Lira popular del siglo XIX

Las liras publicadas en Chile desde fines del siglo XIX a inicios del siglo XX.

Menu

Skip to content
  • Artículos
    • Algunas consideraciones
    • ¿Balmaceda o Montt?
    • Datos biográficos de los poetas e investigadores
    • Datos históricos
    • La Inteligencia Artificial en la Lira Popular
  • Mapas de palabras
    • Mapas de Palabras
    • Mapas de palabras: Todos los autores
    • José Hipólito (Casas) Cordero
    • Nicasio García
    • Bernardino Guajardo
    • Rómulo Larrañaga (Rólak)
    • Daniel Meneses
    • Juan Bautista Peralta
    • Adolfo Reyes
    • Pedro Villegas

Horroroso crimen

Colección Lira Popular de la
Universidad de Chile

Autor: Adolfo Reyes.
Impresor: Imprenta Lathrop, Estado, 46 C.
Tamaño: 35,6 x 26 cm
Clasificación: 116 T153h Caja N°1

  • Horroroso crimen
  • El hijo que le pegó a la madre
  • Parabienes a las conductoras y cocheros
  • Despedida de ángel.

Nota: Este ejemplar tiene escrito a mano con lápiz grafito “111/116”.
Documento optimizado digitalmente.

Un verso al azar

  • CONTRA-PUNTO<BR>DE TAHUADA CON DON JAVIER DE LA ROSA

    EN PALLA DE CUATRO LINEAS DE PREGUNTAS CON RESPUESTAS
    RECOJIDO UNA PARTE
    i compuesto lo demas por el que suscribe,
    VENCIENDO DON JAVIER DE LA ROSA

