La enorme carestía

La enorme carestía
por Juan de la Cruz Herrera, poeta popular de Quillota.

CUARTETA

Me dan ganas de llorar,
pero sólo me consuelo,
no tengo para pañuelo
pa mis lagrimas secar.

GLOSA

Hay aquí en Chile tristeza
respecto a la carestía,
las cosas día por día
suben con gran ligereza;
se trastornan las cabezas
solamente de pensar
ya no hay donde habitar,
digo con palabras serias,
contemplando las miserias
me dan ganas de llorar.

Ni por más que se trabaja
el dinero nada luce,
ni rezándoles a las cruces
cosa que sube no baja;
precios altos se barajan
y ya van llegando al cielo,
y por una cortá de pelo
más de 30 ya se tiran,
se ríen mientras me miran,
pero sólo me consuelo.

Sufre el pobre campesino
laborando los terrenos
y en los campos el sereno
nos resfría de continuo;
y sin poder tomar vino
para combatir los hielos
me llega a causar recelo
el precio de los licores,
en la actualidad, señores,
no tengo para pañuelo.

Para salir a un viaje
como ser de aquí a Santiago,
hay que hacer enorme pago
y causan temor los pasajes,
para cambiarse de traje
hay bastante que lidiar;
a qué parte irá a llegar
este triste padecer
yo ya no se qué hacer
pa mis lagrimas secar.

DESPEDIDA

Al fin va la despedía
y lo hago protestando,
de ver que me están quitando
toditas las garantías;
suben las mercaderías
a un precio muy ridículo
me refiero a todo artículo
que lo suben diariamente,
habrá que ser Presidente
para viajar en vehículo.

Volver