Lo que vale la Arjentina
delante de la república
de Chile

  Que sacamos con tener
Tantos buques en el mar,
Cuando no hai con quien pelear
Hoi dia según mi ver,
Si nos llegan a ofender
Los señores Arjentinos,
Pronto andar por los caminos
Nuestra artilleria empiesa,
Para pegarle a esa lesa
De sobra hai con cien marinos,

  Ellos compran armamentos
I harto pertecho de guerra,
Sueñan crusando la cierra
De dia a cada momento,
Cumplan pronto con su intento
Esos gauchos bullangueros,
Ya que ellos por guerreros
Nos han puesto mil apodos,
Para pegarles a todos
Basta con diez artilleros,

  Blindados de todas layas
Suelen de Europa encargar
I se vienen a encallar
De dia en sus mismas playas,
Esos chevidas canallas
Bufan por su valentia,
Por su diestra puntería
Se creen los hombres mas bellos,
Yo les pego a todos ellos
Con diez de caballeria.

  Se piensa ese pueblo vago
Que Chile no peleará,
I sin moverse de allá
Piensan tomarse a Santiago,
No nos miran con halago
Como ante heramos hermanos,
Hai son crueles, i tiranos
I picantes como ají,
Solo un recluta de aquí
Vale por diez mil cuyanos.

  Si de la escuadra enemiga
Hacimos un parangon,
Se verá luchar un leon
Con la mas pequeña hormiga,
Todo el mundo lo atestiga
Que ellos desean la ruina,
I si a la guerra camina
Jamas se pondrá en la buena,
I juro que una chilena
Vale mas que la Arjentina,

Imp. y Lit. de G. A. Rohde y Ca.-Valp.

Ver lira completa

TRISTE FUSILAMIENTO
DEL REO MUÑOZ

  Ya está sentado en el banco
El reo, ¡Virjen María!
Sin demora ni tardanza
Pronto va a dar su agonía.

  Ya salió de la capilla
El infeliz desgraciado,
Con grillos i encadenado,
Pero su conciencia brilla.
Con alma mas que sencilla,
Marcha a servir de blanco,
Con tan macilento tranco,
Al ponerse a imajinar,
Dirá la jente al mirar
Ya está sentado en el banco.

  ¡Qué pena, qué desconsuelo
Tendrá en el corazon
Sin saber si su perdon
Se lo dará el Rei del cielo!
¡Oh! señora del Carmelo,
Hácele tú compañía,
Que con tal segura guía
Irá a la Santa Mansion,
I tendrá la salvacion
El reo, ¡Vírjen María!

  Ya se ve que va llegando
Al banquillo ultimador;
Pidámosle hoi al Señor
Por él que estará mirando
Que lo vaya perdonando.
Que así el mortal descansa,
I muere con mas confianza;
Haciendo de tí memoria,
Se va derecho a la gloria
Sin demora ni tardanza.

  Ya llegó al banco fatal
Humildemente el cristiano:
Ampáralo, Soberano,
Con tu Corte celestial,
Hoi ya no es el criminal
El de antes que se decía
La jente, i se condolía,
Entre sí los mas piadosos,
Diciendo entre sollozos
Pronto va a dar su agonía.

  Al fin, ya están los soldados
I el ¡tun! i ¡tun! ya se siente,
Mirando al reo de frente,
Con sus armas preparados,
Todos en linea formados.
¡Que terrible confusion!
Causará gran emocion
Ver ya llegar el piquete,
I levantar el florete
Se oirá la detonacion.

DANIEL MENESES
Poeta popular chileno,
Calle Zañartú, Núm. 1070
Imp. —Moneda, 1027

Ver lira completa

ULTIMOS MOMENTOS
DEL REO MUÑÓZ

  Hoi me verán en la vida,
En la eternidad mañana;
En este infeliz momento
Veo mi muerte cercana.

