
| CANTA EL DIABLO | CONTESTA EL PUEBLO |
| De la justicia chilena naide se puede escapar el que cometa un delito muy caro lo ha de pagar. |
Para los marines yanquis lo que decís no valió asaltaron a un cajero y naide los procesó. |
| Pero no podía negarme que son buenos caballeros: ayudan a nuestra patria con cañones y dinero. |
Así también negarás que a nuestra patria humillaron cuando en San Francisco un día nuestra bandera arriaron. |
| Voy a tener en la historia mi página limpiecita porque voy a derogar la ley que llaman Maldita. |
Eso no es ningún regalo por tu gusto no lo hacís: la tendrís que derogar porque yo te lo exigí. |
| Dicen que está por llegar a Chile Pablo Neruda a la cárcel lo echaré no tengas la menor duda: |
Eso será tu intención, la mía yo te diré: seguro podís estar que yo lo defenderé. |
| Mi pacto con Norteamérica fue una victoria soná: el Congreso lo aprobó de muy buena voluntá. |
Cállate, Satán, hereje. a mí no me hacís na leso, pues tuviste que rodear de cañones el Congreso. |
| Ordené varios despidos con toda mala intención: me propongo desatar una mayor represión. |
¡Cuidado con provocarme con tanto grito y bravata, mira que puede salirte el tiro por la culata! |
| Tus dirigentes gremiales con roteques descosíos, los míos son caballeros y hasta a duelo se han batido. |
Mucho más podís decir: saben de robo y estafa y pelean como perros si tirai una piltrafa. |
| Cállate, calumniador, no tenís gente decente como Gustavo Ramírez o como Gerardo Fuentes. |
Pájaros de esa calaña no son de mi devoción, que se agarren a mordiscos por una gobernación. |