CONTRAPUNTE
del marido con la mujer

  Borrachillo medio leso,
Calla mujer peladora
No hables mas impertinente
Tú eres la tomadora.

  Tú pasas de dia en dia
Parado siempre en la esquina;
I tú donde la vecina
Me pelais perra atrevida;
Bien pronto a la policía
Yo te voi a llevar preso;
I a tí luego del pescuezo
Con rabia voi a tomarte,
I yo preso he de mandarte
Borrachillo medio leso.

  Mira, si andas con bolinas,
I que quieres enojarte,
Los miaos voi a sacarte,
Salvaje, infame, cochina,
Tú eres una hablantina
I al mismo tiempo traidora;
Yo te creo una habladora;
I si es así en este caso,
Antes que te dé un chopazo
Calla mujer peladora.

  Mira tonto sinvergüenza,
Borrachillo flojonazo;
Si me das algun chopazo
Yo voi a ponerte en prensa;
No creas de que es ofensa,
El llamarte yo imprudente;
Si me volteais algún diente,
Te vais a sacar el saco
I antes de que llame al paco,
No hables mas impertinente.

  Yo trabajo dia a dia,
I el diario a tí te lo doi,
I despues que ya me voi
Hablas mal agradecida;
Como una quiltra perdida,
Andas todo en una hora,
En casa de una cantora,
Yo sé que tienes amigos;
Por eso ahora te digo
Tú eres la tomadoaa.

  Al fin borracho esquinero,
Camina pues a bolsear;
I no vengas a embromar,
Sivnergüencillo bolsero.
Pues al cuartel yo lijero,
De aquí te voi a mandar,
Bien caro te va a costar,
Para que no seas maldito;
I mañana tempranito
Nos vamos a divorciar.

       Juan B. Peralla.

Ver lira completa

Cuecas para las niñas

  Vamos arribita niñas,
Vamos luego a cantar,
Que allá nos esperan todos
Los mozos para bailar.
  Apronten las guitarras,
Tambien los deos,
Las piernas para cabriar
Las uñas pal tamboreo,
  Pal tamboreo sí,
  Con acordeon,
Que bonito es el baile
  En celebracion.
     Arribita, lijero,
     La cueca luego.

  Ese jóven que se rie
Me ha convidado a bailar,
No sé si acaso le guste
Para irlo acompañar.
  Ese jóven me mira
Con ojos bellos,
Yo tambien lo he mirado
Con ojos negros,
  Con ojos negros sí,
  Con alegría,
Porque el jóven bailando
     Güifa decia.
  Anda jóven, te miro,
  Llévame al tiro.

  Niña no te estés durmiendo
Que el jóven te va ganando,
Menéate lijerito
Veris lo dejais mirando.
  Mira ese jóven, niña
Por si te quiere,
Porque estos son los dias
De los placeres,
  De los placeres sí,
  Te voi a vel
Que si acaso te gusta
  Te vais con él.
Mira tu jóven presto,
  Hácele un jesto.

       Juan B. Peralta.
       Huemul 34.

Ver lira completa

Chile i la Arjentina

  Todavia el arjentino
Mucho desea el guerrear,
Manito le va a pasar
Con el roto santiaguino.

  El cuyano maricon
Solo se lleva embromando
I sus armas preparando
Sin haber una razon;
Pues en una evolucion
Ese mismo chei cochino
Al tirar perdió su tino,
Cayendo cinco por tierra.
¡I así quiere formar guerra
Todavia el arjentino!

  Hasta el mate ha olvidado
El chei por esta bolina,
I la Nacion Arjentina
Casi toda se ha empeñado,
Grandes buques ha comprado
Solo para amenazar.
Este cuyano infernal
De nosotros se está riendo,
I por lo que se está viendo
Mucho desea el guerrear.

  I preparan los cuyanos
Esas guardias nacionales
I formaron mui cavales
Sesenta mil ciudadanos;
Pero aquellos soberanos
Solo fueron a robar,
I el equipo militar
Se perdió en la formacion,
I al cuyano por ladron
Manito le va a pasar.

  Ademas el chei violento,
Dice que viene a Santiago
I que va hacer grande estrago
Con su enorme rejimiento;
La bombilla en el momento
Ya prepara el arjentino,
I ese es el cañon mas fino
Que tienen para estrellarse
El saco van a sacarse
Con el roto santiaguino.

