La mujer que se volvió culebrón

Los Clásicos
La mujer que se volvió culebrón
Rosa Araneda

CUARTETA

Señores, van a saber
si ponen mucha atención
la historia de una mujer
que volvió culebrón.

GLOSA

Una joven muy hermosa
que andaba en los 19
con su albo color de nieve
y su carita de rosa
sintió una pasión fogosa
por un joven mercader
el que al fin vino a caer
en las redes de su amor
y del caso lo mejor,
señores, van a saber.

Casó el joven con la bella
en medio de un gran contento
de modo que al casamiento
alumbró feliz estrella;
pero no duró la huella
de tan grata situación
sino lo que dura el son
del más recio campanazo,
señores, sabrán el caso
si ponen mucha atención.

La niña era muy coqueta
y prendada de otro amante
abandonó al comerciante
sin trámites ni etiqueta;
sufriendo la jugarreta
el hombre no halla qué hacer
y al fin decidió esconder
su vergüenza con la muerte
y así resolvió la suerte
la historia de una mujer.

Pero al morir el burlado
maldijo a la fiel ingrata
y ella después que lo mata
con el otro se ha casado;
pero el cielo ha castigado
a la infiel sin compasión
pues aquella maldición
que el muerto echó a la mujer
vino a tener tal poder
que se volvió culebrón.

DESPEDIDA

El marido de la viuda
llega una noche a su pieza
con una bestia tropieza
que parece muy coluda;
prende una vela y la duda
se le hace revelación:
convertida en culebrón
está la mujer maldita
allí mismo el hombre grita
y allí pierde la razón.

Volver

Por el feliz término del conflicto del carbón

Por el feliz término del conflicto del carbón
Por Jorge Obrero del Carbón, poeta popular de Coronel

Cuarteta

Gloria a nuestros sindicatos
de la zona del carbón
hago esta noble versión
será mi mejor relato.

Glosa

Se oye aplauso general
para nuestros dirigentes
que han luchado combatientes
y en forma muy colosal;
gracias a unión sindical
y a hombres dignos y gratos
luchamos –doy este dato-
hasta salir victoriosos
y digamos fervorosos
¡gloria a nuestros sindicatos!

Como hoy día están las cosas
no hay barata ni una acelga
se quiso evitar la huelga,
porque se hace desastrosa;
pero en fin en forma airosa
pusimos gran decisión
en buscar la solución
hasta llegar a un arreglo
pa todo este viril pueblo
de la zona del carbón.

También nuestras compañeras
supieron solucionar
la asignación familiar
que es otra conquista obrera;
peligraba de manera
pues la Empresa del Carbón
mantenía la intención
de tenernos en infierno
y con mi fervor eterno
hago esta noble versión.

Se discutió en gran tamaño
de los puntos más certeros
del problema ‘el barretero
y del justo mes por año;
ninguno cayó en engaño
de los locos insensatos
que formaban aparato
que no pudieron lograr
y digo ahora al brindar,
será mi mejor relato.

DESPEDIDA

Al fin brindo con esmero
como pueta ‘el mineral
por la Gloriosa Central
por el Consejo Minero;
que este movimiento obrero
triunfó causa ‘e la unidad
pisando en la realidad
con despiertos dirigentes
que además de ser valientes
¡son honrados de verdad!

Volver