        Mi don Javier de la Rosa,
    Tiempo que lo ando buscando:
    Al cabo lo vine a hallar
    En dicha villa cantando.
        Mi don Javier de la Rosa,
    Atracado a la pared
    Tomé el instrumento i vine
    Porque supe que era usted.
        Mi don Javier de la Rosa,
    Observe, le estoi hablando:
    Aquí traigo unos cien pesos,
    Si gusta, vamos pallando.
        Mi don Javier de la Rosa,
    Quiero pallar con usted
    Digame en qué está pensando
    I por Dios contestemé.
        Mi don Javier de la Rosa,
    Sin atrevimiento le hablo,
    Si es sujeto de gran fama
    Respóndame por el Diablo.
        –En la villa de Curicó,
    Estando en una ramada,
    Me ha venido a desafiar
    El mulatillo Tahuada.
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Sabrá de que me gustó,,
    No contestó por los santos,
    Por el Diablo contestó.
        —Habeis de saber Tahuada,
    Que no es por tenerte miedo:
    Es por hallarme tan solo
    I de este pais forastero
        (El autor.) Allí se dejaron caer
    Cuatro mozos de a caballo:
    Cántele señor Javier,
    Que nosotros lo amparamos
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Yo le voi a preguntar
    Ahora me ha de decir
    Cuántas onzas pesa el mar
        —Habeis de saber, Táhuada,
    Yo te voi a contestar:
    Dame luego la romana
    I quien lo vava a pesar.
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Oiga, que le habla mi voz:
    ¿Cómo supieron los reyes
    Donde nació el Niño Dios?
        —Habeis de saber, Tahuada,
    Aquí te contesto yo:
    Por la estrella que los guiaba
    I el gallo luego cantó.
        –Mi don Javier de la Rosa,
    Usted, que supo el edicto,
    ¿Qué tiempo tardó el patriarca
    Con María, yendo a Ejipto?
        —Habeis de saber, Tahuada,,
    Lo que San José tardó:
    Doce dias con sus noches,
    Hasta que a Ejipto llegó
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Digame, en su parecer
    Una vara estando seca
    ¿Cómo podrá florecer?
    —Habeis de saber, Tahuada,
    La respuesta va con prisa:
    Echando la vara al fuego
    La florece la ceniza.
        –Mi don Javier de la Rosa,
    Usted que trafica el cerro,
    Ahora me ha de decir
    ¿Cuántos pelos tiene un perro?
        —Tahuada, sin mas demora,
    De tu pregunta se rieron
    Si no se le ha caido alguno
    Tendrá los que le salieron.
        –Mi don Javier de la Rosa,
    Usted que sabe de asunto,
    Digame con qué remedio
    Resucitará un difunto?
        –Habeis de saber, Tahuada,
     La respuesta va lijera
    Metiéndole el dedo atrás
    Sale el difunto a carrera.
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Se ofrece i le doi a ver
    Un tordo que está enjaulado
    Dígame quién puede ser?
        —Tahuada, yo me apresuro
    En darte contestación:
    Es tu padre, que está preso
    En la ciudad Concepción.
        –Mi don Javier de la Rosa,
    Ya veo que es mui travieso.
    Hábleme mas de mi padre.
    Por qué motivo está preso?
        —Habeis de saber, Tahuada
    Si mas quieres que hable yo,
    Está por unos diez bueyes
    Que de una hacienda sacó.
        —Mi dom Javier de la Rosa,
    No sea tan propasado,
    Usted es viejo i yo soi jóven
    I en fuerzas lo habré llevado.
        –Habeis de saber, Tahuada,
    Esto te voi a advertir:
    Que en cantar i en la vihuela
    Fuerzas no te han de servir.
        –Mi don Javier de la Rosa,
    Voi a hablarle de lo eterno:
    Qué tiempo que está Cain
    Condenado en el infierno?
        —Habeis de saber, Tahuada:
    Seis mil ochocientos años;
    Ochenta i seis a esta fecha
    Hasta la época en que estamos.
        —Mi don Javier de la Rosa,
    De qué jénero o plantel
    Ahora me ha de decir,
    De qué habrán hecho el papel?
        —Habeis de saber, Tahuada,
    La contesta va de prisa:
    Lo hacen de trapos viejos
    Iguales a tu camisa.
        –Mi don Javier de la Rosa,
    Una cosa he reparado:
    Que yo no mas le pregunto
    [I uste]d no me ha preguntado.
        —Habeis de saber, Tahuada,
    Yo te voi a preguntar
    Saliendo Adan del Paraiso
    Dónde se fué a refujia?
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Digame si no fué así,
    Del Paraiso lo echó el ánjel
    Al huerto Gethsemaní.
        —No te demores, Tahuada:
    Adan i Eva si se vieron
    Desnudos i avergonzados,
