{"id":1671,"date":"2019-07-17T21:04:43","date_gmt":"2019-07-18T01:04:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/?p=1671"},"modified":"2019-07-17T21:04:43","modified_gmt":"2019-07-18T01:04:43","slug":"romance-ilustrado-sobre-el-combate-naval-de-iquique-el-21-de-mayo-de-1879","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/2019\/07\/17\/romance-ilustrado-sobre-el-combate-naval-de-iquique-el-21-de-mayo-de-1879\/","title":{"rendered":"ROMANCE ILUSTRADO <br>Sobre el combate naval de Iquique el 21 de Mayo de 1879"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PRIMERA PARTE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>I<\/p>\n\n\n\n<p>El diez i siete de mayo<br>Por \u00f3rdenes del gobierno<br>(O acaso del almirante<br>Que en esto no hai punto cierto)<br>Zarpa de Iquique la escuadra<br>Dejando solo en el puerto<br>La Esmeralda i Covadonga<br>Que sostengan el bloqueo.<br>Quedan solos i tranquilos<br>Estos dos buques jemelos<br>Que hermanos inseparables<br>En el Papudo se hicieron:<br>Sus bizarros comandantes,<br>Prat i Condell, prometieron<br>Al almirante cumplir<br>Su deber como chilenos,<\/p>\n\n\n\n<p>II<\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00e1ronse cuatro dias<br>Vijilando con esmero,<br>La Esmeralda voltejeando<br>Mui cerca del fondeadero<br>Mientras que la Covadonga<br>Cruzaba lejana al puerto<br>La ma\u00f1ana del veintiuno<br>Tranquilos amanecieron,<br>Sin sospechar que aquel dia<br>\u00a0En un combate sangriento<br>Sus vidas en holocausto<br>De la patria, muchos dellos<br>Rendirian, asombrando<br>Al mundo con su denuedo.<br>A las seis de la ma\u00f1ana,<br>Cuando en el l\u00edmpido cielo<br>Iluminaba el crep\u00fasculo<br>Los horizontes serenos,<br>Como un punto imperceptible<br>Divisaron a lo l\u00e9jos<br>Dos humos que por el norte<br>Hacian rumbo h\u00e1cia ellos.<br>Que eran dos grandes vapores<br>Al momento conocieron<br>I la Covadonga ent\u00f3nces<br>Que vijilaba en su puesto<br>Al instante se dirije<br>Lijera a reconocerlos<br>Poco tard\u00f3 en convencerse<br>Que eran enemigos nuestros:<br>La Independencia i el Hu\u00e1scar,<br>Ellos er\u00e1n&#8230;&#8230; nada m\u00e9nos.<\/p>\n\n\n\n<p>III<\/p>\n\n\n\n<p>La Esmeralda i Covadonga<br>Pronto se ponen de acuerdo,<br>I sus bravos capitanes<br>En el peligro, serenos,<br>Procuran conferenciar<br>En el instante supremo:<br>Mas como Prat era el jefe<br>De la escuadrilla, al momento<br>Condell se acerca h\u00e1cia \u00e9l<br>I le pregunta: \u00bfqu\u00e9 hacemos?<br>Pero Prat sin contestarle<br>Le pregunta lo primero;<br>&#8220;\u00bfHa almorzado la tropa?&#8221;<br>I ya una vez satisfecho<br>De quehabi\u00e1n almorzado,<br>Prosigue con voz de trueno:<br>&#8220;\u00a1Cumplir con nuestro deber<br>Eso ser\u00e1 lo que haremos;<br>Hemos sido sorprendidos<br>I seguridad tenemos<br>De morir, \u00a1pues bien, muramos!<br>Pero ser\u00e1 combatiendo!&#8221;<br>Tales fueron las palabras<br>De aquel ilustre guerrero,<br>Que \u00e1ntes que arriar su bandera<br>Quiso \u00e1ntes morir primero&#8230;&#8230;<br>\u00a1Morir, ai! cuando ap\u00e9nas<br>De la vida sus ensue\u00f1os<br>Comenzaba a disfrutar,<br>Dilatando el pensamiento<br>En horizontes sin fin<br>De amor i delicias llenos!