BRINDIS DE UN HUASO
EN UN BANQUETE

  Señores: alzo esta copa
con la intencion de brindar
i lo haré en primer lugar
por la ensalada i la sopa
que creo que ni en Europa
la haran con mas fetidez;
brinbo a mas por ese plez
congrio, cobina o ballena;
a su salud tomo llena
esta copa de jerez.

  Tomaré esta copa entera
porque me siento con hambre,
por aquel pavito fiambre
i esos huevos en salmuera;
por la pierna de ternera
que esta allí sobre la mesa
i por aquella cabeza
i por aquel salchichon
por el queso i el jamon
esta copa de cerveza.

  Tambien a brindar me atreb[o]
por esa carne trufada
i por aquella empanada
con pasa, aceiutna i huevo,
por aquel chanchito nuevo,
por aquel guiso caliente
que está sobre aquella fuente
humeando como un vapor;
por su fragancia i sabor
esta copa de aguardiente.

  Brindo a mas por ese pato
que està en aquel azafate,
por esa salza en tomate
que se muestra en aquel plato,
por el picante de gato
que forma toda mi dicha,
por esa grande salchicha
que ha de ser de jabalí,
por todo lo que hai aquí
esta copita de chicha.

  Para concluir, señores,
doi un brindis jeneral
por la mesa sin rival
i por los finos licores;
por esas cestas de flores
i por todas las doncellas
tan hraciosas i tan bellas
que adornan este jardin
me propongo darle fin
a todas estas botellas.

Nota: verso publicado por El coipo, ver.

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LA ESCUADRA YANKE
CHILENA EN VALPARAISO

  San Jrancisco i Baltimore
el Atlanta i el Bostón
el Newark i el Yoktown
son los buques superiores;
el Miatonomóh, lectores
es el ùnico blindado,
los otros que ya he nombrado
no tienen ningún blindaje
tienen poco tonelaje.
i su andar es mui pesado.

  Pues esta será la Armada
que, según lo cree el mundo
mandará el yanke iracundo
a jugarnos la pasada;
Chile, que es como tajada
de lomo delante un buei
comparado con el rei
que es del norte maravilla
quedarà si no se humilla
hasta fuera de la lei.

  El Pinto i el Esmeralda,
el Errázuriz llegado
i el Prat que serà llamado
el anjel de nuestra guarda
i cuidándoles la espalda
el Huascar el monitor
i el Cochrane buque mayor
que no hai quien tope con el
i la Lynch i el Condél
de inestimable valor.

  Pueden seguir mas atras
la O’ Higgins i Chacabuco
para ahuyentar al cueo
que nos meta Fierabrás
si es que se rompe la paz
puede que la fuerza venza,
pero si le yanke lo piensa
i medita bien la cosa
puede que baje de prosa
i la altivez de su prensa.

  El Abtao i Magallanes
i veinte trasportes mas
i torpederas demàs
bien diestras en sus afanes,
les pueden pasmar los planes
a Nueva York i Chicago
Mui pequeña era Cartàgo
i peleando contra Roma
casi, casi se la toma
comó yo me tomo un trago.

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El torpedo contra el señor
WALKER MARTINEZ

  Iba el dicho caballero
el vierne en la tardecita
a enterrar una niñita
en un coche i lastimero
cuando ¡trás! él i el cochero
un gran estampido oyeron,
las piedras se removieron
pero ellos se libraron..
los policiales llegaron
i el torpedo recojieron.

