Las alegacías en el Congreso
ENTRE PECHOÑOS I LIBERALES

  Alegan en el Congreso
Por los empleados fiscales,
Se hacen hoi cruda guerra
Pechoños i liberales.

  Nuestro gran Ministro Toro
Les ha salido mui lobo;
A los que viven del robo
Se les ha puesto mui moro;
Defiende el hombre el tesoro
Porque no es nada leso,
Ya le estan sintiendo el peso
Los oligarcas bubáticos,
I por eso los fanáticos
Alegan en el Congreso.

  Tambien dicen que no es cierta
Los hijos de la orfandad,
I prueban que no es verdad
Los robos que ha descubierto;
Principalmente en el puerto
Es donde reinan los males,
Qué diran los radicales
Que son hombres tan divinos,
Si lloran los josefinos
Por los empleos fiscales.

  Descubrió en ferrocarriles,
Estafas, i en las aduanas
Que serán pocas cien planas
Para apuntar tantos miles;
Pronto los demas ediles
Pretenden echarle tierra,
Al robo, según se encierra
En todos esos sayones;
Los honrados i ladrones
Se hacen hoi cruda guerra.

  Si todito el Ministerio
Fuera igual en lo que miento,
No habria ningún hambriento
Pasándolo de hombre serio;
Este Chile no es imperio
De los señores curiales,
La cuestión es ser iguales
En ciudades i en campiña;
Pasan en continua riña
Pechoños i liberales.

  Al fin, el balmacedista
Que trabaja por el pueblo,
Ya cree que hizo arreglo,
Con el liberal reyista;
Lo que cuento en esta lista,
No es por ponderacion;
Si siguen la desunion
Entre ellos como se ve;
Pronto veremos de pié
A la gran coalicion.

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La guerra con la Arjentina
SERA INEVITABLE, I SU ALIANZA CON
EL PERÚ I BOLIVIA

  Chile con sus batallones
Se prepara a combatir
Solo para resistir
El golpe de tres naciones.

  Por primera la Arjentina
Se está armando hasta los dientes,
Con sus hombres tan potentes
Va a buscer su última ruina.
Acá tambien se camina
A Europa a buscar cañones;
Nuestros soldados son leones
En vez de hombres humanos,
I atacará a los cuyanos
Chile con sus batallones.

  Bolivia va de segunda
Cargada de yuta i coca;
Aquella potencia loca
No se sabe en qué se funda.
Talvez que mui poco cunda
Su gran coraje, es decir,
Tambien quiere medir
En fuerzas con nuestro roto
I formando su alboroto
Se prepara a combatir.

  Por tercero está el Perú
Con gran escuadra en el mar,
Ya que no viene a pelear
A los llanos de Maipú.
Clámele a Belzebú
Que no les deje morir;
Si llegasen a venir
Nuestro ejército no es zoco,
Chile se arma de a poco
Solo para resistir.

  Por el centro, sur i norte
Pretende atacarnos Roca,
I a Chile con jente poca
Lo hallarán del mismo porte.
Ya cuando el corvo los corte
A esos negros maricones,
Con los aliados sayones
Caerán en mil pedazos;
Resiste roto en tus brazos
El golpe de tres naciones.

  Qué hacen esos hombres grandes
Que no contestan al ché:
Cuando ya de aquí se vé
En las cumbres de los Andes;
Hasta el mismo Juan Fernández
Ellos pretenden llegar.
Por la tierra i por el mar
Propalan que se harán reyes;
I yo les digo a los cheyes
No se les vaya a turbar.

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Versos de esquinazo

  Al oir mi dulce canto
Despierta preciosa Ester;
Deja tu lecho señora
Mira que te vengo a ver.

  Gustoso i con alegría
Tomé la vihuela atento,
I me marché mui violento
Solo a darte el feliz dia.
Quiero hacerte compañía
Yo sin ser un varon santo,
Me presento sin quebranto
A cantarte a tu ventana,
I sale de buena gana
Al oir mi dulce canto.

  No duermas tanto paciente
Que el sueño es como la muerte,
No sea que en polvo inerte
Quedes de un de repente.
Vístete lijeramente
Que está para amanecer,
Yo te vengo a entretener
Trovando versos divinos;
Por eso al oir mis trinos
Despierta preciosa Ester.

