A don Juan Heberto Sepúlveda Andrade

A don Juan Heberto Sepúlveda Andrade
por el Indio Mora, poeta popular de la Frontera

NOTA DE LA REDACCION.
En esta décima, el poeta y periodista de nuestro diario José Emilio Mora, agradece a la familia de Quirihue, formada por el señor Juan Sepúlveda Andrade y la señora Olimpia Domínguez, la hospitalidad que le brindaron en su casa durante su relegación en ese aislado pueblo.

Muy grande hospitalidad
con sentimientos humanos
me tendieron ambas manos
con toda sinceridad;
con enorme claridad
comprendieron al instante
que represión no es bastante
dar a este pueblo chileno
y surgen patriotas buenos
como ustedes en todas partes.

La clase trabajadora
agradece el bello gesto
que al caso brindar un presto
al poeta, el Indio Mora;
Arauco que siempre llora
lágrimas rojas, copihues,
agradécele a Quirihue
y a esa familia tan noble
también lo hace el viejo roble
el maitén, el maqui y el colihue.

Desde aquí luego saludo
por consiguiente agradezco
en este verso que ofrezco
a ese pueblo que hoy saludo;
primero me fue espinudo
cuando llegue relegado
hasta el instante encontrado
que lo hube yo a usted
y me ofreció su merced
su amplio techo emocionado

Me impresionó fuertemente
encontrar tan bello amigo,
hoy, en nuestra Lira digo
se portó valientemente;
su esposa por consiguiente
adoptó igual medida
¡gran comprensión de la vida
demostraron solidarios…!
les agradece mi diario
en palabras muy sentidas

DESPEDIDA

Por fin mi señor don Juan,
señora Oly y familia
reciban con mi vigilia
cada vez más harto pan;
que jamás falte en su hogar
nada de esta ancha faz
reine armonía y la paz
brille siempre intermitente
y se mantenga latente
con su esfuerzo muy capaz.

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El alza del pan

El alza del pan
Por el Indio Mora, poeta popular de la frontera

GLOSA

Con enorme desparpajo
un señor gran abogado
sostiene… bienhumorado
”bajan las cosas”, ¡carajo!;
se requiere harto trabajo
y tamañas tragaderas,
pasar esta mamadera.
o a lo negro como blanco
y pegarse feroz tranco
ante brillante lumbrera.

Lumbrera como abogado
de lúcido pensamiento
que asegura al momento
todo al revés y cambiando;
nos deja muy bien pasmados
y las pruebas van al canto:
hay nueve alzas y tanto
subió el pan a más de treinta
y el kilo llega a cuarenta
pesitos con sobresalto

Nadie atina a comprender
este amargo razonar
ni si reír o llorar,
o, si ganar o perder:
pero algo se puede ver
–no debajo del alquitrán–:
subió su alto precio el pan
y también los tallarines,
y, por todos los confines
mucho menos come Juan.

Golpe aplastante, muy fuerte,
es esta alza que comento
y sostengo que ¡contento!
quedará el pueblo sufriente
hay que ser muy re valiente
gastarse agallas, señores,
para decir que son flores
esto cruel que esta ocurriendo:
¡milagro!, va la miseria creciendo
y expresan que no hay dolores.

DESPEDIDA

Me despido a mi manera
y hago un llamado unitario,
para evitar el Calvario
o el Edén de la lumbrera;
que se una la clase obrera
junto a todos los sectores,
luchando sin resquemores
por el rumbo enderezar
y se venda al comerciar
nuestro cobre con honores.

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Llegó Gabriela Mistral

Llegó Gabriela Mistral
por el Indio Mora, poeta popular de la Frontera.

CUARTETA

Después de una larga ausencia
volvió Gabriela Mistral,
recibimiento triunfal
le prodigó la querencia.

