Pensando en tí!…
(Imitacion.)

  Cuando la ténue luz de la aurora
Los verdes prados hermosa dora
El sol derrama su luz brillante
Y un nuevo dia se anuncia al fin,
Yo estoi despierto y en ese instante
       Pensando en tí.

  Cuando tu pasas por mi ventana,
Hermosa niña, mui de mañana,
Ni aún me miras, crüel te alejas,
Ni aun te fijas siquiera en mí,
Altiva pasas y a mí me dejas
       Pensando en tí.

  El dia pasa, la noche avanza
Y quedo triste sin esperanza
De ver, ingrata, correspondido
Mi fiel amor en el porvenir!..
Un nuevo dia llevo perdido
       Pensando en tí!…

       Tulipan Rosa.

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¿Por qué ?

  Decidme ingrata: ¿Por qué tus ojos
Cuando los fijas sonriendo en mí
Me ofuscan tanto y me dan sonrojos
Que no quisiera,
Niña hechicera,
Vivir ausente jamas de tí?…

  ¡Por qué si escucho tu grato acento,
Por qué si admiro tu linda faz,
Doquiera sea, yo estoi contento,
Feliz respiro,
Por tí suspiro
Y siento en mi alma tranquila paz?

  ¿Por qué sonries si yo extasiado
Contemplo, ¡oh niña! con tierno amor
Tu bello rostro tan agraciado,
Tus negros ojos,
Tus labios rojos,
Tu talle airoso tan seductor?…

  ¿Quereis decirme, por qué estoi triste,
Por qué se abate mi corazon
Y el mundo entero de luto viste
Si tú a mi lado
Idolo amado
No estás jurándome: amor, pasion?

  ¿Por qué si veo que con desvelos
Algún estraño te va a servir,
Morena ingrata, yo tengo celos
No sé qué siento,
Vago tormento
Y ajita mi alma mortal sufrir?…

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Soi morena vivaracha,

  Soi morena vivaracha,
No soi floja, (es lo mejor)
Todos dicenme: muchacha,
Lavandera de mi amor!…

  Si los futres me enamoran
O me juran fiel pasion,
No les creo; y aunque lloran
Yo les lavo… el corazon!…

  Con la artesa y las gamelas,
La costilla, el alfiler,
Futrecillo; ¿no recelas
Sea fúnebre el querer?…

  ¡O no piensas, desgraciado
Que eres pompa tú no mas!
Yo no dejo mi… lavado
¡Ai! por tí, jamas, jamas!..

  Cuando el sábado en la tarde
Voi la ropa yo a dejar
El patron haciendo alarde
Tambien quiere… enamorar!

  Mas, yo me hago que no entiendo
Poco tiempo en Chile estoi…
Yo tan fácil no me vendo
Aunque vieja siendo voi.

  Cuando el agua pongo al fuego
Yo me acuerdo del patron;
Pero, olvidolo mui luego
Enjuagando… un camisón!…

  Con las planchas y el caldero
Y la tabla de aplanchar
Mi trabajo es lo que quiero;
Mucho tiempo hai para amar.

  Si soi jóven o bonita
Siempre guardo mi honradez,
Si soi niña pasadita
Soi mas seria yo que un juez.

  Si de treinta, o de cuarenta,
De respeto soi mujer
Y a medida que se aumenta…
Ya no pienso en el amor!…

  Si soi vieja y tengo chicas
Cuido siempre de su honor,
Si las pillo yo en platicas
Ai las zurro con amor!…

  Que me llamen lavandera
No me importa a mí, señor,
Y aquel jóven que me quiera
No se burle de mi honor!…

       Enero de 1888.

IMP. “VALPARAISO” DE C. ROSAS—JAIME, 47

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¿Quién sabe si será cierto

     ¿Quién sabe si será cierto
  Que el mundo se vá a acabar?
  ¡Capaz de caerse muerto
  Solo al ponerse a pensar!

  Un astrónomo italiano
Dió el primero la noticia;
Muchos creyeron malicia
De algún cambista marrano,
Pero despues un anciano
De mucho saber y acierto
Dijo: que aunque era incierto
Fijar de seguro el dia
El mundo se acabaria!…
¡Quién sabe si será cierto!