  Quien fué el autor? —nadie sabe
Cual fué el motivo? —Se ignora
Cuando? se duda la hora.
Contra quien? Es una clave
Sufrió el coche? —Nada grave
Ellos sufrieron? —Un susto
Fué policia? —Lo justo
Hubo curiosos? —I varios
Quien afirma esto? —Los di  
I si alguien [  ]? Es [  ]

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La niña estrangulada
en la calle de las Rosas

  El jueves un comisario
creo que a las cuatro i media
pudo ver una trajedia
de un modo estraordinario
en un despacho ordinario
de una joven bochinchera
i en una puerta cochera
de la calle de las Rosas
se vieron pues estas cosas
de tan estraña manera

  Era dueña del despacho
Carmen Gutierres La Puente
i era chei de un tal Vicente
que era un insigne borracho
es seguro que su lacho
la ha muerto en una reyerta
porque al abrirse la puerta
se vió su cuerpo estirado
con el cuello estrangulado
con señal de lucha cierta.

  El número en que ha pasado
este sangriento juguete
fué el ciento sesenta i siete
de la calle que he nombrado;
el cadaver ha quedado
ahi en la piesa en sociego
esperando al juez que luego
a esplorarlo se presente
i el asesino inclemente
tomó las de Villadiego

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SANGRIENTO ASESINATO
EN YUNGAY

  En Yungai ha sucedido
el domingo que pasó,
que la mujer degolló
a su confiado marido.

  En ese dia que era
quemante como un demonio,
ocurria en San Antonio
una lujosa carrera;
fué jente una pelotera
como en caso parecido
i no se quedó dormido
Miguel Gavilan (el pocha);
esta fiesta que derrocha
en Yungai ha sucedido.

  Este hombre era inquilino
del señor Simon Erice
i era, según se dice,
por lo aficionado al vino,
el tunante mas ladino
que en esa tierra vivió;
la esposa lo acompañó,
mujer viciosa i borracha
que quiso lucir su facha
el domingo que pasó.

  En ese dia como ante,
despues que se emborracharon,
a la casa regresaron
en compaña del amante
Ramon Jara que al instante,
un garrotaso le dió
al descuido, que cayó
Gavilan caballo abajo;
fué entonces que sin embajo
la mujer lo degolló.

  La cabeza ensangrentada
del tronco la separaron
i en seguida lo arrastraron
debajo de una emparrada;
huyó la bestia espantada
con el avío teñido
por la sangre del herido;
la jente se reunia,
buscando al siguiente dia
al descuidado marido.

  Entre el grupo que buscaba
por órden de don Simon,
el mismo Jara Ramon
cínicamente se hallaba;
pero al ver que ya se daba
con el cuerpo de Miguel,
picóle espuela al corcel
i se arrancó con presteza
i á ella se tomó presa
por asesina é infiel.

       ROLAK

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DOS INMIGRANTES
QUEMADOS VIVOS

  En «El Maule» que es un fundo
del Señor Victor Donoso,
ocurrió un caso penoso
que causó dolor profundo.
Llegaron del otro mundo
(quiero decir… de Europa)
en medio de una gran tropa
de inmigrantes españoles,
dos chicos ¡ por caracoles!
de aquellos que piden sopa.

  En la cocina durmiendo
uno i otro se encontraba,
cuando un inquilino daba
la voz de que estaba ardiendo;
la jente al instante viendo
la quemazon tan horrible,
hizo todo lo posible
por salvar a los pequeños,
pero vieron sus empeños
fustrados, por imposible.

  Sus hermanos avisados,
buscando con grande prisa,
hallaron en la ceniza
los huesos carbonizados.
Según datos agregados
(para penuria mayor)
por el próximo vapor
van sus padres a venir.
¡Como podran resistir
tan angustioso dolor!

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PASCUA DE NAVIDAD
EL NACIMIENTO

  De Herodes bajo el reinado,
en el mismo Hebron vivia
el Santo de Zacaría
i con Isabel casado;
como fuera designado
para ofrecer el incienso
en el templo, en su comienso
de su piadosa oracion,
tuvo el Santo una vision
que no sospechó ni en pienso.

  Un ánjel le dijo así:
« estéril es tu mujer,
mas pronto debe tener
un niño como un rubí;
él ha de ser para tí
el consuelo de tu afan;
tendras que llamarlo Juan
i debe llevar en pos,
el Espíritu de Dios
a los que con El no estan».

