Recuerdos de un guaso

Recuerdos de un guaso
por Alejandro, poeta popular de Santiago

NOTA: Como en el número anterior pedíamos a los poetas nos enviaran datos de su persona, el poeta Alejandro nos ha enviado esta hermosa décima en que describe su vida.

Yo nací en la ciudá
y en el campo me crié
es por eso que yo sé
del campo en la realidad;
conozco la calidá
de la tierra y la sandía
y al arado y yo seguía
bien firme de la mancera
y pa trillar en la era
a ninguno le temía.

Era regüeno pal lazo
y pa apialar un vacuno
no le temía a ninguno
que se las diera de huaso;
yo le daba un rebencazo
si el pingo pedía rienda
para que entonces comprienda
que arriba tenía un peón,
sabía la profesión
pa ganarme la merienda

Comía el ulpo clarucho
y los porotos con col
trabajé de sol a sol
en la hacienda de don Cucho;
de chacras entiendo mucho
y le trabajo un sandial,
y con sólo un bozal
amansé un pingo ‘e mi abuelo,
yo mataba un pato al vuelo
cuando salía a cazar.

Las vacas y los terneros,
los chanchos y los caballos,
las gallinas y los gallos,
los bueyes y los corderos;
fueron amigos sinceros
y otros no me habré de hallar
pues, durmiendo en el pajar
en los inviernos helados
me sentía acompañado
con sólo oírlos roncar.

DESPEDIDA

Agora yo me despido
aquello es sólo un recuerdo
aquí en Santiago yo pierdo
la juventud que hey tenío;
y soy un viejo entumío
que duerme bien encerrao
ando un tanto apitucado
trabajo de zapatero
y para hacerle sincero
mis campos no hey olvidado.

Volver