<br>\u00a1Morir, dejando en el mundo<br>Seres queridos i tiernos<br>I que acaso por su muerte<br>Llorando en amargo duelo<br>Vivirian infelices<br>En profundo desconsuelo!<br>Morir, cuando en el hogar<br>Le esperaban con anhelo<br>Dos \u00e1njeles que aguardaban<br>Impacientes su regreso<br>Para dormir en sus brazos<br>Arrullados con sus besos!<br>\u00a1Morir, pudiendo salvar<br>Dejando su honor ileso,<br>Puesto que en lucha imposible<br>No se degrada el guerrero<br>Que ha rendido su bandera<br>Cuando la defensa es sue\u00f1o!<br>Morir, en fin, sin tener<br>Ni aun siquiera el consuelo<br>De bendecir a sus hijos<br>En el instante supremo!&#8230;..<br>\u00a1Morir, s\u00ed, prefiri\u00f3 Prat,<br>Porque el soldado chileno<br>Es del valiente espartano<br>Un esacto i fiel remedo:<br>Que, o triunfa del enemigo,<br>O sucumbe combatiendo!<\/p>\n\n\n\n<p>IV<\/p>\n\n\n\n<p>En tanto que Prat i Condell<br>Entre ellos conferenciaban<br>Los dos formidables buques<br>H\u00e1cia ellos avanzaban,<br>I de la lucha sangrienta<br>El momento se acercaba;<br>Era ya, pues, necesario<br>Aprestarse a la batalla.<br>Ent\u00f3nces Condell cumpliendo<br>Con las \u00f3rdenes tomadas<br>Prep\u00e1rase en su goleta<br>A vender su vida cara,<br>Porque ya la Independencia<br>H\u00e1cia ellos se acercaba.<br>En el mismo instante Prat<br>En su querida Esmeralda<br>Reune a sus compa\u00f1eros.<br>I con voz tranquila i clara<br>Dice a los suyos: &#8220;\u00a1Muchachos:<br>Tenemos ah\u00ed la escuadra<br>Del formidable enemigo<br>Que nos presenta batalla;<br>La lucha es mui desigual<br>Pero es preciso aceptarla,<br>I esta bandera querida<br>Que jamas ha sido arriada<br>No seremos, pues, nosotros<br>Los primeo\u00f3 en mansillarla;<br>I si en medio del combate<br>Veis que la vida me falta<br>Seguid siempre defendiendo<br>a honra de nuestra patria!&#8221;<br>Dice, i ap\u00e9nas habia<br>Pronunciado estas palabras<br>Por entre las dos barquillas<br>Pasa silvando una bala.<br>Este primer estampido<br>De la enemiga metralla,<br>Con sonoros \u00a1Viva Chilel<br>Fu\u00e9 al instante saludada.<\/p>\n\n\n\n<p>V<\/p>\n\n\n\n<p>Eran en ese momento<br>Las ocho de la ma\u00f1a\u00f1a,<br>Hora en que se di\u00f3 comienzo<br>A la lucha encarnizada<br>Que sostienen dos corbetas<br>Peque\u00f1as i maltratadas,<br>Con los dos fuertes blindados<br>De la marina peruana,<br>Los cuales como dos fieras<br>Ansiosas de presa asaltan<br>A las dos peque\u00f1as naves<br>Que tranquilas le aguardaban.<br>El Hu\u00e1scar rompe sus fuegos<br>Sobre la her\u00f3ica Esmeralda<br>Mientras que la Independencia<br>Al Covadonga acediaba<br>Con un fuego tan nutrido<br>Que destruirla amenazaba;<br>Pero el bravo comandante<br>H\u00e1bilmente gobernaba,<br>Peg\u00e1ndose h\u00e1cia la costa<br>Bati\u00e9ndose en retirada,<br>Con lo cual logr\u00f3 por fin<br>Separarse de la rada.<br>La Esmeralda, mientras tanto,<br>Sin descanso contestaba<br>Los fuegos del enemigo,<br>Aunque sus peque\u00f1as balas<br>La c\u00f3raza del coloso<br>Ap\u00e9nas, s\u00ed, rasmillaban.