  Un ramillete de flores
Traigo para regalarte;
Si no llegas a enfadarte
Te declaro mis amores.
Ya están los blancos albores
De la esclarecida aurora,
Anunciándote la hora
Antes del toque de diana;
Si pretendes vivir sana
Deja tu lecho señora.

  Yo vengo a darte el contento
Mui feliz en hora buena,
Disipa tu angustia i pena
Al són de un pobre instrumento
Deseo el tomar asiento
Junto a tí, en buen parecer,
Goza de gozo i placer
Si acaso te hallas despierta;
Sale a esperarme a tu puerta
Mira que te vengo a ver.

  Al fin, ninfa, sin mentir,
Vine a hacerte una visita;
Pero te dejo solita
Hoi! que ya me voi a ir.
Me quiero aquí despedir
Con gratitud i con anhelo,
Te han de servir de desvelo
Mis amorosas tonadas;
Al pintar las alboradas
Dame la dicha i consuelo.

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Versos de literatura

  Aurora resplandeciente
Empréstame tus albores,
Para alumbrar mis amores
Hoi que te tengo presente.

  Luego que amanece el dia
Te presentas mui galana,
Vestida de rica grana
Con gran lujo i bizarría;
Naces de la jerarquía
Con una estrella en la frente,
Cuando asomas de repente
De tu lujoso palacio;
Alumbras todo el espacio
Aurora resplandeciente.

  Todo estaria a oscura
Sin tu luz aurora bella,
Tú eres la brillante estrella
De la humana criatura;
Es tu claridad tan pura
Dicen los sabios autores,
De todos los moradores
Ninguno a tí se compara;
I para ver si eres clara
Empréstame tus albores.

  Todo los dias temprano
La tiniebla te abre paso,
I te deje hasta el ocaso
Florido el camino sano;
En invierno i en verano
Sois coronada de flores,
Tus rayos armonizadores
Iluminan a la esfera;
Por eso yo los quisiera
Para alumbrar mis amores.

  Si llegases a faltar
Solo por tener reposo,
Ningún cuerpo luminoso
Podria al mundo alumbrar;
Siempre tu dicha es estar
En las puertas del Oriente,
Alumbrando permanente
A los tres reinos unidos;
I aclárense mis sentidos
Hoi que te tengo presente.

  Al fin las aves parleras
Por toditos los lugares,
Te alaban con sus cantares
De las mas altas riberas;
Solo ellas son las primeras
Que te ven aparecer,
Armonizando el placer
Pasas como vespertina;
Con esa luz matutina
Encantas a todo sér.

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Versos
DEDICADOS AL POETA PEQUEN, REDAC-
TOR DEL PERIÓDICO «LA BEATA»

  Señor don Juan Rafael
Voi yo a irmele alpasito,
Sin ser un gran literato
Le contesto su versito.

  Tiempo hacia de que estaba
Esperando que saliera
Usted con una lesera,
Para yo hacerle la pava.
Todito el mundo la alaba
I le elojia su papel;
Pero yo no soi aquel
Que le pagan por que cante;
Cuidado no se atarante
Señor don Juan Rafael.

  La jente insensata opina
I dice por humoradas,
Que usted con cuatro tonadas
Me va a echar a la tina;
Lo veo de que se empina
Con un risueño modito;
No se esté haciendo maldito
Mire que puede perder,
Para tantearle el saber
Voi yo a irmele al pasito.

  Muchos lectores dirán
Que si le sigo cuestion
Capaz que le dé leccion
El satírico don Juan.
Le doi como lo verán
Hartos versos de barato;
Sin sacar los piés del plato
Tiene las orejas gachas,
I juro darle las guachas
Sin ser un gran literato,

  Verdad que en el periodismo
Es hombre harto intelijente,
Satirico i ocurrente
Es i aborrece el cinismo;
Para escribirle lo mismo
Historias no necesito;
No piensen de que me ajito
Hoi que el turno me tocó,
Porque vean quien soi yo
Le contesto su versito.

  Todos le tienen temor,
I su creencia es idiática
En asuntos de gramática
Es el mas criticador;
Armándome de valor
Prometo hacerle la cruza
Si de picado me acusa
Lo hago botar a las playas,
Con versos de todas layas
Le pego hasta por la tusa.

