Para “Miss Chile”

Para “Miss Chile”
Por Manuel Urbano, poeta popular de Puente Alto.

Para la mujer soñada
tengo un canto plañidero,
cristalino surtidero
es mi alma enamorada;
soy trino de la alborada
soy la escala musical
la pauta que me hace sonar
el violín de mi pasión
y ofrendar de corazón
mi lírica espiritual

Soy mañanero zorzal,
soy trovador del véspero,
por la mujer que refiero
hago mi pluma vibrar,
ella me vino a clavar
de su mirar el hechizo,
de ese dulce maleficio
me enamoré del amor,
su aliento fragancia en flor
hizo en ella mi verso artificio.

Con un misterioso hilo
va enhebrando el picaflor
el aroma y el color
por los prados florecidos,
es por eso que yo escribo
si en el vergel del primor
prende un volcán la pasión
y un astro enciende su cirio,
yo en un tremolar de lirios
soy pajarillo cantor.

La más pura ensoñación
gacelita primorosa
miraje color de rosa
en el altar del amor;
vestal de la imaginación
que en la pluma resplandece
y que en mi pecho se mece
con la unción del embeleso
dulce chasquido de un beso
que en mis labios se estremece

El cáliz quiero apurar
de mi lirismo que crece,
la inspiración que florece
por esa visión ideal,
en el harem celestial
la diosa de esplendor,
la más excelsa expresión
del jardín de los anhelos,
que no motiva desvelos
porque es musa de ilusión.

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Contra la bomba nuclear

Contra la bomba nuclear
Por Rafael Martínez Navia, poeta popular de Santiago.

Unámonos sin tardar
alcemos todos un grito
contra ese monstruo maldito
que es la bomba nuclear;
combatir hasta triunfar
por la paz no es un delito,
por lo tanto a protestar
pero sin odios ni alarmas
contra el uso de esas armas
con que nos quieren matar.

No hay patriota que no estrile
contra la guerra y su faz.
Todos quieren ver en paz
a nuestro adorado Chile
nadie quiere que se afile
ningún acero mortal.
Contra esa bomba infernal
que achicharra y hace añicos
protestan pobres y ricos:
el repudio es general.

Troquemos el odio inmundo
que se arrastra por la tierra,
no en cariño por la guerra
sino en paz y amor fecundo;
contra ese monstruo iracundo
todos debemos luchar
y también sin descansar
por excluir esa bomba
que asciende como una tromba
cuando la hacen estallar.

La bomba termonuclear
quema, ciega y mata al hombre
esa bomba cuyo nombre
es bonito pronunciar,
envenena, no se asombre
aire, tierra, nieve y mar
y después de reventar
–es muy fácil lo que expongo–
se convierte en dócil hongo
dejando luto y pesar.

Doscientos sesenta mil
murieron en el Japón
cuando el yanqui a traición
se tiró el gran carril
con mano certera y vil
lanzó la bomba mortal
en Nagasaki fatal
y también en Hiroshima.
Como aquí perdí la rima
le pongo punto final.

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Mi credencial

Mi credencial
Por Manuel Murillo1, poeta popular de Santiago.

MI CREDENCIAL

NOTA DE LA DIRECCIÓN: Manuel Murillo, joven obrero y poeta popular, cantor de nuestro pueblo, se incorpora desde hoy a los colaboradores de la Lira Popular de EL SIGLO. Su presentación la hace personalmente, por medio de la composición que publicamos en seguida.

Yo saludo en general
a todos mis compañeros,
abnegados mensajeros
de esta tierra fraternal;
aquí está mi credencial
de poeta santiaguino,
para seguir el camino
que otros han recorrido;
partiendo yo decidido
de acuerdo con mi destino.

Tema no me ha de faltar
ni tampoco inspiración,
mientras tenga un corazón
que me sepa acompañar;
incansable he de luchar
por la Paz y la Libertad,
contándoles la verdad
en defensa de lo justo
mi vida daré con gusto
en bien de la humanidad.

Aunque sufro, patria mía,
no te declaro culpable
del estado deleznable
en que te tienen metida;
nadie en nada ya confía
porque fuimos engañados,
todos juntos traicionados
con el signo de tu nombre…
¡Yo te juro como hombre
que caerán humillados…!

