Primero de Mayo

Primero de Mayo
Por Guillermo Hernández, poeta popular de Santiago

Desde la primera hora
hacia la Plaza Artesanos
como inmenso mar humano,
por su fuerza arrolladora
la clase trabajadora
mostró su soberbia estampa¹
en el campo o en la mina
en fábricas u oficinas
aplastando a los callampas.

Queda en claro demostrado
que hay una sola Central,
una sola, en singular,
y el que dude es demasiado;
El lógico resultado
no creo que a nadie asombre
CENTRAL UNICA es su nombre,
TRABAJADORES DE CHILE,
sin rastreros ni serviles,
sin caudillos ni prohombres.

La clase trabajadora,
luchando por su existencia,
adquiere más experiencia
que no es muy fácil ahora;
Con maniobras divisoras
torcerles la dirección.
Ya pasó en una ocasión,
otra vez no se repite
por más que se desgañite
la vedette de cartón.

El primero oficialista
casi fue, no pudo ser,
se tendrán que convencer
con esa prueba a la vista;
Con la CUT no hay quien resista
y sucedió este primero
que a más de escaso el puchero
vemos el notable caso
que como todo está escaso
escasearon los carneros.

DESPEDIDA

Al fin, puede ser que vea
el señor Generalísimo
y se aparte de tantísimo
patero que le rodea;
Que lo que el pueblo desea
es tener más alimento¹
que de lleno entrará a actuar,
En obra gran general,
del general descontento.

1  Falta una línea de la décima.

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