EL DESFILE
DE LA GUARDIA NACIONAL

     Importante fué el defile
  de la Guárdia Nacional
  no se ha conocido igual
  por la defensa de Chile

  El Domingo fué un gran dia
el bravo roto chileno
se mostró culto i sereno
patriota sin fantasia:
grande fué la romeria
de inscritos bastantes miles;
aquello estaba en pretiles
como se habia visto
i como estaba previsto
importante fué el desfile.

  Entraba cada comuna
con sus grandes banderola
bonita como ella sola
gallarda como ninguna;
como a eso de la una
todos en órden formal
marchando a paso marcial
se entraron por la Alameda
ningún inscrito se queda
de la Guárdia Nacional.

  Entró la caballeria
con su banda a todo viento
i con el mayor contento
le siguó la infanteria;
despues de todos seguia
si no lo recuerdo mal
con su macisa señal
el gran escuadron cuadrino
en el otro lado andino
no se ha conocido igual.

  Hata los suprementeros
estaban alborotados
pues iban uniformados
como valiente guerreros,
con sus grandes sombreros
lucian bien sus perfiles;
ya no eran los sacandiles,
con sus diabluras i apodos
habian fornidado todos
por la defensa de Chile.

  Con un desfile imponente
pasaron por la Moneda,
por ver la gloriosa rueda
ahi estaba el Presidente,
el pueblo immediatamente
lo comenzó a victoriar;
Chile no quere guerrear
prefiere una paz honrosa
no quiere mejor su fosa
que dejarse atropellar.

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EL REO ACOSTA
PUESTO EN CAPILLA

     A sufrir la última pena
  es Acosta centenciado,
  por cumplir con la condena
  en capilla es colocado.

  Ya se alza en San Bernardo
el afrentoso banquillo
subirá a el un chiquillo
i no un chacal ni leopardo;
subirá con gran retardo
el viernes a mas a la esena:
la carcel estará llena
de un costado a otro costado
está el reo condenado
a sufrir la última pena.

  El lunes la cruel centencia
se la leyó el secretario
el reo por necesario
pidió areglar su conciencia:
se confesó con prudencia
i se quedó resignado,
ha sido mui visitado
i todos dicen al ver:
por culpa de una mujer
es Acosta centenciado.

  Andan muchas peticio es
para elevar al gobierno
ojalá lo encuentren tierno
i ablanden sus corazones:
se han formado comisiones
de jente escojida i buena,
existe esperanza plena
de conseguirle el perdon,
no se mata con razon
por cumplir con la condena.

  A un tal Navarro Facundo
el pobre Acosta ahorcó
porque aquel lo provocó,
encontrandose iracundo:
viviendo en el mismo fundo
la mujer del ahorcado
a Acosta habia tomado
por su mas querido amante
i por esposa inconstante
en capilla es colocado.

  Es dura lei el decir
como el código relata
el hombre que a hierro mata
a hierro debe morir
pero es preciso advertir
que no hai lei sin escepcion
i suele haber ocacion
en que el crimen se aminora
que es lo que pasa ahora
mui señor Don Jorje Montt.

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Via-Crucis
DEL
PUEBLO
POR
EL PADRE PADILLA
PRIMERA ESTACION
Balmaceda condenado a muerte.

  Democracia! diosa fuerte,
Dame fuerzas, desde el Cielo,
E inspiracion, pues anhelo
Cantar tu pasion y muerte.

  Porque fuí tu fiel devoto
Y te proclamaba a gritos,
En Chile los futrecitos
Me llamaban pije y roto.

  Pero yo a insulto tan necio,
Tan fátuo y tan baladí,
Casi siempre respondí
Con la risa del desprecio.

  Pobre soi, me falta el oro;
Pero ¿es esto una desgracia?
No, bendita Democracia!
Tú eres mi diosa y te adoro!