Por herencia y tradición
llevamos del guerrillero,
patriotismo verdadero
que no acepta la opresión;
por eso a nuestra nación
jamás podrán dominar
y se habrá de levantar
del recuerdo el tiempo ido.
¡Oh mi pueblo escarnecido
te tenemos que salvar!

DESPEDIDA:

Al fin estaré presente
desde hoy en adelante
prometiendo ser constante
y más que todo valiente;
también ha de ser prudente
conservando la decencia,
sin pasar a la violencia
para hacerme respetar,
todo se puede alcanzar
cuando se tiene paciencia.

1  En el nº2 de El Mulato Taguada, se publicó un poeta llamado Manuel Murillo. En este número se lo presenta como nuevo cultor, suponemos que es sólo un alcance de nombres.

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Celebración de bautizos

Celebración de bautizos
Por Jorge Obrero del Carbón, poeta popular de Coronel.

Esto pasó en Santa Juana
celebrando unos bautizos
que fue de un par de mellizos
que tuvo la Sinforiana;
entrada de charqui e´ rana
y visitas hubo al lote;
sirvieron papas con mote,
escabeche y salpicón,
pescá seca hecha salmón
y chancho con aliñotes.

Con compadres y padrino
se hizo la fiesta criolla
camarones en la olla
y chuicos llenos de vino;
fueron todos los vecinos
como invitados de honor;
dieron la nota mayor
comiéndose el estofado
que tenían preparado
con guatitas y color.

Entre platos favoritos
para comer y tomar
llevaron del rico mar
locos, piures y choritos;
alegres estaban toditos
y a salud de los penecas
dispusieron bailar cuecas
con la Pancha y la María,
fueron las damas del día
aunque eran medias chuecas.

Arqueábanse como alambres
sin que pudieran fallar,
pero no falta el hablar:
después de la fiesta el hambre;
y prosiguen los pelambres
por toda la redondez;
que pasó por fin después
de armarse la rosa gruesa,
empezó por la cabeza
y terminó por los pies.

DESPEDIDA

Al final de la tal farra
se originó un lío padre
se enojaron las comadres
y más parecían chicharras;
los demás haciendo barra
en vez de cortar el mal
se extendió fenomenal
y fue curioso en sus modos
que resultó al fin de todos
la nota sensacional.

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Por los mineros del carbón

Por los mineros del carbón
Por Jorge Obrero del Carbón y Juan II Placencia, poetas populares de Coronel.

Como pueta ‘e la región
escribo con todo esmero
por los heroicos mineros
de la zona del carbón;
por lo valientes que son
cuando se meten al hueco,
con manche, charra y huameco
fuera de equipo sencillo
hablando sin baratillo
no habrá quien los pare en seco.

Con el gorro en la cabeza
y su lámpara encendida
no temen perder la vida
por trabajarle a la empresa;
así hablando con franqueza
es el roto más sufrido
es el minero aguerrido
como ninguno quizás
es el hombre más audaz
debe ser reconocido.

Desde apir a barretero
son hombres de mucha acción
para extraer el carbón
jamás han tenido un pero;
son los hombres más sinceros
hablando con amplitud,
no temen al gas grisú
u otro peligro indicado
aunque al año son premiados
sólo con la gratitud.

El trabaja sin cesar
en varios kilometrajes,
en los cortes y en rebajes
muy adentro, bajo el mar;
él sabe su patria amar
con todo su corazón,
él defiende su nación
en toda su gran jornada,
con manche y a veces nada,
porque así es su condición.

Con ocho horas cotidianas
como mísero gusano
se arrastra este ser humano
por las partes más mal sanas;
desde el turno ‘e la mañana
hasta el turno nochero
de la mina me refiero
nunca deja ‘e continuar
este hombre por trabajar
para ganarse el puchero.

Yo conozco sus labores
porque yo estoy en lo mismo
en los profundos abismos
donde se sufren los dolores;
yo conozco los rigores
del más pobre proletario
por ese sustento diario
que no da pa’ mantenerse;
como así no puede verse
pide aumento de salario.

