OTRA

    Señora Doña María
De la costa llegó Páco,
Lipas le trajo un porcion
I lócos le mandó Juaco

    La Maura le mandó fores

Con chuma mi primó Anchoño
I tres corbinas grandasas
Le trajo mi Tío Ñoño.

    Del Algarrobo Peyuco
Llegaron con Vensesláo:
De regalo diez lenguaos
En un saco trajo Antuco.

    Chilo vino de Concon
I le trajo cochayuyo,
I tres docenas de erisos
Tambien le mando Don Puyo

    Señora Doña María
Ne voi pero volberé;
Combide con el marisco
A su esposo Don José.

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OTRA

    Señora Doña María
De jeneros bien venitos,
Pespuntades a la máquina
Le traigo diez fajeritos.

    Le digo que soi del campo
Pero le hize esta visita;
I mi Ñaña le mandó
De lienso seis camisitas.

    De cambrái el mas blanquito
Ayer tarde fuí a comprar,
Para si tiene lugar
Al niño haga un partosito

    Me acordé pasé al portal
Compré piqué una varita,
I le adorné una gorrita
Con una sinta de a real,

    Señora Doña María
Con unos crochés finitos;
Para su niñito le hize
Seis pares de votinsitos.

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REGALOS A MARIA

    Señora Doña María
Sabrá vengo de lo Jara.
Doce pañales le traigo
De a real i medio la vara.

    Un retazo de franela
Madrugué a comprar dealbaso.
Le aseguro, que a su guagua.
Le sale un coton grandaso.

    Resiba ñua Mariquita
Cinco varas de castilla;
A la tienda fuí a comprar
Para que apronte mantillas

    Siete cortes de miñaques
Tambien me puse a tejer
Para que le adorne almoadas.
Al niño que va a nacer.

    Señora Doña María
Yo le vengo a proponer,
Luego de que nazca el niño
Yo se lo vengo a mecer.

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LA DANZA IRRESISTIBLE

    Por la virtud de un violin
Bailó el judío usurero,
De igual modo el escribano
Bailó el juez i el carcelero.

    Un servidor trabajó
Tres años a un hacendado,
Pidió arreglo i fué arreglado
Y su dinero guardó.
Con un enano encontró
A la vuelta de un jardin,
Le dijo en este confin
Tengo muchos enanitos:
Le dió los tres escuditos
Por la virtud de un violin.

    Dijo el paisano: —Quisiera,
Una virtud bien completa,
Un violin, una escopeta
Y el favor que yo pidiera
Todo se me concediera;
Saludó a un estranjero,
Que deseaba sin dinero
Una tenca que cantaba
A tiempo que la agarraba
Bailó el judío usurero

    El campesino tocaba
Y el usurero en fatigas;
En medios de las ortigas
Bailar que se las pelaba.
—Mi señorito, gritaba
Mi amito pero era en vano.
Lo demandó al ciudadano
Y fué sentenciado a horca:
Los hizo bailar la polka
De igual modo al escribano.

    Pidió tocar su instrumento
Dijo el usurero: —Es malo.
A mi me atarán a un palo
De otro modo no conciento.
En el primer movimiento
Saltó el judío primero:
Arrancó el palo lijero,
Saltando haciendo cabriolas
Quebrando unas cacerolas
Bailó el juez i el carcelero.

    Al fin calló la tocata
Y en el suelo los dejó:
El retirarse pensó
Dijo entre sí: —Tengo plata,
Esto hago con el pirata
Y el viejo judío pillo:
El palo como zarzillo
Las piernas se las raspó
Y el campesino llevó
Cien pesos en el bolsillo.

PROPIEDAD DE NICASIO GARCIA.

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CONTRAPUNTO DE LA MAR CON LA TIERRA

        LA MAR

    Tengo peces a millones
Desde la sardina buena;
Tollo, lobo i la ballena
En mi hallaran las naciones.