  Al fin, cuyano, vergüenza
Mejor es ir a buscar
Para dejar de embromar
I hacer al chileno ofensa.
El Uruguai en defensa
De tí sale con bravura;
Bolivia con gran locura
Desea pues otro aliño,
I tres hombres para un niño,
¡Hai igual sinvergüenzura!

       Juan B. Peralta.

Ver lira completa

EL GOBIERNO
EN MANOS DE LOS BALMACEDISTAS

  De nuevo el Balmacedismo
Entró a la diputacion
Hoi se vé nuestra nacion
Caminar hácia el abismo.

       I

  Se olvidó el siete de Enero
Del año noventa i uno,
Cuando el Congreso oportuno
Dió su grito a Chile entero,
Diciéndoles compañeros:
Al norte con patriotismo
Pero hoi el despotismo
Junto con el radical,
Viene otra vez a infestar
De nuevo el Balmacedismo.

     II

  La vergüenza anda perdida:
Entre los dictatoriales,
Porque con los radicales
Son hermanos de una cría.
Ya vuelve pues, la partia
Con su gran resurreccion,
Entrando a nuestra nacion
Los esbirros del malvado,
I hasta el ministro Bañados
Entró a la diputacion.

       III

  Veinte hombres de Balmaceda,
Como hijos predilectos,
Vienen otra vez electos
A mostrarnos sus ideas.
Los pillos de la Moneda:
Del Dictador sin razon
Entran con gran confusion
Abrazando a sus hermanos,
I en poder de los tiranos
Hoi se vé nuestra nacion.

       IV

  Con abusos i dinero
Han conseguido volver,
Para formar un poder
En todo el pais entero.
Veremos a los bandoleros
Con su nuevo salvajismo,
El bruto radicalismo
Trabaja con mucho afan,
I a nuestro Chile verán
Caminar hácia el abismo.

       V

  Al fin la Constitucion
Pronto ya se va a morir
I no volverá a venir
En manos de Jorje Montt.
Porque Enrique el mui tonton
Nos aprieta mui lijero,
Cuidado con el dinero
Que este Ministro sostiene
I a Chile entero lo tiene
Con el lazo en el guargüero.

       JUAN B. PERALTA.
       Galvez, 120.

Ver lira completa

GUERRA DEL JAPON
CON LA GRAN CHINA

  La China con el Japon
Estan en fuerte pelea,
Por el pueblo de Corea
Es su gran contradiccion.

       I

  Dos naciones poderosas
Por poco se han disgustado
I su conflicto han formado
Con jente mui numerosa.
La guerra será ominosa
Con demasiada razon,
Ni una ni otra nacion
La paz quiere decidir,
I hoi se han puesto a combatir
La China con el Japon.

       II

  Los japoneses primeros
A un rei aprisionaron,
I despues a pique echaron
A los chinos un crucero.
El combate verdadero
Se hace con gran erronea
Pues tienen la mala idea
De no darse alguna audiencia,
Así es que estas dos potencias
Están en fuerte pelea.

       II

  La Gran China mucha jente
A sus pueblos va mandando,
Pero la va rechazando
El Japon, fuerte i valiente.
Sangre correrá a torrentes
En esta grande pelea,
El mundo pues no desea
Que ellos se encuentren gue-
       (rreando
Porque solo están peleando
Por el pueblo de Corea.

       IV

  Los japoneses i chinos
Ya han declarado su guerra
I se hallan por mar i tierra
Combatiendo hasta sin tino.
Grande ha sido el desatino
De estos pueblos sin razon,
La Rusia su intervencion
Hará si no hai un arreglo,
Porque solo por un pueblo
Es su gran contradiccion.

       V

  Al fin, pues, ya la Gran China
Combate desesperada
Porque el Japon arruinada
Tiene ya a esta gran vecina.
Su jente es mui femenina
I con tantos habitantes
El Japon es mui guerreante
I ademas de eso, valiente,
I sangre corre a torrente
De las naciones pleitiantes.

       JUAN B. PERALTA.

Ver lira completa

QUEJAS DE UN AMANTE

  Yo no sé por qué razon
Soi en el mundo infeliz,
Mas vale quisiera estar
En la tumba yo por tí.