  El ánjel Gabriel despues
se le presentó a Maria,
Virjen Santa que tenia
por esposo a San José.
Vivian en Nazaré
cuando el Arcánjel le dijo:
« vas a dar a luz un hijo,
del Altísimo llamado
I por Judà proclamado
por su Rey mas grande i fijo».

  Maria con turbacion
al Anjel le replicó:
¿como he de hacer eso yo
si no conozco varon?
No te cause admiracion
dijo el Anjel en su canto;
vendrá el Espíritu Santo
i hará todo por su cuenta,
que ya Isabel, tu parienta
harà por El otro tanto.

  Despues de orar hasta El,
partió Maria a Judea
a una pequeña aldea
donde vivia Isabel;
recordando a San Gabriel
la saludó cordialmente;
al oirla, Isabel siente
moverse su creatura
i bendice con ternura
a Maria, su pariente.

  Cuando el Precursor nació
la familia quiso ya
darle el nombre del papá,
pero Isabel dijo nó.
Zacarías resolvió
que Juan llamarse debia
i que profeta sería
del Altisimo i por cierto,
que su casa fué el decierto
hasta que llegó el gran dia.

  De Roma se recibieron
dos edictos sobre el censo
i aunque el viaje era estenso
Maria i José salieron;
a Belen se dirijieron
para el empadronamiento.
Maria el alumbramiento
lo tuvo en medio camino
i envolvió con mucho tino
al Niño que era un portento.

  I los primeros estraños
que tuvieron pormenores,
los fueron unos pastores
que cuidaban sus rebaños;
viendo de no hacerles daño,
les dió el Anjel la señal:
« lleno de luz celestial
nació el Salvador del mundo,
cobijado en el inmundo
pesebre de un animal».

  Un poco despues llegaron
hasta el sitio designado
i cada cual prosternado
todos juntos lo adoraron.
Cuando ocho dias pasaron
i al ser ya circuncidado,
según estaba ordenado
por el ánjel de la luz,
se llamó al Niño, Jesus,
que por Salvador es dado.

  Unos Reyes del Oriente,
guiados por una estrella,
llegan a Judá, la bella,
interrogando impaciente:
¿donde está el Omnipotente
Rey que acaba de nacer?
Herodes llegó a temer
i a los Escribas buscó;
cuando los interrogó
hizo a los Magos traer.

  «Id lo mas pronto a buscarle
i si lo hallais de improviso,
enviadme un lijero aviso
para ir tambien a adorarle».
Los Magos al encontrarle
le hicieron rejios regalos
i apoyados en sus palos
tomaron otro camino,
viendo en Herodes, con tino,
propósitos, mas que malos.

  Cuando este se vió burlado,
para lograr su intencion,
mandó ser sin distincion
todo niño degollado;
pero el Anjel anunciado
se les presenta otra vez;
por eso se van de a pié
i en una mula rendida
para el Ejipto en huida
Jesús, Maria i José.

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EL PRESIDARIO
DE LA PENITENCIARIA

  Yo no sé como llegué
a la justicia ordinaria,
eso sí con la sumaria
fuí a la càrcel ahí mismo,
que por un nuevo bautismo
la llaman Penitenciaria.
El porqué tiene ese nombre
nadie me lo dijo a mí,
mas yo me lo esplico así:
le diran Penitenciaria,
por la penitencia diaria
que se sufre estando allí.

  Pobre, que cae en desgracia
tiene que sufrir no poco;
nadie lo ampara tampoco
si no cuenta con recursos;
el gringo es de mas discurso
cuando mata, se hace el loco.
No sè el tiempo que corrió
en aquella sepultura;
si de afuera no se apura
el asunto va con pausa;
tienen la presa segura
i dejan dormir la causa.