    Los poderosos navios
Cargo sobre mi nivel.
I al mas pequeño vajel
Mis corrientes les dan brios.
A lagos, fuentes i rios
Presto mis inundaciones
Ques según sus diviciones
De flores el prado alfombre.
Para protejer al hombre
Tengos peces a millones

    Pregúntale al pescador
Al calar sus grandes redes,
Te dirá que mis mercedes
Son de bueno a lo mejor.
Soi grato en hacer favor
Brindo mis playas de arena:
Se embarca en hora tan plena
Estando el cielo sereno,
Confiado que hai en mi seno
Desde la sardina buena.

    Perlas finas de valor
En mis islas las he creado,
I el buzo las ha quitado
Lijero que es un primor.
Este huesped sin temor
Desafía a la Sirena;
Ve pasar a una cadena
De peces que es un deleite.
Entre ellos para el aceite
Tollo, lobo i la ballena.

    Tengos puertos i bahias
Botes, chalupas i chatas,
Bergantines i fragatas
I lanchas todos los dias:
Vapores por compañías,
Blindados con sus cañones
Con buenas tripulaciones
I todo esto es mui posible,
Mil clases de comestible
En mi hallaran las naciones.

    Al fin soi un elemento
De los cuatro el mas nombrado.
A nadie dejo agrabiado
Según su injenio i talento,
El piloto está contento
Con decir soi buen marino,
Cada cual en su destino
Se afanan con sumo amor.
En el trigo el segador
I al cochayuyo el costino.

        LA TIERRA

    Soi rica i tan abundante
Tengo cobre, plata i oro.
En mi se encuentra el tesoro
Rubí, topacio i brillante.

    Desde polo a polo estoi
Sirviendo a los cateadores;
A tales esplotadores
De ellos como madre soi,
De mis entrañas les doi
Cobalto, asogue i diamante.
Esmeralda a cada instante
La pólvora me hace guerra.
Aunque mi nombre es la tierra
Soi rica i tan abundante.

    Los mas nobles caballeros
Dueños de montes praderas,
Les doi de todas maderas
I en mis faz hacen potreros;
En el cerro los mineros
Me cortan i no deploro.
Hai veces que no demoro
Hacer lo seco fecundo.
Para enriquecer al mundo
Tengo cobre, plata i oro.

    Miliones de agricultores
Se afanan en los sembrados.
Por su orijen titulados
Con nombres de sembradores.
También los llaman autores
Del grano que es un decoro.
Esto le compra hasta el moro
Por la razón i es preciso,
Al universo le aviso
En mi se encuentra el tesoro.

Tengo pastas por entero
En elevadas colonias,
Piedras finas calsedonias
Fierro, bronce, estaño acero:
El plomo para el guerrero
Sombras para el caminante,
Y de lo mas importante
Entre golfos i raudales,
Esplotan los minerales
Rubí, topacio i brillante.

Al fin Mar vé mi motivo
Que hago con el ser viviente,
Y al que es cadáver presente
En mi seno lo recibo:
En nuestro globo efectivo
Cuento treinta i tres naciones.
Rosas blancas de opiniones
Al Norte bien se denota
Y en Lima tengo una flota
Negra como los carbones.

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LA ARJENTINA
ENFERMA DE AMBICION

    Bien loca está la Arjentina
Con Chile quiere guerrear;
Por embidia a Punta Arenas
Es la causa de su mal.

    De oirla disparatear
A la Provincia cuyana:
Dicen de que se halla insana
I que la dejen hablar;
Que le van pronto abuscar
De la mejor medecina,
Corrientes mui bien opina
Un baño es mui necesario.
I el Brasil dijo: en un diario
Bien loca está la Arjentina.

    Esos montes que hai humbrios
Grita i haciendo ademanes;
Límites de Magallanes
Los cobro aun que no son mios;
Pudiera llevar los rios
Donde han solido esplotar.
Oro desde junto al mar
—Yo digo en caso que escape:
Nación enferma del chape
Con Chile quiere guerrear.