    Con qué tela se cubrieron?
        –Mi don Javier de la Rosa,
    No hallando piel de animales,
    De las hojas de la higuera
    Hicieron sus delantales.
        —Habeis de saber, Tahuada,
    Responde con enerjía:
    Por qué bramará la vaca
    No estando recien paría?
        —Mi don Javier de la Rosa,
    En prado, potrero o loma,
    Pregúntele a Salomon
    Que les entiende su idioma.
        —Habeis de saber, Tahuada,
    Yo quiero saber tambien:
    Decidme por qué motivo
    Pica el gallo la sarten?
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Si necesita saberlo,
    El gallo al sarten lo pica
    Porque no puede lamerlo.
        –Atencion, señor Tahuada,
    Usted que es hombre de letras
    Ahora me ha de decir
    Si la pava tiene tetas.
        —Mi don Javier de la Rosa,
    La respuesta le daré:
    La pava no tiene tetas,
    Las tetas las tiene usted.
        —Habeis de saber, Tahuada
    Yo soi pallador, i bueno;
    Escápate si supieres,
    Que a darte la muerte vengo.
        —Mi don Javier de la Rosa,
    No temo al mas entendido,
    Hasta la edad que me ve
    Por dadie he sido vencido.
        —Tahuada, yo te prevengo,
    Ya que cantas sin ventura:
    Yo vengo a darte la muerte
    I una infeliz sepultura.
        —Mi don Javier de la Rsa,
    Sepultura me ha de dar;
    No sea en loma ni altura,
    Ménos en el medanal.
        –Alerta, señor Tahuada,
    Yo le hago esta preferencia,
    No se remonte tan alto
    Ni suba a tanta eminencia.
        —Mi don Javier de la Rosa
    Le contesto vijilante:
    Atropello al quinto infierno
    I paso mas adelante.
        —Habeis de saber Tahuda,
    Pallemos a lo divino:
    Si Dios me dará licencia
    Para verle su destino.
        —Mi don Javier de la Resa,
    Esa cosa es mal pensada.
    Yo tengo por sobrenombre
    El invencible Tahuada.
        —Habeis de saber Tahuada,
    Con todos tus memoriales:
    De una peseta sellada
    Cómo me haces cuatro reales?
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Haciendo los medios reales;
    De ese modo no mas puede
    Sacar los cuatro cabales.
        –Yo te pregunto, Tahuada,
    Si a tanta altura te subes,
    Ahora me has de decir,
    Dónde se paran las nubes?
        –Mi don Javier de la Rosa,
    Le diré si usted no sabe:
    Por la permisión de Dios
    Se sujetan en el aire.
        —Me contestarás, mulato,
    I aquí darás a saber;
    ¿Cuáles son los cuatro hermanos,
    Tres hombres i una mujer?
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Lo hago salir de porfía,
    Son el sur, el puelche el norte,
    La mujer la travesía.
        —Habeis de saber, Tahuada,
    En la pregunta que te hago,
    Ahora me has de decir
    Cuáles son los reyes Magos?
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Presto se lo hago presente:
    Melchor, Gaspar, Baltazar,
    Que vinieron del Oriente.
        —Habeis de saber Tahuada,
    Si éstos al Portal llegaron,
    Al rendirle el homenaje
    Qué cariño le llevaron?
        —Mi don Javier de la Rosa,
    El presente fué un tesoro:
    Lo que le llevaron fué
    Incienso, mirra i el oro.
        —Tahuada, no te demores
    Que te voi a preguntar:
    Qué reyerta fué la que hubo
    En los dos hijos de Adan?
        —Don Javier, lo que pregunta.
    La contesta está en la mano:
    Cain a causa de envidia
    Le dió la muerte a su hermano.
        —Dime aquí, mulato sabio,
    De Cain quiero saber,
    A qué paraje fué a dar
    Cuando dió la muerte a Abel?
        —Don Javier, yo le contesto,
    Fué a los montes con temor,
    I su fin fué desdichado,
    Que lo mató un cazador.
        –Contrario, tengo cien pesoss
    Terneros voi a comprar,
    Pagándolos a tres pesos
    Tahuada, cuántos serán?
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Le contesto sin tropiezo
    Treinta i tres terneros paga
    I queda sobrando un peso.
        —Tahuada, yo te pregunto,
    Me dirás sin dilación,
    Espero que me contestes
    Qué fin tuvo Salomon?
        —Mi don Javier de la Rosa,
    Mi madre con una tía
    Dijeron que Salomon
    Se hallaba en Santa Lucía.
        — Ya te turbaste, Tahuada,
    Hablastes una herejía:
    Hicistes cabe en tu madre
    I carambola en tu tía.
        —Tahuada, yo te pregunto
    Lo que al cristiano embeleza:
    Cuál es el árbol mayor
    Fruto de mayor grandeza?