  Viste a Chile, pueblo bravo,
Esclavo de los banqueros,
Y quisiste darle fueros,
Redimiendo al pueblo esclavo;

  Y bajaste a la Moneda
En busca de un Nazareno
Que amase al pueblo chileno,
Y encarnaste en Balmaceda!

  Y fué el Palacio escenario
Del futuro Redentor,
Que vió cambiado el Tabor
En un glorioso Calvario.

  Y empezó su obra santa
Poniendo, firme, altanero,
Sobre el cuello del banquero,
Nó la mano, sí la planta!

  Del futuro para ejemplo,
Creyendo un templo su hogar,
Empezó a azotes a echar
A los judíos del templo.

  Pues querian los bellacos
Con las arcas nacionales
Celebrar fiestas reales,
Robando el oro por sacos.

  El les dijo a los bergantes:
“Eh! Partido perdulario!
Cierto es que hai en el Erario
Muchos millones sobrantes;

  “Mas, yo debo, por lo mismo
Que fueron ellos ganados
Por nuestros bravos soldados,
Gracias sólo a su heroismo,

  “Gastarlos de modo tal
Que aproveche su inversion
Por entero a la Nacion,
Ya que es oro nacional.

  “Así, pues, miles y miles
Gastaré sin devaneos
En escuelas y liceos,
Puentes y ferrocarriles;

  “Y, sin regatear un cobre
Haré lo que ántes indico,
Nó en beneficio del rico,
Sino del rico y del pobre;

  “Si el Ministro Pedro Montt
De cárceles llenó a Chile,
Pueblo, a ese Ministro dile:
“¿Para qué tánta prision?”

  “Una cárcel es bastante;
Pero una escuela, no tal.
Si él pensó en el criminal,
Yo pienso en el ignorante.”

  —”¡Qué! ¿Deseais a troche moche
Hacer tales estravios?
Arguyeron los judíos.
¡No es posible tal derroche!”

  —”Ah! ¿quereis ponerme atajo
En obra tan ejemplar?
¿De cuándo acá es derrochar
El dar al pueblo trabajo?

  “Nó, canallas mercaderes!.
Sé gastar, pues soi honrado,
Los dineros del Estado.
Conozco bien mis deberes.

  “Pero decidme, y sed francos:
¿Qué deseais que haga, bribones,
Con todos esos millones?”
—”Que los presteis a los bancos.

  —”¡Jamás, ruines aguiluchos!
Pues fuera cosa de locos
El engordar a unos pocos
Para matar de hambre a muchos.”

  Y la espalda les volvió,
Firme en su plausible idea,
Miéntras toda la Judea
Sólo en vengarse pensó.

  Y fué el pais una feria
En que el trabajo sobraba,
No siendo la jente esclava
Del hambre ni la miseria.

  El artesano, el gañan
Mostraban sus regocijos
Al contemplar que a sus hijos
No les escaseaba el pan.

  Pero, en cambio, los banqueros
Miraban tánta ventura
Con envidia y amargura,
Propias sólo de usureros.

  De su odio sacando bríos
Y altivez de su alma ruin,
En secreto sanedrin
Se juntaron los judíos.

  Fueron de todos plumajes:
Liberales, monttvaristas,
Radicales, romanistas,
Y hasta sueltos o salvajes.

  Y venganza iban jurando,
Una venganza brutal,
Y todos con este ideal:
¡Apoderarse del mando!

  La intervencion fué el pretesto:
Contra ella alzaron bandera;
Mas, la canalla usurera
Iba tras del Presupuesto!!

  Y se armó una coalicion
De la sardina y el bagre:
¡El aceite y el vinagre
En estrechísima union!

  Oh! la ambición personal,
Que siempre aquí queda impune,
¡Cuántas veces no reune
A la hiena y al chacal!

  Por eso, esa barragana
Ayer juntó en su tugurio
Al fraile, a Marte y Mercurio,
Al mandil y la sotana.