<br>El enemigo a su vez<br>Con sus terribles metrallas<br>Nuestra querida reliquia<br>Sin piedad agujereaba<br>I barrian su cubierta<br>Matando cu\u00e1nto encontraban;<br>Mas, nuestros bravos por eso<br>Ni un instante desmayaban<br>Al contrario, se batian<br>I doblaban su pujanza<br>Mientras mas recrudecia<br>Aquella horrible matanza.<br>Hubo un momento de lucha<br>Aun mas desesperada,<br>Pues al acercarse a tierra<br>Para lograr que las balas<br>Del enemigo alcansacen<br>A ofender los de la playa,<br>Los de tierra hicieron fuego<br>Con ca\u00f1ones de monta\u00f1a<br>Matando tres individuos<br>E hiriendo a quien no mataban.<br>Pero la gloriosa nave<br>Entre dos fuegos tomada<br>Al Hu\u00e1scar i los de tierra<br>A la v\u00e9z les contestaba;<br>Pues parece que su ardor<br>Al fragor de la batalla,<br>Com\u00f3 el tigre acorralado<br>Su valor centuplicaba.<\/p>\n\n\n\n<p>VI<\/p>\n\n\n\n<p>Dos horas han ya pasado<br>En tan desigual batalla,<br>I el enemigo impaciente<br>De resistencia tan larga<br>Se prepara furibundo<br>Adar el golne de gracia:<br>Con su terrible espolon<br>A toda fuerza de m\u00e1quina<br>Se lanza h\u00e1cia la corbeta<br>Para en el mar sepultarla.<br>Ent\u00f3nces Prat que tranquilo<br>De la toldilla observaba<br>Los menores movimientos<br>Del monitor, se prepara<br>Para esquivar aquel choque,<br>Al mismo tiempo en su alma<br>Cruza la idea terrible<br>I a la vez desesperada,<br>De saltar al abordaje<br>Con su jente preparada,<br>Tomando, si era posible,<br>Con aquel golpe de audacia<br>Pocesi\u00f3n de aquel blindado<br>Pue h\u00e1cia ellos fiero avanza;<br>Mas esta idea a los suyos<br>No puede comunicarla;<br>Pues ap\u00e9nas conceb\u00eda<br>Esta empresa temeraria<br>El Hu\u00e1scar con rapidez<br>Puso proa a la Esmeralda<br>I su espolon vino a herirla<br>Junto al palo de mesana,<br>Al costado de babor,<br>I al mismo tiempo descarga<br>Los ca\u00f1ones de su torre,<br>Que casi a boca de jarra<br>Causan terribles estragos<br>Con mort\u00edferas granadas.<br>Pero la ocasion suprema<br>Que Prat tranquilo esperaba<br>Al juntarse las dos naves<br>Crey\u00f3 ya era llegada,<br>I con voz de trueno grita<br>Blandiendo en la ma\u00f1o el hacha:<br>&#8220;\u00a1Muchachos, al abordaje!&#8221;<br>I como el rayo se lanza<br>Sobre la f\u00e9rrea cubierta<br>Desafiando con su espada<br>Las iras del enemigo<br>Que impert\u00e9rrito buscaba<br>Para batirse con \u00e9l<br>Cuerpo a cuerpo i sin ventaja;<br>Mas, los cobardes peruanos<br>Que traidoramente asaltan,<br>Huyen a favorecerse<br>Tras de coraza acerada.<br>Solo el teniente Velarde<br>Que iunto a la torre estaba,<br>Es el \u00fanico que encuentra<br>I en el instante lo mata;<br>I sigue buscando airado,<br>Centellante la mirada,<br>Con el semblante za\u00f1udo<br>I la melena erizada,<br>Arrogantes enemigos<br>Con quienes medir su espada,<br>I&#8230; \u00a1ai! del Hu\u00e1scar si al jigante<br>De los suyos le acompa\u00f1an<br>Treinta soldados siquiera!&#8230;&#8230;<br>Pero quiso la desgracia<br>Que s\u00fa voz no fuera oida,<br>I que con \u00e9l abordaran<br>Solo Aldea i otro mas<br>Que mas cerca de \u00e9l estaban.