  Vivirás mil y mas años,
(Con sentimiento profundo),
Dios dijo, al crear este mundo
De miseria y desengaños!…
Mas, como en todo hai engaños
Podria mui bien pasar
Que se llegara a cansar
De tanta vuelta la tierra!_ _
Solo el pensarlo ¡ai! aterra:
¡El mundo se vá a acabar!

  Esos sábios eminentes
Han dicho: que las estrellas,
Que en la noche veis tan bellas,
Caerán incandescentes
Sobre la tierra!… Ni en mientes
Tenfamos ¡ai! por cierto,
Que en este bendito puerto
Lluvia de estrellas habria!…
Solo al pensar en tal dia
Capáz de caerse muerto!…

  El sol bajará, infelices
De nosotros!..) tres grados!…
Estrellas por todos lados
Quemándonos las narices!…
Oh Dios! ¡Por qué nos maldices!
¿Por qué vas a retirar
De nuestro planeta-czar
Vuestra infinita bondad!…
Es una barbaridad
Solo el ponerse a pensar!….

  De su lecho saldrá el mar,
(¡Lo que no es un buen bizcocho!)
En el año ochenta y ocho.
Por ser bisiesto!_ _ Pensar
Que vemos aproximar
Mas y mas a nuestra muerte,
Lo que es castigo mui fuerte,
Morir será una friolera
Pero a sabiendas siquiera;
Sin saberlo es mala suerte!…

       Enero de 1888.

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El 28 del presente

     El 28 del presente
  La luna se eclipsará
  Y ademas, dice la jente,
  Que el mundo se acabará!…

  El astro que hai mas hermoso
Es, sin disputa ninguna,
El de la noche: LA LUNA;
Cuando entre quieto reposo
Tiende su manto brilloso
La luna resplandeciente
Es indisputablemente
De belleza hábil modelo!…
Estará lóbrego el cielo
El 28 del presente.

  En esa noche de luna
Se eclipsará, ya predicen
Los astrónomos y dicen
Que es augurio de fortuna
Como no ha habido ninguna
Hasta la fecha, ni habrá
Y que ese eclipse será
Visible en Valparaiso.
Que adivinen es preciso;
La luna se eclipsará.

  Respecto a la duracion
Que aquel eclipse tendrá
No lo han dicho, se sabrá
Cuando llegue la ocasion;
Veremos por qué razón
La luna resplandeciente
Se eclipsará próximamente,
Esto da mucho que hablar.
El mundo se va a acabar
Ademas dice la jente!…

  Si el mundo se acaba, estamos
Fritos y sin novedad!…
Dá miedo pensar, verdad,
Que tan cerquita tengamos
La muerte; mas, no creamos
Esto, pues bola será,
A alguno le convendrá
Que la jente tenga miedo;
Pero yo creer no puedo
Que el mundo se acabará!…

  A ese terrible flajelo
De rostro tan feo y torvo
Que llaman CÓLERA Monvo
No le aflojis ni un pelo
Y si por amor del cielo!
Por casualidad os diera
Convatid con esa fiera
No le temais un segundo
Y si no se acaba el mundo
Desearé que nadie muera.

       Enero de 1888.

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Uno de los guzarapos

  Uno de los guzarapos
Baltra, don Manuel Rodriguez
Porque es buen politiquero
Un gran empleo consigue.

  Es uno de los bribones
Que en las mesas mete bulla,
I que azusa las patrullas
De garroteros chambones.
Para ganar elecciones
No hai otro como él mas guapo.
Andaba antes, con harapos,
I hoi ya viste de levita,
I él es, (la sangre se irrita)
Uno de los guzarapos.

  En la canalizacion
Secretario se ha nombrado,
Hoi vive mui sosegado
Con chauchas i harta racion,
Por ganador de eleccion
Esta distinción consigue;
No sea de que lo hortigue
Tanto ovasion, tanto alago,
¡Oh i era uno de los vagos
Baltra, don Manuel Rodriguez.

  ¿Qué méritos ha tenido
Este excelente bribon
Para darle el galardon
De un puesto tan distinguido?
¡Nada mas por haber sido
Un miserable rastrero!
Antes tenia el colero
Completamente aboyado,
I ahora lo ha reformado
Porque es buen politiquero.