GLOSA

Diez y seis años pasados
hacen que salió de Chile
y los recorrió febriles
por países avanzados;
fue de uno a otro lado
derramando su experiencia,
al pobre y a la alta ciencia
le entrego bellos poemas,
trae su cantar serena
después de una larga ausencia.

Viaje en barco ella hizo
desde otras latitudes,
y la vió llegar multitudes
que en este cantar preciso;
la esperó en Valparaíso
y luego en la capital;
en el tren presidencial
arribó aquí desde el puerto,
con sus nobles sentimientos
volvió Gabriela Mistral.

Llegó la gran poetisa
y la modesta maestra,
orgullo de raza nuestra
que la espera entre sonrisas:
canta sus rondas precisas,
como ellas no hay igual,
su cantar universal
trascendió los continentes
y el pueblo le dió consciente
recibimiento triunfal.

Fueron todas las escuelas
este miércoles pasado
y un mar reconcentrado
dio bienvenida a Gabriela,
le abrió surco, ancha estela,
y habló ella con elocuencia
y a su excelsa presencia
la saludó Chile entero
y un cariño muy sincero
le prodigó la querencia.

DESPEDIDA

Por fin, si algo me queda,
les diré que esto fue el ocho
y la ciudad del Mapocho
se repletó en la Alameda;
gran gentío le hizo rueda,
concurrió a verla pasar
y también fué a saludar
a esta mujer lumbrera,
nuestra digna clase obrera
que se hizo representar.

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Los impuestos del 3 y 10 por ciento

Los impuestos del 3 y 10 por ciento
Por el Indio Mora, poeta popular de La Frontera

GLOSA

Un nuevo impuesto fatal
ha caído sobre Chile
y los millones por miles
piensan del pueblo sacar;
miseria y hambre a la par
traerá por consecuencia
y nueva, triste experiencia
pagarán consumidores
y aumentarán los dolores
del pobre pueblo a conciencia.

Es tremenda la injusticia
que están en Chile aplicando,
nuevas rentas van sacando
con gran valor e impudicia;
provocan así la asfixia
de la pobre economía,
se le apreta cada día,
con nudo corredizo,
mientras tiene Paraíso
aquí grandes compañías.

Sobre el pueblo se descarga
la ReformaTributaria,
significan alzas varias
con que su vida se amarga;
y su miseria se alarga
sin ver otra perspectiva,
por las malas directivas
que están a Chile sumiendo
en un abismo tremendo
de una pobreza efectiva.

El camino es muy errado,
oscuro, negro e incierto,
sólo carga el pueblo el muerto
como un gran fardo cerrado;
de llevarlo está cansado,
no pagan los poderosos
este impuesto oneroso,
cae sobre Chile entero
y magnates y extranjeros
gozan trato ventajoso.

La miseria se agudiza
a límites increíbles
y se hace escarnio visible
de promesas bien precisas;
una nación bien sumisa
es la pretensión mayor;
aumentando el cruel dolor,
la pobreza y padecer,
¡a mi modo y entender
no lo consiguen, señor!

DESPEDIDA

Por fin, formulo un llamado
a la unidad más estrecha
y que ésta vaya derecha
por buen camino orientado
y que luche el empleado,
campesino, obrero, todos,
y en combate codo a codo
vamos juntos los patriotas,
luchando para ver rota
la miseria y en el lodo.

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Las patitas de astracán

Las patitas de astracán
Por el Indio Mora, poeta popular de la Frontera.

GLOSA

Voy a hablar de un contrabando,
por cierto muy fabuloso,
que se descubrió cuantioso
y está la prensa informando;
al gas, luz, ahora están dando
un buen Ministro en Visita
y a flor salen las patitas
de gallitos muy “honrados”,
de unos polis afamados
cuyos cuerpos les tirita.

Las “patitas de astracán”
de nuevo están caminando
y en Los Andes investigando
los jueces ahora están;
por ver si en el clavo dan
y establecen la verdad;
quieren hacer claridad
en este enojoso asunto
y saber hasta qué punto
se metió la “autoridad”.