  Ignora el preso a que lado
se inclinará la balanza,
pero es tanta la tardanza
que yo les digo por mí:
«el hombre que dentre allí
deje afuera la esperanza.
Sin perfeccionar las leyes
perfeccionan el rigor;
sospecho que el inventor
habrá sido algún maldito;
por grande que sea un delito
aquella pena es mayor.

  El mas altivo varon
i de colmillo gastado,
allí se verà agobiado
i su corazon marchito,
al encontrarse encerrado
a solas con su delito.
En esa càrcel no hai toros,
allí todos son corderos;
no puede el mas altanero
al verse entre aquellas rejas
sinó abajar las orejas
i sufrir su duro encierro.

  I digo a cuantos ignoran
el rigor de aquellas penas,
yo que sufrí las cadenas
del destino i su inclemencia;
que aprovechen la esperiencia
del mal en cabeza ajena.
Eso es para quebrantar
el corazon mas altivo;
los llaveros son pasivos
pero mas secos i duros
talvez, que los mismos muros
en que uno jime cautivo.

  No es en grillos ni en cadena
en lo que usted pensarà,
sino en una soledá
i un silencio tan profundo,
que porece que en el mundo
es el único que está.
Ai! madres, las que dirijen
al hijo de sus entrañas,
no piensen que les engaña
ni que les habla un falsario;
lo que es el ser presidario
¡solo se sabe en campaña!

  Hijas, esposas, hermanas,
cuantas quieran a un varon,
diganle que esa prision
es un infierno temido,
donde no se oye mas ruido
que el latir del corazon.
No tiene allá el dia, sol
ni la noche tiene estrellas,
sin que le valgan querellas
por fuerza lo purifican
i sus lágrimas salpican
en laa paredes aquellas.

  En soledad tan terrible
de su pecho oye el latido;
lo sé porque lo he sufrido
i créame el auditorio:
talvez en el Purgatorio
las almas hagan mas ruido.
Cuenta esas horas eternas
para mas atormentarse;
su lágrima al derramarse
calcula en sus aflicciones,
contando sus pulsaciones,
lo que dilata en secarse.

  Allí se amansa el mas bravo
allí se dobla el mas fuerte,
el silencio es de tal suerte
que cuando llegue a venir,
hasta se le han de sentir
las pisadas á la muerte.
Adentro mismo del hombre
se hace una revolucion;
metido en esa prision
de tanto no mirar nada,
le nace i queda grabada
la idea de la perfeccion,

  En mi madre, en mis amigos,
i en todo pensaba yo;
al hombre que allí dentró
de memoria mas ingrata,
fielmente se le retrata
todo cuanto afuera vió.
Aquel que ha vivido libre
de volar por donde quiera,
se afiije i se desespera
de encontrarse allí cautivo;
es un tormento mui vivo
que abate al alma mas fiera.

  En esa estrecha prision
sin poderme conformar,
no cesaba de esclamar:
¡Qué diera yo por tener
un caballo en que montar
i una pampa en que correr!
En un lamento costante
se halla siempre encerrado;
el castigo han inventado
de cubrirlo con la noche
i allí està como amarrado
se vé el animal al coche.

  No hai pensamiento triste
que al preso no lo atormente,
bajo un dolor permanente
agacha al fin la cabeza
porque siempre es la tristeza
hermana de un mal presente.
Vierten làgrimas sus ojos
i en su pena se fastidia;
en esa constante lidia
sin un momento de calma,
contempla con los del alma
felicidades que envidia.

  Ningún consuelo penetra
detras de aquellas murallas;
el varon de mas agallas,
aunque mas duro que un perno,
metido en aquel infierno
sufre, jime, llora i calla.
De furor el corazon
se le quiere reventar,
pero no hai sino aguantar
aunque sociego no alcance.
¡Dichoso, en tan duro trance,
aquel que sabe rezar!