  ¿Qué importa ser sinvergüenza
Para ganarse la vida?
Lo que importa es la subida
Que es la gloria mas inmensa.
Le dieron la recompensa
Para que el hambre mitigue.
Pues, que nunca se desligue.
Del gobierno i su compaña
Ya que a fuerza de patrañas
Un gran empleo consigue.

  Al fin, Señor Don Manuel
Mis saludos hoi reciba,
I que feliz siempre viva
Chupando la dulce miel
Que siendo un lacayo fiel
Lo demas mui poco importa.
El empleito conforta
Las tripas i el corazon,
Que no le dé un torozon
Al comer tan grande torta,!!

       TULIPAN.

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El puente de cal i canto

  El puente de cal i canto
Se hizo a fuerza de los presos,
Hoi se canaliza el rio
A costilla de los lesos.

  Se le antojó, sí, al gobierno
Allá en el año pasado
De ver, pues, canalizado
Al rio, en un crudo invierno.
Ese adelanto moderno
Se hizo con tanto ataranto,
Que por socabarle tanto
Débil el puente quedó
I por esto es que cayó
El puente de cal i canto.

  Al ver el grande destrozo
De esa histórica firmeza:
Admiramos la torpeza
De estos hombres tan pomposos.
Este puente tan hermoso
Era ayer nuestro embeleso.
Zañartu sin ni un tropiezo,
Lo hizo hacer gratuitamente,
I a la verdad, que ese puente
Se hizo a fuerza de los presos.

  Canalizando al Mapocho
Mas de un año se han llevado.
¿I que es lo que han avanzado
Desde el año ochenta i ocho?
Los godos torpes i chochos
Han sido los preferidos.
Los compatriotas, queridos
Han quedado bien fregados:
Porque a merced de lo fiado
Hoi se canaliza el rio.

  Con verdad da mucha risa
Esa escacez de dinero
I ¿por qué a los estranjeros
Se les paga mas aprisa?
A esa jente advenediza
Se les paga pronto i grueso.
El gobierno está en progreso
Pues, tiene plata de sobra.
¿O querrá concluir la obra.
A costillas de los lesos?

  Al fin, hablando en voz baja
Con el mismo asunto sigo:
¿Por qué no se paga digo
A esa jente que trabaja?
¿O creerá que come paja?
O guarisapos cocidos?
Esto está mui divertido,
¿Cómo se pasa sin plata?
¿Creen que se llena la guata
Comiendo piedras del rio?

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Cuatro millones gastados

  Cuatro millones gastados
En canalizar el rio:
Cuatro millones de empleados
Se lo han comido i bebido.

  Cuatro millones, empero,
Esta es suma mui crecida,
La obra aun no está concluida
I ya no queda ni cero.
Dice el gobierno “el dinero
Ya todito se ha agotado”
El trabajo ejecutado
No vale medio millon
I ya tiene a la sazon
Cuatro millones gastados.

  Hombres, talves, competentes
Al principio calcularon
Medio millón, no acertaron
La suma ha sido potente
Pues, ¿i así esa pobre jente
Ha quedado a pio, pio?
Esto dá rabia ¡Dios mio!
Que al mas pacifico abruma
¿Se habrá gastado esa suma
En canalizar el rio?

  I ¿por qué tanta pobreza
En un gobierno tan rico
¿Será por llenar el pico
A los buitres de su mesa?
De empleados la nuve espesa
A Chile tiene embargado:
Los empleados han brotado
Cual callampas en invierno.
Tiene actualmente el gobierno
Cuatro millones de empleados.

  Apénas se abra el Congreso
Se pedirán nuevas sumas;
Asi es, como se despluma
Con el difraz de progreso.
El pueblo es el pobre leso
Que la paga inadvertido
Pregunto en que se ha invertido
Esa suma de dinero?
“Es que los politiqueros
Se la han comido i bebido.”

  Al fin, diga la esperiencia
Lo que yo estoi presumiendo.
Nosotros ya estamos viendo
Las teribles consecuencias
¿Esta es, la gran conveniencia
Tan ponposa i alardeada?
El obrero ya no es nada
De miseria a de morir;
O sinó tendrá que ir
A freir monos a la Aguada

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¿Por qué no les han pagado…

  ¿Por qué no les han pagado
A tantos trabajadores?
Pues, casi ha habido un motin
De mui grandes proporciones.