       I

  Que será pues que mi alma
Exhala tantos lamentos,
I en tan grande sentimiento
Nunca puede encontrar calma.
Mi pensamiento en alarma
Pasa con grande afliccion,
Mi penoso corazon
Jime i se muere de pena
I atado con mil cadenas
Yo no sé por qué razon.

       II

  En vano yo me lamento
En vano suspiro i muero,
Porque de nuevo ya espero
Por ver si llega el momento.
I siempre mi pensamiento
Me combate mas así
Todas las penas por tí
En esta carta te escribo,
Porque sin dar un motivo
Soi en el mundo infeliz.

       III

  En vano lloro i sollozo
Porque tú en alegría,
Pasais de noche i de dia
I yo no encuentro reposo.
Siempre mi pecho amoroso
Combatido de pesar
I tú no quieres amar
A este pobre infeliz,
I en la tumba yo por tí
Mas vale quisiera estar.

       IV

  ¿Por qué es tanta tiranía?
¿Acaso te he ofendido?
A tu planta estoi rendido,
Amada prenda querida.
Tú eres la luz del dia
De consuelo para mí,
A tu lado me veris
Como sombra pasajera
Porque mejor estuviea
En la tumba yo por tí.

       V

  Al fin perlita de oriente
Ya me despido de tí,
Pero siempre encontaris
A tu amante tristemente.
Vivo en el mundo impaciente
Sin haber una razon.
Porque no hai una ocasion
De consuelo en los retiros
I mis llantos i suspiros
Recibe en tu corazon.

       JUAN B. PERALTA.

Ver lira completa

EJECUCION
DE CESÁRIO SANTOS

  Ya con la vida pagó
Santos el gran criminal
Por matar al Presidente
El anarquista infernal.

       I

De un teatro salia
El honrado Presidente,
Cuando un hombre de repente,
Ante de él parecia
Saludando, en seguida
Una gran daga sacó
I al majistrado asestó,
Dejándole mal herido
I este inhumano bandido
Ya con la vida pagó.

       II

  Despues que al Gobierno hirió
La fuga emprendió en seguida,
I un prefecto de policia
Un feroz golpe le dió,
I al cuartel le condució
Al parricida infernal,
Donde se va a castigar
Por la justica juzgado
I hoi muere desesperado,
Santos el gran criminal.

       III

  El universo exhaló
Un grito de indignacion
Al ver, pues, la mala accion
Que este hombre cometió,
El mundo todo pidió
Castigara al delincuente,
La justicia al indolente,
Castigó con sacrificio
I hoi ha bajado al suplicio
Por matar al Presidente.

       IV

  El bandido resignado
Espera el fatal momento
Sin tener un sentimiento
Ni meno estar humillado
Así se halla el desgraciado,
Con su aspecto criminal
No se quiere confesar
Ni a la hora de morirse,
Ni ha querido arrepentirse
El anarquista infernal.

       V

  Al fin pues, el anarquismo,
Hoi toma mas proporcion,
Porque está dando leccion
El bruto radicalismo
Las naciones al abismo
Marchan hoi mas dia a dia,
Santos tuvo la osadía
De decir con elocuencia
Al dársele la sentencia,
¡Viva, ¡viva la anarquía!

       JUAN B. PERALTA.

Nota: el verso refiere el asesinato del Presidente francés Sadi Carnot por el anarquista italiano Santo Caserio en Lyon, el 24 de junio de 1894.

Ver lira completa

DOBLE ASESINATO
EN EL HOSPITAL DE SAN JUAN DE DIOS

  En el famoso hospital
Llamado San Juan de Dios,
Un pobre con su locura
A dos enfermos mató.

       I

  Una mañana temprano
Benitez, que fué el hechor,
Se levantó con dolor
A un altar soberano;
Estando hincado el cristiano,
Mui fuerte empezó a clamar,
El cuidador al notar
A la cama lo llevó,
I esto es lo que aconteció
En el famoso hospital.

       II

  Luego despues la irrision
Se hizo allí jeneral
Benitez empezó a injuriar
Con demasiada razon.
I sin tener dilacion
Las ligaduras rompió,
I una gran arma tomó
Para el crímen perpretar,
I esto fué en el hospital
Llamado San Juan de Dios.