<\/p>\n\n\n\n<p>VII<\/p>\n\n\n\n<p>Repuestos los enemigos<br>Del terror que les causara<br>Aquel arrojo increible<br>Que por cierto no so\u00f1aban;<br>I viendo por otra parte<br>Que los que los provocaban<br>Solo eran tres&#8230;&#8230; al instante<br>En tropel todos disparan<br>Sobre los h\u00e9roes que caen<br>Muertos con esta descarga.<br>El primero que sucumbe<br>En la cubierta del Hu\u00e1scar,<br>Es el bravo de los bravos<br>El h\u00e9roe augusto i sin tacha,<br>Que ni aun despues de muerto<br>Queria rendir su espada;<br>Para poder obtenerla<br>Fu\u00e9 necesario arrancarla,<br>Abriendo dedo por dedo<br>Aquella mano crispada!&#8230;&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>VIII<\/p>\n\n\n\n<p>De la Esmeralda esta escena<br>Asombrados presenciaban,<br>I con profunda emosi\u00f3n<br>Todos a la vez juraban<br>Vengar a Prat, o morir<br>Como h\u00e9roes en la jornada<br>I en efecto, aquel combate<br>Que ya tres horas duraba,<br>Se hizo mas terrible aun<br>A medida que aumentaba<br>La esfervescencia en la sangre,<br>La emulaci\u00f3n en el alma:<br>Todos a la vez querian<br>Ser h\u00e9roes, i se lanzaban<br>A disparar los ca\u00f1ones<br>Cuando artilleros faltaban<br>Entre tanto el enemigo<br>Airado se preparaba<br>Para acabar de una vez<br>De sumerjir en el agua<br>Aquel pu\u00f1ado de leones<br>Cuyo valor le irritaba;<br>Desde unos seiscientos metros<br>Mas o m\u00e9nos de distancia<br>Arremeti\u00f3 con su ariete<br>A la d\u00e9bil Esmeralda<br>Aunque el capitan Uribe<br>Que el buque ent\u00f3nces mandaba,<br>Quiso evitar aquel choque<br>Como el buque ya no andaba<br>Por la amura de estribor<br>Recibi\u00f3 la otra pechada<br>Fu\u00e9 ent\u00f3nces cuando Serrano<br>Que en el castillo se hallaba,<br>Con doce soldados mas<br>Salt\u00f3 a la proa del Hu\u00e1scar<br>Mas el her\u00f3ico teniente<br>I sus compa\u00f1eros de armas<br>Perecieron prontamente<br>Por mortiferas metrallas<br>Que de la torre i la popa<br>Sin interrupci\u00f3n lanzaban<br>En esos mismos instantes<br>El buque estaba haciendo agua<br>Inundando prontamente<br>Ta terrible Santa B\u00e1rbara;<br>La m\u00e1quina al mismo tiempo,<br>Estaba toda anegada,<br>Sus calderos apagados,<br>I por fin&#8230;&#8230; no funcionaba.<br>Era ya el buque una boya<br>Que sobre el agua flotaba<br>Al capricho de las olas,<br>I sin embargo&#8230;&#8230; tronaban<br>Todav\u00eda los ca\u00f1ones<br>Que los cabos disparaban&#8230;&#8230;<br>I bati\u00e9ndose seguian,<br>I los instantes pasaban,<br>I la sangrienta hecatombe<br>Hora por hora aumentaba;<br>I los mismos enemigos,<br>Que desde tierra miraban<br>Aquella lucha imposible,<br>At\u00f3nitos esclamaban:<br>\u00ab\u00a1Qu\u00e9 hombres estos, Dios Santo,<br>Que jamas rinden su espadal!&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>IX<\/p>\n\n\n\n<p>Ya, por fin, la hora suprema<br>Por instantes se acercaba<br>I aquel sangriento combate<br>Que cuatro h\u00f3ras duraba<br>Debia pronto concluir;<br>Porque la nave atacada<br>Casi estaba totalmente<br>Por completo destrozada:<br>Un \u00faltimo espolonazo<br>I&#8230;&#8230; \u00a1adios, querida Esmeralda!<br>As\u00ed sucedi\u00f3, en efecto,<br>Pues el coloso se lauza<br>Sobre la d\u00e9bil barquilla<br>Que a resistir ya no alcanza<br>La fuerza de su espolon,<br>L&#8230;&#8230; en el mar es sepultada&#8230;&#8230;<br>Pero ent\u00f3nces, todav\u00eda<br>Sus h\u00e9roes viven, i lanzan<br>Un \u00faltimo \u00a1Viva Chile!