  El siete del mes presente
Como a las dos de la tarde,
Hubo en el rio un alarde
Entre la operaria jente.
El gobierno injustamente
Dicho pago ba retardado,
Injustamente enojados
Se alzaron los operarios,
I esos tan justos salarios
¿Por qué no les han pagado?

  Esto es, señor Balmaceda;
¿No hai plata con que pagar?
¡¡Qué pobre deberá estar
La gran casa de moneda!!
Su excelencia no se exceda
Que esto causa sin sabores.
El paga con mil amores
A sus partidarios vagos,
I ¿Por qué no dan el pago
A tantos trabajadores?

  Pues bien para el estranjero
Nada escasea la plata,
Que hoi llegan como baratas
sos diabios pordioseros.
Para ellos el dinero
Creo que no tiene fin
¿Será el chileno algún ruin
Que se hace morir a pausa?
El siete por esta causa
Pues, casi ha habido un motin.

  ¡Este es si, bonito modo
De pagar a los chilenos!
Solo el bolsillo está lleno
Para pagar a los godos.
Aunque nos duela hasta el codo
No importa, nada supone.
Por no pagar los peones
Pues, el Sábado pasado
Casi ha habido un altercado
De mui grandes proporciones.

  Al fin, con mandar soldados
A pacificar la jente,
Han quedado plenamente
Todos sus sueldos pagados.
¡Los pobres se han retirado
Sin chico ni mal habido!
¡Oh! se les ha prometido
A agarles con franca mano
Cuando, pues, ya los gusanos
Tengan sus huesos roidos

Imp. de La Igualdad Lastra 10.

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Valparaíso, 4 de Marzo de 1889

  Enfermos, buenos y sanos
Hoy día le hacen la vénia,
Al grán doctor Castellanos
Especialista en la ténia.

  Tánta confianza ha inspirado
Este doctor Castellanos,
Que miles lo han consultado
Y se han puesto entre sus manos

  Cuantos donde él han ido
Á buscar la mejoría,
De sus manos han salido
Libres del mal que existía.

  Da gusto ver el contento
Que este doctor ha causado,
Á los que de un grán tormento
El con su ciencia ha librado.

  El buen doctor amanece
Cada dia más famoso,
Y bien su fama merece
Por su talento asombroso.

  Unánime es la opinión
Entre los que él ha curado,
Que es con sobrada razón
La fama que él ha alcanzado.

  Pero no falta jamás
Quién envidie al que prospera,
Envidiosos por demás
Hoy al doctor vitupera.

  Y esto lo hacen de un modo
Vulgar y sin miramiento,
Que demuestra sobre todo
La falta de entendimiento.

  Uno de esos hombres vanos
Guiado por su malicia,
Al buen doctor Castellanos
Acusó ante la justicia.

  Lo acusó de estafador,
De charlatan, y farsante,
Y la justicia al instante
Procedió contra el doctor.

  El señor juez decreto
Órden de allanamiento,
Esto de gozo llenó
Al que hizo el acusamiente

  Siendo esta una ocasión
De obrar con mucha destreza,
Se confió al sargento Mesa
Cumplir con esta misión.

  Cómo la misión cumplió
En los diarios pueden ver,
Pues muy segura estoi yo
Que á mí no me han de creer.

  Cuando á la casa llegó
El sargento con su gente,
La órden del juez leyó
A los que estaban presente.

  Asi la casa allanaron
¡Háce visto tal maldad?
Y con grán prolijidad
Las ténias falsas buscaron.

  Tenían la convicción
Que ténias artificiales
El buen doctor por millares
Guardaba con precaución.

  Y descubrir dónde estaban
Era lo que ellos querían,
Pero en vano las buscaban
Las tenias no parecian.

  Cuanto cajón encontraron
Con llave ganzúa abrieron,
Buen desengaño sufrieron
Pues nada en ellos hallaron.

  Todos los libros hojearon
Estos mal aventurados,
Pero por más que buscaron
Salieron desconsolados.