        (Tahuada no contestó).

        Don Javier.

        –Ya no supistes, mulato,
    La respuesta es como digo:
    El árbol que te pregunto
    Advierte de que es el trigo.
        Tahuada, yo te pregunto,
    Quiero que contestes vos:
    Dios hizo los mandamientos,
    A qué profeta los dió?
        —Yo no sé, señor Javier,
    Pero haga lo que yo digo;
    Callaremos la guitarra
    I quedaremos amigos.
        —Caballeros, caballeros,
    Téngando por entendido.
    I recojan las apuestas
    Que el mulato está vencido
        Tahuada, yo te pregunto,
    I tienes que contestar:
    Cuántos Dominus Vobiscum
    Dice el padre en el altar?

        (No contestó).

        Tahuada, yo te pregunto
    Responde, si sois tan tal:
    Qué siglos tuvo Luzbel
    En la Corte Celestial?

        (No contestó).

    Habla, Tahuada, responde:
    En la rebelión tan cruel,
    Qué tantos fueron los ánjeles
    Que se perdieron con él?

        (Se calló del todo Tahuada).

        Fin del Contrapunto

    Ver lira completa

Adivinanzas Brindis Contrapunto Contrarresto Cuarteta Despedida angelito Documentos Décima Décima glosada o encuartetada Investigación Novena Otro verso Ovillejo Ponderación Redondilla Romance Sin clasificar Verso a lo divino [Zama]cueca

  • A.M.D.G.
  • Alazor
  • Anónimo
  • Arancibia Lisandro
  • Araneda Rosa
  • Aravena Manuel
  • Aravena Pepa
  • Aravena Rosa
  • Araya L Esteban
  • Aria Juan de
  • Arroyo José
  • Avendaño Remijio
  • Benito Cámela
  • Boldo a Boldo
  • Carrasco Juan
  • Carrasco Tenorio Juan
  • Carvajal C. C.
  • Castillo V.
  • Castillo Victorio
  • Castro H José Dionisio
  • Chupatesa
  • Contreras Gaspar
  • Contreras Suárez Antonio
  • Contreras y García
  • Cordero José Hipólito
  • Cordero Rafael
  • Devia Francisco (Pancho)
  • Diaz Jorje Antonio
  • Dosele R.
  • El burro
  • El Chonchon
  • El ciego Acuña
  • El Coipo
  • El Conejo
  • El futre de las 3 ZZZ
  • El Lorito
  • El Loro
  • El Ñato Quillotano
  • El Niño Inspirante
  • El Padre Padilla
  • El Pequen
  • El Poeta Chillán
  • El Poeta del Sur
  • El poeta desgraciado
  • El poeta Pequen
  • El Poeta Popular
  • El poeta ribereño
  • El Porteño
  • El pueta del sur
  • El Quillotano
  • El roto
  • El Tamayino
  • El Tamayista
  • Eleaerre
  • Elgueta Francisco
  • Espinosa José R
  • Fernandez el Minero
  • Flores Margarita
  • Frai Jerundio
  • Gajardo Bernardino
  • García Nicacio
  • García Nicasia
  • García Nicasio
  • Gonzalez J R / Reyes Adolfo
  • González Juan R
  • Graco Tiberio
  • Grandon Pancho
  • Guajardo Benigno
  • Guajardo Bernardino
  • Guajardo Bernardino 2º
  • Guajardo Rosa
  • Inostroza Juana María
  • J. G. O., G. R.
  • J. H. C.
  • Jerez Javier
  • Jerez Javier y Reyes Adolfo
  • Jog
  • Jonatas
  • José Arnero
  • Justo Claro Canto
  • Kalor
  • Lautaro Blanco
  • Lillo Anjel C.
  • Lillo Eusebio
  • Madariaga Clodomiro
  • Martínez Felicito
  • Meneses Daniel
  • Meneses Manuel
  • Meneses Naniel
  • Mirales Justo
  • Modesto
  • Molina José Miguel
  • Moraga C M
  • Moraga y Cª J. M.
  • Moreira Juan
  • Moya Pedro
  • Navarrete
  • Navarro Flores Raimundo
  • Negro Peluca
  • Olea Humberto
  • Oyarzún Emilio
  • Pacheco
  • Palma Luis A
  • Palo Seco
  • Parra Desiderio
  • Parra Desiderio e Ilabaca Vicente
  • Pasten José Agustín
  • Pepe
  • Pepe Mon
  • Peralta Juan Bautista
  • Peralta Juan de Dios
  • Pérez Javier
  • Perico El Piadoso
  • Plaicoa J M
  • Poeta Costino
  • Poeta Jerjel
  • Rafael
  • Rebolledo José Dolores
  • Reyes Adolfo
  • Robles Justo
  • Rólac
  • Rólak
  • Rolal
  • Romero Cancino Luis
  • Romero Juan de Dios
  • Romero Pancho
  • Salazar Ignacio
  • Salgado Liborio
  • San Vicente Ferrer
  • Sarzosa Gregorio
  • Saturnino
  • Serrano Nicasio (Boldo a Boldo)
  • Sin categoría
  • Sosa E.
  • Soto José Epitacio
  • T de la G
  • T. R.
  • Tapia Francisco
  • Torito
  • Tulipán
  • Tulipán Rojo
  • Tulipán Rosa
  • Uno de Copequén
  • Uribe F. Adolfo
  • Valdivieso A.
  • Valiente Juan
  • Varela Victorino (ed)
  • Ventura Espinosa
  • Verdejo Froilán
  • Vergara J.
  • Villegas Pedro
  • Zúñiga Manuel
Proudly powered by WordPress | Theme: Typo by Okay Themes.