    Otros dicen que es pension
Por eso se prebarica;
I en el corazon le pica
Una rabia sin razon,
Se le conoce ambicion
Miró el Paraguay sus venas;
Quien le anunció duras penas
Dijo: paisana parece,
Es su achaque que adolece
Por embidia a Punta Arenas.

    La orina se la mandaron
Al Perú por ser aliados,
Los doctores opinados
Llorando la desauciaron
Del Ecuador confimaron
Que el accidente es mortal,
En aquella capital
Dijo: un protomédico bueno.
El deseo de lo ajeno
Es la causa de su mal.

    Al fin Chile se ofrecia
A la provincia sercana;
Le dice que la dá sana
Por un doctor que tenia;
De Londres su viaje haria
I a su tiempo acá estará,
Sus puertos saludará
Si, saber quiere efectivo,
Su nombre i apelativo
Es el invensible Prat.

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Un bonito casamiento.

    Una vez en San Fernando
Me encontré en un casamiento;
Los padrinos era cojos,
La novia y el novio tuerto.

    La que tocó el instrumento
Con la cabeza amarrada,
Era que ésta era pelada
Y calva de nacimiento.
Un tullido mui atento
Mistela andaba ofertando,
Todos alegres tomando
Fué como haberse escojido.
Estuve mui divertido
Una vez en San Fernando.

    Un viejo zunco de un brazo,
Dijeron este es un suegro,
Decia mucho me alegro
Cuando se empinaba el vaso
Luego llego otro esquinazo,
Era un gangoso mugriento,
Con violin que era un contento,
Nada pude analizar:
Ese dia sin pensar
Me encontré en un casamiento.

    Empezaron a gritar
Una cueca los padrinos,
Con sus muletas de espinos,
Salieron pronto a bailar;
Un sordo fué a tamborear
Pedido de unos antojos
Y un ciego de los dos ojos
Que brindó como discreto,
Vino y me dijo en secreto:
Los padrinos eran cojos.

    Una turnia mui bizarra
Gritó levantando el eco,
Dijo a un negro guaton, chueco,
Alcánzame la guitarra,
Mas curada que la parra
Y aquella cumplió, por cierto;
Cantó, pero como advierto
Arreglada por su estilo;
Y afuera dijo un pililo:
La novia y el novio tuerto.

    Al fin el mas bello mozo
Que habia en la reunion,
Le daba una comezon:
Era que éste era sarnoso;
Todos con baston en trozo
Les aviso y les prevengo,
Si era enfermedad, convengo
Que haya en aquella montaña:
Y de toda la compaña
Los mas venian de Rengo.

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La reunión de las aves

    A un Coipo lo vi a caballo,
A una Tagua con peineta,
Un Piden con escopeta
Haciéndole el punto a un Gallo.

    La Calandria de cantora
A orillas de una laguna,
Sin quedar ave ninguna
Oian su voz sonora:
Mas allá estaba una Lora
Cocinando un pejegallo,
Que sacaron de un trasmallo;
Iba diciendo una Rara:
Topiando en la gruesa vara
A un Coipo lo vi a caballo

    Las Loicas de bailarinas
Aparecieron compuestas;
Discretas y mui honestas
Llegaron las golondrinas;
Y en una de las esquinas
Estaba una Gallineta,
Que vendia una maceta
De un matiz particular,
En esto salió a bailar
Una Tagua con peineta.

    Con vestidos blanquecinos
Fueron Garsas, fueron Diucas,
Jilgueros con las Hembrucas,
Despues los Cometocinos,
Preguntaron por los vinos,
Pidieron una peseta:
Cojo con una muleta
Llegó un Taro y les cantaba,
Como cazador andaba
Un Piden con escopeta.