  Ténias de entre las hojas
Ni lo que es una sacaron,
Ni ténias blancas, ni rojas,
En los libros encontraron.

  Creyeron que encontrarían
Desecadas como flores,
Ténias de varios colores
Que al doctor acusarían.

  Mas nada, nada, sacó
El pobre sargento Mesa,
Pues ni una ténia encontró,
Ni siquiera una cabeza.

  Al fin sin dar en el hito
Dejaron de registrar,
Pues el cuerpo del delito
No pudieron encontrar.

  Tánta cólera le dió
Ver su pesquiza burlada,
Que nueva órden impartió
Y aquí está la salvajada.

  Dió órden de desnudarse
A todos los empleados,
Estos lo más indignados
Empezaron á quejarse.

  Pero el sargento no oía
Por mucho que se quejasen,
Y la justicia exigía
Que todos se desnudasen.

  Ni el secretario escapó
De un mandato tan grosero,
Porque á él se le ordenó
Se desnudase primero.

  Este lleno de impaciencia
Por órden tan singular,
Trató de hacer resistencia
Como era muy natural,

  Pero de nada sirvió
Que él se quisiese oponer,
La justicia allí insistió
Y él tuvo que obedecer.

  Cuando la justicia ordena
Con mano armada ¿qué hacer?
Resignarse en hora buena
Y tratar de obedecer.

  No se si esta será bola
O si habrá algo de verdad,
Que un tal doctor ¡carambola!
Ordenó esta atrocidad.

  Si es verdad esta rudeza
Y esta falta de respeto,
Muy poca delicadeza
Debe tener el sugeto.

  Después que se desnudaron
El secretario y empleados,
Las ropas les registraron
Pero salieron chasqueados.

  Porque ténias no encontraron
Entre la ropa escondidas,
Ni tampoco las hallaron
En los zapatos metidas.

  Vergüenza da que esta gente
Que viene de un pais lejano,
Le haya pasado esta mano
Tan fea y tan indecente.

  Á esa hora el doctor
Que andaba fuera ese día,
Volvía á su casa y ¡qué horror!
¿Qué era lo que sucedía?

  Ajentes de policía
Estaban en posesión,
Y á su hermano lo veía
Desvestido en el salón.

  Del mismo modo veía
A todos sus empleados,
Y estos pobres parecía.
Estar atemorizados.

  El doctor con grán sorpresa
Preguntó lo que pasaba,
Respondió el sargento Mesa
Que la casa se allanaba.

  La órden del juez mostró
Para tal procedimiento,
Y al doctor se le intimó
Se desnudase al momento.

  El doctor enfurecido
Pudo apenas dominarse,
Y muy firme y decidido
Resolvió no desnudarse.

  Dijo lo más enfadado
Que esa órden no obedecía,
Sólo se desnudaría
Si por la fuerza obligado.

  Esta respuesta infundió
Cierto respeto al sargento,
Que al oirla desistió
Llevar á cabo su intento.

  Viendo que ya no podía
Sacar ninguna ventaja,
Echó mano de una caja
Que el doctor allí tenía.

  Esta caja contenía
Preciosas preparaciones,
De que el doctor se valía
Para hacer sus curaciones.

  Unos frascos que encontró
Con ténias en aguardiente,
Creyó ser prueba evidente
Y de ellos se apoderó.

  Cartas y apuntes tomó
Que había sobre una mesa,
Y hasta una música impresa
Al juzgado se llevó.

  Y mientras en el juzgado
Se ventila la cuestión,
Los enfermos han estado
Impacientes con razón.

  A la casa del doctor
A toda hora han ocurrido,
A pedirle por favor
Dispense lo sucedido,

  Y siga siempre prestando
Sus servicios esmerados,
A los que salud buscando
Van donde él esperanzados.

  Esto al doctor ha probado
Que se aprecia su talento,
Y que el pueblo entusiasmado
Cree en su medicamento.

  Sirva esta demostración
Que él tan bien ha merecido,
Para calmar la impresión
Del disgusto que ha sufrído.

  Este es el deseo de una persona muy
agradecida al señor doctor Castellanos
por sus servicios profesionales.

       TORITO.
Imp. Valparaíso de C. Rosas–Jaime—4

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