El va siguiendo la veta
desde que ha sido cortada
a él no le importa nada
que así sea su planeta;
por algo es de sangre neta
de verdaderos patriotas
y aunque le corra la gota
diariamente de sudor
sabe a buen juicio y amor
que es hombre de la gran nota.

Desde que baja al chiflón
ya su designio es fatal,
si no llega al hospital
pasa derecho al panteón;
tal es la vida del peón
del que nace pa sufrir
hay razón para pedir
por sacrificio y afán,
un mendrugo más de pan
porque peligra el vivir.

El hombre que huacha el carro
y el pobre enmaderador,
todos tienen su valor
por servicial y bizarro;
si el hombre fué hecho de barro
no es justo ser despreciado
porque del sudor, mojado
lo verán todos los años
siempre con su desengaño
que pueda ser mejorado.

Al fin, dignos compañeros
ya tendré que terminar
este verso popular
del sufrimiento ‘el minero;
de silicosos postreros
en este montón yo integro,
pero en cambio yo me alegro
porque hay fe de patriotismo
y ser uno de los mismos
que acarrean oro negro.

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Un abrazo fraternal

Un abrazo fraternal
Por Máximo Ramírez, poeta popular de Santiago.

Con iniciativa sana
de loables intenciones
estrechan sus relaciones
hoy las naciones hermanas;
la amistad no es cosa vana
cuando hay sinceridad
y fervorosa ansiedad
de servirse mutuamente
con espíritu consciente
anhelantes de unidad.

Don Carlos y Paz Estenssoro,
en Arica el otro día
un abrazo de armonía
con gran cariño se dieron;
cordialmente departieron
platicando la amistad,
con entereza y lealtad
un gran tratado firmaron
y a Bolivar prestigiaron
por su gesto de hermandad.

Que ‘sta iniciativa hermosa
tenga gran hegemonía
y que brille la armonía
como estrella fulgurosa;
así la América honrosa
por sus hijos quedará,
la guerra se ahuyentará
y en el folio americano
viviremos como hermanos
sin tristeza ni ansiedad.

Tan sola es una la fuente
que todo lo ha estructurado.
una causa en lo creado
se expresiona eternamente;
la ciencia evidentemente
ello lo ha demostrado
y mil veces comprobado
de que uno en lo diverso
es el plan del Universo
y ficción lo separado.

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Andando de farra

Andando de farra
Por René del Cerro, poeta popular de Linares.

Invitome mi amigo
a tomar con ansia loca.
La plata mía era poca,
por eso acepté; lo digo.
Fuimos a donde la “Rigo”
que tiene un regio chinchel
y es amarga como hiel
cuando no le tiran bola,
por eso siempre está sola
por la mañosa y lo cruel.

Cuando estuvimos curaos
y nos dió la pataleta,
fuimos a donde la “Peta”
que tiene un brazo safao,
y un talle muy encachao
como pa soñar despierto
y unos ojos tan abiertos
como focos de camión.
Créanme que esta cuestión
que les cuento, es muy cierto.

Nos sirvieron mote e’ mey
mientras que mataba un gallo,
también charqui de caballo
y asado de carne ‘e buey.
Nos festejó a cuerpo ‘e rey,
mi amigo pagó la cuenta
y bailamos unas vueltas
como trompo ya cucarro,
pues tomábamos en jarros
que estaban para la venta.

Fuimos pá onde la Lola
que vive pal lao el bajo
y comimos a destajo
en la misma cacerola;
nos tocaron la vitrola
y se armo otra vez la farra
con cueca tocá en guitarra
que la bailé con la Rosa
y a los pies de esa preciosa
me caigo si no me agarra.

DESPEDIDA

Al final de este contento
no teníamos ya plata.
Curados hasta las patas
hicimos un perro muerto;
pero en el mismo momento
llegaba la policía,
que a su manera entendía
como era aquel asunto
y quedamos los dos juntos
presos hasta el otro día.

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Evocando el triste roto

Evocando el triste roto
Por C. Castillo, poeta popular de Rengo.

