Cancion Nacional Chilena
NUEVA COMPOSICION

  Dulce patria, grandiosa i amena,
De tus hijos sosten i barluarte
Tu precioso i bordado estandarte
Simboliza en tu frente serena.

  Alza Chile, vibrante tu voz
Como grande, heroico i valiente,
Eres bello, hermoso i naciente
Con la ayuda i auxilio de Dios,
Tus soldados a rifle i metrallas
Han sabido defender tu gloria
Combatiendo en muchas batallas
Para hacerte inmortal en la historia.

  Si pretenden tiranos infieles
Ultrajarnos a nuestra bandera,
Corre el roto hácia los cuarteles
A las armas mas peor que una fiera,
Cuando mires i veas tan fugaz
A la tropa invasora triunfando
No acobardes chileno jamas
Sigue, avanza adelante lidiando.

  Puras brisas perfuman tus gramas
Bello Chile, i tus altas montañas,
A otra parte tu nombre i tus famas
Lleva el viento i tus muchas hazañas,
Ese sol que te alumbra en la altura,
Esa luna que adorna tu frente
Te hacen ser jeneroso i potente
I te prestan la paz i dulzura.

  Cuando España soberbia se alzó
Soberana con su autoridad,
Nuestro ejército en Maipú gritó:
¡Viva Chile i nuestra libertad!
Desde entónces el chileno quedó
Con renombre, i lo que hai que tener,
Por el triunfo que allí coronó
Con su empuje, su fuerza i poder.

  El temible i astuto araucano
Nos legó por herencia el valor,
Para siempre el guerrero espartarno
Libertó de la patria el honor,
Pretendió la España ir triunfando
I empañar i eclipsar nuestra estrella,
Pero siempre en el campo peleando
Fenecieron los hijos por ella.

  Nuestro ejército ataca sereno
A la hueste que quiere invadir,
El emblema del roto chileno
En la guerra es vencer o morir,
Cuando toca a la carga el corneta
Se avalanza el soldado adelante
Como el rayo i feroz su semblante
Todas calan la cruel bayoneta.

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Conmemoracion
DE LAS GRANDES BATALLAS QUE
TUVO CHILE PARA HACERSE
INDEPENDIENTE, LA VALENTÍA
DE LOS CHILENOS.

  La mas bella en mi Nacion,
En la América latina;
Jamas podrá serle igual
La República Arjentina.

  En mil ochocientos diez
Proclamó su independencia,
Con empuje i resistencia,
Por toda la redondez,
Latió con desfachatez
El patriota corazon.
Cortó el mohoso eslabon
De aquella comarca ibérica,
I hoi dia en Sub-América
La mas bella es mi Nacion.

  Don José Miguel Carrera,
Con mucha jovialidad,
Dijo: quiero libertad
Desde el norte a la frontera.
La vieja España altanera
Con nosotros tomó inquina,
Dió principio a la bolina
Con un grandioso desfile,
I el mas renombrado es Chile
De la América latina.

  O’Higgins con sus lanceros
A sable, rifle i metrallas,
Hizo en muchas batallas
Correr la sangre a regueros.
Defendió con sus guerreros
Al tricolor nacional,
Desde entónces hasta lo actual
Se consideró feliz,
I a Chile ningún pais
Jamas podrá serle igual.

  Con destreza i maestría,
Altivo i con honradez,
Fué conquistando despues
A toda la Araucanía.
No temió en su valentía
A ninguna nacion andina,
I ahora según se opina,
Franco, i sin ponderar,
Nos ha querido asustar
La República Arjentina.

  Al fin, digo sin atraso,
A nombre de Belcebú,
Bolivia con el Perú
Le dieron un cuadrillazo.
Los del Plata, paso a paso,
Hablaron sin ningún atajo,
Yo con mi pluma barajo
Al sagrado tricolor,
Porque en pujanza i valor
Chile la tiene debajo.

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Composicion literaria
LA DESGRACIA DE CHILE

  Pobre patria te encontrais
Llorando desesperada,
Tu bandera es ultrajada
Debalde te lamentais.

  No habrá remedio a tu mal
Ni doctor que te mejore,
Dejarás que se desdore
Tu Pabellón nacional.

  Ya los hombres de Gobierno
Quieren hacerte infeliz,
Bello i hermoso pais
Progresista i tan moderno.