  Yo nací con el destino
De ser un hombre malvado,
Perverso i depravado,
Pendenciero i asesino.
Por seguir mi cruel destino
Mi alma fué corrompida;
En esta triste partida
Estoi mui arrepentido.
Para contar lo que he sido,
Hoi me verán en la vida.

  Desde chico me gustó
El robo i asesinato;
Dije: el dia que no mato,
A gusto no paso yo
Tantas vidas que tronchó
Mi mano cruel i tirana,
Chica sería una plana
Para mi vida apuntar,
Por eso tendré que estar
En la eternidad mañana.

  Mis padres me corrijieron
A fin de que fuera bueno;
Me tiraron bien el freno,
Pero nada consiguieron;
Luego que ellos me perdieron
Yo crié mui mal intento;
Fué tanto mi atrevimiento
Que a todos les daba muerte;
Y hoi lloro mi mala suerte
En este infeliz momento.

  Al momento en que nací
Mi suerte ingrata i traidora,
Me hubiese muerto esa hora
No me encontrara aquí.
Yo el hombre mas malo fuí,
En esta vida mundana;
Ampárame soberana
Siquiera en el dia de hoi
Al pensar yo como estoi,
Veo mi muerte cercana.

  Al fin encargo, señores,
Que digan a mis parientes,
Que no sean inclementes,
Para no caer en errores,
Son grandes mis sinsabores,
Pero que hemos de hacer
Sufrir a mas no poder
El tormento mas profundo.
Yo nací pues a este mundo
Destinado a padecer.

Ver lira completa

EJECUCION
DEL REO CORTES EN IQUIQUE

  Nací para ser fatal
A este mundo ¡ai de mí!
Voi a pagar con mi vida
El crímen que cometí.

  Ya se me cumplió el destino
De mi vida descarriada
I emprenderé mi jornada
Hasta donde el Unitrino.
Malo ha sido mi camino
Porque he sido criminal;
Conozco bien que fué mal
Lo que hice en sano juicio,
I hoi digo al ir al suplicio:
Nací para ser fatal.

  Pido de que no reclamen
Por mi vida en estas listas;
Queremos los anarquistas
Que unos con otros se amen;
No es menester que los llamen
Malos, digo franco aquí;
No por interés le di
A mi capitan la muerte,
Vine con tan mala suerte
A este mundo ¡ai de mí!

  Si mil hombres de mi laya
Hubieran sobre la tierra,
Declararian la guerra
A la oligarca canalla.
Por todas partes batalla
Darian ¡i qué nutrida!
Ante de hacer mi partida
Dejo este ejemplo al lector:
Porque ultimé a un opresor
Voi a pagar con mi vida.

  Van a darme muerte a palos
A nombre de la Nacion;
Yo no hallo de que es razon
De que asi mueran los malos.
¡Bonitos son los regalos
Que en mi vida conseguí!
Tan perverso yo no fuí
Para darme tan mal nombre,
I hoi pagaré como hombre
El crímen que cometí.

  Al fin, sin llevar sentir
Me despido en este dia,
Gustoso i con alegría
Voi a dejar de existir,
Mis jefes han de seguir
Mis huellas con heroismo.
Causa del oscurantismo
Yo muero aqui a sangre fria.
¡Abajo la oligarquía
I arriba el socialismo!

Ver lira completa

VERSOS DE LITERATURA

  Aguila de tres colores
Hermosa estrella brillante,
Perla fina entre diamante
Asombro de los primores.

  Solo a vos te destingui
Entre el ave volatil,
I no habrá una entre mil
Que se compare con ti
Porque eres tu para mi
La reina de los condores,
Te aromatizan las flores
Con una abnegacion suma,
Al ver que eres por tu pluma
Aguila de tres colores.

  Cuando remontas el vuelo
Le quitas al sol sus brillos,
I miles de pajarillos
Te escoltan hasta el cielo,
De allá deciendes al suelo
Como la mas cooperante,
I al verte tan elegante
Creo que no hai otra igual.
I eres águila imperial
Hermosa estrella brillante.