  Dirije aDios su plegaria
el que sabe una oracion!
en esa tribulacion
jime olvidado del mundo
i el dolor es mas profundo
cuando no halla compacion..
En tan crules pesadumbres,
en tan duro padecer,
empezaba a encanecer
despues de mui pocos meses;
allí lamenté mil veces
no haber aprendido a lér.

  Viene primero el furor,
despues la melancolía;
en mi angustia no tenia
otro alivio ni consuelo,
sino regar aquel suelo
con lagrimas noche i dia.
A visitar a otros presos
olgunos iban ahí;
nadie me visitó a mí
mientras estuve encerrado.
¡Quién iba a embromarse allí
por ver a un desesperado!

  Bendito sea el carcelero
que tiene buen corazon;
yo sé que esta bendicion
pocos pueden alcanzarla
pues si tienen compacion
su deber es ocultarla.
Jamas mi lengua podrá
espresar cuanto he sufrido;
en ese encierro metido
llaves, paredes, serrojos,
se grava tanto en los ojos
que uno los vé hasta dormido.

  El mate no lo permiten,
ni le permiten hablar,
ni le permiten cantar
para aliviar su dolor
i es tan horrible el rigor
que no lo dejan fumar.
Conversamos con las rejas
por solo el gusto de hablar,
pero nos mandan callar
i es preciso conformarnos;
pues no se debe irritar
a quien puede castigarnos.

  La soledad causa espanto,
el silencio causa horror;
ese continuo terror
es el tormento mas duro
i en un presidio seguro
está demas tal rigor.
Grábenlo como en la piedra
cuanto he dicho en este canto;
por haber sufrido tanto
debo confesarlo aquí
«el hombre que manda allí
es poco menos que un santo»

  I son buenos los demas
i a su ejemplo se manejan,
pero por eso no dejan
las cosas de ser tremendas;
piensen todos i comprendan
el sentido de mis quejas.
I guarden en su memoria
con toda puntualidad,
lo que con tal claridad
les acabo de decir:
«a mucho tendran que sufrir
si dudan de mi verdad.

  I si atienden mis palabras
no habrá calabozos llenos,
manèjense como buenos;
no olviden esto jamas:
aquí no hai razón de mas;
mas bien las puse de menos.
I con esto me despido
todos han de perdonar,
ninguno debe olvidar
la historia de un desgraciado;
quien ha vivido encerrado
poco tiene que contar.

Nota: versión modificada de versos José Hernández “La vuelta de Martín Fierro” §671 y ss. Rólak mantuvo la sextilla original pero juntó las estrofas de a dos.

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LOS BROMISTAS BURLADOS
[chistoso cuento]

  Por saber lo que era un Rei,
un rústico campecino
dejó en medio del camino
yugo, arado, chuzo i buei:
llegó por fin a las seis
al palacio del Monarca,
con la calma de un Patriarca
se estuvo al sol todo el dia
para ver si distinguia
la real i deseada marca.

  Despues de mucho esperar,
por el Rei le preguntó
al primero que pasó,
con interes singular;
no fué poco su rabiar
al tener conocimiento
que el Rei en ese momento
a su lado se encontraba;
¡cuando él se lo imajinaba
fantástico como un cuento!

  Para su mayor tormento
un hambre atroz le venia
i una muela le dolia
con un dolor mui violento;
a mayor abundamiento
con una chaucha se hallaba
i consejo demandaba
por ver lo que convenia:
si a su dolor atendía
o el apetito sasiaba.

  Dos estudiantes lo vieron
mirando unas zopaipillas
i reirse a sus costillas
al punto se propucieron:
Si te las damos dijeron
¿te comerias un ciento?
—Sin moverme del asiento.
—I si pierdes? —Por mi abuela
que me saquen esta muela
i me quedaré contento.

  El pobre empezó a comer
i tanto, tanto comió
que solamente dejó
una sola, por perder.
Al sacamuela Verder
en seguida lo entregaron
i la muela le arrancaron,
mientra de risa morian
i las gracias recibian
de aquel que sacrificaron!

       ROLAK

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