Mucho perfil y relieve
están hallándole al caso,
hay en “cana” tres diablazos,
mientras la verdad se eleve;
llegaron hasta la nieve
en intentos poco claro
y a un “vista” por el aro
quisieron hacer pasar
y el contrabando sacar
por materiales muy caros.

Por quinientos milloncejos
se arriesgaron muy valientes
pretendiendo hincar el diente
expusieron el pellejo;
cambiar ocho baulejos
fué tarea que se dieron
pero hacerlo no pudieron
porque se opuso el “vista”
dice grande una revista
que en la quemá los perdieron.

DESPEDIDA

Al despedirme, señor,
diré que aquí están metidos
detectives conocidos
e incluso un traductor;
que sufrió un tremendo error
a Ginebra traduciendo
y un complocito fue urdiendo,
pero no, del contrabando,
hoy día está meditando
y detenido aprendiendo.

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Grave ofensa

Grave ofensa
por el indio Mora, poeta popular de la Frontera.

GLOSA

Señores, voy a contarles
un suceso criminal,
gran vergüenza nacional
lo que voy a relatarles;
por gusto a los yanquis darles
se vejó a un gran periodista,
un renombrado pacifista
de prestigio universal,
fue victima policial
de métodos gestapistas.

Corriendo como celaje
llegaron algo atrasados,
el avión había llegado
dieron comienzo al ultraje;
registraron su equipaje
luego también lo allanaron,
con violencia abusaron
estos malos policías
a las trece horas del día
al gran Ilya insultaron.

Fué feroz la tropella
cometida en Los Cerrillos,
pues llego una banda é pillos
en lugar de policías:
y a plena luz del día
infirieron grave ofensa,
a esa nación inmensa
la sexta parte e la tierra
que lucha contra la guerra
con una pasión intensa.

Conviene que aquí se sepa
que estos malos policías
actuaron con cobardía
la menor duda no quepa;
nada poseen de cepa
ni representan a Chile,
son de sus  amos serviles,
del yanqui soez, venal,
y a Chile causaron mal,
con procederes tan viles.

DESPEDIDA

Al final, no me despido
sino que exijo prudencia,
y que se dicte sentencia
ya que el pueblo lo ha pedido;
que se aclare lo leído
sobre ese gran contrabando,
que no sigan abusando
porque ésa no es su labor
y den cuenta sin rubor
ya que le estamos pagando.

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A mi raza

A mi raza
por El Indio Mora, poeta popular de la Frontera.

Delegados mapuches: reclaman justicia.

LLAMADO

Si el peñi a ti te olvida
y hace escarnio de promesas
¡olvídalo! y con fiereza
¡lucha, raza dolorida. . .!
sal del marasmo suicida
en que te sumió el traidor,
lanza lejos el dolor
de pobrezas y penurias,
en que cruel casta con furia
ahogó tu risa en flor.

GLOSA

Por San José de la Costa
en Osorno, junto al mar,
por el copihue y nacal
que al ladrón nada le importa;
por toda la faja angosta
desde mar a cordillera,
por el roble y sementera
corren justicia clamando,
nuestros hermanos luchando
en la húmeda Frontera.

Ladrón que quitas las tierras
a todos los araucanos,
tienes alma de villano
y de mercader de guerras;
robas el valle y la sierra,
corriendo vas a los cercados;
utilizas juez comprado
en negra acción criminal
y con máquina infernal
tienes mi pueblo humillado.

Que nos roba el señorito
de cruel y rancio abolengo,
lo he palpado y lo sostengo
y en este cantar lo grito;
por lo demás está escrito
en denuncias y juzgados;
los ranchos son arrasados,
mi raza está sin defensa
y para cualquier ofensa
dictan orden los letrados.