    El Halcon y el Gavilan
Recorrian las chinganas,
Donde cantaban las Ranas
A un tiempo con tanto afan;
De violinista el Chercan,
Es así como detallo
El Pillo como vasallo
Le cobraba agravio al Chucho,
Miraron al Aguilucho
Haciéndole el punto a un Gallo.

    Al fin la fiesta acabada
Dijeron que hubiese Rei,
Y obedecieron la lei
Para siempre respetada:
La Aguila por encumbrada
Se tomó esa obligación,
Y dijo sin dilación
Concluyendo su mandar:
La Gaviota se va al mar,
Y a los montes el Concon.

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El desenlace.

    Las bataltas doi a ver:
En todas partes triunfaron
En Valparaiso pagaron
Las hechas y por hacer.

    En Pozo Almonte y en Huara,
En Iquique y otros puntos,
Sancionaron sus asuntos,—
Un escritor lo declara.
La Escuadra en el mar ampara,
Cumplió un sagrado deber,
Con motivo y con poder
Para concluir la guerra,
Por la mar y por la tierra
Las batallas doi a ver.

    El Imperial  llevó jente
Y en Iquique la dejaba,
Y Robles los comandaba
Como jeneral valiente
Llegó el momento inminente
Que allí mismo lo finaron.
Y al resto lo derrotaron
Que fué a dar a otra nacion,
Y los de la Oposicion
En todas partes triunfaron.

    En Coquimbo no peleó
La Escuadra que aquí prefiero;
Fué así llegando a Quinteros
Su jente a tierra saltó;
En Concon parapetó
Y al enemigo esperaron,
En fuga los desbandaron:
No les valieron sus trazas.
Los insultos y amenazas
En Valparaiso pagaron.

    Siete dias estuvieron
Sin batirse en ciertas calmas
Y los del Norte a las Palmas
A marcha forzada fueron;
Los gobiernistas corrieron
Para el Alto a su placer;
De nada les sirvió ayer
De Alzérreca pompa y prosa
Ahí pagó con Barbosa
Las hechas y por hacer.

    Al fin así sucedió
Hablo del valioso importe,
A los valientes del Norte
Valparaiso se rindió:
Orden con poder salió
Marchar a la capital;
Por una razón legal
Pulsen los poetas la lira,
Miéntras el pecho respira
Se haga un viva en jeneral!

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El grito de redencion.

    Valientes opositores,
Unánimes compatriotas
Defender maestra opinion
O rendir la última gota!

    El mas noble caballero
Don Cárlos Walker Martinez,
Hizo fracasar los fines
De tanto infernal logrero;
Quiso acabar por entero
Con esos inquisidores;
Para saciar sus furores
Le dijo a aquel grupo amigo:
“A la Escuadra id conmigo
Valientes opositores.”

    Don Eulojio Altamirano
Con un leal prometimiento
Hizo como juramento
Echar abajo al Tirano;
Nada encontraron en vano
Para acabar con las flotas;
Antes que hagan sus derrotas
Les advierte don Joaquin,
Lo confirma don Agustin,
Unánimes compatriotas.

    Un jeneral por arriba
En Lebu les avisó,
Jeneral que se embarcó
Y dijo en voz preventiva:
Hemos de hacer que reviva
En sosiego la nacion
Previno don Jorje Montt
A sus primeros autores
Ahora es tiempo, señores,
Defender nuestra opinion.

    Desterró a don Salvador,
Gobernador Eclesiástico,
Eminente matemático
Y ministro del Señor;
Ataquemos con valor
Al que fusila y azota.
A la tropa se denota
Como habian prometido
Hacer triunfar su partido
O rendir la última gota!

    Al fin diré que al cobarde
Balmaceda, ex-Presidente,
El señor Silva presente
Dice conocimos tarde;
Este hizo del pueblo alarde,
Pero conociendo luego,
Decia: “Si yo me entrego
Me dirán que soi rendido;”
Y a lo que estuvo aflijido
Echó las de Villadiego.

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