A Corea

A Corea
por Severino Sepúlveda

CUARTETA:

El mismo proletariado
hombres, niños y mujeres
librando su patria hermosa
de hombres asesinados.

GLOSA:

Hay una tierra lejana,
donde agira se pelea,
es una tierra Corea
ni diferente ni extraña;
yo la siento como hermana
nunca en Corea hey estao
mas la había imaginao
llena de árboles y casas,
si con hombres de otra raza
el mismo proletariado.

Mas llegó el cruel invasor
arrasando aquella tierra,
llegó trayendo la guerra,
con ella trajo el dolor;
acabó con el amor
en claros atardeceres
con fábricas y talleres
con los campos cultivados,
y dejando asesinados
hombres, niños y mujeres.

Nuestro Chile en su paisaje
tiene igual el monte y río,
tiene una choza, un cultivo
igual hombre que trabaje;
allá masacre salvaje
destruyó cultivo y choza
mas con la raza gloriosa
nada pudo su cruel celo,
que ella muere abrasá al suelo
librando su patria hermosa.

Surgió en Koje el grito ardiente
que se oyó en ciudá y aldea:
“Queremos paz en Corea”
y el invasor inclemente
contestó pidiendo “muerte”
nunca en Corea hey estao,
pero el Pyonyang arrasado
me duele en mi propia carne
y siento correr la sangre
de hombres asesinaos.

DESPEDIDA:

Mi pueblo a tu gente llama
pa que gane la pelea;
porque mi aldea a tu aldea
en esa tierra lejana
a tu clase llama hermana
de clase trabajadora;
ya no hay árboles agora
y tampoco quedan casas,
pero sí queda una raza
que verá la nueva aurora.

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