Hasta el yanqui traicionero
que se roba nuestro cobre,
nos arruina y deja pobre
este chacal y logrero,
y tierras roba el coimero
en Arauco, en la Frontera;
pezuña puso la fiera
que a Guatemala arrasó
y entre bombas abrazó
los niños y bananeras.

DESPEDIDA

Por fin, habrán de saber
que en batalla está mi raza
y con gran pasión abraza
la fe en nuevo amanecer;
ha llegado a comprender
que sólo luchando gana,
digna patria del mañana
en que ondee libertad
y traten con igualdad
mi noble raza araucana.

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Saludo a la Resistencia de Guatemala

Saludo a la Resistencia de Guatemala
por el Indio Mora, poeta popular.

CUARTETA

Te canto mi admiración
a ti hermano campesino,
que no toleras el sino
de esta sangrienta traición.

GLOSA

Pongo un copihue en tu frente
mi roja flor nacional
símbolo del ancestral
del araucano valiente;
que hoy te saluda consciente
pequeña y noble nación
víctima de cruel traición
por eso te canto, hermano;
como indómito araucano
te canto mi admiración.

Te canto mi admiración
junto a América pujante
en marcha hacia adelante
y en pie contra la traición;
que conoce la opresión
que combatiera Sandino,
lo sangriento del destino
de arrebatarnos la tierra
como el yanqui a la guerra
a ti hermano campesino.

A ti hermano campesino
te canto a nombre de Arauco
que hoy atacas en los flancos
al mercenario cochino;
que junto al “Buen Vecino”
tuerce feroz tu camino;
porque buscaste el destino
de querer la libertad,
se dió cuenta el cruel rapaz
que no toleras el sino

Que no toleras el sino
que te tratan de imponer
con su inmundo proceder
de rufián, ruin y cretino;
porque te abriste camino
por tu gran liberación;
botando la explotación
de las firmas imperiales,
te atacaron los chacales
de esta sangrienta traición.

DESPEDIDA

Por fin, pueblo saludamos
que lucha en la resistencia
por la nueva independencia
de Guatemala anhelamos;
presente, juntos estamos
en las mismas barricadas;
en las junglas y barriadas
del combate audaz, certero,
contra el yanqui traicionero
con las armas levantadas.

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Por el salario vital obrero

Por el salario vital obrero
por Indio Mora, poeta popular de la Frontera

CUARTETA

Por el Salario Vital
la CUT está combatiendo,
de este modo defendiendo
nuestro humano capital.

GLOSA

Un gran y justo clamor
desde Arica a Magallanes,
que no precisa de planes
se está elevando, señor;
lo grita el trabajador
en el plano nacional,
el que forja el capital,
se encuentra movilizado
con los puños levantados
por un Salario Vital.

Nada es del otro mundo
lo que se está reclamando,
viene el obrero luchando
por algo noble y profundo,
al de la fábrica y fundo
allí donde está sufriendo
y cruel vida padeciendo,
es preciso ir en su ayuda,
por esa razón desnuda,
la CUT está combatiendo.

Que es justo, nadie discute
lo que exige nuestro obrero.
dárselo luego y ligero,
es lógico que disfrute;
merece un buen reajuste,
para eso está produciendo
y en la miseria muriendo
con la enorme carestía,
la CUT va por eso hoy día
de este modo defendiendo.

Ya lo trata e’ Parlamento
y ve el valor del salario,
su término medio diario
deben ser sus cuatrocientos;
tenemos que estar atentos
a que éste salga tal cual,
lo plantea la Central,
porque así ha de ser
la forma de defender
nuestro humano capital.

DESPEDIDA

Por fin me voy despidiendo
con un saludo fraterno,
esperando juntos vernos
el salario defendiendo;
y que todos entendiendo
sin haber “suecos” ni lesos,
once mil seiscientos pesos
debe ser este salario,
sin que haya estrafalarios
que se opongan por muy tiesos.

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