<br>I al mismo tiempo dispara<br>El denodado Riquelme<br>Una postrimera salva,<br>Cuyos ecos repercuten<br>Las monta\u00f1as mas cercanas,<br>I que son los funerales<br>Que a la nave capitana<br>El audaz guardia marina<br>Le hace, fija la mirada<br>En el tricolor hermoso<br>Que, en el palo de mesana,<br>Es el \u00faltimo en hundirse<br>En las ondas azuladas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SEGUNDA PARTE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>X<\/p>\n\n\n\n<p>Entre tanto al Covadonga<br>\u00bfQu\u00e9 suerte habia tocado?<br>Ya hemos visto como pudo,<br>H\u00e1bilmente\u00a0\u00a0gobernando<br>Evitar en la bah\u00eda<br>Ser tambien acorralado;<br>I poniendo proa al sur<br>Maniobraba procurando<br>No disminuir la distancia<br>Por no ser espoloneado.<br>Pero su andar era lento,<br>Puestestaba agujereado<br>Con el balazo del Hu\u00e1scar<br>Que le habia traspasado,<br>Al principio del combate,<br>En los primeros disparos:<br>Para poderse salvar<br>Necesitaba un milagro.<br>Sin embargo, el bravo Condell<br>De improviso iluminado<br>De una idea salvadora<br>Que Dios le habia inspirado,<br>I que solo consist\u00eda<br>En buscar siempre los bajos<br>I ver si al buque enemigo<br>Se conseguia encallarlo;<br>Puso por obra al momento,<br>Audazmente secundado<br>Por Orella, su segundo,<br>Este plan desesperado<br>I sin perder un instante<br>Huyendo, pero sondeando,<br>Desafiaba al enemigo<br>Con irritante sarcasmo,<br>I gritando\u00a0\u00a0\u00a1Viva Chile!<br>Con indecible entusiasmo<br>Contestaba bravamente<br>A los fuegos del blindado<br>Disparando con sus rifles<br>Un fuego vivo i graneado,<br>Que diezmaba horriblemente<br>Los artilleros peruanos.<\/p>\n\n\n\n<p>XI<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, por algunas millas<br>Ambos, buques navegaron<br>Covadonga perseguido<br>I persiguiendo el blindado<br>Los comandantes veian<br>Desde sus puestos parados<br>Sus movimientos, i oian<br>Aun sus voces de mando<br>I hasta tiros de rev\u00f3lver<br>Pudieron haber cambiado,<br>Tan corta era la distancia<br>Porque estaban separados<br>Para el buque perseguido<br>El momento era apurado,<br>Pues aun hasta de tierra<br>A hacerle fuego llegaron,<br>Mas \u00e9l sin amedrentarse<br>Contestaba estos disparos.<br>De repente el bravo Condell<br>Rozaba algo en el fondo<br>Con su quilla, i en el acto<br>Crey\u00f3 llegado el momento<br>Que tanto habia deseado,<br>Redoblando su enerj\u00eda<br>Sigui\u00f3 siempre provocando<br>Las f\u00farias del enemigo<br>Con sus valientes soldados.<br>Hubo un audaz marinero<br>Que en el aire tremolando<br>Dos banderas tricolores<br>Les gritaba a los peruanos<br>\u00ab\u00a1Son ustedes unos cobardes,<br>Traicioneros i villanos!&#8221;<br>Ademas desde las cofas<br>El atrevido Juan Bravo,<br>Disparaba con su rifle<br>Causando muchos estragos<br>Fn los cabos de ca\u00f1ones<br>Del enemigo, gritando:<br>&#8220;\u00a1Viva Chile! cay\u00f3 otro<br>De esos inmundos peruanos!