Imprenta MONEDA,

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TERRIBLE I SALVAJE CRIMEN
LA ESPOSA QUE ENVENÓ AL MARIDO
EN ARICA, POR CASARSE CON EL
QUERIDO ESTÁ CONDENADA A MUERTE

  La cruel tirana mujer
Infame i mui relajada
Porque envenenó al marido
A muerte está condenada.

  Bueno seria i portento
Que mujeres se balearan,
Tan solo porque tomaran
Las demas un escarmiento.
Este proyecto presento
Al Congreso en mi deber,
I deme su parecer
Si esto sera justo o nó;
Ya que el crimen cometió
La cruel tirana mujer.

  Ellas tienen el decir
Si mato sin compasion.
A otra sufro prision
Pero no paso a morir.
Que me importa de sufrir,
Presa una temporada,
Si al final de la jornada
Triunfo i cumplo mi condena;
Es lo que dice esta hiena
Infame i mui relajada.

  Otras madres por hazañas
Mas que si fuesen serpiente,
Asesinan tan vilmente
Al hijo de sus enfrañas.
Tan soberbias como arañas
Son muchas i sin sentido,
I esta de hoi yo lo he sabido
Que ésta i la muerte le zumba
En las puertas de la tumba
Porque envenenó al marido.

  Nuestro Código Penal
Solo al hombre sentensea,
A muerte i se le balea
En el banquillo fatal,
I la mujer criminal
Que falta a la lei sagrada
De la bala es respetada
Peró ya hoi dia esta indina
Por la justicia divina
V muerte está condenada.

  Al fin, les cuento señores,
Que las madres sin conciencias,
No son madres de clemencias
Solo son madres de horrores
Les suplico a los lectores,
De honrado i buen corazon,
Prueven mis votos que son
Antes que adelante siga
Espero que se me diga
Si lo que yo hablo es razon.

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VERSOS A LO DIVINO
PASION I MUERTE
DE NUESTRO DIVINO REDENTOR

  Cuando el Redentor murió
En el madero sangriento
Al dar su postrer aliento
Toda la tierra tembló.

  Cuando ya llegó a la cima
De aquel monte el soberano,
Bendiciendo al inhumano
Hácia el lugar se aproxima
Un judio se le arrima
I el Mesías lo miró.
Su furia le contempló
Con santo i divino amor,
Se oyó un ruido aterrador
Cuando el Redentor murió.

  La túnica le quitaron
Con un barbarismo cruel,
I a la presencia de él
A los dados la jugaron,
I no sé porqué pelearon
En aquel mismo momento,
I el pueblo dijo violento.
Furioso según decir;
Veamos a Cristo morir
En el madero sangriento.

  Cuando ya quedó desnudo
A muchos causó terror,
I soportar su dolor
Su santa madre no pudo.
Sintió en su garganta un nudo,
Que le privó del contento,
I su hijo mui macilento
Siempre le mostró alegria,
E hizo oscurecerse el dia
Al dar su postrer aliento.

  Trajeron para enclavarlo
Clavo, martillo i tenaza;
I el pueblo al verlo que pasa
Propuso glorificarlo.
I otros mas para afrentarlo
Le dieron i él recibió
Hiel, i vinagre bebió
En contra de su querer,
I al dejar de fenecer
Toda la tierra tembló.

  Al fin, los astros del cielo
Oscurecieron su luz,
Al ver que espiró Jesús,
Por él hicieron gran duelo.
I la jente con recelo
Se golpeaba el corazon,
Todos llenos de emocion
Quedaron aquí refiero;
I al justo Dios verdadero
Pedian perdon, perdon.

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VERSOS A LO DIVINO
LA VENTA DE JESUS

  Sufrió todos los tormentos
El Dios de la redencion
En la cumbre del Calvario
Cumplió Cristo su mision.

  En la cena acongregado
Dije Jesus conmovido
Por uno seré vendido,
I por el otro negado,
San Pedro desesperado
Se sintió en esos momentos,
Con volubles pensamientos,
Nuestro rei universal,
Por libertarnos del mal
Sufrió todos los tormentos.

El Redentor sin enfado
Atodos ellos habló,
Por uno de ustedes yo
Tengo que ser entregado.
Judas conoció el pecado,
Desde esa misma ocasion,
I el señor por compasion
A uno por uno bendijo,
I salió como les dijo
El Dios de la Redencion.