  Al estender tu plumaje
Adornas el mundo entero,
I hasta el brillante lucero
Suele servirte de paje.
Eres por tu gran linaje
El ave mas importante
Todo pajarito amante
Hace sus composiciones,
Llamándote en sus canciones
Perla fina entre diamante.

  Sales a la colina
De tu bello habitadero,
El Canario i el jilguero
Te cantan con su voz fina.
Juntos con la golondrina
El cisne i los ruiseñores,
Improvisan tus loores
Bien dialva por la mañana,
Porque eres la soberana
Asombro de los primores

  Al fin la dicha i ventura
En tí se halla águila bella.
Ni la vespertina estrella
Se compara a tu hermosura
Con una marcha segura
Cruzas los inmensos mares
Cuando vuelvas a tu lares
Si quieres bella aguilita
Emprestarme una plumita
Para escribir mis cantares.

Ver lira completa

MI ESCURSION
VENDIENDO MIS VERSOS DESDE
SANTIAGO Á PUERTO MONTT

  Con dos niños vendedores
Recorrí la Araucanía,
Vendiendo mis poesías
Consuelo de los lectores.

  Me embarqué solo en Santiago
I a Talca llegué en la tarde
Yo como no era cobarde
La saludé con halago,
Despues que el trasporte pago
Despierto de los albores,
En esa ciudad señores
Cuando yo hallé posesión
Anduve la poblacion
Con dos niños vendedores.

  De Talca partí a Chillan
I me hallé en dia de feria,
Allí la vida es mui seria
Como ya comprenderán,
Las ventas ahí no les dan
A uno ni la alegría
Con júbilo i armonia
Para Concepción partí
I despues que allí vendí
Recorri la Araucanía.

  Desde Concepcion diré
Me dirijí hácia Lota,
Sin llevar plata ni jota
En un vapor me embarqué,
Hàcia a Lebu llegué
Con bastante bizarrías,
I en Valdivia varios dias
Estuve alegre i risueño,
Y anduve con mucho empeño
Vendiendo mis poesías.

  De Valdivia tomé el tren
De a poco llegué a la Union
A pegarle un estrellón
A un Mapuche pequen,
De Union a Osorno tambien
Ancud, llegué con primores, 
Por esos campos de flores
Visité muchos lugares,
Espendiendo mis cantares
Consuelo de los lectores

  Por último, desde Ancud
Regresé de un improviso,
I llegué a Valparaiso
Pensando en ir al Perú,
En la calle de Maipú
Mui luego encontré hospedaje,
I mis niños con coraje
Cada uno vendió formal
I hoi me hallo en la capital
Descansando de mi viaje

Ver lira completa

VERSOS AUTORIZADOS

  Agáchate corazon
No hagas ruido con tus alas,
Deja pasar esa bala
Que va por elevacion.

  Unos cuantos reparones
Bufan sin saber por qué,
Vengan, los correjiré,
Tantos lesos criticones
Toditos esos bocones
Alegan la sin razon
En llegando la ocasion
Ninguno se halla capaz,
Si hai otro que sabe mas
Agáchate corazon.

  Diré que son los cantores
Los que apodan mi ciencia,
Preséntense a mi presencia
A correjir mis errores.
Esos grandes rimadores
Con sus trovas hacen galas,
Si son de bajas escalas
Perderán la consonante
Fántastico e ignorante
No hagas ruido con tus alas.

  Con un estudio profano
Porfían por humorada,
Suelen tirar la pedrada
Pero encojen la mano.
Sea tarde o temprano
Tendrán que verse en la mala
Porque aquel que se resbala
No vuelve a lo que ante ha sido
I antes de verse vencido
Deja pasar esa bala.