  Y para hacer el proceso
Del Justo, aquellos chacales
Trocaron en Tribunales
Las dos ramas del Congreso.

  Y entre cien Panchos Falcatos,
A Balmaceda verás
Yendo de Anás a Caifás,
Y de Herodes a Pilatos.

  Entre los jueces se fragua
Con [  ]
Negarle los Presupuestos,
Negarle la sal y el agua.

  El defenderse procura;
Mas, sólo el furor subleva
Del Congreso, que lo lleva,
Lo empuja a la Dictadura.

  ¡La Dictadural Fantasma
Con que al pueblo se le arredra,
Quien se queda como piedra:
Tal farsa no le entusiasma.

  ¡La Dictadural ¿Qué hacer
En semejante emerjencia?
¿Qué? ¿Dejar la Presidencia?
¿Dar al Congreso el Poder?

  Respondan los redentores:
Para el pueblo ¿qué es mejor?
¿Que haya un solo dictador
O que haya cien dictadores?

  Pues, si hace males sin cuento
Un dictador gobernando,
¿Qué no sucederá cuando
Los dictadores son ciento?

  ¡La Dictadura! Espantajo
De que el pueblo se reia,
Pues que con ella sabía
Tenia pan y trabajo.

  Comprendiendo los judios
Que el pueblo no se asustaba
Del espantajo ni daba
En cometer estravios,

  En las sombras de la noche
Clamaron ¡revolucion!
Acordando en tal sesion
Nombrar de jefe a un fantoche;

  Y tambien, si al fin la suerte
Les daba el triunfo completo,
Acordaron en secreto
De Balmaceda la muerte;

  Y sentenciaron matar
A todo fiel partidario
Que siguiese hasta el Calvario
A aquel jefe popular;

  Y, después de hacerlos trizas
Entre crueldades tremendas,
Dejar todas sus viviendas
En escombros y cenizas;

  Y que fueran luego en pos
Los leales en la reyerta
Pidiendo de puerta en puerta
Una limosna por Dios!

  —Mas, ¿no cumplieron quizás
Tan sanguinaria sentencia?
—Calla, lector, ten paciencia,
Que ya presto lo sabrás.

  Pueblo, apróntate, entre tanto,
A sufrir la consecuencia
De aquella civil pendencia
Que te ha de sumir en llanto.

  Y miéntras tu mujer llora,
Y en tu casa llora el chico,
Piensa en que es un buitre el rico,
Que tus entrañas devora;

  Y recuerda que ese buitre
En la posterior campaña
Premió con gloria tu hazaña,
Y él se premió con salitre;

  Mas, según cuenta la historia
De los veteranos fieles,
Nadie vive de laureles
Ni nadie vive de gloria!

  Sin embargo, en tu afliccion,
Que a fondo aún no conoces,
Puedes esclamar a voces:
¡Viva la Revolucion!

       EL PADRE PADILLA.
La Serena, 28 de Abril de 1892.
(Se continuará en otra hoja suelta.)

Imp. de la Reforma.—Serena, Mayo 5 de 1892.

Nota: “El Padre Padilla” es uno de los muchos seudónimos usados por Rafael Allende.

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CARTA
DE AMOR.

  Mi inolvidable Juanita
No puedo vivir sin verte,
Antes, mi bien, que olvidarte
Prefiero encontrar la muerte.

  Desde que te conocí
siento que muero de amor,
me enamoró tu candor
y dichoso i feliz fuí.
No te olvides pues de mí
porque la vida me quitas,
mi pena fuera infinita
si yo llegara a perderte;
tu desden fuera mi muerte
mi inolvidable Juanita.

  Desde la larga distancia
que me tiene separado
ni un momento te he olvidado
con mi fina i fiel constancia.
No te asista desconfianza
de que muero por quererte
y el llegar a poseerte
será mi mayor placer
porque yo, linda mujer,
no puedo vivir sin verte.