  Se dirijió al huerto a horar
Con bastantes señorios,
Allí esperó a los judios
I al que lo iba a entregar,
Llegaron sin ponderar
Con un valor temerario,
Adelante iba el contrario,
Judas, hai que referir,
I el cual lo hizo pues morir
En la cumbre del Calvario.

  Fué presentado a Caifás,
De pies i manos atado,
I en seguida fué llevado
A la presencia de Anás,
Se hizo esto i mucho mas
Con gran precipitacion,
I a muerte sin dilacion
Lo hubieron de sentenciar,
Por nuestra culpa pagar
Cumplió Cristo su mision.

  Por último, lo pasaron
A donde Poncio Pilatos,
I esos judios ingratos
Su muerte le decretaron,
De espinas lo coronaron
Solo por martirizarlo,
I para mas afrentarlo
Fué en una columna atado,
Escupido i abofeteado,
Principiaron a azotarlo.

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VERSOS A LO DIVINO
LA MARCHA DE JESUS AL GÓLGOTA

  Murió Cristo en el madero
El dia del Viernes Santo,
Estaba al pié de la Cruz
María anbegada en llanto.

  Cargando el pesado leño
Caminaba el Salvador,
Inundado de sudor
Pero tranquilo i risueño,
Marchaba con todo empeño
El mansisimo cordero,
Como era un Dios justiciero
Dió a los hombres mil perdones
I en medio de dos ladrones
Murió Cristo en el madero

  Entre un inmenso jentio
Iba preso el sumo bien,
Sin hacer ningún deten
Bendecia al cruel judio
Verdadero señorio
Mostraba sin ataranto,
Causaba terror i espanto
El Mesias esa ocasion,
Dió término a su pasion
El dia del Viernes Santo

  Todos los tormentos nacen
Dijo el crucificado,
Perdónalos padre amado
Que no saben lo que hacen
I para que se alumbracen
El sol les prestó su luz
La madre del buen Jesús,
Con un sentir tan prolijo,
Mirando a su humilde hijo
Estaban al pié de la cruz.

  Un inocente cantaba
Entre el pueblo que lo exhorta,
I con clavoz una esporta
En su cabeza llevaba,
El Redentor lo miraba
I bendecia su canto,
Con aquel júbilo tanto
Tomó el pueblo mas brillo,
I miró al inocentillo
María abnegada en llanto.

  Al fin, el niño inocente
Iba llevando el tormento
Para el que hizo el firmamento
Como precioso presente,
I cuando el Omnipotente
A la madre la encotró,
Un cruel judio tomó
De la esporta el renegado,
De clavos un gran puñado
I al rostro se lo tiró.

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Horripilante crimen
EL SOBRINO QUE ULTIMÓ AL
PRIMO HERMANO POR CASARSE
CON LA TIA

  Un joven enamorado
Con instintos de pagano,
Por casarse con la tia
Vietimó a su primo hermano,

  Desde joven el marchante
Solicitaba a su cielo
Dia, i noche sin recelo
Sin perder un solo instante,
Donde ella mui suplicante
Se presenta avergonzado,
Viendolo ya apacionado
Con un cierto frenecí;
Dijo ella se halla de mí
Un joven enamorado.

  En Tacna es donde pasó
Esta desgracia amorosa,
Si falto en alguna cosa
No lo vi se me contó,
Noticia no se mandó
Aquí porque era en vano,
Pero un diario peruano
Se halló esta gran novedad,
I que lo último es verdad
Con intento de pagano.

  Hacia tiempo que estaba
Contandole sus amores,
Como hacen los amadores
Sobre el asiento le hablaba,
Su pasión le declaraba
Con bastante cortecia
Usando de la ironia
Feroz i traidoramente,
Le dió muerte a su pariente
Por casarse con la tia.

  Sin mirar que era sobrino
Le prometió casamiento,
I propuso en el momento
Cumplir su fatal destino
La señora no convino
En la oferta del tirano,
Viendo el peligro cercano
No le dió temor ni susto,
Por pagarse de su gusto
Victimó a su primo hermano

  Por fin, dijo sin tropiezo
Creyendo el hacer su suerte
Despues que ya le dió muerte
El infeliz cayó preso,
Eso le pasó por leso
I no aprender a querer,
Hoi tendrá que padecer
En una cárcel segura,
Por el amor tan perjuro
Que le tuvo a la mujer.

DANIEL MENESES, Poeta nacional chileno
QUEBRADA DE MARQUEZ Nº 57

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