El alza del pan

El alza del pan
Por el Indio Mora, poeta popular de la frontera

GLOSA

Con enorme desparpajo
un señor gran abogado
sostiene… bienhumorado
”bajan las cosas”, ¡carajo!;
se requiere harto trabajo
y tamañas tragaderas,
pasar esta mamadera.
o a lo negro como blanco
y pegarse feroz tranco
ante brillante lumbrera.

Lumbrera como abogado
de lúcido pensamiento
que asegura al momento
todo al revés y cambiando;
nos deja muy bien pasmados
y las pruebas van al canto:
hay nueve alzas y tanto
subió el pan a más de treinta
y el kilo llega a cuarenta
pesitos con sobresalto

Nadie atina a comprender
este amargo razonar
ni si reír o llorar,
o, si ganar o perder:
pero algo se puede ver
–no debajo del alquitrán–:
subió su alto precio el pan
y también los tallarines,
y, por todos los confines
mucho menos come Juan.

Golpe aplastante, muy fuerte,
es esta alza que comento
y sostengo que ¡contento!
quedará el pueblo sufriente
hay que ser muy re valiente
gastarse agallas, señores,
para decir que son flores
esto cruel que esta ocurriendo:
¡milagro!, va la miseria creciendo
y expresan que no hay dolores.

DESPEDIDA

Me despido a mi manera
y hago un llamado unitario,
para evitar el Calvario
o el Edén de la lumbrera;
que se una la clase obrera
junto a todos los sectores,
luchando sin resquemores
por el rumbo enderezar
y se venda al comerciar
nuestro cobre con honores.

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