En este seis de febrero
de nuevo han perdido el voto
de este muy sufrido roto
de corazón tan sincero;
yo les digo compañero,
lo he pasado tristemente,
sin poder mover el diente
sin tener que echarle a l’olla
porque las mismas cebollas
han subido frecuentemente.

Para el roto de las minas
la situación se complica
y aún le saca más pica
el precio allá en las cantinas;
esas modestas cocinas
tienen que alzar el puchero,
pues no les da más el cuero
comprando a precio de oro
y vayan callando el loro
que el pato paga el minero.

El rotito ‘e la ciudá
ta bien recontra embromao
ta bien re contra embromao1
con los precios del calzao
solo anda a pata pelá;
como si esto fuera ná
la mujer y los chiquillos
sin calzón ni calzoncillos
tocando arpa en las costillas
dos fideos por canillas
y re largos los colmillos.

Pero al roto campesino
le llega el agua al cogote,
el patrón lo pela a azotes
si pide un salario digno;
en seguida los cretinos
le niegan el familiar,
planillas hacen firmar,
se quedan con el dinero
y a la calle compañero
el que vaya a reclamar.

El gobierno por su lado
propone una solución;
apretarse el cinturón
y quedamos arreglados;
luego seremos finados
y se acaba la tragedia.
Que termine esta comedia
es el grito popular
si no saben gobernar
es del pueblo la querella.

Pero este roto chileno
de conciencia proletaria
quiere la Reforma Agraria
y por ella lucharemos;
las riquezas venderemos
a quien nos pague mejor,
pues esa es la solución
con respeto a la bandera.
Democracia verdadera
sin hambre ni represión.

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Mi saludo pa las guainas

Mi saludo pa las guainas
Por Pedro María Tejos, poeta popular de Valparaíso.

Pa  mi “ churrito” morena
un vaso de ponche en menta,
un besito con pimienta
y un suspiro en la melena:
un corrío por la pierna
y un asao con cebolla,
de grea floriá una olla,
dos canaritos cantores,
un abrazo sin temores
y un créito que pague Moya.

Pá la que no tiene dueño
la mitá del corazón,
un abrazo de frentón
y un chuico é vino sureño;
la oferta de hacéle empeño
de serle un hombre cabal,
darle un rancho y un sandial,
un duraznal y una higuera,
y plantále en la reguera
patillas pá su rosal.

Pá la suegra cariñosa
una vaquita lechera,
una mata enredadera
y ramá junto a la choza:
hojas de menta olorosa
p’al mate de la mañana,
y pá toa la semana
amasáo con anis,
p’al Invierno frio, y gris
refajos de pura lana.

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Se perdió el aceite

Se perdió el aceite
Por el Indio Mora, poeta popular de la Frontera.

GLOSA

Nueva alza no cabe duda
que en el aceite se trama
ahondando más el drama
tras el perderse se escucha;
y las carteras panzudas
se hinchan del capital
y un “agosto” sin igual
a la fecha están haciendo¨;
se va el aceite perdiendo
para así su precio alzar.

El aceite, ya en materia,
está oculto, no a la vista,
hasta que el pueblo resista
otra nueva alza en la feria;
ve que su atroz, gran miseria,
se agudiza cada día
y agonizan en la sangría
de una vida dolorosa
en que la muerte se goza
con gran prestancia y porfía.

Nuestro obrero ya no come
carne, porotos, ni pan,
té, café ni charquicán,
tampoco le dan razones;
las alzas cual perdigones
se le incrustan, lo flagelan;
lo descueran y lo pelan,
lo enflaquecen y lo matan
y con cadenas lo atan
a la tumba en que lo velan.

Es siniestro el panorama
que se presenta en la hora,
la situación desmejora
y ya pocos tienen cama;
pero, se ven muchas damas
lucir más y más riquezas;
una ofensa a la pobreza,
al mismo dolor se infiere
y en todo orden se prefiere
sumirnos en más bajezas.

DESPEDIDA

Al final es necesario
el rumbo entero enmendar
y lo malo hay que cambiar
como también los falsarios;
darle pan al pueblo a diario
y libertad individual,
también en lo sindical
asegurar sus derechos,
esto es lo bueno y bien hecho
y por ello hay que luchar.

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