  Me enamoró tu hermosura
y tus encantos preciosos,
y esos tus ojos hermosos
como la luna mas pura.
Tus gracias y tu ternura
me arrastraron a adorarte,
y en toda hora y toda parte
te tiene mi amor presente
porque prefiero la muerte
antes mi bien que olvidarte.

  De esta carta que te escribo
para decir lo que siento,
con un puro sentimiento
te pido me des recibo.
Si muriendo por tí vivo
porque eres toda mi suerte,
tambien debo merecerte
un cariño para amarte,
porque antes que yo olvidarte
prefieroencontrar la muerte.

  Dime en la contestacion
que me mandes por correo
si yo mi Juanita puedo
contar con tu corazon.
Si no encuentro compasión
en tu pecho mi querida
mi esperanza está perdida
y antes que vivir dichoso
en un sepulcro horroroso
irá a terminar mi vida.

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Versos del fusilamiento
de MARIA LUISA TAPIA.

  María Luisa es el nombre
De esta infeliz desgraciada
que mató a su fiel esposo
de una feroz cuchillada.

  Triste es lector, lo confieso,
pero por mas que da pena,
con mi pluma mui serena
voi a narrar el suceso.
Tuvo de rábia un acceso
y atacó a traición al hombre,
talvez el lector se asombre
de tan negra cobardía;
de esta venenosa harpía
María Luisa es el nombre.

  En Cauquenes habitaban
María Luisa i su esposo
y de alegría y reposo
mui felices disfrutaban;
tan dulce vida llevaban
cuando la Tapia embriagada
le asestó una cuchillada
mortal en el corazon;
no tuvo de él compasion
esta infeliz desgraciada.

  Esta terrible mujer
era la mas bebedora;
no se le pasaba hora
y lo hacia por placer:
así fué como a perder
llegó su dulce reposo
y con acto vergonzoso
dió prueba de una asesina
pues fué tan torpe e indina
que mató a su fiel esposo.

  Las consecuencias lector
son malas de la bebida,
la Tapia a perder la vida
va en el vicio corruptor:
detestarle con horror
debe la mujer honrada
para que nunca manchada
se vea del deshonor,
dando muerte que dá horror
de una feroz cuchillada.

  Ejemplo tomen lectoras
y lectores de ese crímen,
la pobre criminal jime
en prision triste a estas horas,
Son mui desconsoladoras
las penas de la prision,
oprimen el corazon
y el honor mancha al instante
con un oprobio infaurante
que no tiene redencion.

————————————————

  El juez del crímen a muerte
a la Tapia ha condenado,
Y solo falta la Corte
Con el Consejo de Estado.

  Prisionera la tomaron
despues del asesinato,
por su negro desacato
dos grillos le remacharon.
El proceso apresuraron
de la reo de tal suerte,
que en el calabozo inerte
se encuentra la desdichada,
pues la tiene condenada
el juez del crimen a muerte.

  Era de mal proceder
la Tapia antes de casada
porque vivia allegada
a otro hombre por su querer.
Juan Solano era ese sér
con quien ya habia gozado
cuando Fuentes desgraciado
vino a ser su fiel esposo,
y ella el crímen horroroso
tuvo poco ha consumado.

  Muchos presumen que el celo
de su crímen culpa ha sido,
porque tenia un querido
que era de su grande anhelo.
Pero hoi no tiene consuelo
recordando a su consorte
que era su amor y su norte
y a quien no olvida talvez;
ya la ha condenado el juez
y solo falta la Corte.

  Casi todos los testigos
han dicho que la infeliz
cometió el fiero desliz
y el crímen lleva consigo.
No hai conocidos ni amigos
cuando está uno encarcelado,
todos la han abandonado
y ella con santa paciencia
está esperando sentencia
del gran Consejo de Estado.