       III

  A Rojas en la garganta
Le hundió tremendo cuchillo,
I de un modo mui sencillo
El pobre hombre se ataranta.
Luego a otro se adelanta.
Furioso con gran bravura,
El terror i la ternura
De todos se apoderó,
I este crimen cometió
Un pobre con su locura.

       IV

  Los mozos i el cuidador
I enfermos restablecidos,
Tomando al embravecido
Lo ataron sin mas rigor.
Apagándole el furor
A la cama se llevó,
De nuevo se le ligó
Dejándolo recostado;
Porque el pobre desgraciado
A dos enfermos mató.

       V

  Los dos muertos han dejado
Larga familia i esposa
Por la trajedia penosa,
Huérfanos pues han quedado.
Sumarios se han levantado
Con demasiada cordura,
En situacion mui oscura
Queda la esposa que ha sido
Porque ha muerto su marido
Víctima de una locura.

       JUAN B. PERALTA

Ver lira completa

Desafío
A CUALESQUIER POPULAR

  En la cancha se vé el gallo,
Yo desafio al bramon;
Si a él le queda pasion.

Venga que no le desmayo.

  De un colosal talento,
Es el nuevo popular;
Que se ha empezado a alabar
Con mui famoso argumento.
Por el viejo testamento,
El dice que es como un rayo
Por ver su sabiduría;
Porque aun sin cobardía
En la cancha se vé el gallo.

  A Daniel pues le veré,
Que al camino va a salir;
Rovonis me va a decir,
I nunca le aflojaré;
I vis o mus le diré,
Memoraris con razon;
Amortis en la nacion,
El gran poeta nortino;
I si acaso es tan latino
Yo desafío al bramon.

  Secundo magna Daniel,
Debes pues de tu memoria.
Avisarme por la historia,
I enseñarme tu saber.
No me des a conocer,
Las leyes del Faraon
Tives solis con razon,
El malum coram prudente;
I contésteme igualmente
Si a él le queda pasion.

  Misericordis te tengo,
Daniel porque eres un tonto;
Tu solo te alabas pronto,
I eso es malo te prevengo;
El dimites te sostengo,
Novis para darte el fallo;
Porque eres un vasallo,
Debita nostra prosigo,
Pues a estrellarse con migo
Venga que no le desmayo,

  Al fin poeta nortino,
Contestame mi versito;
Si te tienes por maldito,
Por escritor i latino,
Ya que por tu mal destino
Estai viendo en la escritura,
Pero Daniel con locura
Mucho a la Rosa sintió;
I otros dicen que murió
Sin pagar la plata al cura.

       Juan B. Peralta.

Ver lira completa

Horrible crimen por celos

  Un marido desgraciado
Según he sabido yo
A su mujer ultimó
Por celos este malvado.

  Treinta i siete años vivia
Un matrimonio contento,
Cuando en un triste momento
Esa amistad se perdia.
Don Castañea tenia
En su casa un allegado,
Despues por el alojado
El peleó con su mujer,
I por esto vino a ser
Un marido desgraciado.

  Una noche Castañea
Se disponia a salir,
Ella se lo fué a impedir
Con mui acertada idea,
En esta grande tarea
Gonzalez le secundó,
El marido se enojó
Mucho mas por esta cosa
Hasta asesinar su esposa
Según he sabido yo

  Ya despues el alojado
Para su pieza se fué
Solo a dormir, yo diré,
Siendo a las tres dispertado,
Dos balazos disparados
De su cama lo sacó
I el jóven pronto corrió
Al sitio del accidente
I el marido delincuente
A su mujer ultimó.

  Sentado tranquilamente
A Castañea encontró
Gonzalez cuando llegó
A su pieza prontamente,
Ausilio precisamente
Pidió el que no era culpado,
Castañea precisado
Con la plata se fugó
Porque el crímen cometió
Por celos este malvado.

  Al fin el pobre escapó.
Yo aconsejo a los casados
Que no tengan alojados
Que es malo válgame Dios,
El pobre se desgració
Sin haber un argumento,
Treinta i siete años contento
Vivió en junta conyugal,
I hoi se hace criminal
Por dar un alojamiento.

       Juan B. Peralta.
       Huemul 34.

Ver lira completa