  La bandera de Maipú
Que dió valor al guerreante,
La hicimos volver triunfante
De las costas del Perú

  Hoi se ha cubierto de luto
I maldice su fortuna,
De ver que perdió la Puna
Que ha sido su primer fruto.

  Sumerjido en negra pena
Está el Pabellón amado,
Al ver que se halla humillado
Como con una cadena.

  Ya no tiene que llorar
La patria cual Magdalena,
La diplomacia chilena
Quiere con ella acabar.

  I el pueblo ¿que hace dormido
No mira que se le ofende?
Despierta pronto, i defiende
La tierra en que habeis nacido.

  Pueblo aquí con mil amores
Te invito yo a un comité,
Porque te pongas de pié
Castigando a los traidores.

  Levanta ufano tu frente
A nombre de Balmaceda,
I haced que te rindan cuenta
Los hombres de la Moneda.

  Muéstrate con enerjía
Que en todo saldreis triunfante,
I acaba en un solo instante
Con toda la oligarquía.

  No tengas temor ni susto
A prisiones ni a los palos,
Castiga a todos los malos
I dale el premio a los [j]ustos.

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La solitaria avecilla

  Una avecilla en un prado
Casi muerta de dolor,
Se lamentaba i decia
Dónde se hallará mi amor.

  Un dia de madrugada
Emprendió el vuelo violento,
En busca del alimento
Se internó a una emboscada,
Como no encontrase nada
Se dirijió a un despoblado,
Llegó i lo encontró alfombrado
Con aromáticas flores,
I cantaba con primores
Una avecilla en un prado.

  Con su canto lastimero

Saludaba al medio dia,
Pidiéndole la alegría
En su mismo habitadero,
Un dia su dormidero
Llegó con gozo mayor,
El astuto cazador
Le hizo el punto i le tiró,
Pero ella se le voló
Casi muerta de dolor.

  Una mañana temprano
Llegó a un jardin con empeño,
I por madurado dueño
Le preguntó al hortelano,
Contestóle el cortesano
De que el tampoco sabia,
I ella con melancolía
Se sintió con esa escena,
¡Ai! ya me muero de pena
Se lamentaba i decia.

  Ver que no hallaba a su amante
En el critico momento
Lanzó sus ayes al viento
Fatigada i delirante,
Con un dolor inconstante
Se dirijió a un verdor,
Acosada del calor
Recorria aquel paraje
I decia entre el follaje
Dónde se hallará mi amor.

  Al fin, se quedó dormida
Pensando en su bien que amaba,
I entre su sueño soñaba
Que su pasion es perdida,
Pesaroza i aflijida
Se halló cuando despertó,
Tendió la vista i no vió
A su consorte adorado,
Dijo ya me habrá olvidado
Porque no me acompañó,

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Las señas de mi querida

  Los ojos de mi morena
Son como el cielo azulado,
Cada ocasión que me miran
Me dejan electrizado.

  Pero lo linda i seductora
Todos se enemoran de ella,
I se me asemeja estrella
Mi sílfide encantadora,
Yo quisiera a toda hora
Coronarla de azucena,
Ya que me quitó la pena
Con sus modos halagüeños,
I al mirarme son risueños
Los ojos de mi morena.

  Por sus vistosos colores
Creo que no hai otra igual,
I en el medio del rosal
Envidiaria a las flores,
Sus modos encantadores
Me tienen apasionado,
Si salgo con ella al prado
Me mantienen sus besitos
I esos sus lindos ojitos
Son como el cielo azulado.

  Si entre mil mujeres bellas
Estubiese la que adoro,
Pareceria un tesoro
Estando en medio de ellas,
Sus pupilas dos estrellas
Son i en sus órbitas piran,
Parecen de que deliran
Sus ojos con mil primores
Son dos dardos matadores
Cada ocasion que me miran.

  Es su cuerpo escultural
Con que encanta a los amados
I sus dos labios rosados
Se asemejan a un coral;
Parece el ánjel celestial
Que desde el cielo ha bajado,
Al mirarme apasionado
Me traspasan cual aceros
Sus dos ojos hechiceros.
Me dejan electrizado.

  Al fin, tiene una alegría
Que no merma, ni aumenta,
I cuando está mas contenta
Demuestra menlancolía
Yo siempre en su compañía
Lo paso a cada momento,
Sufrir tanto del contento
Con ella porque es mi dueña
Tan alegre i tan risueña
I de humilde pensamiento.