  Por ignorancia los necios
Apodan mis poesías,
I yo de sus tonterías
Solo hago mofa i desprecios.
Haré lo de los fenecios
Para escribir mi cancion
Mi musa con presicion
Marcha alegre i triunfante,
No se le pongan delante
Que va por elevacion.

  Al fin si algún ofendido
Con este verso se encuentra
I si a la razon no entra
Contestará de atrevido.
Yo solo la causa he sido
De que se enojen conmigo,
No necesito testigo
Para retar a un cantor,
I les pido por favor
Que hagan lo que yo les digo:

Ver lira completa

El Crímen de Upeo

  En Upeo un criminal
Mató a una pobre mujer
Para enseñarla aquerer
Propuso de hacerle el mal
Para el crímen un puñal
El asesino tomó
I a la casa se marchó
Aquella furia maldita
I encontrándola solita
Siete tajada le dió.

  La señora embarasada
Estaba i yá en el mes
Cuando él con desfachates
Le dió la cruel puñalada
Fue tan grande la tajada
Que le pegó sin barajo
Decia talves la rajo
El criminal atrevido
Por él, el recien nacido
En la espalda sacó un tajo,

BORGOÑO 1349

Ver lira completa

Horrible crímen en Valparaiso
EL COMERCIANTE QUE FUÉ MUERTO
BARBARAMENTE EN SU ESCRITORIO

  Aunque señor comerciante
De un modo mui notorio
Muerto en su propio escritorio
Fue de un modo alarmante
La pesquisa vijilante
Tuabaja por tomar preso
Al gran autor del suceso
En donde quiera que se halle
Yo doi el primer detalle
En este versito impreso.

  El asesino atrevido
Se huyó pronto i sin tardanza
I creo que por venganza
El crimen lo acometido
Hasta hoi no se ha sabido
El nombre del dilincuente
Yo como poeta eminente
Sin tardanza i sin reposo
Este crimen misterioso
Todo lo pondré al corriente.

  Ya hai un preso lector
Créelo de mui verdad
El cual mui pronto dirá
Quien fué asesinador
Si es pobre o es un señor
De aquellos que visten leva
El que a desmentirse atreva
Lo que yo les voi narrando
Sobre lo que está pasando
Yo les doi la primer nueva.

Ver lira completa

DOS REOS PROXIMOS AL BANQUILLO
DESIGUALDAD DE LA LEI

  Los ricos en la nacion
Ninguno muere valeado
El pobre por cualquier nada
A muerte es sentenciado.

  Dos infelices mortales
Ya les dieron la cruel muerte
No los libertó su suerte
De los banquillos fatales
Por cometer tantos males
Se les negó su perdon
Yo con leal corazon
Digo al presidente, franco
Que porqué no van al banco
Los ricos en la nacion.

  Estos dicen que saltearon
A jente mui conocida.
I le quitaron la vida
Despues de que le robaron
Pero pronto los pillaron
I pasaron al juzgado
I el celoso majistrado
Dictó sentencia sin prueba
Pero los que visten leva
Ninguno muere valeado.

  Hablando la verdad pura
A los hombres del poder
Digo segun mi entender
La lei pareja no es dura
Esto no está en la escritura
De jente civilizada
Solo con una plumada
Se cometen mil borrones
I sufre frajelaciones
El pobre por cualquier nada.

  Tantos ricos que han habido
Crueles i asesinadores
Les pregunto a mis lectores
Cual es el que muerto ha sido
Solo el pobre aborrecido
Es i siempre mal mirado
El gran Consejo de Estado
Castiga al mísero roto
Mas que se robe un poroto
A muerte es sentenciado.

  Por último allá en Chillan
Ha sido el fusilamiento
Es la verdad lo que cuento
Como que aquí lo verán
Este maldito refran
Cuando se podrá abolir
O que deje de existir
Es la regla natural
Que aquel que mata a puñal
A bala debe morir.

Ver lira completa