  El mundo tome escarmiento
en esta triste ocasion
porque pronto en la nacion
va a haber un fusilamiento.
El hombre honrado contento
vive, y con zozobra el pillo:
mas importa ser sencillo
y no ser un criminal,
porque al fin se va a parar
a un tenebroso banquillo.

       JUAN MOREIRA.

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CARTA

  En una mano el amor,
En la otra agravio presente,
Al mismo instante quisiera
Castigarte y no ofenderte.

  Para poder escribirte
Puse con toda alegría
Fecha, el año, mes y dia
Y dí principio a decirte,
Quiero estas lineas medirte
Con la pluma a tu candor,
Esplicando el pormenor
En mi carta aunque penosa:
Quiero que tomes gustosa
En una mano el amor.

  Despues que te saludé
Pensando en vuestra hermosura,
Equivoqué la escritura,
Os voi a decir por qué.
Como os dije, recordé
Que abajo pondría urjente;
Esto hallé por conveniente
Figurarme en dos delicias,
En una verás caricias,
En la otra agravio presente.

  Si como yo sé sentir
Te supiera así esplicar,
En el mas grave pesar
Mantendrias tu vivir.
Tomarás para escribir
Pluma, papel que moviera
Vuestra mano placentera,
Mi corazón se alegrara,
Y ésta me la contestaras
Al mismo instante quisiera.

  El objeto de la mia,
Bellisima, dice así:
Que la carta es para tí
Y presenta una armonía;
Indica placer y guia,
Honra a una bella se advierte
Al concluir deseo verte
Como goza una deidad;
Pero mi intento será
Castigarte y no ofenderte.

  Al fin, recreo y encanto,
De mi pasion el espejo,
Dí cuenta de mi reflejo
Y de mi amor otro tanto;
Mi nombre sin mas quebranto
Verás ya cómo lo escribo,
Disculpa en el adjetivo,
Suplico en leer reposes,
Y en la rúbrica conoces
Mi nombre y apelativo.

       J. M. Moraga y Cª

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A MI AMADA

  Vestida de azul saliste
A competir con el cielo;
Nadie habrá visto en el suelo
Cielo que de azul se viste.

  A la ribera de un lago
Que en memoria apénas veo,
Mirarte fué mi deseo
Y esa luz de amor no apago;
Cual ave en su suelo vago
Que el verla consuela a un triste,
Y si tu mirar persiste
Mezclando suave alegría,
Me dirás por qué ese dia
Vestida de azul saliste.

  Si tu traje fué de intento
Para lucir tu inocencia,
El céfiro su presencia
Te brindó como elemento;
Dichoso fué aquel momento
Que tu virtud sin recelo,
Estampó con dulce anhelo
La imajen de tu hermosura;
Fuiste con marcha segura
A competir con el cielo.

  Cual calandria en vuelo viaja
Cantando sobre el pensil,
Estiende el ala jentil
Y con su canto agasaja;
Tu gracia que jamas baja
Por el contrario sin duelo,
Donde jime el arroyuelo
Se oye tu voz amorosa:
Sirena que canta en prosa
Nadie habrá visto en el suelo.

  Esto y mas consideré
Que tu modesto vestuario,
Componia aquel erario
El signo en que me fijé.
Miré curioso diré
Y al jardin lo despediste,
Si tu modestía advertiste
La que en tí sola se encierra:
Por no he visto en la tierra
Cielo que de azul se viste.

  Al fin, me creo dichoso
Con verte en aquel paseo,
Siendo mi mayor recreo
Y el instante venturoso;
Desde ese entónce ya gozo
Un deber que consentí,
Bella será porque así
Me alegro de vez en cuando,
A la que yo estoi amando
Sin defecto es para mí.

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LA CONDUCTORA Y EL PAJARITO

  En la puerta de mi carro
  Canta mucho un pajarito,
  De dia y de noche canta
  Qué cantar de pajarito!