&#8221;<br>Con tales provocaciones<br>El enemigo cegado<br>Por la r\u00e1bia, se lanz\u00f3<br>Furioso i desesperado<br>H\u00e1cia el d\u00e9bil Covadonga<br>Para en el mar sepultarlo.<br>De repente&#8230;&#8230; un choque horrible<br>Hizo crujir al blindado,<br>I&#8230;&#8230; la previsi\u00f3n de Condell<br>Se habia al fin realizado.<br>La terrible Independencia<br>Contra una roca chocando<br>En Punta Gruesa, su tumba,<br>Habia al fin encontrado.<\/p>\n\n\n\n<p>XII<\/p>\n\n\n\n<p>Lijero como un corcel<br>El Covadonga virando<br>Vuelve sobre el enemigo<br>I le sigue disparando<br>Con certeras punter\u00edas<br>Que introducen el espanto<br>En los del buque perdido,<br>I empiezan a echarse a nado.<br>Fu\u00e9 entonces cuando rendidos<br>Ya, por fin, se confesaron:<br>Luego arriando su bandera<br>La de parlamento izaron,<br>Pidiendo de viva voz<br>Moore a Condell, que en el acto<br>Mand\u00e1ra a bordo sus botes<br>Para su buque entregarlo.<br>Pero Condell preve\u00eda<br>Que el Hu\u00e1scar en poco rato<br>Llegar\u00eda i&#8230;&#8230; \u00a1pobre de \u00e9l<br>Cuando encontrara varado<br>I perdido para siempre<br>Al sosten de los peruanos!<br>Hizo, pues, rumbo h\u00e1cia el sur,<br>I parti\u00f3 en Dios confiado.<br>I se encuentra con que ha sido<br>Su compa\u00f1ero el barado.<br>Precipitado i furioso<br>Socorre pronto a los n\u00e1ufragos,<br>Incendia a su compa\u00f1era<br>I lijero como un rayo<br>Se lanza en perseguimiento<br>Del Covadonga en el acto<br>Fu\u00e9 ya tarde, pues la noche<br>Que se venia acercando<br>Favoreci\u00f3 al perseguido<br>Que haciendo agua i averiado<br>Lleg\u00f3 al fin a Tocopilla,<br>En d\u00f3nde ya qued\u00f3 en salyo.<\/p>\n\n\n\n<p>XIII<\/p>\n\n\n\n<p>Tal fu\u00e9 el fin desta jornada<br>De terribles consecuencias<br>Para el Per\u00fa, i para Chile<br>De inmarsecible grandeza.<br>Un pu\u00f1ado de valientes<br>Con su increibie entereza<br>Han dejado en nuestra historia;<br>Con letras de oro impresa<br>La p\u00e1jina mas sublime<br>Que en sus anales se encuentra.<br>A ellos, pues, tributemos<br>Gratitud i gloria eterna<br>I que esa pl\u00e9yade ilustre<br>De h\u00e9roes, benditos sean!.<\/p>\n\n\n\n<p>FIN.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/romance-ilustradosobre-el-combate-naval-de-iquique-el-21-de-mayo-de-1879\/\">Ver lira completa<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PRIMERA PARTE I El diez i siete de mayoPor \u00f3rdenes del gobierno(O acaso del almiranteQue en esto no hai punto cierto)Zarpa de Iquique la escuadraDejando solo en el puertoLa Esmeralda i CovadongaQue sostengan el bloqueo.Quedan solos i tranquilosEstos dos buques jemelosQue hermanos inseparablesEn el Papudo se hicieron:Sus bizarros comandantes,Prat i Condell, prometieronAl almirante cumplirSu deber [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[5],"class_list":["post-1671","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-soto-jose-epitacio","tag-romance"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1671"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1671\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.lirapopular.cl\/lirapopularxix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}