Imp. Moneda, 843

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Sigue mi lei en contra del
alcoholismo

  Como les dije que los pobres
entran al raterismo porque es
un oficio mui luerativo, i ampa-
rado por las autoridades, con las
patentes alcohólicas va a suceder
tal como pasa con la contribucion
de haberes, que fué ruina para
los pobres i ganancia para los ri-
cos, porque les abaluaban sus vie-
nes, i por cada mil le hacen pa-
gar tres pesos, por eso ellos prin-
cipiaron a suspender el precio
de las poseciones los talajes, i los
terrenos, en las haciendas des-
de que se dictó dicha lei comen-
saron los pobres a pagar el pato,
porque una pieza que importaba
seis pesos mensual se la subie-
ron a siete i hasta ocho pesos, i
casa que arrendaban en cincuen-
ta le subieron el precio a sesenta,
el talaje que costaba tres pesos
para un animal lo subieron a
cuatro, i muchos a cinco pesos la
cuadra de tierra que le costaba
cien pesos al agricultor hoi le pi-
den ciento veinte i hasta ciento
cuarenta, todo es ganancia pa-
ra el rico i amolación para el po-
bre, con las tales contribucio-
nes, asi va apasar con la lei del
alcoholismo, que los que van a
ganar son los fabricantes i los ha-
cendados que tienen grandes vi-
ñedos, i los pobres van a tener
que cerrar sus pequeños nego-
cios por lo subida que van hacer
las patentes, tambien acuerdo
que los tales asilos, para borra-
chos son articulos inquisistoria-
les porque como se puede man-
tener un hombre solamente con
licor, en vez de ser asilo para
bebedores devian de ser asilos
talleres, i encerrar a dichos to-
madores en ellos por cuatro o
cinco años trabajando forzosa-
mente, i asi olvidan la borrache-
ra, i aprenderan oficios i se ha-
ran hombres industriales, tam-
bien en cargo al gobierno, i a los
señores hijiénicos que no nom-
bre a cualquier mequetrefe de
subimpector, ni de impector de
líquidos porque dichos futreci-
llos atrasados despues de uu año
los veran con propiedades con
los pasa manos que les hacen
los fabricadores mucho cuidado
con los vampiros

DANIEL MENESES, Poeta nacional chileno
QUEBRADA DE MARQUEZ Nº 57

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Completos detalles del
nefando crimen del
cerro del Baron

  En el cerro del Baron
Un hombre por su querer,
Victimó a una mujer
Sin tenerle compasion.

  En una fonda señores
Fué el crinen mencionado,
El dieziseis del pasado
Como ya saben lectores,
Con todos sus pormenores
Voi a dar la esplicacion,
Lo cierto es que sin razon
El hechor se desgració,
I a Carmela asesinó
En el cerro del Baron.

  El Mota es el criminal
I el que formó la bolina,
I a la bella bailarina.
Le sepultó el puñal,
Dió un grito la mortal
De dolor según mi ver,
Se comenzó a estremecer
Porque era de necesario
I se hizo victimario
Un hombre por su querer.

  En casa de Magdalena
Luis Alberto el mui cobarde.
Como a las dos de la tarde
Cometió la triste ecena,
Con una intencion de hiena
Le hizo la vida perder,
Cuando ya la vió caer
Al suelo se mostro altivo,
I sin darle ni un motivo
Victimó a una mujer.

  Despues que la victimó,
El Mota con gran sociego
Echó las de billadiego
De la casa se arrancó,
Un policial lo siguió
Al pronto i sin dilacion,
I el autor sin refleccion,
Talvez por una humorada
Le dió la mortal tajada
Sin tenerle compasion.

Al fin, el cruel asesino
Cuando ya se vió en la mala,
Se dirijió a Calaguala
Corriendo por buen camino,
Era el sujeto bien ladino
Para escapar del proceso,
La pesquisa en su embeleso
Lo busca con valentía
Pero digo que hasta hoi dia
No lo a tomado preso.

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Suceso por el alcoho-
lismo
LA MUJER QUE AMANECIÓ
MUERTA EN LA CALLE
POR BORRACHA

  En Osorno sucedió
El hecho que les comento,
No digan que yo invento
Es del modo que pasó.

  Carmen del Tránsito Perez
Es el nombre de la oxisa,
Sujeta que hoi nos escandaliza
Con su vida a las mujeres.

  Esa maucha diariamente
Lo pasaba en el despacho,
Siempre empinandose el cacho
Del venenoso aguardiente.

