con los que les hacen la gracia
de darles por caridad alimento i
ropa para que abriguen sus he-
lados cuerpos, Me dijo que él
[cono]cia a varios de estos que se
estan manteniendo de la limosna,
que van última hora para que
les toque en crudo, i ya lo que la
sacan van i la venden por lo que
cae, i esta plata se la beben en
guachucho, porque estos son los
que estan mas acostumbrados a
la embriaguez que a la comida.
Estos que estan haciendo lo que
cuento aquí, si se les ofrece un
plato de comida o un vaso con
vino o aguardiente agarran el li-
cor primero, porque lo apetecen
mas que el alimento. Igual cosa
pasa con las mantas, botas i otras
ropas que se les dan, que todavía
no las reciben cuando pasan a los
despados para ser cambiadas por
el malvado alcohol, i despues
vuelven a ir a pedir mas, dicien-
do: que a ellos no les han dado
las que les dieron, estan cam-
biadas por licor.
       (Continuará)

DANIEL MENESES
Poeta Nacional Chileno.—Calle de Morandé, Núm. 955

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Contrapunto
ENTRE LA MUERTE I UN ENFER-
MO DE DISENTERÍA

—Vengo a llevarte cagon
Tu plazo te va llegando,
—Déjame que estoi cagando
No me cortes el mojon.

  La muerte infame traidora
Donde el enfermo llegó,
I hácia el oido le habló
Ya se te acerca tu hora,
Con su mano destentora
Le tiró un agarron,
I el infeliz del colchon
Se aferró lijeramente,
I ella le dijo sonriente
Vengo a llevarte cagon

  Sentado en la escupidera
Lo encontró la veleidosa
I haciéndose la graciosa
Lo quiso sacar de cera,
Antes que nadie la viera
Lo siguió mortificando,
I el enfermo agonizando
Que moria i no moria,
I ella al paso le decia
Tu plazo te va llegando.

     EL ENFERMO

  Diciéndole: no me doi
El enfermo contestó,
Andate no quiero yo
Marcharme en el dia de hoi.
Bien preparado no estoi
Para irte acompañando,
No me sigas embromando
Con amenazas, ingrata,
Sal afuera mentecata
Déjame que estoi cagando.

  Siguió el enfermo pujando
Tranquilo a mas i mejor,
I al verle tanto valor
La muerte quedó aguardando,
El moribundo pensando
Le contestó con razon,
Jamas pienso en el panteon
Verdaderamente lo indico,
I tambien te lo suplico
No me cortes el mojon.

  Al fin grandísima perra
Yo no te tengo recelo,
Ni aun quiero irme al cielo
Mas apetezco esta tierra,
M.—Pero si te hago la guerra
He de salir vencedora,
Porque ya el plazo i la hora
Llegó i el fin de tu vida.
E.—Ante que salga vencida
Mándese cambiar señora.

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Recuerdos amorosos
VERSOS DEL PURO AMOR

  Tus ojos encantadores
Mis potencias cautivaron;
Prisioneros mis sentidos
Por tus dichas quedaron.

  Solo de pensar en ti
Me lo paso delirando,
I tu nombre pronunciando
Desde que te conocí,
¡Ai Dios! qué será de mí
Ausente de tus amores,
Son acerbos mis dolores
Que siento en el corazon,
I todos la causa son
Tus ojos encantadores.

  Si tú supieras amar
Con fino amor verdadero
I me dijeras, lo quiero,
Yo dejaré de llorar.
Tristeza es considerar,
Desde cuando me contaron,
Que ya te solicitaron
Amantes de gran paradas,
Esas tus tiernas miradas
Mis potencias [c]autivaron.

  Si yo pudiera un momento
De ponerme a tu presencia,
Me pediria sentencia
A mi pena i sufrimiento.
Solo oirás el lamento,
Mis suspiros i quejidos,
Por los bosques mas tupidos
La desgracia me maltrata
I se hallan por tí, ingrata,
Prisioneros mis sentidos.

  ¡Ah! quien tuviera el placer
Cobijarse con tu manto,
Un sí, de tí, dulce encanto
No he podido merecer.
Se sienten desfallecer
Los amantes que te amaron.
Tu gloria reverenciaron
Por tu dicha i tu fortuna;
Mirando como a la luna
Por tus delicias quedaron.

  Al fin, grandiosa señora
Recuerda aquí el trovador
Que en la carrera de amor
Tú saliste vencedora.
Mi mente tu suerte implora
Al ver que me hayas vencido;
Al pronto yo al juez Cupido
Te demando i con razon,
Porque está mi corazon
Sufriendo de amor herido.

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Salutacion

  Amados conciudadanos
Les hago salutacion,
Con mis alegres cantares
Les doi la celebracion.

  Cada vez que llego aquí
Me reciben con halago,
I yo con canto les pago
A los que gastan por mí;
Si alguna vez ofendí
Disculparán mis hermanos,
Mis versitos son bien llanos
De un tono mui natural,
Diganme si hago mal
Amados conciudadanos.

  Si alguna pieza me asomo
Espero oir un versito,
Las de adentro lijerito
Se enojan porque no tomo;
Solo recibo el aromo
De la gran vejetacion,
Con júbilo i atencion
Les doi la cuenta cabal,
I a todos en jeneral
Les hago la salutacion.

  Suelo salir de mi casa
Por pulsar el instrumento,
I a nadie señores cuento
Si alguna cosa me pasa
Ellas si quieren, en la masa
Envolverme mis pesares,
Harán mis apasamares
Si falto en lo que me fundo
I divierto a medio mundo
Con mis alegres cantares.

  Nunca he vivido del canto
Lo cuento por esperiencia,
I como es poca mi ciencia
Por eso no me ataranto,
Si otros viven no me espanto
En esta cierta alusion,
I en la versificacion
No me gusta ser maldito,
Con ser que sé tan poquito
Les doi la celebracion.

  Al fin, señores, canté
Haciendo el mayor esfuerzo
Si encuentran malo mi verso
Dispénsenme lo que hablé;
Es todo lo que yo sé
No los puedo hacer mejor
Si hai otro criticador
Que entienda la poesía,
La mala torpesa mia
Disculpará por favor.

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