  Cuando salgo de mi casa
Dirijida a la estacion;
Ya le oigo la entonacion
Y miro su mala traza,
Hai veces que me amenaza;
Cuando llueve y hai mas barro
Se me presenta de tarro,
Sabe que voi para el centro,
Llego a la empresa y lo encuentro
En la puerta de mi carro.

  Esta niña le avisó
A otra de su mismo empleo,
Su amiga dijo: te creo,
A mí tambien me pasó
Que, yendo en el carro yo,
Oí por mi cuello un grito,
Yo no le encuentro delito
Esto dijo a otra paisana:
Niña, sabes que a fulana
Canta mucho un pajarito.

  Esta a la madre avisaba
Del molesto pajarillo;
Dijo: si al zancudo pillo,
La anciana, que ella lo ahogaba;
La niña mas le contaba
Mamita, este se ataranta,
Me ha picado en la garganta,
Me persigue con vaivenes,
Desde aquí a los almacenes
De dia y de noche canta.

  Luego que el carro va andando
Y sube algún pasajero,
Tomo el marcador lijero
Y él a mi oido cantando.
Su voz me está molestando
Y yo no lo necesito;
Le he dicho: no lo permito,
Y él cargoso con porfia,
Y un cochero le decia
Qué cantar de pajarito!

  Al fin, al desengañarme
Dijo a la madre la niña:
El pájaro me acariña
Con intención a picarme;
Quisiera de él ausentarme;
Doi señas que es mui aludo,
Es bullicioso y coludo
Y de cuerpo bien delgado,
Y a las que les he contado
Me dicen de que es zancudo.

Nota: verso publicado por Nicasio García, ver.

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ELOJIOS A UNA BELLA

  Eres peregrina rosa,
  Eres de la mar sirena;
  Eres del campo azucena,
  Eres gallarda y hermosa.

  Cada vez que miro y veo
Esa tu rara hermosura,
En mi alma un dolor apura
Al no hallar vuestro recreo;
Tú eres mi mayor deseo
Y el valle donde reposa,
Tu vista bella y dichosa
Ahuyenta mi amargo duelo,
Del jardin de mi consuelo
Eres peregrina rosa.

  Sublime naturaleza
Es la prenda de tu amor,
Donde persiste el candor
Que anida vuestra belleza;
Atesora tu pereza
Al jerminar en mi pena,
De mí quitas la cadena
De amor con que me aprisionas,
Y en el preludio que entonas
Eres de la mar sirena.

  Presumo en tí sea el mundo
Un brillo en tu pensamiento;
Consiste tu nacimiento
A tu carácter fecundo;
Eclipse donde me fundo
Hasta pisar en la arena;
Cautivo de quien me ordena
He de ser de tus amores,
Entre el tumulto de flores
Eres del campo azucena.

  Soi a mi razon cumplida
Para que torne halagüeño
La dulzura de mi sueño
En la esencia de mi vida;
Cual si viera tu partida
Sobre la senda olorosa,
Persona y vista preciosa
Hacen un cielo efectivo,
Y en tu mirar espresivo
Eres gallarda y hermosa.

  Al fin, pues, precioso encanto,
Calma el duelo que te asombra;
Al gozo que no se nombra
Por la que yo peno tanto;
Pone en mi pecho tu llanto,
Yo te doi esa franqueza;
Humana eres y así empieza
Tu infantil niñez notó,
Que sin ponderarte yo
Te hizo el cielo esta fineza.

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A Rosita……………

  ¿Porqué tienes bella niña
Tan singulares antojos?
¿Porqué no dicen tus labios
Lo que me dicen tus ojos?

  Me acercas con tus miradas
Con tus palabras me alejas
Con esperanzas me tienes
Con esperanzas me dejas

  Ya me pones como fuego
Ya como nieve me pones
El corazon me haces trizas
Con tantas dilataciones.

  Te juro niña adorarte
Toda la vida de hinojos
Porque me digan tus labios
Lo que me dicen tus ojos.

       Es propiedad de Modesto.

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