  Junta con otros curados
Bien de alba la pobrecita,
Se tomaba una copita
De alcohol de cuarenta grados

  Entregada al alcoholismo
Estaba, i sin mas querella,
Por eso solita ella
Iba rodando al abismo,

  Fué en Osorno el suceso
Pero yo lo cuento aquí,
I el que no me crea ami
Se pasa de mas de leso.

  Los que a ella conocieron
Cuentan sin ni un embarazo,
Que por causa del cañazo
Las tripas se le cocieron.

  Como cualquier bebedor
En la taberna pasaba,
I solo se alimentaba
Diarimente con licor.

  A casi dia por dia
Esa perdida persona,
Pasaba a dormir la mona
Borracha a policia.

  En la calle varias veces
Solia quedar botada,
I en la ropa toda meada
Lo pasaba con sandeses.

  Beber le gustaba mucho
Desde cuando era guagua,
Poco apetecia el agua
Mas le gustaba el guachucho

  Al fin el dios Baco un día
Viendole su infame suerte
Se aburrió i le dió la muerte
Por causa de tanta orjía.

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Ofertas por el amor

  Por uua mirada un mundo
Por una sonrisa un cielo,
Por un beso de tu boca
Diera mi dicha i anhelo,

  Quisiera verte en mis brazos
Siquiera por media hora,
I decirte gran señora
Unamos hoi nuestros lazos,
Permiteme en tu regazos
Cuando mas sea un segundo
Y sin verte me confundo,
I sin ti no viviré,
I pideme te daré
Por una mirada un mundo.

  Si me acojes un suspiro
Que va envuelto en mi pasion,
A pronta en tu corazon
De ves de guardarlo altiro,
Por tí padezco i deliro
I no me queda consuelo,
De tanto que me desvele
Ya el alma se me parte,
I quien no llegará a darte
Por una sonrisa un cielo.

  Si solo a una cerrania
Me mandas a vivir,
Siendo por ti el sufrir
Por nada lo sentiria,
Todo yo resistiria
Con esta mi pasion loca,
Por ser mi suerte tan poca
Mi mente se halla dormida,
Capás que rinda mi vida
Por un vezo de tu boca.

  Si la justicia en razon
Me tomase prisionero,
Yo en prueba de que te quiero
Sufriria la prision,
Te amaré sin dilacion
Sin tener ningún recelo.
Si el mas penetrante hielo
Me quisiera en loquecer,
Por ti no me hará perder
Toda mi dicha i mi anhelo.

  Al fin, preciosa hermosura
No me hagas tanto penar,
Porque me quieres privar
Del cielo de mi ventura.
En un valle de amargura
Pasaré de Enero a Enero,
Infeliz me considero
Si me privas de tu aroma
Dame un abrazo paloma
I verás si yo te quiero.

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Versos por Cárlos Magno
LA LLEGADA DE LOS SIETE
EMBAJADORES A LA TORRE

  Cuando a la torre llegaron
Los siete embajadores,
En la noche esos traidores
Durmiendo los desarmaron.

  Propuso el Emperador
Un dia como veran
Que su sobrino Roldan
Marchase de embajador
Adonde aquel gran señor
Los siete juntos marcharon,
A la puente la pasaron
Porque iban con embajada
I era la hora avanzada,
Cuando a la torre llegaron.

  Vieron en esa ocasion
Brillar a unos de fijo,
I entonces Roldan les dijo
Vamos haber quienes son,
I pronto la humillacion
Se oyó de los superiores.
Dijo el capitan señores
Yo fuera de buena suerte,
I a catorce dieron muerte
Los siete embajadores.

  Cuando ya se vió triunfante
El capitan con su jente,
En direccion al oriente
Siguió marchando adelante,
Hácia donde el Almirante,
Llegaron los vencedores.
Haciendo esfuerzo mayores.
Entraron con embelesos,
Pero los tomaron presos
En la noche esos traidores.

  Roldan dijo a sus vasayos
Andando por los desiertos,
Por si somos descubiertos.
Combatir como unos rayos
Teniendo nuestros caballos.
Como nó le contestaron,
En una pieza alojaron
Que esa noche se les dió,
I cuando el turco llegó
Durmien los desarmaron.

  Al fin Floripes con fé
A su padre dijo así
Señor demelos a mi
Que yo los castigaré,
Cruel termento les daré
Aunque usted no lo mandó
Lúcas Fer de dijo nó
Porque algo maliciaba
I la hija los llevaba
I a los doce les juntaba.

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